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Al Socaire de El blog de Angel Arias

Sobre la noche de Madrid

La noche de Madrid hace tiempo que no es lo que era. Queremos indicar con ello, que se ha perdido el que fuera un espacio para la diversión, el ligue ocasional, disfrutar de la charla con los amigos mientras se toman unas copas de más.

Hacías todo ello con la seguridad de poder volver a casa incólume. Sin que unos desconocidos te rompieran las costillas sin mediar palabra, en un asalto para quitarte hasta las muelas doradas, Ahora, si tienes más suerte, puede que solo la noche termine de patitas en la calle, porque unos uniformados diligentes te hagan dejar el coche aparcado en el arcén porque un aparato insolente delata el ligero exceso en contenido en alcohol de tu aliento, en conexión inversa con el estado eufórico de tu cerebro.

La noche de Madrid se ha puesto peligrosa, sobre todo, porque hay grupos de matones preparados a golpe de gimnasio en artes marciales, que pueden dirimir sus diferencias a tiros. Un hampa al parecer, relacionada con el control del "próspero negocio de las discotecas y pubs", según explica una diligente policía al atónito televidente, mientras de fondo se ven unos cuerpos inertes cubiertos con esas mantas impermeables metalizadas que ponen un acento enigmático co a la muerte en la calle. 

Ocasionalmente, esos atletas venidos fundamentalmente de las guerras balcánicas o de las peleas a tiros en los barrios marginales latinoamericanos, pueden probar su fortaleza mental mediando en una celebración de cumpleaños, y rompiéndole el corazón a un chaval de 18 años que, por ello, se quedará eternamente adolescente en la imagen desolada de sus padres, familiares y amigos.

Puede también que en el tiroteo, por el que esas torres de alquiler no tienen mayores escrúpulos en afirmar que la vida del otro no vale un peine, hieran o maten a alguien que tuvo la mala suerte de pasar por allí. Porque la noche de Madrid no es lo que era, y el clan de los de Miami puede dilucidar, a tiros de Glock 9, con el de los búlgaros -formado por rumanos, dicen- si el Heaven Palace, el Joy Eslava, o todos los lugares de copas y bailes de Madrid son suyos o tuyos.

La delincuencia importada puede entrar en un Hospital, a sangre y fuego, y matar a tiros a un individuo recién operado, justificando su actuación en que se trataba de un jefe mafioso colombiano, muy inerpuesto en el mundo de la droga, que había decidido curarse del corazón con la medicina española.

Puede que esa delincuencia anónima para el ciudadano, pero, según se puede creer, bien conocida de las policías madrileñas y españolas (pero que no deben querer hacer trascender mucho su avance, para no asustar al personal), en la noche de Reyes, traigan a los elegidos el regalo excepcional de ver que les han desvalijado el coche, junto a otros centenares; no importa si aparcados en la calle o perchados en los garajes comunitarios.

Con lo que el ciudadano más atónito aún, acuda presto a denunciar el caso a internet, y luego a las dependencias policiales, desbordando así los eficientísimos métodos seguidos para el registro policial, cada vez más adecuados para dejar constancia burocrática de esos desmanes, con los nombres de las víctimas, sus identificaciones, las de sus padres, domicilios, y, por supuesto, número de bastidor, color del coche y matrícula del vehículo en el que han sustraído la cámara fotográfica digital.

Un consejo, pues, para navegantes. Quédense en casa, amigos. No salgan por la noche. La noche de Madrid ha perdido atractivo. Si no tienen nada mejor que hacer, y no les apetece mirar la calle con los prismáticos para descubrir lo que pasa por el barrio, pueden siempre acudir al placer solitario de ver una película norteamericana sacada del videoclub.

O también es aconsejable escribir un blog, qué carajo.

Sobre las huelgas de jueces, pilotos y amas de casa

Ls niños queríamos ser jueces o pilotos. Las niñas, esposas de jueces o pilotos. No había huelgas, todavía. Nos levantábamos cuando entraba el maestro. También jugábamos a médicos y enfermeras. Los domingos, veíamos películas de vaqueros, y aprovechábamos los aproximadamente 20 cortes de la proyección para hablar con el vecino o repasar la lección de historia sagrada.

Ya adultos, algunas de esas niñas se han hecho jueces, pero la mayoría de las que han conseguido trabajo son administrativas, empleadas de supermercado, y, también, unas pocas, licenciadas en historia, biólogas o abogados. Sin embargo, la inmensa mayoría de aquellas niñas han sido eficientes amas de casa, y ahora siguen cuidando de los niños, esta vez, sus nietosm y haciendo las labores de la casa.

Aquellos niños están, en su mayoría, jubilados o prejubilados. Hablan mal del pasado, pero mucho peor del futuro. Ya se sabe, que eso va con el avance de la edad.

¿Qué tiene que ver esto con la posible huelga de jueces, o el excesivo celo que han demostrado en época de vacaciones de los demás, pilotos y controladores? ¿Qué tiene esto que ver con la regulación del derecho a huelga de los guardias civiles, de la policía, de los militares, en general? ¿Qué tiene que ver, en fin, con el desánimo de los maestros y profesores, con la aspereza de la vida política, con la crisis?

Tal vez no tenga nada que ver, pero nos parece que hay que recuperar la actitud de las amas de casa. No se plantean ponerse en huelga, jamás. Porque tienen absolutamente claro, metido en lo más hondo de su corazón, que su servicio a los demás, a los que quieren, es imprescindible. Ni siquiera se lo plantean como un trabajo, aunque es de los más duros que se conocen: sin horarios, sin vacaciones, sin remuneración.

Cuando estamos esperando, sin que nadie nos de información clara, que salga nuestro vuelo que debería habernos conducido a las vacaciones o a un reunión de trabajo, y nos enteramos al fin de que los pilotos están en huelga de celo porque reclaman -no ya más salarios, que ya ganan bastante- sino cuestiones que afectan al servicio; cuando nos dicen que los jueces de España se van a colocar en huelga porque están molestos de las injerencias del Gobierno en su trabajo y piden más medios informáticos y más funcionarios; cuando sabemos que se va a aprobar una modificación a la Ley de Defensa por la que se incorporarán nuevos derechos, incluído el de revisar la obediencia debida; ...

Nos acordamos de las amas de casa. Sin reglamentos, sin horarios, sin derecho a la huelga, sin dinero para hacer lo que los apetecería hacer.

Sobre la ley del péndulo

La ley del péndulo, en su acepción sociológica, es decir, cuando se utiliza para reflejar los cambios en las sociedades, es una ley empírica. Como todas las leyes que parecen regular los comportamientos humanos, no se puede demostrar. Se observa su validez, pero se desconocen las razones concretas por las que, después de haber avanzado excesivamente en una dirección, la misma colectividad que había hecho el recorrido se mueve con velocidad hacia el lado contrario.

Los ejemplos son numerosos, desde luego. Las dictaduras caídas son sustituídas por períodos de libertad que confluye peligrosamente con el libertinaje. Y viceversa, los desmanes revolucionarios conducen a fases de tranquilidad acomodaticia que favorecen la aparición de presuntos salvadores que acaban haciendo lo que les viene en gana, junto a sus camarillas.

A escala local, la ley del péndulo se cumple igualmente. Los hijos de padres sufridos y trabajadores tienen propensión a gandulear y a despilfarrar lo heredado -y si ellos resisten la tentación, sus nietos se encargarán de no dejar vestigios-. Una descendencia devota apunta hacia unos precursores disolutos y agnósticos; una madre que vivió constreñida invitará a su hija a que aproveche sin límites los encantos de su juventud . Etc.

Por supuesto, el fondo del asunto está en la necesidad de equilibrio que es sentida como un móvil universal del individuo humano. Lo extremo repugna. Las crisis, duelen. El revolucionario, incomoda. Por tanto, cuando un colectivo, grande o pequeño, "siente" que se ha llegado demasiado lejos, de forma inconsciente, fuerza el retorno a lo que estima como normalidad. Pero, incapaz de calcular bien el tiro, perdida la referencia del hilo neutro, se sobrepasa en dirección contraria.

El conocimiento de la ley del péndulo resulta un magnífico referente cuando se puede detectar que las cosas han llegado a su máxima elongación, a su recorrido mayor, y corresponde, después de un momento de quietud, -solo apariencia, como es sabido- lanzarse a progresiva velocidad a deshacer lo hecho.

Estamos en un momento de máxima elongación, por variados síntomas. Se percibe que hemos llegado demasiado lejos en libertad, en desarrollo económico, en disfrute egoista de lo disponible. Nos han mentido los que controlaban que todo iba bien, enriqueciéndose con nuestra credulidad.

Vendrá, pues, un momento de quietud -se oirá el rasgarse las vestiduras, ponerse ceniza en las cabezas, el crujir de dientes, el preguntarse qué hemos hecho, se pedirá perdón aunque con la boca pequeña-. Luego, quienes nos dirigen nos lanzarán, ganada nuestra confianza hacia el estado contrario. El objetivo será provocar la catarsis general; el suyo, el de los que nos guían, no habrá de cambiar; para qué.

Viviremos, pues, nuevas sensaciones.

Sirvan de orientación algunas pinceladas.Más control estatal, que estará concentrado en menos manos; proliferación de leyes más restrictivas y, por tanto, mayores facilidades de vulnerarlas por los poderosos; creación de grupos de poder más selectos por ser menos permeables (mismos perros, nuevos collares); limitación de las libertades -educativas, generales, financieras, personales-, sacrificadas en aras de la reducción del gasto público; aumento del ahorro privado y recesión del consumo; triunfo de las posiciones más conservadoras en los temas más sensibles: ambiente, energía, desarrollo...

No importa lo que digan hay que fijarse en lo que hagan. Dentro de unos años, los que nos sigan en la señal de la fe, descubrirán que ha llegado el tiempo de volver a preguntarse qué está pasando, se propondrán medidas, y el péndulo social seguirá su curso inexorable.

Enseña la historia que solo muy de tarde en tarde, la ley del péndulo no se cumple, y una generación es capaz de construir sin necesidad de destruir lo que los predecesores han creado. No parece que vaya a ser la nuestra.

Sobre la nieve en Madrid y el calentamiento global

Sobre la nieve en Madrid y el calentamiento global

Enero de 2009 ha comenzado con frío en España. Un frío "atroz" ("atrocious"), cabría decir, parafraseando tanto al Presidente electo Obama como al ex Presidente Clinton cuando juzgan la profundidad de la crisis a la que nos estamos enfrentando, debido a la igualmente atroz política del Presidente Bush jr.

En Madrid, la nieve caída el 8 y 9 de enero ha helado en parques, en los bordes de las aceras, en los alerones, ofreciendo una imagen insólita. Es, nos han dicho, consecuencia de los vientos que nos han traído el tiempo polar a nuestras latitudes/longitudes.

Algunos escépticos de café con bollos han aprovechado para comentar a diestro y siniestro con sorna que "este frío es una consecuencia del calentamiento global". Ni siquiera hace falta llamar al primo del presidenciable Mariano Rajoy para aclarar la diferencia entre clima y tiempo atmosférico. Todos sabemos ya que una cosa es si va a hacer frío o calor mañana y otra son las tendencias a largo plazo. Pero que haga tanto frío cuando nos estamos preparando para pasar mucho calor, da pie a pensar que nos pueden estar tomando el pelo.

No hay que descartarlo, al fin y al cabo. Porque lo que no se dice tanto es que las predicciones sobre el clima consisten en meter en una caja negra, que es un programa de simulación, unos cuantos cientos de parámetros -es decir, variables que tienen un comportamiento que se ha predefinido, bien de acuerdo con ecuaciones, o aleatoriamente, o de forma indexada a otras variables, etc- y realizar varias hipótesis de su evolución. Cuantas más variables, más complejidad, más dificultad de analizar el comportamiento del modelo, más imposibilidad de reproducirlo con medios de cálculo diferentes.

Ya hemos escrito en otro lugar que si el cambio climático no existiera, habría que inventarlo. También es posible que los serios científicos que componen el panel del cambio climático y sus seguidores -al fin y al cabo, seres humanos, gentes influenciables, eruditos y sabios con su ego y sus achaques- hayan olvidado un par de miles de variables o las hayan subestimado y la evolución del presunto calentamiento no sea tal, o suceda dentro de otro par de miles de años...

Ninguno de los que se declaran partidarios o detractores del cambio climático han reproducido el modelo. Es muy complejo, demasiado caro, excesivamente tedioso y difícil. Por eso, hay opiniones para todos los gustos, y, por eso, las versiones ideológicas superan a las evidencias científicas.

Hay de todo en la viña del Señor. Han aparecido Premios Nóbel que opinan que es mejor dedicar los dineros que se prevén para parar el aumento de la concentración de carbono equivalente a ayudar a los países más pobres. Y Premios Nóbel que opinan lo contrario. Puede que tengan razón. Si el cambio climático es imparable, al menos que más gente pueda disfrutar de haber tenido el estómago repleto unos cuantos años antes de morir ineluctablemente.

Quisiéramos rendir un homenaje a los que se equivocaron en la persona de Holger Strohm, que en 1978 escribía un "Manual de educación ecológica" en el que puede leerse: "...desde 1940 la temperatura de nuestro planeta ha descendido en un grado fahrenheit... muchos científicos están de acuerdo que todos estos síntomas indican que nos acercamos a un nuevo período glacial..."

Strohm, militante del SPD en su momento, ecologista a favor de la energía de fisión, fue modificando sus criterios a medida que incluía nuevos conocimientos en su propia coctelera, ya que, como suele decirse, solo hay que creerse los análisis que uno mismo peina. Hace poco, el prestigioso director del observatorio astronómico Pulkóvo, Jabubiló Absusamátov, defendía la inminencia de una glaciación a partir de 2050-2060.

En fin, no se descarta que, de una forma u otra -por calentamiento, enfriamiento, bomba atómica, desastre nuclear, choque con asteroide, revolución bacteriana-, se quiere convencer a los más jóvenes de que les va a tocar vivir el fin del mundo. Convendría, pues, que leyeran el Apocalipsis, para tratar de descifrar las claves de comportamiento en el espectáculo final.

Aunque no resulta muy explícita, esa críptica escritura que hemos pasado de generación en generación nos ha sido legada como profecía de la última representación. Incluso los autobuses de Barcelona, en emulación de la campaña por el Enjoy your life que se inició en Londres financiada por agnósticos anónimos, deberían de dar alguna información al respecto.

Podría ser algo así: "El cambio climático probablemente no existe. Y te vas a morir pronto, de todas las maneras. Así que sigue contaminando como se te antoje". Un poco largo, quizá.

Sobre la energía geotérmica y su potencial

La temperatura de la Tierra aumenta, en media, 3 grados centígrados por cada 100 m que se avance en profundidad. Por ello, en una región no volcánica, a 4 km de profundidad, la temperatura de las rocas supera en 120 ºC la superficial. En las regiones volcánicas, las masas de lava calientan las áreas superficiales, por lo que la distribución de calor es mucho más favorable para el aprovechamiento económico de esa forma de energía, que se llama geotérmica (o geotermal, según los humores).

En España, los estudios realizados -aún escasos, pues no se dedicó a esta fuente energética especial atención hasta hace pocos años-, evidencian que, al tratarse de un país con fuerte insolación media, se pueden encontrar zonas con diferencias de temperatura de unos 2ºC entre la superficie y profundidas de solo 10 a 15 m, gradiente que revela la tremenda potencialidad de este recurso.

La energía geotérmica tiene, en la actualidad, en comparación con otras fuentes de energía llamadas "alternativas" una utilización escasa, debido a lo caro que resulta extraerla de las grandes profundidades en donde se encuentran, en general, las masas más calientes y a la prácticamente nula conductividad térmica de las rocas. Pero tampoco hay que pensar en alcanzar zonas de alta temperatura para aprovechar la energía, pues lo ideal sería disponer de una red de tubos subsuperficial en los que se pudieran aprovechar gradientes de temperatira poco elevados.

Existen en la actualidad, probados ya a escala incluso industrial, varias opciones, siendo los más populares los sistemas hidrotérmicos y los llamados de roca caliente.

En los hidrotérmicos, se utiliza agua inyectada a presión como medio de transporte del calor (pueden utilizarse otros fluidos líquidos o gaseosos, aunque no hay discusión respecto a cuál sería el más económico), bombeándola a través de perforaciones en la roca, y recogiendo el vapor producido para mover turbinas y otros mecanismos generadores. Como ya hemos expresado, hay que dejar reposar el sistema cierto tiempo, para evitar que la roca adyacente se enfríe demasiado, haciendo inviable el proceso térmico.

Los procesos, de sencilla descripción téorica,  exigen aún una intensa investigación para poder rentabilizarse en la práctica, permitiendo rendimientos que sean competitivas con otras fuentes energéticas.

La Comunidad de Madrid convocó en octubre de 2008 la actividad Geoener, para impulsar la aplicación de esa fuente energética, pensando, sobre todo, en el calentamiento de edificaciones. Se establecen líneas de subvención, tanto a la investigación como a la implementación.

La geotérmica supone, por su propia esencia, una variación conceptual respecto a otras vías de energías limpias que son más populares hoy en día:  no depende del Sol  ni de factores exógenos a la Tierra, tiene una amplia disponibilidad y, en determinadas condiciones, proporciona unn flujo térmico permanente y  es prácticamente inagotable.

El Instituto Geológico y Minero tutela en España la investigación de esta potencialidad energética, contando con un grupo de trabajo de alta cualificación.

De sus análisis, se deduce que el potencial geotérmico español es de 600 kilotoneladas equivalentes de petróleo (Ktep) anuales. En el 2010 se pretende llegar a aprovechar unas 150 Ktep, que se utilizarían en calefacción, agua caliente sanitaria  y en mejorar el rendimiento en invernaderos. Se están desarrollando también algunos proyectos que implicarían la construcción de centrales geotérmicas, todavía en fase atrasada, al menos a escala industrial.

En algunas zonas de Andalucía (Almería), y, desde luego, en las islas Canarias, se han detectado muchas zonas idóneas; el 15% de la demanda eléctrica de las islas -al menos, la de La Palma- podría cubrirse con esta energía. La inversión total no supondría, ál parecer,  más de 20 millones de euros. Según el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), el Teide libera una energía térmica equivalente a 100 megavatios (MW) diarios.

En Asturias, por otra parte, Hunosa está interesada en aprovechar la energía geotérmica utilizando los pozos de varias explotaciones ya abandonadas (por ejemplo, en Fondón, Barredo, Samuño y Candín). También en Cataluña se está acumulando experiencia en este sector, con interesantes iniciativas y ensayos.

En la Unión Europea, los sistemas de aprovechamiento de la geotermia están más desarrollados en Alemania -dentro de un desarrollo general aún incipiente-, habiéndose analizado cuatro opciones, en si mismas, no excluyentes: uso térmico del agua subterránea utilizando pozos de acumulación; colectores o bombas de calor geotérmicos -de un tipo también utilizado en España-; sondas geotérmicas de evaporación directa (con CO2) y pilotes energéticos.

Como curiosidad, la primera central geotérmica fue instalada en Lardarello (Italia), en 1913. Estados Unidos tiene instaladas centrales con potencia superior a 3.000 MW, que representan la tercera parte dl total mundial.

No es de todos sabido que la legislación de aplicación en España es la Ley de Minas, al valorarse como un recurso subterráneo, siendo su investigación y aprovechamiento competencia profesional de los ingenieros de minas. 

Atentos, pues. El futuro energético pasa también por la geotérmica.

Sobre las personas de orden y la policía

El término "persona de orden" ya no se utiliza y, traído así, a pelo, puede ser falsamente interpretado como que nos referimos a aquellos que tienen ideología conservadora. No es así. Por persona de orden queremos entender aquellos que son disciplinados con las leyes, con los reglamentos, con la ética universal y que procuran no interferir el el camino de nadie salvo para colaborar y, excepcionalmente, defender sus derechos (y esto último, una vez que ya se los han mancillado bastante).

Una persona de orden tiene muchas características que deberían de hacerla común, pero, con el paso del tiempo, la han convertido en más y más singular. Paga sus impuestos y tasas con diligencia y con la voluntad de hacerlo a su mejor saber y entender, (consciente de que el ininteligible galimatías le está perjudicando); no aparca su vehículo -nunca un cuatro por cuatro-, salvo excepcionalemente, en doble fila (y eso, para recoger medicinas en la Farmacia o para dejar a su madre lo más cerca posible del ambulatorio, por ejemplo); nunca vacía los ceniceros del coche en la calle (ni, por supuesto, en un parque), ni se le ocurriría cambiar el aceite en otro sitio que no fuera un taller; no pretende jamás saltarse ninguna cola, ya sea del cine o del supermercado; etc.

Cada uno puede explicitar sus propias opciones de identificar a las personas de orden, en las que también sirve de característica fundamental, resaltar que su educación como tales ha empezado, por supuesto, en las escuelas, en donde seguían las instrucciones de sus entregados maestros -que jamás pensaron en darse de baja por ansiedad-, que tenían que estudiar bastante para aprobar cada asignatura, y nunca avasallaron a sus compañeros de clase o de cursos inferiores para quitarles la calderilla ni supieron lo que era drogarse, ni...

Las personas de orden, existen, sin embargo, aunque ya no se les denomina así. Son seres anónimos, casi transparentes, que a medida que van peinando más canas ven con una mueca de creciente sufrimiento como su mundo imaginado ideal se sigue separando del real. Su carácter de persona de orden tiene que ver con la edad, sin duda, pero se trata de una relación engañosa: el número de personas de orden en las edades más avanzadas es mayor porque la sociedad camina hacia el desorden.

Las personas de orden tienen muchos motivos para lamentarse, unos pequeños y otros de orden superior. Unos de ámbito doméstico y otros, de índole universal.

Sufren porque les tutean en los comercios y en las cafeterías, porque nadie se levanta en el autobús o en el metro para ceder el sitio a una mujer de edad o a un lisiado, o porque alguien que se cree más listillo les pasa por encima en la cola para entrar a escuchar el concierto de Año Nuevo. Sufren por tener que avanzar entre cacas de perro o tener que bajar a la calzada porque se encuentran con un ridículo anuncio que obstaculiza su paso en las aceras. Sufren porque ven a un joven comido por la droga tirado en el suelo pidiendo una limosna para comer. Sufren por ver a los representantes políticos conduciendo coches de lujo y viviendo en las mejores casas de sus poblaciones. Sufren por...

La relación más singular del choque entre las personas de orden y su mundo circundante, se presenta en aquellas ocasiones en las que deben acudir a la esencia misma del sistema de orden para que les preste atención. Un ejemplo concreto ilustrará la desigualdad de concepciones.

Cuando las personas de orden tienen que presentar una denuncia a la policía porque les han robado -hay tantas posibilidades de que suceda, en estos tiempos- les tocará sufrir, también, al advertir que quienes son, entre otros funcionarios, garantes del orden, y son remunerados por ello, les tratan como si fueran ellos los delincuentes. Escucharán reproches y desplantes gratuitos e increíbles, que deberán aguantar en silencio, mordiéndose las uñas del alma.

Han hecho mal la denuncia por internet, han acudido a la Comisaría equivocada, han rellenado mal los datos, no les servirá haber obtenido un número para la cita previa, otros enchufados les pasarán ante las narices para ser atendidos con prioridad, tendrán que esperar un par de horas a que les llamen por su nombre de pila -ay, esa educación, aquel respeto-, observando con creciente estupor cómo entran y salen de las dependencias decenas de policías aparentemente sin otra ocupación que gastarse bromas y contarse los últimos chascarrillos.

Las personas de orden se sorprenderán, también, cuando les dicen que no merece la pena que hagan la denuncia (salvo para cobrar eventualmente del seguro) porque ha habido muchas en estos días, y no va a ser posible recuperar nada de lo desaparecido. Mientras, descorazonados, se dirigen a su vehículo, descubrián, en fin, que en el parabrisas les han dejado una multa porque se ha superado en diez minutos el tiempo del ticket que sacaron diligentemente en el expendidor automático, ése tiempo que han estado esperando a que les atendieran en la comisaría de policía... (Por cierto, el más próximo, no funcionaba, y tuvieron que buscar otro, caminando por toda la calle)

Sobre las bacterias

Hay un juego infantil en el que los participantes eligen ser un animal y tienen que representar sus cualidades, comportándose como lo haría la criatura escogida. Casi todos los niños quieren ser águilas, tigres o leones. A veces, un infante instruído en ecología elige un animal raro, y suscita la envidia de los demás, al descubrirles virtudes desconocidas del bicho.

A nadie se le ocurriría elegir ser bacteria, pero es el organismo que tiene más posibilidades de adaptación y supervivencia. Conocemos solamente el 1% -dicen los eruditos, pero a saber- de las inmensas ramas en las que florece ese escalón del reino animal que constituyen los seres vivos agrupados como Procaria, en el que militan junto a las moreras. Tendría cerca de 1 millón de especies, de las que -nuevamente el 1%, cifra mágica- serían causantes de enfermedades a los seres humanos. Ya sabemos seguro es que están en todas partes, y hacen cosas que ninguna otra criatura hubiera soñado jamás, fundamentalmente beneficiosas.

Ultimamente, estamos dando demasiado trabajo a las bacterias y puede que se estén cansando de nosotros, la especie humana. Hace quinientos años, por ejemplo, la actividad de las bacterias era suficiente para depurar los residuos que provocaban nuestros ancestros; ahora, les es imposible hacer esa labor solas, y necesitan ayuda química para llevarla a cabo.

Otra pincelada: su presencia en el fondo marino, evita que el metano aflore a la superficie, lo que provocaría la inmediata disolución de todas las dudas respecto al cambio climático, que se produciría de inmediato.

Ni siquiera hace falta elegir ser bacteria, en el juego de la verdad de la existencia. De mayores, todos seremos bacterias. James Lovelock, el padre de la Teoría de Gaya (un guiño filosófico hacia Nietzche, por lo demás)  tiene, al respecto, una idea al respecto: cuando la especie humana desaparezca, estos microorganismos lo celebrarán con una fiesta, a su manera, por todo lo que les hemos venido importunando.

Sobre las causas de muerte en 2008

A falta de estadísticas actualizadas a escala global, intuímos que en 2008 habrán aumentado significativamente  las causas de muerte violenta por catástrofes tanto de las llamadas naturales (inundaciones, terremotos, maremotos, desplazamientos de laderas con chabolas, etc), como de las artificiales (guerras, limpiezas étnicas, invasiones, etc).

Dentro del capítulo de muertes violentas, se habrán mantenido a un nivel "aceptable" los asesinatos y ajustes de cuentas (con focos de intensidad localizada en México, Colombia y Kosovo, con un ligero desplazamiento hacia Europa de los mismos, llevado por los movimientos inmigratorios), y se debieron haber incrementado ligeramente las de terrorismo, tanto en su categoría de fanatismo religioso como político, con una escalada a final de año, provocada por los representantes de Jahvé en la tierra prometida.

Las muertes debidas a accidentes de tráfico (fundamentalmente por carretera) habrán crecido -estarán en torno a los 1,5 millones de muertes anuales-, con una contribución significativa ya de los desastres aéreos, -más frecuentes en lugares exóticos y compañías de conveniencia- y cierta disparidad en los datos de naufragios de bajura.

También se habrán incrementado las muertes por violencia de género, es decir, de sexo, aunque las estadísticas de este capítulo carezcan de fiabilidad, debido a que en muchos países se sigue considerando que mujeres y homosexuales son seres instrumentales.

Las causas más importantes de muerte prematura seguirán estando, sin embargo, en razones más soportables para nuestra mentalidad, porque no se producirán de golpe, sino gradualmente espaciadas.. Más de 2.000 millones de personas están infraalimentadas, o viven en infraviviendas o en condiciones de salubridad deplorables, lo que acorta de manera drástica su esperanza de vida; en consecuencia, viven más intensamente.

Las estadísticas son muy poco fiables, pero algunas cifras se cuelan entre las rendijas de nuestra cómoda apatía. La ingesta de agua contaminada, o la falta de agua suficiente, habrá significado más de medio millón de niños,solo en el Africa subsahariana-. Nada que ver con los magníficos índices conseguidos al respecto por la hambruna (5 millones de niños al año) y algunas enfermedades prevenibles o controladas en los países más desarrollados (Gran incertidumbre; ¿habremos superado nuevamente los 11 millones de muertes de niños de menos de 5 años?).

Como en el mundo hay unos 150 millones de niños, no resulta difícil referirse a porcentajes.

Vayamos, en fin, con las buenas noticias. El número de muertos en carretera en España ha retrocedido a cifras de hace 30 años, con poco más de 2.100 fallecidos en 2008 -una disminución de más del 20% respecto a 2.007, lo que amerita una rueda de prensa multitudinaria del Ministro de Interior-, y la violencia total de género, se ha mantenido en las cifras del año pasado (apenas 80 personas asesinadas por sus parejas, casi la mitad, extranjeros).

Las posibilidades de que los españoles muramos de muerte natural o en los hospitales, tratados con sedaciones terminales, tienen estupendas perspectivas. Enhorabuena a todos. Felices Reyes.

 

Sobre lo que traen los Reyes Magos a los niños huérfanos

Eranse una vez tres jóvenes de diferentes orígenes, que vivían en países muy alejados entre sí.  Tenían en común algunas aficiones, la curiosidad por viajar y conocer gentes de otros lugares. Eran gentes exquisitamente educadas, conscientes de vivir en un mundo global, convencidos de que todos los seres humanos eran iguales y que tenían derecho a disfrutar de la vida de acuerdo con su capacidad, trabajo y circunstancias.

Se habían conocido por internet, y, después de caer en la cuenta que tenían muchas aficiones comunes, habían decidido emprender un viaje de aventuras, en el que deberían recorrer la misma distancia para confluir en un destino común. Se habían prohibido llevar ordenador, ni radio, ni brújula, ni mapas. Solo podrían guiarse por las estrellas y preguntando a los lugareños.

Assí pues, habían salido pertrechados de sus respectivos hogares, con ropas de abrigo y víveres, trescientos dólares y el tanque de gasolina lleno. Los tres eran aficionados a las motos y tenían, justamente, el mismo modelo, que no viene al caso.

Habían tenido claro desde el principio el punto final de su viaje: Belén. Para empezar sin que ninguno tuviera ventaja especial, y aunque no se trataba de una competición, pero no querían que ninguno pudiera salir favorecido, y después de varios tanteos con el compás y el intercambio de unos cuantos e-mails, establecieron tres puntos para comienzo de su viaje, que los situaban en igualdad de condiciones. El primero, partiría desde Yakarta, en Indonesia; el otro, desde Grozny, en Chechenia; el norteamericano, que había nacido en Utah, fue obligado a partir desde Abidjan, en Costa de Marfil.

Los tres estaban solteros y eran, cada uno a lo suyo, creyentes. Por tradición familiar y por convicción personal, se consideraban fieles seguidores, de una de las religiones monoteístas más difundidas en la Tierra, todas ellas, verdaderas. No eran fanáticos, simplemente, pensaban que su religión era la única convincente . Uno era cristiano copto; otro, judío ortodoxo y el tercero, musulmán.

El viaje estuvo lleno de aventuras, y no careció de sinsabores y alegrías. A veces se creían perdidos, pero las estrellas les guiaban a su destino. La Polar, y la Cruz del Sur, desde luego; aunque también sabían interpretar las señales de estrellas desconocidas para casi todo el mundo. .

Los tres ardían en deseos de encontrarse en Belén, para contarse cómo les había ido. Para conocerse, al fin. Para abrazarse

Perdieron algunos días, y no pudieron estar en el destino perseguido la noche del 24 de diciembre, sino unos días más tarde. Se encontraron de pronto en un territorio en guerra. Las luces que provenían de lo que parecía Belén no aparecían en el cielo, sino que surgían de explosiones a ras de tierra. Comprendieron que eran fogonazos de misiles y se asustaron. Temieron que no podrían llegar nunca a Belén. 

Cuando llegaron, en efecto, Belén ya no existía. Solo encontraron un montón de ruinas, miles de cadáveres, unos soldados que cantaban victoria y hombres y mujeres desarrapados que gritaban. También tropezaron con algunos niños huérfanos, que deambulaban entre los escombros buscando algo que comer.

Se abrazaron, después de presentarse.

Lo que habían visto les heló la alegría. Repartieron entre aquellos niños desnudos y desnutridos las cuatro o cinco tabletas de chocolate que les quedaban, y se pusieron a llorar junto a ellos.

Estaban llorando cuando oyeron a sus espaldas una vozque parecía provenir de unas zarzas ardiendo, pero no supieron distinguir lo que les decía. Eran frases ininteligibles, en un idioma que tal vez desconocían. Por fin, uno de ellos creyó entender lo que preguntaba la voz. Era de un niño al que una bomba le había seccionado las piernas. Preguntaba: "¿Sois vosotros los Reyes Magos?".  Y les apeteció morir de vergüenza.

 

Sobre Cuba y Guantánamo, utopía frente a ignominia

Recoge Manuel Moreno Fraginals ("Cuba/España España Cuba, Historia común", 1995) que en los momentos más graves del enfrentamiento colonial, (1868-1898), Cuba se llenó de españoles, fundamentalmente varones. Fue una manera deliberada con la que, desde la metrópoli, se pretendió disminuir la tensión independentista en la isla.

Allá fueron muchos asturianos y gallegos. Más de 700.000 inmigrantes españoles se quedaron en Cuba, después de la  guerra; algunos, -pocos- se casarían con hijas o nietas de españoles; pero, muchos formaron familia -casados o amancebados- con mulatas, indias y negras, contribuyendo a potenciar el mosaico racial de Cuba, que adquirió con ello una diversidad que no se encuentra en el resto de Latinoamérica.

A diferencia de otros lugares latinoamericanos, el cubano no se siente ciudadano del mundo. Quizá porque la historia reciente del camino seguido por Cuba hacia el encuentro de su identidad está lleno de singulares traspiés. A veces, los falsos amigos disimularon sus intenciones con hermosas palabras. El 20 de abril de 1898, un día después de iniciada la guerra entre España y Estados Unidos, el Comité de Relaciones Exteriores norteamericano publicaba la Joint Resolution: "... the people of the Island of Cuba are and of right ought to be free and independent...".

La declaración norteamericana era engañosa, y la población más pobre de la isla, formada sustancialmente por negros, mulatos e indios, quienes habían formado el núcleo principal de la oposición a la metrópoli, creyendo que "el avance de Lincoln era la esperanza", lo entendería muy pronto. El 1 de enero de 1899 se hizo efectivo el traspaso de la propiedad de la isla a los Estados Unidos. La población de color, que era ignorante del problema racial que subsistía entrre sus "libertadores" -a pesar de que en 1863 se había abolido la esclavitud, no tardó en entender que la victoria norteamericana no tenía como objetivo conducir a Cuba hacia la libertad.

Lo supo desde el día de Reyes -lo recuerda también Moreno Fraginals - en el que , por tradición,  se recordaban los cantos y bailes de los orígenes africanos de quienes habían venido como esclavos. Ese mismo año de 1899 se prohibió la manifestación, dando un machetazo a parte de la cultura afrocubana.

No vamos a contar ahora la historia del camino de Cuba hacia el espejismo de la libertad, que ha tenido en los últimos 50 años, con el aniversario que se conmemora en estos días, un camino de espinas, entremezclado con unas cuantas rosas de ilusión. Ilusión que fue disminuyendo desde la caída de Batista, sepultada por la palabrería adormecedora de Fidel Castro, y por la represión implacable de los revolucionarios contra todos los que discreparan.

A conformar un pueblo desorientado, desconectado del mundo, cocido en su salsa -también en su conformismo y alegría afrotropicales-, contribuyó la cerrazón de los dirigentes norteamericanos. No quisieron entender que el bloqueo era equivocarse con Cuba y que los cubanos no tenían la culpa de la historia tejida en torno a las ambiciones por la rica isla, porque los cubanos son quienes habitan Cuba.

El modelo socialista de Castro era, como todos los modelos de reparto de lo que no se produce, una utopía. Pero el aislamiento que forzó Estados Unidos al pueblo cubano, basándose en la inane premisa de que Castro era un dictador -no había y hay pocos en el mundo-, era y sigue siendo injustificable.

Para entendernos: la presencia en la isla del penal de Guantánamo, un territorio usurpado por los Estados Unidos y que se mantiene al margen de la ley internacional y de la propia norteamericana, es una ignominia.

Entre la ignominia y la utopía, seguimos prefiriendo la segunda. Aunque la utopía no conduzca a nada, y aunque se convierta en una deplorable plutocracia cuando un subgrupo impone sus condiciones al resto, como en una Animal Farm orwelliana, los que viven en Cuba, tienen el derecho a pensar que esa forma de vida es la mejor de las posibles, y pueden tomarse su tiempo para cambiarla por otras formas de gobierno; libertad de la que no puede decirse dispongan quienes tienen que soportar una ignominia.

Sobre la fama, el prestigio y el mérito

Con el título de este Comentario se celebró en el extinto restaurante AlNorte, en Madrid, una cena-tertulia en la que los asistentes debatieron sobre el sexo de estos tres ángeles, llegando a conclusiones, sino definitivas, por lo menos, bastante divertidas, que era de lo que se trataba.

De todas estas tertulias se guarda acta cuidadosa, para memoria de presentes y gozo de la posteridad, cuando, dentro de unos cuantos siglos, se descubran esos debates al abrir alguna cápsula del tiempo, de esas que se han puesto tan de moda, y que van poblando los patios y jardines de los edificios públicos, junto con las estatuas de próceres locales cuyo mérito presuntamente más destacable, en relación con sus contemporáneos -y nada digamos en conexión con sus predecesores en hollar la Tierra- fue estar más cerca del que manejaba los dineros con que pagar al fundidor.

El tema del mérito da para muchas vueltas. Hoy, lo que nos apetece es recordar que la mayor parte de los que se encuentran encumbrados en nuestra sociedad, no han tenido méritos para llegar hasta allí, sino que les han sido atribuídos a posteriori.

Eso no impide a los que ya tienen el puesto o la prebenda, constituirse en los más feroces juzgadores de quienes pretenden llegar a donde ya están, imponiéndoles trabas y pruebas de mucha dificultad, -que, obviamente, aquellos jamás hubieran podido superar en su momento-, reservándose así cuotas de discrecionalidad que aplican como les sale de los caireles.

Bienaventurados los que no han conseguido alcanzar la posición que les hubiera correspondido por su esfuerzo y méritos, al serles impedido acceder por quienes estaban puestos allí por el nepotismo, la trampa, la desfachatez, el clientelismo, la maliciosa oportunidad o la incuria, porque ellos tienen el consuelo inquebrantable de nuestro aprecio.

 

Sobre las centrales nucleares españolas y la inseguridad de su futuro

La imagen pública de las centrales nucleares es, sin duda, una de las más vulnerables de todos los ingenios producidos por el hombre. A la asociación de riesgo intrínseco, incluído el no resuelto tratamiento final de sus residuos de alta radiación, se une el riesgo extrínseco, derivado de un posible ataque terrorista.

La percepción de peligros respecto a las centrales está tan generalizada, que no hay ningún ciudadano que no tenga opinión al respecto. Están, por una parte, quienes opinan, algunos reconociendo su escasa formación específica pero otros desde insondables conocimientos técnicos, que la producción de energía con base nuclear es imprescindible, que las centrales gozan de sistemas de control exhaustivos que garantizan su seguridad y que los detractores de esa fuente energética son interesados, ilusos o ignorantes.

Enfrente, y formando un grupo también heterogéneo pero, cuando menos, igual de numeroso y, desde luego, mucho más simpático para el ciudadano medio, se encuentran quienes vaticinan, variando desde posiciones de ecologismo práctico a beligerancia apocalíptica, que deberíamos de prescindir de inmediato de esa fuente energética superflua y altamemente peligrosa.

Puede elucubrarse lo que se quiera en relación con las dos categorías de riesgo de percance nuclear y su probabilidad, pero lo cierto es que ambos son reales y que, por tanto, lo único que cabe hacer es plantearse si deseamos convivir con él y, si esto fuera así, tratar de reducir al mínimo su incidencia y efectos, estableciendo las medidas que estimemos como más oportunas, dentro de nuestras disponibilidades económicas y nuestra apreciación del nivel de riesgo.

La sensibilidad popular es tan fuerte que, en países como España, en donde no ha habido realmente debate nuclear, pues ya ETA se encargó de introducir sus condiciones seudoindependentistas con un atentado brutal en Lemóniz a principios de los setenta, incluso los partidarios de la energía nuclear centran sus argumentos en la necesidad de mantener las centrales nucleares existentes -de tecnología superada por los avances habidos en estas últimas décadas- que en erigir otras nuevas. 

Así las cosas, los titulares periodísticos no contribuyen a llevar calma al panorama, con manipulación e intoxicaciones permanentes. Para terminar 2008, El País indicaba el 31 de diciembre, que "La fiabilidad de las centrales nucleares españolas disminuyó drásticamente". 

Pocos de los lectores se habrán dado cuenta que esa fiabilidad se refería no a la seguridad de las centrales, sino al hecho de que, para garantizar la cada vez más alta exigencia de seguridad, se han aumentado las operaciones de mantenimiento y control, reduciendo el número de horas de funcionamiento. Es decir, la fiabilidad que se redujo es la que mide la disponibilidad operativa, no su seguridad.

La cuestión sigue siendo, en fin, cuánto deseamos pagar por tener la energía primaria suficiente para producir la electricidad que necesitamos, y el grado de autarquía que -solos o dentro del conjunto de la Unión Europea- del que queremos disfrutar. Si la energía nuclear ha de formar parte de nuestro mix energético, asumamos con todas las consecuencias su defensa.

Y si estamos por la labor de prescindir de ella porque no nos parece suficientemente fiable y segura -no importa que no sea a nivel estadístico, basta con que sea de forma intuitiva-, hagámoslo ya. Eso sí, después de calcular, muy cuidadosamente, cuánto nos va a costar nuestra independencia de la energía nuclear y en qué grado nos someteremos a la dependencia de otras fuentes energéticas, sin olvidarnos de evaluar en qué manos está la llave de las mismas.

(Hoy 2 de enero de 2009, por ejemplo, Gazprom ha anunciado que cortará el suministro de gas natural a Ucrania, porque no paga; pero a través de este territorio llega a la Unión Europea el 80% del gas que consume)

 

Sobre propósitos sencillos para el Año Nuevo

La tentación de la fecha -el comienzo de un nuevo año- anima a muchos a plantear propósitos que no realizarán, bien porque no van a poder cumplirlos o porque se olvidarán de los mismos al dar la vuelta a la segunda esquina del día. Desde dejar de fumar, hacer ejercicio, dedicar más tiempo a la familia, adelgazar veinte kilos o bajar la basura antes de acostarse, la variedad de invenciones de los seres humanos para imaginar que podemos cambiar a golpe de cornetín de calendario es elevadísima.

Recogemos aquí algunas ideas sencillas para el Año Nuevo, por si sirven como pauta para extraer propósitos de la enmienda que aplicar en el año que hoy comienza:

1) Decir a nuestros amigos que los queremos, que estamos felices de contar con ellos, de saber que se preocupan por nosotros.

2) Hacer ver a quienes no nos aprecian que nosotros no tenemos ningún motivo para odiarlos, porque no hay nada que nos resulte más importante que nuestra tranquilidad de espíritu

3) Expresar a nuestra pareja que lo más hermoso que nos ha pasado jamás en nuestra vida es tenerla a nuestro lado

4) Empezar a leer los periódicos todos los días por las páginas de internacional y tratar de encajar la valoración de esas noticias con las cosas que nos preocupan

5) Emplear esfuerzos cuantificables -en tiempo y en medios- para mejorar algo la existencia de personas concretas

6) Visitar a los ancianos de nuestra familia o, al menos, llamarlos por teléfono con frecuencia, dejando que nos hablen de lo que ellos quieran. Si los ancianos escogidos son de otras familias, apúntese valor triple.

7) Hacer el esfuerzo de decir un par de veces cada día lo que nos parece mal, y a la cara del autor, no a sus espaldas

8) Aprender a llorar con las penas de los demás

9) Empezar a sentir vergüenza cierta cuando gastamos dinero en lo que no nos es imprescindible, y compensarlo con la donación de la misma cantidad a una organización no gurbenamental (no una cualquiera...una que sepamos con certeza lo que hace con el dinero)

10) Viajar con la imaginación, y disfrutar leyendo mucho, hablando más, sonriendo a menudo, riendo como cuando éramos niños.

Seguro que al lector se le ocurren muchas otras ideas.

Feliz año nuevo, amigos.

Sobre el truco del almendruco y las fiestas de Fin de Año

Aunque no hemos encontrado de dónde proviene la expresión, la mayor parte de las veces en que decimos que se ha aplicado "el truco del almendruco" nos referimos a los que nos presentan como gran hallazgo lo que es una trivialidad.

En otras ocasiones, sin embargo, estamos ante el "truco del almendruco", porque somos testigos de actuaciones que provocan efectos imposibles o poco creíbles.

Los trucos del almendruco, a diferencia de otras artimañas, no pretenden engañar a nadie. Es tan evidente su descabellada composición que, tanto el que lo hace como el que lo recibe, son perfectamente conscientes de que se trata de un juego de ilusión, para causar el estupor o la sonrisa.

La nueva Ley de Financiación Autonómica, con la que el presidente Zapatero celebra el fin de año con el President de la Generalitat y la Presidente de Madrid es una posible aplicación del truco, porque, según se dice desde el Gobierno, todos ganan. Un juego de win-win, que dirían los economistas del libro.

Como eso es teóricamente imposible,- pues de algún sitio ha de venir el dinero para pagar los platos rotos-, alguien tendría que explicar cómo resolver el misterio, si es que tiene solución el amasijo.¿De dónde se sacará el dinero para que tengamos más asistencia social todos, mejor educación, apoyemos bilingüismos, etc?.

No estamos por la labor de poner fe en lo que no entendemos, por lo que sospechamos que se trata de una añagaza para divertir al personal, un truco del almendruco de altos vuelos, que no ha de engañar ni a los más despistados, pues con la que está cayendo, no quedará nadie que se crea que se lleva dinero de un maletín en el que, por lógica, solo puede haber recortes de papel de colorines.

Porque la  alternativa al truco, sería apurar la deuda pública, dándole al rabil de la fabricación de billetes, que es una manera perniciosa de hacer más problemático el futuro, ya de por sí oscuro. Comprensible es, desde luego (no atrae votos ni simpatías), que no se haga mucho caso a los que dicen que, nos guste o no nos guste, habrá que cobrar menos y trabajar más (que, traducido a nivel autonómico, significaría, reducir los presupuestos y ser más solidarios)...aunque sean los únicos que proponen abandonar el almendruco y asentarse en la dura realidad.

En fin, estamos en el día de Fin de Año, que es momento de propósitos de enmienda, entremezclados con fiestas y jolgorio, olvidando lo pasado para prometerse mucha felicidad, que también es algo, que, en parte, depende de nosotros. Los humanos necesitamos fijarnos metas, para estimular nuestra creatividad e ilusiones, y que mejor que definir una fecha para creernos que podemos hacer borrón y cuenta nueva.

Son muchos los que hoy harán propósitos que no van a cumplir. Mañana, ni siquiera los recordarán, tal vez. Por ellos, levantamos nuestra copa de cava. No os precocupéis, amigos. Para lo que no pudimos hacer, vendrán otros años nuevos. Para lo imposible, siempre nos quedará hacer el truco del almendruco.

 

Sobre algunos misterios desvelados del proceso de inseminación in vitro

El proceso de inseminación artificial de las hembras de los mamíferos -a partir, obviamente, de esperma de un macho de su especie- ha sido utilizado rentablemente por los ganaderos y veterinarios que han acumulado en la técnica una gran experiencia.

Lo que no se podía imaginar a finales de los años setenta del pasado siglo, cuando se consiguió el nacimiento del primer "bebé probeta" -y son muchos quienes hoy en dia siguen oponiendo reticencias éticas- es que la implantación de embriones humanos llegara a ser utilizada con tanta frecuencia con las hembras humanas, pudiendo decirse hoy en día que si alguien no tiene hijos, es realmente porque no quiere. Porque, rizando el rizo, se pueden implantar sin mayores problemas en el útero de una mujer estéril, embriones perfectamente viables de seres humanos.

El trabajo fuera de casa de la mujer, la edad cada vez más avanzada de las que desean ser madres, el aumento de las tasas de esterilidad en varones y otras razones -incluída la comodidad de poder elegir el momento del parto- han producido una eclosión de las Clínicas que se dedican a este oficio.l Se trata, en realidad, de una pareja de intereses, pues estas "Clínicas-Laboratorio" actían casi siempre en relación con una Clínica de Maternidad, en donde las futuras mamás pueden seguir contando con la atención particular del mismo equipo que las atendió desde el principio de su gestación.

Se culmina así un proceso de intensa carga publicitaria que ha conseguido mitificar lo que naturaleza había venido haciendo sin mayores aspavientos y, al menos, hasta la generación de nuestras madres o la inmediata anterior, no exigía más que la placentera colaboración de la pareja, el esperanzado compás de nueve meses, y la atención domiciliaria de una comadrona o una enfermera amiga de la familia.

Dados los orígenes de la técnica, no debería sorprender si se analiza el proceso expuesto, que hoy en día, los Laboratorios y Clínicas de Inseminación in vitro, empleen entre sus doctores a quienes lo son, no en medicina, sino en veterinaria. La inseminación de terneras, cerdas o yeguas -tan practicada para mejorar las cabañas bovina, porcina y equina, por ejemplo- ha dado confianza a estos expertos en los misterios desvelados de los procesos de fecundación y gestación provocadas.

Nada que ver con aquellas creencias infantiles o ingenuas, de las que dan cuenta algunos relatos antañones, de que los niños vienen de Paris, de que basta besar a tu novio para quedar preñada o de que para tener hijos hay que adoptar ciertas posturas o practicar determinados ritos. Hoy todos los infantes saben que los niños se generan en probetas, a partir de preparados criogénicos, y que los bebés vienen al mundo por parejas o en grupos de tres.

Un laboratorio para inseminación debe tener una Unidad de andrología para la extracción de semen de los donantes masculinos -conseguida, generalmente, por el método de la masturbación autopropulsada-, preferentemente jóvenes universitarios, a los que se recompensará simbólicamente por el esfuerzo; y, obviamente, una Unidad de Embriología para la fertilización de los óvulos fecundados con los gametos -ajenos o del mismísimo varón de la pareja- y el crecimiento ede los ovocitos in vitro, es decir, alimentados por una suspensión acuosa en una probeta, hasta la implantación de los blastoceles -varios, para mayor seguridad de que se alcanzará el objetivo- en el útero de la que será gestante y madre.

La donación de óvulos, que tiene sus riesgos, y que supone algunas penalidades -hay que anestesiar total o parcialmente a la donante, extraerle algunos ovocitos con una punción por vía transvaginal, con un mecanismo guiado por ultrasonidos, etc., en una operación que supone varias visitas previas, ayuno total y una intervención de una media hora- se premia con unos 1.500 a 3.000 euros, siendo igualmente preferibles mujeres jóvenes, vírgenes, universitarias, obviamente sanas. Se mantiene el criterio veterinario anterior de que la especie debe ser mejorada.

La regulación de este proceso, que tanto tiene que ver con las esperanzas de muchos ciudadanos de ser padres, y que supone ingresos extras para otros, que ha fortalecido un negocio rampante, con pingües beneficios -por lo que, se envuelve en misterios, ignorancias, desconocimientos provocados y torpes foros de maternidad que tienen el aspecto de ser teledirigidos-, es urgente.

Hay que reglamentar las clínicas y los laboratorios en que se realiza el proceso, concretar sus responsabilidades y métodos, precisar su dotación facultativa y otras medidas que eviten riesgos innecesarios a donantes y receptores.

No basta, desde luego, con lo que hay, con ser una reglamentación avanzada y reciente, porque hay que aplicarla con rigor.

No estamos ante un negocio, ni ante trato con animales, sino ante un servicio asistencial. de interés general, -en muchos países, cubierto por la sanidad pública-, cuyos protagonistas son - o deben ser- doctores en medicina, y ciudadanos -donantes y receptores- que asumen, libre y conscientemente, una función responsable en el proceso de la concepción y gestación inicial de un futuro ser humano -para algunos creyentes, ya desde la concepción, un ser humano-.

 

Sobre las posibles inocentadas que nadie se atrevió a gastar

Como hemos pasado un año 2008 en el que quedó demostrada nuestra capacidad para ser inocentes, pocos han sido quienes se arriesgaron a "gastar inocentadas". No está el horno para bollos. Ay, aquellos tiempos en los que el sentido del humor se estimaba y aplaudíamos a quienes eran capaces de levantarnos la sonrisa con su ingenio. Hoy, tiene más probabilidades de triunfar lo chabacano, porque nuestra sociedad se ha dejado conducir hacia la risa fácil, el humor basto, el premio a lo vulgar.

No nos pongamos trágicos. He aquí algunas inocentadas que podrían haber hecho las delicias de los que se las creyeron y, muy posiblemente, en algunos casos, de los que las ven posibles.

1) El gobierno aprueba la ejecución inmediata de una central nuclear en la zona de El Pardo. En una reunión de urgencia celebrada por videoteléfono, para no obligar a desplazarse a los ministros de vacaciones, se acordó aprobar la construcción de una central nuclear de la cuarta generación en los montes del Pardo, como medida imprescindible para ajustarse al cumplimiento de los acuerdos de reducción de la contaminación provocada por el carbono. S.A.R. la Princesa de Asturias ha declarado a la prensa: "Me parece una decisión acertada. Si se produjera algún fallo, absolutamente improbable, prefiero estar cerca de la central".

2) Dimite la portavoz del partido popular. Dolores de Cospedal, molesta por las continuas contradicciones entre los líderes de su partido, e incapaz, según propia confesión, de articular una línea coherente en relación con las declaraciones respecto a la política de financiación autonómica y otros asuntos prioritarios, ha dimitido con efecto inmediato al día de hoy, 28 de diciembre.

3) El Papa publica la última encíclica de este año, corrigiendo y aclarando algunos aspectos respecto a la homosexualidad masculina que habían sido malinterpretados por la tradición cristiana. En una brillante encíclica, titulada Encomium homosexualitas, SS ha desarrollado, siguiendo la más estricta interpretación de las fuentes bíblicas conocida hasta la fecha, innovadoras explicaciones respecto a la homosexualidad, basándose en los textos sagrados. ha anunciado otra encíclica, para principios de año, sobre el pecado de la carne a la vista de las nuevas revelaciones.

4) Barak Obama se desplaza a la franja de Gaza. El presidente norteamericano electo, ha realizado un viaje relámpago a Gaza, acompañado de una escolta de aviones de combate de última generación, prometiendo al pueblo palestino en general que no tolerará bombardeos indiscriminados a la población civil, háganse o no con la pretensión de combatir el terrorismo. El presidente español Zapatero ha manifestado su apoyo, explicando que lo realizado por Israel con Gaza sería similar a bombardear el Pais Vasco para tratar de destruir a ETA.

5) Las familias reales británica y española entre los afectados por la estafa de Madoff. Según ha informado la SEC, entre los afectados por la gran estafa piramidal, se encuentran, además de los ya conocidos hasta ahora, SS Benedicto XVI, Hillary Clinton, el Rey D. Juan Carlos, el Príncipe Carlos de Inglaterra, el Sr. Putin, los herederos de la madre Teresa de Calcuta, la Fundación de apoyo al Tío Gilito y los patronos de la ONG In vino habitat veritas.

6) Se ha descubierto un gen que relaciona la afición al teatro de vodevil -versión cutrería hispánica- con la estulticia. Unos científicos americanos dicen haber descubierto la relación entre el coeficiente intelectual y las obras de teatro llamado ligero en el que la gracia consiste en contar chistes gruesos por individuos sebosos en presencia de señoras de cuarenta años en semicueros. La asociación por la defensa de la pureza carpetobetónica dice que tiene muy avanzadas las investigaciones que demuestran lo contrario, sin que se haya precisado hasta el momento qué se entiende por lo contrario.

7) Una patera con ciento venticinco turistas europeos ha desembarcado en Nouakchott, Mauritania. Se trata de una iniciativa de la Unión Europea para favorecer el turismo ecocológico responsable. "La travesía ha sido infernal" .confesó el responsable de la agencia que organizó el viaje. Parece que se cruzaron con decenas de pateras que iban en sentido contrario. A la llegada a la costa mauritana, los turistas fueron obsequiados con un botellín de agua de lluvia y unas pastillas contra la malaria. Mañana serán recibidos por el jefe de una tribu local, que es, en la actualidad, el único habitante de su pueblo. "Todos los demás están ayudando a la distribución de dvds, en España", ha reconocido.

8) Una proposición no de Ley del Gobierno instalará de inmediato el examen obligatorio de revalidación de conocimientos para funcionarios, que se realizará al transcurrir cinco años de la obtención de su plaza, y, desde entonces, se producirá por períodos sucesivos de diez años. Para evitar corporativismos, los exámenes se propondrán por los candidatos rechazados en las dos últimas convocatorias. La medida afecta, entre otros, a jueces, secretarios judiciales, notarios y profesores universitarios. Prácticamente todos los afectados han reaccionado positivamente: "Era hora que se reconociera nuestra permanente vocación de mantener actualizados nuestros conocimientos". Se confía en que solo un 2-3% resulten definitivamente apartados de sus plazas. (Nota de la redacción: Creemos que esta inocentada es tan increíble que no podrá engañar a nadie.)

Sobre el interés de la franja de Gaza para Yahvé

En el día en que la comunidad cristiana conmemora la matanza de niños ordenada por Herodes, después de haber sido informado por los Reyes Magos de que el Mesías acababa de encarnarse en Belén, Israel celebra ese acontecimiento bombardeando Gaza, en busca de los centros de inteligencia de Hamás, el gobierno que el pueblo palestino ha elegido, mayoritariamente.

Gaza es, según quienes conocen la situación, ahora que se encuentra en época de lluvias, una cloaca en donde viven más de un millón y medio de palestinos, secuestrados por tierra, mar y aire. En esa tierra, antes centro del mundo y ahora prácticamente abandonada de Dios y de los hombres, los jóvenes se han hecho extremistas islámicos, como una forma de identidad. Ideológicamente, están tan bien equipados que no dudan en inmolarse en atentados suicidas contra su particular Belcebú, el vecino que envuelve sus tierras.

El problema de fondo no es de naturaleza divina, sino humana. Y tiene que ver, mucho, con el agua y la tierra. Las depuradoras de aguas residuales que iban a construirse con financiación internacional, no se han realizado, como castigo -se dijo; se dice- al triunfo de Hamás; la tubería que debería conducir las aguas tratadas desde Beit Lahia al mar no se construyó para no afectar las playas isralíes de Nitzanim.

Falta de agua superficial -los flujos hídricos desde Hebrón, en la Cisjordania, fueron secuestrados por Israel-, sin embargo, el valor estratégico de la franja de Gaza se mantiene; para Israel es un refugio de terroristas. Para los musulmanes fundamentalistas, es la avanzadilla desde la que se hostiga a unos invasores que se sientan a la derecha del padre norteamericano.

Por una parte, tiene importantes recursos hídricos subterráneos, fundamentales para una zona azotada por la sequía de primavera al otoño, que se han ido contaminando con aguas fecales e intrusiones salinas. Por otra, completa el acceso al mar del territorio circundante y su valor geoestratégico para reconstruir el Gran Israel, un mito esgrimido por los judíos con persistente voluntad anti-histórica, pero con demoledora convicción práctica, está fuera de dudas

Para los afanes expansionistas de Israel, Gaza es una pieza fundamental en su rompecabezas de completar una mancha territorial uniforme bajo su control. Anexarla, completaría el deseo de obtener un territorio cerrado, como base para -se puede apostar sin riesgo- seguir expandiéndose entre los herejes musulmanes.

Ya nadie se atreve a apelar a la injusticia que supone haber incrustado artificialmente en un estado árabe, una comunidad muy cerrada que había sufrido un Holocausto, pero en el que los palestinos no habían tenido nada que ver. El argumento no encuentra eco en la comunidad internacional, sepultada por la  poderosa maquinaria informativa judía, y preocupada por problemas mucho más graves que atender a un par de millones de pobres armados con arcabuces.

No tiene tampoco ya importancia mediática decir que Israel, contando con el apoyo de los Estados Unidos y la aquiesciencia europea se haya dotado de un arsenal de sofisticados mecanismos mortíferos, capaces de sepultar en minutos cualquier resistencia de los países limítrofes, en grave penuria, y que ha probado en sucesivos bancos de ensayo, aprovechando las más variadas excusas para organizar ataques a sus vecinos, alardeando de ser un país demócrata. 

Carece de interés recordar que el movimiento de odio y las posiciones fundamentalistas que prendió entre el pueblo palestino hacia los israelíes-judíos fue fomentado como parte del juego de poderes entre Occidente y los países árabes, con Hojas de Ruta y reuniones en hipotéticas cumbres que nunca condujeron a resultado real alguno, apareciendo como rivalidades religiosas lo que no eran sino manifestaciones de la tensión natural debida a la desigualdad de fuerzas económicas entre la paupérrima Palestina -incapaz de vivir sin subvenciones, convertida en una meretriz internacional- y el opulento Israel -al que se canalizan sistemáticamente ahorros de las comunidades judías, siempre florecientes por su carácter endogámico y su indiscutible creatividad tecnológica y financiera-.

El ataque a varios centros de Gaza por parte de los misiles israelíes, sucede en un momento de falta de liderazgo norteamericano (en pleno proceso de traslado de poderes) y cuando la Unión Europea está en su momento más débil (incapaz de digerir la crisis ni planificar la contención de las dificultades que se avecinan por la recesión en prácticamente todos los países recién incorporados). El objetivo no es Hamás. Yahvé quiere, esta vez, sin tapujos, el agua de la franja. Y ha ordenado que los palestinos sean sojuzgados.

Nos tememos que Alá tendrá algo que decir. Y, entretanto, el Dios universal, a uvas, celebrando el fin de año.

Sobre lo que diría Keynes a Zapatero

Como estamos en un momento de baja creatividad, los políticos tratan de vender confianza con aforismos. "Podemos" o "La crisis no durará más allá de mediados del año que viene".

Pero como la credibilidad anda por los suelos, la gente guarda el dinero que tiene bajo los colchones, deseando secretamente que se mantenga el poder adquisitivo del mismo. Los banqueros, que no dejan de comportarse como seres humanos, al fin y al cabo, no prestan el dinero a nadie a no ser que les garantice la devolución con cinturón y tirantes; no se fían -por supuesto- ni de los otros banqueros.

Estos últimos, siempre han tenido razones para actuar así; los demás, aunque las olvidemos de cuando en cuando, hemos tenido recientemente el recordatorio de los peligros que acarrea fiarse de bancarios, gurús, políticos a corto, y otros especialistas en el manejo de la credulidad ajena.

¿Qué diría Keynes a Zapatero?. Pues, seguramente, y para empezar, que cada palo aguante su vela. Con otras palabras, que no acuda con dinero público a salvar a los más ricos, sino a defender el empleo de los más pobres.

Después, que aplique medidas de emergencia para una situación atípica. No estamos ante un proceso cíclico normal, sino ante una situación agudizada por el fraude en la recolocación de las plusvalías generales por parte de aquellos en quienes se habían confiado. Esto quiere decir que hemos volatilizado, para conducirlo en la generación de falsas rentabilidades e inversiones improductivas, una parte significativa del ahorro.

Invierte lo que tengas en apoyar los sectores más próximos al primario, para apalancar el empleo básico. Convence a todas las administraciones públicas, y, en especial, a las locales y autonómicas, de que se endeuden aún más -ya lo tienen difícil- pero solo si han de invertir en la mejora de la asistencia social y el bienestar ciudadano directo. Las administraciones públicas tienen que apoyar los sectores de producción de bienes de consumo o productos básicos, así como aquellos servicios como educación, sanidad, investigación aplicada o asistencia a la tercera edad, que pueden generar mayor sensación de calidad, con menoso recursos dinerarios y más empleo de mano de obra cualificada.

Hay que incentivar, e incluso, obligar a que las entidades de crédito presten dinero a los emprendedores con muy bajo interés y menores garantías, incluso solo con las garantías del proyecto. Para ello, se deben generar comités de evaluación formados por expertos independientes.

Keynes también diría a Zapatero que creara o refuerce los sistemas de control en los que participen todos los agentes sociales, abriendo el debate de las medidas a adoptar. Sin miedo a castigar, y duramente, a los culpables de delitos económicos.

Le diría también restringe el endeudamiento exterior, reduciendo el déficit de la Balanza de pagos, pero, concéntrate, en especial, en los intercambios con los países más desarrollados que el tuyo.

Mejora los medios de transporte público. En especial, del transporte ferroviario. No creando más infraestructuras, por favor, sino facilitando su uso y reduciendo el coste, con más trenes, más líneas, mejores conexiones de cercanías, horarios más flexibles.

No cedas en la mejora del ambiente, ni en la contención del cambio climático. Con las medidas más baratas, en especial: no contaminar, reducir el despilfarro, emplear masivamente la reutilización (de botellas, recipientes en general, recuperación de residuos,ahorro de agua y desplazamiento, etc).

Da ejemplo, el primero.

Reza.

Sobre los problemas de la Universidad y el papel de los estudiantes

La Universidad española está sumida en una grave crisis. Los problemas de identidad que ha venido arrastrando desde décadas, han estallado con brutalidad, y nadie parece tener autoridad para gestionar la situación.

Quienes no conocen mucho de la cuestión pueden relacionar la crisis universitaria con la general o suponer que nos estamos referiendo exclusivamente a los grupos de jóvenes "radicales" que se enfrentan a la policía cubiertos sus rostros con pasamontañas gritando No a Bolonia o la mercantilización de la Universidad.

Tiene, desgraciadamente, poco que ver. La necesidad de un debate abierto sobre la función actual de la Universidad en la sociedad y las protestas de jóvenes con energía básicamente destructiva son cosas diferentes. Y, desde luego, el proceso de integración europea en el terreno universitario al que nos están conduciendo los pactos boloñeses, tiene muy escasa relación con lo que se interpreta como causa fundamental de la protesta.

El sistema universitario español está concebido desde la permisividad, un mal tremendo tratándose de un proceso educativo, que se ha asociado con la desmembración del Estado central en autonomías y ha contado con un aliado nefasto en el concepto de libertad de cátedra y en la propia autonomía universitaria.

Pero, con ser grave la culpabilidad universitaria, las bases de su actual desorden están en la enseñanza general básica, que no enseña, no motiva, no selecciona y ha permitido que los colegios y escuelas se conviertan en centros de indisciplina y distribución de drogas.

Profundizando aún más, esa falta de autoridad en las instancias académicas tiene su origen, a su vez, en la ruptura del concepto de familia y la dejación práctica de la tutela parental sobre la educación de los niños, que los padres, trabajando ambos, han confiado en los centros de enseñanza, desacreditando paralelamente la autoridad del profesorado.

Tenemos más de 70 Universidades en España, que conceden más de 3.000 títulos. Cada año, son egresados casi 200.000 alumnos, con su título en ristre. La enseñanza impartida es dispar, la dedicación del profesorado, errática, la motivación de los docentes, escasa. Hay asignaturas que tienen tres alumnos y otras aulas, totalmente masificadas. Es necesario aprobar un número elevado de alumnos -sepan o no sepan-, porque el salario del docente depende en parte de la puntuación que le den los propios discentes.

Muchos universitarios no saben redactar correctamente, cometen imperdonables faltas de ortografía, carecen de educación formal, tienen lagunas dramáticas en su formación. ¿Cuántos son? Exactamente, ni se sabe. Pero basta darse una vuelta por las aulas, preguntar a suficientes profesores, para deducir que los desniveles entre el alumnado son terribles. Frente a jóvenes magníficamente concienciados, estudiosos, inteligentes, serenos, pulula una mayoría de disconformes sistemáticos, incultos, vagos, maleducados y desorientados.

La Universidad tiene que conectarse urgentemente con la sociedad. Dejémosnos de paparruchas. Está muy bien concebirla como un pozo de ciencia y sabiduría, pero no lo es. Sirve, sobre todo, para cualificar a futuros profesionales para que rindan un servicio a la sociedad, desde su consideración de élite cultural y técnica. No es una máquina generadora de títulos. No es una guardería. No es alternativa al servicio militar para dilatar la aparición de los jóvenes en las cifras del paro. No es un remedio para la falta de educación básica. No es un reducto de paz para funcionarios sin ambiciones.

España necesita una Universidad de alto nivel, en profesores, en alumnos, en equipamiento. Hace falta, claro, dinero, para ello. Pero, sobre todo, hay que revisar, desde la crítica constructiva, sus postulados. Por fortuna, subsisten algunos ejemplos de buenas Universidades en España. Analicemos por qué funcionan bien y copiemos el modelo.

Sobre los territorios afectivos

Pocas ocasiones brinda en la actualidad nuestra sociedad para las reuniones familiares. Entiéndase por éstas las que convocan a diferentes clanes, a personas que no han convivido en la niñez. A advenedizos. Es decir, aquellas en las que se mezclan familias políticas, elementos colaterales, allegados, primos, consuegros, cuñados.

Las bodas y los funerales son los momentos adecuados para contrastar los efectos del eventual impacto emocional que sufren personas que, procedentes de diferentes vivencias, tienen que compartir, por convencionalismo social, unos momentos de sus vidas, reflejando en ellos la máxima emotividad aparente.

Tomemos el ejemplo alegre por excelencia. Las bodas. Conscientes del descalabro posible, para evitar profundos choques emocionales,en los banquetes nupciales, lo habitual es que la familia de cada contrayente se alinee con los suyos. Se evitan así silencios dolorosos, conversaciones vacías, preguntas incómodas. Pasa el día la boda, y, salvo escasas excepciones, las dos familias segurirán sin conocerse.

El efecto es que, con el paso de los años, se puede producir la sorpresa de encontrarse con desconocidos primos del novio o de la novia, o descubrir, pasadas décadas, que el hermano de tu consuegra es el simpatiquillo que te saludaba en la cafetería de la Facultad.

El verdadero banco de pruebas emocional en lo que respecta a los territorios afectivos es la reunión de Navidad en la que se congregan los hermanos, sus cónyuges, y tal vez, los hijos aún no emancipados. O, en la mejor de las combinaciones posibles, los consuegros y los hijos de ambos.

Excelente ocasión para ver la delimitación que se opera sobre las zonas de afectividad y sus efectos colaterales. Trátese de entrar en el terreno afectivo de la familia política, dénse consejos al yerno o a la nuera sobre cómo actuar, aconséjese acerca de la carrera que deben seguir los hijos de los primos o júzguese el carácter hiponcondríaco del hermano de su cuñada.

Los zarpazos para defender el terreno acotado de intrusos pueden ser mayúsculos. ¿Qué se creerá éste/ésta, flotará en el ambiente, a poco que, guiado por la ingenuidad y la buena voluntad, el adosado pretenda entrar en la zona de protección familiar. Si se quiere iniciar una discusión con la pareja,aventúrese una opinión acerca de su herman@, de los motivos del padre o la madre para hacer cualquier trivialidad, de las razones por las que el sobrino ha fracasado.