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Al Socaire de El blog de Angel Arias

Sobre el incontrolable impulso de contar intimidades de los otros

Nos ha sorprendido la publicación del libro "La soledad del juzgador", aparecido el 20 de noviembre de 2007, cuya autora es la periodista Elisa Beni Uzabal.

Las razones de la sorpresa radican exclusivamente en que la autora, haciendo funciones de biógrafa, es la esposa del juez Gómez Bermúdez, que presidió el tribunal del Once-M. Pero, además, es la directora de Comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, con lo cual, en nuestra opinión, se cierra el círculo de la inoportunidad. Un título alternativo, también con gancho editorial, hubiera podido ser: "La soledad de la mujer del juzgador".

El libro se enmarca en la corriente hagiográfica del juez que se ha hecho famoso, sucesivamente, en primer lugar, por haber sido rechazado repetidas veces en competencia con el super-juez Baltasar Garzón, para presidir la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, porque su currículum era insuficiente, según la oposición progresista, es decir, socialista; y, en segundo lugar, su fama se consolidó y alcanzó las cotas de ser "un orgullo para España" (vicepresidente De la Vega dixit) por la forma de dirigir el juicio contra terroristas más delicado de la historia de este país.

Nos parece que Elisa Beni hubiera debido resistir el impulso de contar las intimidades de los otros. No exactamente de aquel con el que comparte su lecho conyugal, sino de las conversaciones de su esposo con otras personas, incluída la fiscal Olga Sánchez, en relación con las preocupaciones de esta profesional respecto a posibles actuaciones de los abogados en su defensa de los imputados.

Porque, si bien es cierto -por ejemplo- que la posible petición de exhumación de los cadáveres de las víctimas del gran atentado por parte de los abogados defensores, para comprobar en ellos restos de los explosivos empleados (y que la togada habría leído en un periódico y levantádole honda preocupación), sería de imposible aplicación por improcedente, que el nuevo super-juez le haya dado una lección de práctica procesal a la fiscal, aconsejándola que se mantenga "al pairo" de tales murmuraciones periodísticas, resulta increíble. Y si no es increíble, al menos, sería, indelicada su divulgación.  

También conviene dejar reseña de la circunstancia excepcional de que la fiscal Olga Emma Sánchez no ha resistido la ocasión de abrir su sensibilidad a la exposición pública, cuando da a conocer en El País del 7 de noviembre de 2007, indicaciones respecto a su sufrimiento y frustación porque no le han dejado decir a final del juicio todo lo que le hubiera gustado (recuérdese el brusco corte del Juez Bermúdez a su intervención) o por el hecho lamentable para todos, de que sus propios compañeros no se han acordado de los funcionarios que trabajaron en el caso, circunstancia por la que se refiere a ellos como "compañeros -en mi caso sólo de escalafón-". Ay, Carmela.

 

Sobre el dopaje y los deportistas de élite

La III Conferencia Mundial Antidopaje ha aprobado en Madrid, el 17 de noviembre de 2007, un Nuevo Código Mundial Antidopaje, que endurece el castigo a los deportistas que se dopen. Se considera dopante a una sustancia (o método) que cumpla dos de las tres condiciones siguientes: mejorar el rendimiento, ser pejudicial para la salud o ser contraria al espíritu deportivo.

El Código enumera las sustancias anabolizantes y estimulantes duros, define lo que se entiende por dopaje -incluído el intento de administración a terceros de sustancias prohibidas o su intento de compra; etc. Se aplica incluso el principio de resposnabilidad objetiva: después de un positivo, la carga de la la prueba recae sobre el deportista.

El texto entrará en vigor en enero de 2009. Supondrá el castigo a cuatro años a los deportistas sancionados por primera vez por positivo por sustancias dopantes.

El deporte de élite se ha convertido en espectáculo de masas, en la que consecución de mejores marcas cada vez y la conversión en ídolos de los deportistas, forman parte del juego. Un juego en el que el culto al cuerpo ocupa el espacio central. En los gimnasios, la ingesta de anabolizantes y todo tipo de estimulantes de la masa corporal es habitual entre los usuarios. Todos quieren ser fuertes y bellos, y los modelos se toman del mundo de los deportistas profesionales.

Se entiendo que Jaime Lissavetzky, secretario de Estado para el Deporte, esté tanto o más preocupado por el dopaje común, como por el dopaje de los deportistas de élite. Incluso, algunos pensamos que la obsesión por perseguir el dopaje de los deportistas de élite, considerando como drogas estimulantes a sustancias y procedimientos cada vez más restrictivos, no va en la dirección adecuada.

Queremos espectáculo, al fin y al cabo. Bajo la responsabilidad del que se estimula, y con el preciso control médico, levantar las manos a la cabeza porque un deportista, para batir un récord o dar espectáculo, se anima a cambiarse una parte de su sangre o ingiera ciertas sustancias estimulantes de su bioritmo, no parece tan grave. No hay por qué llevar el cinismo hasta sus límites.

Sobre la Ley de calidad del aire 34/2007 española

La recientemente promulgada Ley de calidad del aire y protección de la atmósfera, que viene a sustituir a la Ley 2(/1972 de Protección del ambiente atmosférico tiene buenas intenciones.

La  aplicación de la Ley se regirá, según se indica, por los "principios de cautela y acción preventiva, de corrección de la contaminación en la fuente misma y de (que) quien contamina (,) paga" (art.4.1). Se trata de principios de validez secuencial o correlativa, que pretenden abarcar las tres etapas del proceso contaminante: prevención, inmediatez en la corrección y paliación del daño.

Al margen de las declaraciones de intenciones y de su carácter de Ley marco, ya que las precisiones acerca de los niveles tolerables se dejan al Ministerio de Medio Ambiente y a las CCAA (que pueden fijar medidas más restrictivas que las acordadas con carácter general), sorprenden algunos aspectos:

a) la indefinición de los sustanciales conceptos de "poner en peligro grave la seguridad o salud de las personas" o "haber producido un daño o deterioro grave para el medio ambiente" (art.30 2.a). Esta situación, equivalente a una disposición "en blanco", deja al criterio subjetivo del aplicador de la sanción la cualificación, creando indefensión jurídica, a salvo de las precisiones reglamentarias.

b) la modestia de las sanciones máximas, limitadas en las infracciones muy graves a 2 Millones de euros (art 31.1.a). Relacionado este artículo con el 36.1,  supone una clara limitación de la aplicación práctica del principio de que "quien contamina, paga". El artículo 36 abunda en la obligación del infractor a "reponer o restaurar la situación al estado anterior de la infracción cometida".

La redacción es deficiente, pues lo que se pretende es, sin embargo, "restaurar la situación al estado anterior al que sirvió para la cualificación de la infracción cometida". Adicionalmente, la disposición legislativa hace reflexionar sobre la superior ventaja del principio de "no se autorizan más contaminaciones que las legalmente permitidas, y, en caso de superarse los límites o incumplirse las prescripciones, los agentes contaminantes quedarán obligados a restituir el medio al nivel anterior a la contaminación que han provocado o consentido por omisión, asumiendo la totalidad de los costes de la restitución y las indemnizaciones compensatorias a que hubiera lugar  por los daños y perjuicios causados".

c) La inclusión de la disposición adicional cuarta, relativa a la contaminación lumínica, que aparece fuera de contexto, y que supone únicamente la plasmación de un deseo de difícil interpretación como es "promover un uso eficiente del alumbrado exterior, sin meniscabo de la seguridad que debe proporcionar a los peatones, los vehículos y las propiedades".

d) La inadecuación de la Ley para modificar la Ley 38/1992 de Impuestos Espaciales, que afecta a primera matriculación de vehículos y embarcaciones, así como la modificación de los art. 70 y 71 de la misma Ley y varias derogaciones de sus apartados, siguiendo así una técnica legislativa que persiste en entremezclar, perjudicando la comprensión de los objetivos y la aplicación de las medidas, Leyes de distinta intención y carácter.

e) Aún más singular se nos antoja la Modificación de la Ley 10/98 de Residuos, la Ley 14/2000 de Medidas Fiscales, Administrativas y de Orden Social, la Ley 16/2002 de Prevención y Control integrados de la Contaminación, y la Ley 26/2007 de Legislación mercantil en materia contable para armonización con la UE, convirtiendo la nueva Ley en un cajón de sastre, un totum revolutum de compleja aplicabilidad, trasladando -en plazo autorizado de un año- la tensión provocada a la aprobación de "un texto refundido de evaluación del impacto ambiental".

Sobre lo que saben y no cuentan Mario Conde y Rafael Vera

En una muy interesante entrevista realizada en noviembre de 2007 a Mario Conde, el ex-banquero, por el Loco de la colina (el periodista Jesús Quintero), aquél dejaba traslucir que había asumido riesgos por sus actividades que sabía que podían llevarle a la cárcel, pero que las razones por las que finalmente fue juzgado y encarcelado tenían que ver exclusivamente con la pérdida de la capa protectora del sistema. Porque delinquir, lo que se dice delinquir, delinquen todos.

Esta valoración de que para moverse en la sociedad hay que afrontar riesgos, como consecuencia de que para estar arriba es imprescindible moverse al margen de la legalidad en algunos aspectos, y que solo serás pillado cuando cometes algun error que enfada a los poderosos o cuando no has sabido calibrar tus fuerzas, coincide con lo igualmente insinuado por otro encarcelado de excepción, Rafael Vera, antiguo secretario de Estado del ministerio de Interior. Se sienten como bucos emisarios, machos cabríos expiatorios, víctimas propiciatorias del sistema. Un sistema controlado desde bambalinas.

Ambos indican también que ocultan lo sustancial, y que lo contarán "cuando sea el momento oportuno"/"cuando se solucione el tema del terrorismo"/"en otro momento". El libro de Vera, "Las Diecinueve Puertas" (las que separaban su cárcel de Segovia de la calle) no puede ser más decepcionante, pues se mueve en la esfera de la semificción, para narrar hechos y atribuir actuaciones a personajes que se pueden identificar con sus dobles reales, pero no cuenta en él nada sustancial, que ayude a entender los móviles del condenado (y, desde luego, no arrepentido) y quién o quiénes eran sus compañeros de viaje en las actuaciones contra legem.

Sustancial sería dar a conocer que en la lucha contra el terrorismo el consenso político era que había que destruir a ETA como fuera y que no se trataba de un invento de un Secretario de Estado disciplinado; sustancial sería indicar que un grupo de banqueros prominentes maneja a su antojo los resortes de la economía española y las instituciones; sustancial sería adelantar que algunos miembros de la judicatura anteponen sus intereses y ambiciones personales sobre la administración neutral de la justicia.

¿Tenemos que esperar a que se mueran los que saben quienes son las marionetas y quiénes los que manipulan los hilos de esta tramoya que tiene tufos malolientes? ¿Se irá con ellos la posibilidad de conocer la verdad, aunque solo fuera su verdad? ¿A qué temen, todavía?

Sobre el precio de la leche en España

Nos falta leche en España para atender a la demanda interna. Aunque tardamos en ser cumplidores de las cuotas lácteas que nos concedió la Comunidad Europea, sosteniendo un par de millones de litros de leche por el mercado negro, al final, las cifras son claras: somos deficitarios, importadores netos de leche. Consumimos 9 millones de t y producimos solo 6,3.

Y resulta que los países de los que importábamos esta cantidad suplementaria, están restringiendo sus exportaciones de lácteos, porque su consumo interno ha subido. La situación está provocando la guerra de precios internos por las producciones de leche y, suponemos, estaremos también bebiendo algo más de agua. Resulta difícil de entender que España esté pagando en origen la leche más cara de Europa: 0,46 céntimos el litro frente a 0,30 en Francia o 0,36 en Alemania (Datos de Manuel V. Sola, El País, 16 de noviembre de 2007).

Necesitamos también más leche, porque consumimos -era de prever- mucho más queso. Mientras los campos asturianos, cántabros o gallegos se cubren de maleza y matojos, debido a que los agroganaderos han abandonado la producción para pasar a ser pensionistas, pagamos más por la leche e importamos más queso francés o italiano. Venga Fernando Morán y lo vea.

Sobre la imitación por Mr. Sarkozy del modelo de Ms.Thatcher

El super-presidente Sarkozy tiene prisa y desea demostrar que su capacidad de liderazgo no tiene límites sectoriales ni  fronteras geofísicas. Los transportes públicos están en huelga en contra de la modificación del régimen de las pensiones y el Consejo Constitucional ha puesto trabas que hacen inaplicable la aplicación del art. 13 modificado de la ley del control de la emigración.

Y las medidas que se pretende adoptar no son en absoluto descabelladas. El aumento desde 37,5 hasta 40 años del período de cotización para percibir el 100% de la pensión y que la revisión de las pensiones se haga de acuerdo con la inflación y no con los incrementos salariales que se pacten, penalizando por otra parte las prejubilaciones ya negaciados, tiene sentido. El sentido de que fue un despropósito pensar que el sistema de la seguridad social podía sostenerse con los anteriores pactos de base populista.

Tampoco es descabellado utilizar un método científicamente válido para descartar que, por la puerta abierta de las reagrupaciones familiares, se introduzcan inmigrantes clandestinos, aprovechándose de que en algunos países tercemundistas existen graves problemas con los registros civiles que propician trampas en los certificados de filiación.

No es un despropósito tratar de reducir en un 30% el número de funcionarios, tratando de estimular y premiar a los más eficaces, y suprimiendo la prebenda de la conservación sine diem de su puesto de trabajo, sin que esté sometido a los parámetros de rentabilidad, profesionalidad y pertinencia del puesto, que son habituales para juzgar a los restantes trabajadores.

El modelo de Ms. Thatcher parece inspirar a Mr. Sarkozy. Aguantar hasta que el contrario se canse, sabiendo que la gran mayoría está de acuerdo con la oportunidad de adoptar las medidas. Le quedan más propuestas en su programa. Se trata de saber hasta dónde puede aguantar sin que le tiemble el pulso, lo que no sucederá, por supuesto, en tanto crea que cuenta con el respaldo de los que le votaron y esperan que se ponga coto a los puntos de despilfarro y descontrol: inmigración, régimen de la seguridad social, prebendas y bajo rendimiento del funcionariado, ayudas a los países en desarrollo sin contraprestación, política de enfrentamiento con Estados Unidos, falta de coordinación con Alemania en el modelo comercial europeo,...

 

Sobre la perversa vinculación entre trabajo y salario

Nos ponemos filosóficos: pocos seres humanos no necesitan de un salario para subsistir (aunque en los países desarrollados se tiene la impresión de que resultaría difícil morirse de hambre), y el salario es, en general, la remuneración obtenida por el trabajo. Somos algo crípticos, pero hay gentes que reciben sus emolumentos sin dar ni clavo.

Las múltiples tareas que hombres, mujeres -y niños- realizan en beneficio de otros, obtienen variadas compensaciones -en salario o en especies-, teniendo en cuenta diferentes variables: dificultad del trabajo, conocimientos, experiencia, habilidades, riesgo, capacidad de acceso a esferas de poder, contribución al placer, oportunidad, otras capacidades -confesables e inconfesables-, etc.

Los que deciden cuánto van a pagar por un trabajo, se encuentran en diferentes posiciones: en los Parlamentos y senados; en las administraciones públicas y sus órganos, en los consejos de dirección de las empresas y sus departamentos; en la libertad de su casa; al aire libre aunque viciado, ...; son propietarios, jefes, dueños, clientes, pacientes, chulos, etc.

La mayoría de la población es otra cosa: funcionario, empleado, subordinado, dependiente,prostituído,... asalariado.

Pero no se engañe nadie: lo que hace un trabajo especialmente más codiciado, y por tanto, incomparablemente más caro, en la escala de valores sociales no es la habilidad, el conocimiento, ni el riesgo que se asume. Es la capacidad de movilización de intereses que tiene un individuo para conseguir rentabilizarlo: cuantos más amigos, más esfera de influencia, más ámbito de poder pueda ejercer, mejor.



Dichosos aquellos que pueden desarrollar una habilidad que no les haga depender de otros para subsistir, porque ellos verán el final de sus días con la satisfacción de no ser marginados por una sociedad que no valora al individuo sino por lo que sirve a los que tienen el poder.

Sobre la corrupción en el Ayuntamiento de Madrid y los que lo sabían

La Fiscalía Anticorrupción, después de una cuidadosa investigación, que incluyó escuchas telefónicas de funcionarios y empresarios, ha dejado al descubierto que más de una decena de funcionarios del Ayuntamiento de Madrid pedían dinero para agilizar las licencias. ¿Solo por agilizar? ¿No cobrarían, ya puestos, también por conceder licencias a empresas, clínicas, particulares, etc., de forma irregular?. La operación se llama "Operación Guateque"...vaya nombre.

No hay políticos implicados -aunque algunas voces hablan de la culpa in vigilando-. Los del PSOE acusan al gobierno de Gallardón, sin advertir de que, de probarse las denuncias de la Fiscalía, esos funcionarios vendrían trabajando en sus tejemanejes desde hace varias legislaturas.

Los períódicos hablan de "trama", aunque más bien podría pensarse que actuaban de forma independiente, o, al menos, formando solo pequeños grupos de contubernio. En todo caso, alarma que la situación de descontrol sea tal como para que hayan proliferado tantos puntos de corrupción, evidencias de que el ambiente "invitaba" a ganarse un extra con estos contubernios.

Extraña que, al comentar la noticia, ha sido común entre periodistas, tertulianos políticos y portavoces de asociaciones empresariales, la afirmación de que "se sabía desde hace tiempo". No han querido denunciarlo, sin embargo.

Si se analizan las posibles causas de ese comportamiento (conocer un delito que, además, al estar siendo cometido por funcionarios públicos afecta a toda la comunidad, y no denunciarlo) cabe elegir entre las siguientes: a) el mal es generalizado y no tiene sentido denunciar a unos cuando la mayoría tienen en ese comportamiento; b) es bueno saber que existen funcionarios corruptos, porque algún día me podré beneficiar de su falta de ética; c) no tengo confianza en la actuación de la Justicia, y lo único que voy a conseguir es crearme problemas; d) no me interesa en absoluto lo que sucede en esferas que no me afectan; con tal de que no me cueste a mí dinero, allá cuentas.

Elijan ustedes la que le parezca más probable. Ay, Madrid; Ay, España.

Sobre los asesores extranjeros del presidente Rodríguez Zapatero

Nos parece un error que el gobierno de Rodríguez Zapatero haya recurrido a nombrar un grupo de asesores extranjeros para que le ayuden a dar de visión internacional a su programa electoral. Como no nos creemos que lo hagan gratis et amore, sospechamos que la medida costará un dinero a los ciudadanos, y no solamente a los afiliados.

Pero al margen del coste, entendemos que las ventajas de incluir un panel de prestigiados en otras áreas para que figuren como expertos de las necesidades a cubrir en España, son muy escasas. Por brillantes que sean -y nadie tiene derecho a dudarlo- las mentes de Mr. Sieglitz y compañía, para hablar de economía mundial, globalización y desarrollo sostenible, sus conocimientos de las realidades de este país es forzosamente muy inferior a la de los expertos locales.

Y no nos parece que haya ningún movimiento a favor de que los expertos españoles sean llamados para intervenir en asuntos de otros estados, ni en USA ni en Zambia. Así que lo que ha sucedido en el gobierno de Rodríguez Zapatero es, simplemente, que por el afán de buscar titulares con repercusión en los media, se ha reincidido, otra vez, en el complejo de inferioridad hispano, que nos hace ser más papistas que el Papa, más europeístas que Alemania y Francia, más ambientalistas que el Gobierno de Estados Unidos, amigos de dar pasos sin analizar todas las consecuencias del primer arranque.

Sobre la contaminación en Madrid, sus causas y su medición

Sobre la contaminación en Madrid, sus causas y su medición

Madrid es una ciudad contaminada, en la que a la alta polución atmosférica se une la frecuencia de la inversión térmica. En estos días en las que por las noches refresca y por las mañanas luce el sol, las calefacciones se unen a la contaminación del transporte para contribuir a formar una caperuza irrespirable sobre la ciudad.

El Ayuntamiento ha decidido aplicar el principio de ocultar la cabeza, y los datos, suprimiendo de los registros aquellos días en los que se superan los máximos de concentración de gases contaminantes, y que hubieran situado a la ciudad en niveles de alerta. Esta técnica del avestruz, combinada con la del felino montaraz que es capaz de comerse sus propias heces para no dejar huella de su paso, no impide que los que padecen de enfermedades respiratorias, sientan la realidad en el aparato de medida insobornable que es el propio cuerpo, y los que no las padecen aún, pero son colectivos de riesgo, sufran del peligro.

Hay que reducir el tráfico rodado en la ciudad, condenar de forma disuasoria el uso alegre del transporte privado, perseguir a los agentes contaminantes, y tomarse en serio las mediciones, para tomar medidas adecuadas.

La responsabilidad política no consiste en ocultar al ciudadano los peligros, sino saber prevenirlos y, cuando se presentan, difundir inmediatamente la situación y tratar de paliarla con serenidad y solvencia.

Sobre la relación entre el tennis femenino de altura y la técnica del cabaret

Las características del tennis femenino de alta competición han evolucionado desde la pura consideración como deporte de élite hacia el espectáculo de masas, en la que el atractivo sexual (o estético, para no alarmar a los más recatados) de las participantes parece ocupar un lugar prominente.

Se hace difícil comprender cuáles son los procesos selectivos por los que las mejores tennistas tienen un físico que las aproxima a modelos de pasarela. Sus vestimentas, sus ademanes, sus gritos durante la competición, parecen más bien destinados al deleite visual del público (fundamentalmente, masculino). No creemos pecar de mojigatos si afirmamos que las falditas cortas dejando entrever unas bragas de colorines, los hombros al aire, los sujetadores escuetos o los gemidos que acompañan a los golpes, no tienen nada que ver con el deporte y si con la intención de complacer al ojo que se desvía de la pelota al contoneo y a la figura.

No sabemos si las Sharapova, Ivanovic, Williams y compañía, han sobresalido por haber sabido educar su pegada atinada al mismo tiempo que moldeaban sus cuerpos de maniquí, o si la selección se ha realizado siguiendo cánones de belleza además de valores exclusivamente deportivos. Pero la sospecha existe. Tenemos el recuerdo de la musculosa, regordeta (y, desde luego, encantadoramente simpática), Arantxa Sánchez Vicario, y nos gustaría poder dilucidar si triunfaría igualmente en este competitivo deporte una tennista feúcha, vistiendo pantalón corto ancho de vuelos y camiseta con mangas.

En fin, las técnicas del cabarét -chicas hermosas enseñando sus virtudes corporales mientras se mueven en posturas aprendidas- se diría que han entrado por la puerta grande de ese deporte de competición, aburrido en esencia como pocos, antídoto del concepto de espectáculo de masas, que era el tennis. Mens sana in corpore sano, por supuesto, ¿pero sano es idéntico a loquendi elegantia?

Sobre los desplantes a Aznar y a los empresarios españoles y las actuaciones de la delegación española en Santiago

El "Por qué no te callas" de SM el Rey de España Juan Carlos, al Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela, Hugo Chavez, en la Cumbre Iberoamericana del 10 de noviembre de 2007, pasará a la historia de las relaciones entre la metrópoli y las antiguas colonias.

Aunque el Rey era asistente permanente a estas periódicas reuniones (acompañado de SM Da. Sofía, aquejada del humano mal de la gastroenteritis en esta ocasión), y resulta, al parecer -debido a los cambios que las elecciones democráticas y las asonadas golpistas- imponen en los países latinoamericanos y en la vieja España, el único mandatario que pudo acudir a todas, algunos nos preguntábamos sobre la conveniencia de sacar a nuestro Jefe de Estado a pasear por una asamblea de propósitos difusos y en la que las tensiones entre los bloques de alineados y no alineados (con Estados Unidos) son cada vez más manifiestas.

La actuación del Rey, diciéndole en el más puro espíritu coloquial, al peñazo de Chavez que se callara, cuando estaba interrumpiendo el discurso del Presidente de Gobierno español, Rodríguez Zapatero, -que, un día después, pero con rotundidad (aunque le costaba expresarse con fluidez) estaba defendiendo al ex-Presidente Aznar y a los empresarios españoles, atacados por el venezolano-, merece toda simpatía, por su espontaneidad, y encaja en el contexto de una reunión de mandatarios de poca chicha. Pero es impropia de un comportamiento acorde con las reglas de la diplomacia internacional "seria" que España, en su labor educativa, pretende trasladar a sus antiguas colonias. 

Claro que el ambiente actúa de forma contagiosa. Si el comportamiento de los asistentes a esa reunión es propio de un guirigay de chiquillos malcriados, si los presidentes de algunas repúblicas con tufillo ananero, no saben respetarse en asambleas multinacionales, es normal que quien se arroga de la máxima autoridad, crea necesario llamar al orden a sus súbditos con un coscorrón.

No correspondía al Rey la actuación censora de quien estaba impidiendo al Jefe de Gobierno español que se manifestara. La presidente Bachelet debiera haber actuado cortando el discurso "maloliente" de Chavez, y evitado así que SM Juan Carlos metiera su cuchara en el potaje de mala baba que estaba cocinando Chavez con la tolerancia educada de Zapatero.

No nos atrevemos a valorar los efectos en política exterior de la manifestación aparatosa de los graves desencuentros entre los gobiernos de la madre Patria y los gobiernos con cierta base folclórica del marxismo impenitente que representan Venezuela, Cuba, Nicaragua, Perú (?) y Bolivia (en distintos grados). Aunque el Ministro Moratinos se esfuerce en decir que todo está controlado y la simpática responsable de las relaciones iberoamericanas Trinidad Jiménez se arrodille, solícita, para traducir a sus jefes el significado de los desplantes verbales de ciertos mandatarios educados en la calle.

El papel mediador del Rey en las diferencias entre los países sudmericanos, ha quedado, comprometido. La prensa bolivariana controlada por el nuevo dictador Chavez pondrá al Rey Juan Carlos y al gobierno español. La prensa española aplaudirá la actuación, qué remedio, aunque la irá matizando con él paso de los días.

Que se preparen las empresas españolas con intereses en Venezuela, porque curar la mejilla abofeteada de Chavez va a costarles dinero.

 

Sobre la improvisación en la colaboración con los países en desarrollo, por ejemplo, Chad

Además de sentir satisfacción por la liberación de los miembros de la tripulación española de un avión charter que se vió involucrado en un oscuro asunto de traslado de niños musulmanes chadianos-darfureños desde el triste destino de su subdesarrollo al calor de sensibles familias francesas dispuestos a enseñarles la religión católica, sentimos estupor ante la improvisación de la política exterior española.

¿Qué hubiera sucedido con la cooperación con Chad si no se hubieran visto involucrados en esa historia de opereta aún inconclusa, los siete españoles? ¿Qué sentido tiene que el ministro de Exteriores Moratinos prometa que España se hará cargo de la educación de los 103 niños afectados por el seudosecuestro?¿Qué pinta en todo ello la aparición del gran SuperSarko y su promesa-amenaza de que, si fuera necesario, volvería a sacar a los franceses de esa ONG guerrillera, de las fauces de la Justicia chadiana, obviamente tercemundista, es decir, nada fiable?

Sobre los riesgos de los micófagos

Estamos en plena temporada (teórica) de setas, y son muchos los aficionados que se lanzan al campo, con la esperanza de hacer una buena recolección. En esta época, las revistas de divulgación dan unos cuantos consejos para evitar intoxicaciones, y recuerdan los peligros de comerse una amanita faloides o amargarse la ingesta con un boleto picante.

Siempre nos sorprenderá la facilidad con la que los micófagos, convertidos en micólogos aficionados con cuatro nociones y un libro con un par de fotografías, creen entender de buenas a primeras todo sobre el complicado mundo de los hongos.

Nos parece, por ello, importante, aconsejar aquí que jamás se recojan, con intenciones de comerlas, setas desconocidas. La mayor parte de las que se encuentran en el campo o en el bosque pertenecen, sin duda, a esta categoría para el aficionado ocasional. Si no está absolutamente seguro, déjelas estar. No se exponga.

Lo mejor es que se concentre en unos pocos tipos de hongos. El mundo de los boletos, por ejemplo, es amplísimo. No todas las setas con poros son comestibles. Coja solo los boletus edulis, los boletus pinícola, y los boletus luteus, para empezar. Y de entre las setas con laminillas, concéntrese en las lepiota procera (las grandes), los cantarelus cibarius (deje para más adelante en su formación los aurantiacus, por lo demás, indigestos para muchos, y que también son amarillos y mucho más frecuentes en los bosques de pinos de Madrid) y la lepista nuda, inconfundible por su porte y su color azulado.

Tal vez, si un experto le enseña a distinguirlas bien, pueda atreverse con la deliciosa tricoloma terreum o el tricoloma gris, pero piense que hay setas de ese mismo porte que son desaconsejables.

El champiñón de los prados o el agarico silvestre son setas de difícil confusión, si se fija en que tengan las laminillas de color rosado o negro (hay que eliminarlas en este caso, antes de llevarlas a la sartén), pero esté atento a que no tengan volva y a que presenten claros restos de velo.

Pero, por favor, no ensaye con su cuerpo y su salud, el sabor o la benignidad de setas desconocidas, por muy parecidas que las crea a la foto del libro. Hay que haber visto muchas setas, estar seguro del hábitat, de la morfología (tan cambiante), para meterse en la boca una seta de aspecto apetitoso pero de la que no sabemos más que se parece bastante a una fotografía en color, generalmente difusa.

Le valdría saber que no son pocos los micólogos que se han intoxicado por comer setas que parecían, morfológicamente, perfectamente inocentes.

 

Sobre la rentabilización del miedo: profetas y cambios climáticos

La campaña del quasi-presidente norteamericano Al Gore para difundir su discurso sobre el cambio climático está resultando empañada por un tufillo a charada multimedia preocupante.

Los argumentos científicos se mezclan con las amenazas seudocientíficas en los discursos de este fenómeno de las comunicaciones, convirtiendo un mensaje que tiene bases realistas y, sin duda, compartibles por las personas preocupadas por el deterioro ambiental, con razones económicas y políticas particulares que merecen ser analizadas.

Los personajes populares elegidos en España, para divulgar con credibilidad mediática el mensaje de que estamos próximos a un desastre, ponen aún más oscurantismo respecto a lo que en realidad se está persiguiendo. ¿Concienciar a los altos mandatarios?...No parece que quede ya nadie por concienciar. ¿Preocupar más al ciudadano de a pié?. No parece que haya nadie que deje de estar al tanto de que dentro de unos años la superficie pisable de la Tierra se verá reducida y los edificios de tercera y cuarta línea de playa tendrán su oportunidad.

El miedo ha sido siempre rentable para algunos, porque cuando la gente está nerviosa, toma decisiones apuradas sin reparar en costes. Se mandan ejecutar bunkers para defensa antíaérea o refugios atómicos, se hace acopio de mercaderías, se compran armas, etc.

¿Qué venden los divulgadores del desastre climático que se avecina? ¿Sólo libros?. No seamos ingenuos.

Sobre la homofobia y sus manifestaciones

Resulta que un cartel del Festival internacional de Cinema Gai i Lèsbic de Barcelona que se celebró a finales de octubre y principios de noviembre en Barcelona ha levantado ampollas en algunos sectores. El periodista César Vidal, en especial, ha desatado sus iras contra los organizadores.

¿Causas?. No precisamente que el cartel esté escrito en catalán e inglés, obviando ese lenguaje universal que es el español, y, por tanto, lanzando un mensaje de matices separatistas hacia los sufridos co-nacionales de tanto catalanista de nuevo cuño que pretende ser más internacional, por dirigirse en inglés al resto de los españoles. Qué pena.

En fin, la causa de los improperios de algunos contra el cartel ha sido la difusión de la imagen de un niño chupando un lápiz y con cara de estar papando moscas. Esta utilización de un rostro preadolescente para anunciar un festival de cine gay suena a escándalo para aquellos que están dispuestos a escandalizarse por todo lo que no hagan ellos.

No nos parece en absoluto que la imagen de ese niño sea, por sí misma, reflejo del objetivo del movimiento gay de "cazar a los niños" o reflejo de organizaciones que "postulan la legalización de la pedofilia", y si alguien tiene información privilegiada, ya que estamos en un país en donde a algunos les gusta judicializarlo todo, deberían ir al Juzgado para denunciarlo de inmediato.

Sí entendemos que la cuestión de fondo sobre la homosexualidad es la resolución pacífica y, por supuesto, profesional, de un tema que nos parece fundamental: si las tendencias homosexuales que, seguramente, son implícitas -en mayor o menor medida- en los seres humanos, por ser afectivos por naturaleza, no resultan estimuladas, con efectos sobre la personalidad muy especiales, en ambientes permisivos y, nada digamos, si esos ambientes son propiciadores de las manifestaciones homosexuales.

Aunque no disponemos de estadísticas, pero viajamos, anotamos que el número de homosexuales con pluma (hablamos, pues, de los de sexo masculino) en este país es alto en relación con otros del entorno. ¿No nos estaremos, también en este asunto, pasando algunos pueblos, en nuestro afán de ser los primeros de la clase en consumir las libertades cuando se abre la puerta de tolerancia?.

Sobre la posible función de la Iglesia Católica en democracia

No hace falta presumir de ser un investigador sociológico, para darse cuenta que en la católica España la religiosidad del personal anda bajo mínimos. Las iglesias están vacías, incluso en las misas de doce del domingo, aquellas en las que los jóvenes se echaban los primeros tejos. Apenas unas cuantas ancianas siguen con miradas más o menos extraviadas por el Alzheimer, las evoluciones y pláticas de sacerdotes con aires profesionales que, salvo raras excepciones, se las apañan solos en el oficio, pues escasean los monaguillos.

Solo se nota ajetreo en lo que se llamaba la práctica religiosa, en los acontecimientos sociales por excelencia: bodas, funerales y bautizos. En estas ocasiones, aparecen los descreidos por las naves consagradas, y hay bastante ambiente bajo los tejados de la casa divina. Aprovechan entonces los presbíteros para lanzar su retahíla de consejos profesorales acerca cómo comportarse en términos de fe, con palabras que suenan vacías en cerebros con la mente puesta, en general, en otras devociones más carnales.

Que, financiando una emisora de fuerte contenido político, -hablamos de la COPE-, la Iglesia parezca haber pensado que va a reactivar las conciencias en la dirección de su salvación eterna, nos parece un despropósito. Doctores tiene la Iglesia, desde luego, pero no se puede creer que meterse a saco con el Gobierno legítimo de España, ridiculizando a sus ministros o lanzando vituperios contra quienes se ponen en el camino de la derechona más inflexible en ceder privilegios, vayan a ganarse adeptos para la causa de Dios.

Sobre la construcción de una alternativa de Gobierno

Es difícil estar en la oposición y no caer en la tentación de criticar sistemáticamente todo lo que el Gobierno hace, y, especialmente, si se piensa que lo está haciendo bien. Es difícil estar en la oposición y no aprovechar la ocasión de algún fallo para proclamar que ese fallo es de naturaleza descomunal y, además, ha sido causado por negligencia, descuido doloso o ignorancia culpable.

Mientras los políticos profesionales defienden su cocido ocupando demasiado teimpo en lanzar diatribas e insultos al contrario, la vida del ciudadano normal sigue su curso entre los problemas de todos los días: mantener o conseguir un trabajo, proteger su seguridad personal y la de los suyos, tener una asistencia médica y sanitaria rápida y adecuada, conseguir que los jóvenes obtengan una formación suficiente para introducirse en una línea de bienestar aceptable en la ue puedan desarrollar el resto de sus vidas.

Nos parece que una alternativa de Gobierno debiera construirse desde el apoyo desprendido a las iniciativas de quien tiene momentáneamente el poder, cuando realmente merecen la pena: más y mejor sanidad y educación, mejores transportes públicos, más parques, mejor conservación ambiental, más eficaz policía, mayor impulso a la actividad económica, coordinación y motivación funcionarial, etc.

Nos parece que una alternativa de Gobierno debiera proponer nuevas iniciativas que motiven a los ciudadanos y promuevan la participación. Eliminación de nepotismos y prebendas, reducción o eliminación del gasto público suntuario o inútil, transparencia absoluta, información y comunicación completa, aproximación a los problemas cotidianos de la gente, política internacional coherente y de apoyo a los países en desarrollo, consecución de un perfil de liderazgo en algunos aspectos sustanciales de la estrategia internacional, revisión de las posturas de Defensa, renovación completa de la enseñanza profesional y universitaria, motivación al empleo, análisis de las causas de desocupación, persecución del trabajo ilegal, etc.

Sobre la seguridad en los túneles y los procedimientos constructivos

Cuando una obra civil plantea, en su realización, problemas que afecten directamente a la ciudadanía, rápidamente se olvidan las ventajas que reportará. Lo queremos todo perfecto, inmediato y barato. El homo ignorante no admite fallos del homo faber.

Lo que ya no resulta tan habitual es que otros expertos, entendidos y críticos, distintos obviamente de los técnicos que están dirigiendo y ejecutando la obra que ocasionalmente evidencia dificultades, entiendan que es su momento de comunicar lo que debiera haberse hecho, pretendiendo ridiculizar o hacer menosprecio de sus colegas o competidores.
 Ni respeto a la profesionalidad de otros, ni corporativismo, ni real debate técnico. Puro jaleo intoxicador. Oportunismo. Algo así como aconsejar la mejor inversión en Bolsa para el año económicamente vencido.

Las condiciones de notoriedad pública para disponer de una cancha desde la que dar doctrina, las cumplen perfectamente las excavaciones subterráneas que se realizan en el interior de las ciudades. Son obras complicadas, realizadas sobre terrenos generalmente poco fiables y cuyos efectos, en caso de que algo vaya mal, son sentidos de inmediato por la población. 

En enero de 2005 se produjo un socavón en las obras del túnel de Barcelona que causó una grave conmoción.

Algunos expertos interesados, cuya cabeza visible fue el, por lo demás, eminente, ingeniero de caminos Manuel Melis, hablaron de que la estructura había sido construída con temeridad, con un sostenimiento ineadecuado y sin estudiar la estabilidad del frente, acusando a los ingenieros de minas y, en particular, apuntando a Benjamín Celada, también Catedrático de geotecnica y, como aquel, empresario, de haber hecho las cosas mal y de ser incompetentes.
 

Argumentaba
el Sr. Melis en un escrito documentado y lleno de intención, titulado “Yo acuso” (febrero de 2005) que tuvo amplia difusión, que los males de los túneles españoles provenían de la Instrucción Técnica Complementaria 04.06.05 "Labores Subterráneas.- sostenimiento de Obras", que resultaba de aplicación a las obras subterráneas de “ingeniería civil, y por la que, entre otros puntos,  el Ingeniero Director de las Obras sería responsable ante la Dirección General de Minas. 

El Sr. Melis fue brillante director de las obras de ampliación del metro de Madrid entre 1995 y 2003, en pugna dialéctica y rebeldía contra los ingenieros de minas, a los que se acusó, sistemáticamente, de carecer de experiencia en obras subterráneas de importancia, convirtiendo el asunto en una pugna intercolegial, que terminó con una paz pactada y la marginación en la disputa del beligerante "caminero", al que hicieron retirar su escrito, en el que decía, por ejemplo que “al contrario delo que ocurre en Francia, la formación y los planes de estudio de la Ingeniería de Minas no son suficientes actualmente para el proyecto de las grandes infraestructuras del transporte”.

Con los problemas surgidos ahora con el Ave a Barcelona, la disputa vuelve a centrarse en la conveniencia de utilizar o no el llamado nuevo método austríaco de perforación de túneles en el interior de las ciudades, acusándolo de ser inadecuado porque presenta diámetros de perforación muy altos, lo que provocaría tensiones que el terreno no puede soportar.

Lo que deberían acostumbrarse a considerar ciudadanos, políticos, y técnicos oportunistas, es a ver que las obras de ingeniería no son rígidos cálculos matemáticos, y que, a pesar de todos los cuidados en las previsiones, y de los coeficientes de seguridad, hay que asumir que, de vez en cuando, se producen sopresas por parte del terreno.

Eso sí, hay que planificarlas bien, no correr porque la obra bien hecha no entiende de inauguraciones a plazo, y tratar su ejecución con la mayor atención y rigor para que no causen daños ni, por supuesto, víctimas, pero será casi inevitable que aparezcan retrasos y se creen algunos malestares para los usuarios. El que algo quiere, algo le cuesta, ¿o no?

Sobre la exculpación de Raben Osman el Sayed, El Egipcio, y el Once M

Horror. La aparentemente impecable Sentencia del Once M, que tan aplaudida fue por los portavoces del Gobierno del Presidente Zapatero, y tanto disgustó al Partido de la Oposición Sistemática (PP) y, en algo menor medida, a la Asociación de Víctimas que preside Pilar Manjón, tiene un fallo gordo: exculpa a El Egipcio (Osman El Sayed).

El argumento del super juez de la Audiencia Nacional Bermúdez (apodado Yul Brinner por el sistemático difamador Jiménez Losantos) es que no podría ser condenado dos veces por el mismo delito de ser declarado instigador de los atentados, situación por la que ya cumple condena en Italia.

Pero resulta que esa sentencia no es firme, está recurrida en tercera instancia ante el Tribunal Supremo italiano (en recurso equivalente al de casación), y, por lo tanto, no puede considerarse plenamente cosa juzgada.

Pretender que la Audiencia Nacional debería haber ignorado esta situación y condenar al Egipcio, es ignorar a sabiendas que, además del principio ne bis in idem, que citan con profusión los aprendices de brujo legal, no puede un Tribunal inmiscuirse en los autos que está viendo otro órgano judicial, sin reclamar para sí la supuesta superior autoridad o mejor competencia para el caso.

Y tratándose de Tribunales internacionales entre los que existe plena concordancia de respetar competencias y asumir los fallos de las Sentencias, como sucede dentro de la Unión Europea, pretender que el juez Bermúdez hubiera debido actuar de otro modo, son ganas de tocar las narices. Jurídicamente hablando: de crear conflictos de jurisdicción en donde no hay sino voluntad de cooperación y unidad de actuaciones en un tema tan delicado como el de atajar el terrorismo internacional.