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Al Socaire de El blog de Angel Arias

Sobre las organizaciones como imputables en los Códigos Penales

Las modificaciones a 120 artículos (un 20% del articulado total) que había previsto el Gobierno socialista sobre el Código Penal (sobre la redacción de 2003, aprobada cuando gobernaba el PP, que modificó ya 207 artículos de la reforma aprobada por la Ley Orgánica 10/95,, cuando el PSOE estaba en el poder) no podrán ser introducidas en esta legislatura, por falta de tiempo para satisfacer los necesarios trámites.

La primera reflexión, difícil de combatir, a la vista de las profundas reformas que cada partido en el poder ha introducido sobre los tipos penales y su sanción, es que estamos en un proceso, sin duda peligroso, de ideologización del Código Penal.

De las medidas propuestas, quisiéramos detenernos en el comentario a la propuesta introducción de la imputabilidad penal de las organizaciones.

No es una novedad absoluta, ya que en determinados tipos penales del Código vigente, se prevén sanciones a las organizaciones que hayan incurrido en contravenciones, que suponen, al margen de multas en algunos casos de elevada cuantía, el cierre de las actividades por períodos de tiempo que pueden alcanzar los cinco años, situación que equivaldría a la muerte práctica de la organización o empresa mercantil, en caso de que la sanción recayera sobre estas personas jurídicas.

La ruptura del principio de que solo las personas físicas delinquen (plasmada, sensu contrario, en el aforismo clásico: Societas delinquere non potest) permitiría hacerlas "plenamente responsables", expresión de notable ambigüedad y que crearía un riesgo claro de subjetividad en la aplicación de los artículos correspondientes.

Ha de verse esta pretensión en relación con la voluntad de que la simple pertenencia a organizaciones que tengan por objeto cometer delitos, ya sea castigada, y todos los miembros, una vez probada su membresía, podrán ser condenados a penas entre dos y seis años.

Nos parece que la tipificación de los delitos que pueden cometer las entidades jurídicas que "no tengan" como objeto cometer delitos -en principio, todas las que se han constituído legalmente- no es en absoluto sencilla. La orientación hacia la persecución de los delitos económicos, de una forma más dura que hasta ahora, parece deseable.

Las dos únicas formas de penalizar los delitos que se cometan con estos instrumentos, que les inflinjan daño compensatorio, son las multas y los cierres totales o temporales.

Graduar la pena a la altura del daño es lo que resultará muy difícil, porque, a salvo que la reforma pretenda un descalabro de más principios clásicos, el tipo básico de la pena ha de ser objetivo, y los atenuantes o agravantes habrán de delimitarse con suficiente precisión, y no alzanzamos a deslindar en este aspecto al órgano rector de la organización infractora de la organización misma, corriendo el riesgo de infringir el principio de non bis in idem, que tanto gusta citar a los juristas.

Sobre el ecocéntimo y sus efectos sobre el clima electoral español

No han podido convencer los expertos asesores del Medio Ambiente a Jesús Caldera, coordinador del programa del PSOE. La propuesta de introducir una ecotasa, equivalente a un céntimo por litro de gasolina, que había indicado la comisión presidida por el secretario general para el Cambio Climático, Arturo Gonzalo Aizpiri, no se incluirá entre los objetivos y medidas para la próxima legislatura.

La decepción en el seno de la Comisión, imaginamos, ha sido profunda. Joaquín Nieto, secretario de Medio Ambiente de Comisiones Obreras, y batallador incansable en contra de la energía nuclear, ya exteriorizó su disgusto, al no haberse apoyado una medida que él juzgaba sencilla de implementar. Domingo Jiménez Beltrán, una autoridad en las cuestiones energéticas, especialmente las verdes, y responsable del Observatorio de la Sostenibilidad, también se encontró con el paso cambiado.

La prensa indica que el vicepresidente Solbes también se opuso a incluir la medida. No nos parece tan evidente. Interesado en todo lo que sea recaudación, y pensando que la ecotasa habría de venir destinada a paliar las subvenciones que el Gobierno destina a favorecer als energías alternativas, esa inyección económica hubiera sido bienvenida.

Porque, un céntimo por litro de gasolina, para un consumo anual de este hidrocarburo de 6.900 Kt y un parque de 650 vehículos cada 1000 habitantes, hubiera supuesto un ingreso naada despreciables. Menos daría una piedra (de carbón, en este caso).

 

Sobre la memoria histórica de los pueblos indígenas americanos

El presidente de Bolivia, Evo Morales, está decidido a dotar de una nueva Constitución a su país, borrando en lo posible los vestigios de la época colonialista española, y enlazando la Bolivia postmoderna con los usos y costumbres de los indígenas quechúa y aymará.

Desde el sur de Bolivia, los más civilizados, ricos y blanquitos cruceños ponen el grito en el cielo y amenazan con separarse de paceños y cochabambinos, dejando que los nostálgicos de sus raíces se cuezan en su salsa.

No es cuestión baladí. Con menos indio en la sangre, el presidente de Venezuela, Hugo Chavez, anda manejando elementos parecidos, de vuelta a un neomarxismo con fundamentos, según parece,  tanto en los hermanos Marx como en el otrora respetado por toda la izquierda, Karl.

Sobre la gestión de la corrupción en los servicios públicos

Los nombres de algunos funcionarios corruptos están aflorando el los últimos tiempos, y, como ya indicamos en este blog, parece que los que tenían que saberlo, ya estaban en el ajo. El superalcalde de Madrid, el multieficiente y prometedor D. Alberto Ruiz-Gallardón se ha apresurado a manifestar que piensa privatizar la concesión de licencias.

Contra corrupción, privatización. Parece un lema que no está a la altura de la inteligencia de ese animal político que es el Sr. Ruiz-Gallardón, aunque ya cuente con algunos apoyos extraordinarios, como el Secretario General de ECO, la Asociación que agrupa en Madrid la mayoría de los bares y discotecas.

Posiblemente las empresas privadas estén muy contentas (no todas, por supuesto) que existan funcionarios proclives a reconocer sus virtudes para gestionar, mejor que lo harían ellos mismos, los servicios públicos. Si entre las reglas del juego está pagar un peaje a los funcionarios corrompibles, seguro que cuentan con una partida de gastos para cubrir ese elemento anómalo del paisaje urbano.

Contra corrupción, más vigilancia, más transparencia, más competencia. Ahí te quiero ver.

Con uno de los porcentajes de funcionariado más altos de Europa, que es como decir del mundo, los ciudadanos que no disfrutamos de un puesto de trabajo fijo, tenemos todo el derecho a exigir que los empleados públicos españoles sean eficaces, y que gestionen con profesionalidad los servicios públicos que la Constitución y el reparto de competencias entre Administraciones han dejado en sus manos. Y, desde luego, que los controlen y que se controlen en la tentación de meter esas manos en la bolsa de los dineros.

Sobre el calentamiento global, en su versión individualizada

Hay una versión del calentamiento global que citan como catecismo los escépticos de este diagnóstico, que se titula: "Guía políticamente incorrecta del calentamiento global (y del ecologismo)", cuyo autor es Christopher C. Horner. Los que gusten de polemizar encontrarán allí un arsenal de elementos para sustentar su disidencia respecto a lo que se ha convertido en credo casi generalizado.

Pero el calentamiento global es evidente hasta en la calle. Pocas son las ocasiones en las que el observador atento no alcance a ver sus manifestaciones. En la cola de la pescadería, por ejemplo. Siempre habrá alguien que quiera colarse (seguramente) y alguien que lo detectará y aprovechará para hacer revisión de la mala educación mundial.

Un ejemplo socorrido, pero permanente, es el de las disputas entre automovilistas. A muchos no les basta avisar con bocinazos que el semáforo está ya verde desde hace unos microsegundos, o que esperaban más agilidad del que les lleva la delantera en incorporarse al carril de la autopista. Estarán dispuestos a bajarse del coche y acercarse a la ventanilla del que acaba de consagrar su estupidez por cualquier minucia, expresándole con duras palabras lo que piensan de él y de su familia más querida. Más calentamiento.

Pero el ejemplo máximo del calentamiento que hace mella en el ambiente, es el aumento de la agresividad política. No parece posible que nuestros dirigentes se pongan de acuerdo en nada. Ni en una postura común frente al terrorismo, o para la renovación de los poderes judiciales, elegir entre desalación o trasvase o si hay que bonificar a los mileuristas o animarlos a tener más hijos.

Ignoran todos cuantos calientan sus motores que, como dice el refrán alemán, "Nada se come tan caliente como se cocina". Los alemanes lo dicen en alemán, claro. (Nichts wird so heiss gegessen, wie es gekocht wird)

Sobre la posibilidad de ampliar las funciones de la institución monárquica extra Constitutionem

La breve intervención de SM El rey de España D. Juan Carlos en el III Congreso Iberoamericano mantenido en Santiago de Chile, y su gran repercusión mediática y política, anima a hacer una revisión de las funciones de la Monarquía española, a la que la vigente Constitución concede escasísimos márgenes de actuación.

Si un "¿Por qué no te callas?" a un logorreico presidente de la República Bolivariana de Venezuela ha servido para que este mandatario se sienta gravemente ofendido en la mejilla de su país y congele las relaciones con la Madre Patria y amenace con revisar con lupa las inversiones españolas allí, se abren inmensas posibilidades a las palabras que el Rey pueda emitir, especialmente si, como solía hacer hasta ahora, se someten a un libreto cuidadosamente pensado.

Por ejemplo, podría espetar a su falso primo el Rey Mohamed VI de Marruecos, "¿Por qué no estudias Historia?", para que el jerifalte de los alahuitas no metiera la pata cuando reivindica Ceuta y Melilla y se niega a obedecer a las Naciones Unidas en la convocatoria de un referendum sobre la independencia del Sahara Occidental.

También podría SM preguntar, en el momento adecuado, al Sr. Ortega, mandatario de la muy querida República seudoBolivariana de Nicaragua, "¿Por qué no lo haces tú?" cuando capitanea las críticas a Unión Fenosa por los cortes de luz en un país en el que apenas paga por los servicios el 10 % de la población y, como otras empresas españolas, empeñadas en creer en el futuro de iberoamérica más que los propios iberoamericanos, trata de realizar su trabajo de la mejor manera posible, entre la inseguridad jurídica y la escasa concienciación ciudadana.

Sobre el ahorro de gas con efecto invernadero en la oficina

A mediados de octubre de 2007,  The Independent y Ecoespaña  publicaron un decálogo con las medidas al alcance de cualquier empleado para reducir el consumo de carbono en su oficina. Aquí recogemos una adaptación, resumida, de las interesantes ideas.

 1- Conocer el consumo actual de energía, del que podrán deducirse las emisiones de carbono producidas y el ahorro que se irá consiguiendo. 

2- Apagar las luces y los aparatos electrónicos cuando no se utilicen. Concienciar para que el último en salir apague las luces y aparatos encendidos o instalar detectores de presencia para que se apaguen automáticamente cuando no haya nadie en la oficina. Apagar la luz si la iluminación natural es suficiente. 

3- Desenchufar los cargadores. Un cargador puede consumir hasta un 95% de la energía aunque no se tenga el teléfono móvil conectado a él. Apagar los móviles durante la noche. 

4- Imprimir solo cuando sea imprescindible, y hacerlo a doble cara y en papel reciclado. 

5- Colocar recipientes para reciclar: papel, vidrio, plástico, etc. Reciclar los ordenadores o regalarlos a una ONG que trabaje con países en desarrollo. 

6- Reducir los viajes de negocio y utilizar más las videoconferencias, el móvil o el correo electrónico. Viajar en tren cuando sea posible. Reducir la expedición de viajeros a los mínimos imprescindibles.

7- Utilizar equipos ecoeficientes: bombillas y aparatos electrónicos y electrodomésticos de bajo consumo y con material reciclable o de bajo impacto ambiental. 

8- Contratar energía verde y controlar que los certificados ambientales de los proveedores han sido emitidos por entidades neutrales. 

9- Conseguir que se instalen tecnologías renovables para calentamiento y refrigeración en el edificio de la oficina, como placas solares y bombas de calor. Reducir el consumo de agua, en especial del agua caliente, controlando su despilfarro.

10- Fomentar la concienciación, organizando eventos y proporcionando información a los empleados sobre el ahorro de CO2 y energía. Llamar la atención severamente a lo sempeldos incumplidores de las medidas de ahorro.

Sobre el sector eléctrico en España: quién manda aquí

El art. 19 del RD 6/2000 establecía la fecha del 1 de enero de 2007 como hito para la desaparición de las tarifas de alta tensión. La ley 24/2005 desplazó este momento para el 2010, con lo que la liberalización de las tarifas quedó aplazada hasta entonces.

Desde la Ley 54/97, que introdujo el principio de competencia regulada en el sector, y el calendario que a partir de 2007 considera a todos los consumidores como "cualificados" (liberalizando totalmente el suministro, incluso para los consumidores domésticos), el cliente puede optar entre el suministro a precio libre o a tarifa integral.

Ambas denominaciones ocultan, sin embargo, que para su cálculo se realizan estimaciones, lo que conduce a resultados diferentes para hallar el coste de la misma prestación y empañan la transparencia del sistema.

Uno de los desajustes que deberían evitarse, pero que las empresas eléctricas no tienen demasiada prisa en corregir, es debido a que, como las diferencias se recuperan por la vía de la exótica partida de "Costes de transición a la competencia", cuando los costes de red se calculan con el objetivo de integrar el peaje de ATR (tarifa de acceso a la red), estos resultan más bajos que cuando se determinan con el propósito de encontrar el precio libre.

Este déficit tarifario surge porque el precio para las transacciones dentro del pool eléctrico está bastante más alto que la estimación que se considera para hallar la tarifa integral.

Muchos elementos ejemplares, y así lo ha reconocido la misma Comisión Europea, tiene el sistema eléctrico español, que fue la avanzadilla europea en la neta separar de productores y disribuidores. Pero los elementos más delicados provienen del proteccionismo del que disfrutan, a vaces de forma enmascarada, las empresas eléctricas, y a las que están bien acostumbradas.

A falta de una decisión política sobre la energía nuclear, y al abrigo del impulso a la produción de energía favorable a la menor emisión de CO2 (real o supuesta), las empresas se han apresurado a hacer negocio con las fuentes verdes, apoyadas por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, obviando la construcción de nuevas centrales, sin embargo, legalmente autorizada pero con muy mala imagen social.

Se ha instalado así un nuevo elemento teológico (o teleológico) en la discusión política. Las centrales nucleares son en España, como los trasvases, paradigmas ideológicos de la derecha, en tanto que las energías verdes y las desaladoras tienen en nuestro país un color más rojeras. Esto es así, aunque al manual de las estrictas calificaciones apologéticas le hayan salido voces discrepantes, no ayunas de carisma: el ex-Presidente Felipe González, el primo catedrático de Rajoy, o la posición mayoritaria dentro del Instituto de Ingeniería de España, por poner ejemplos.

(Al lector interesado en un buen documento sobre "El sector eléctrico en España", aconsejamos el libro de ese título (subtítulo: "Competencia y servicio público"), del que son coordinadores María Asunción Torres, Estanislao Arana y Leonor Moral, publicado en 2007 por Editorial Comares)

Sobre las violencias no domésticas

La violencia de género está ocupando la atención de los media y de los políticos españoles, ya empeñados en la carrera electoral que conducirá a la victoria de Rodríguez Zapatero en marzo de 2008.

Son 69 las víctimas de violencia sexista, asesinadas por individuos probablemente con graves deficiencias síquicas, cuyo carácter violento ha conducido a no aceptar una situación que la inmensa mayoría de los varones superarían sin entrar por la puerta de la aplicación del código penal.

La violencia de género es una lacra social, y, a nuestro entender, está favorecida por la publicidad que se da a los casos protagonizados por estos degenerados mentales que creen poseer derecho sobre la vida y los movimientos de las personas que -puede ser- alguna vez amaron.

Pero es que esta sociedad tiene violencias mucho más importantes, y que, por tanto, deben reclamar atención prioritaria, incluída la aplicación del derecho penal como última ratio. Racismo y marginación en relación con el origen social de la persona. Violencia sobre bienes públicos y privados, motivada simplemente por el propósito de destruir la posesión de otros. Desprecio y acoso a personas en el trabajo, en las diferentes modalidades de mobbing, que van desde el aislamiento o el impedimiento de promoción a individuos o grupos por sus creencias o ideologías, hasta la presión sobre las costumbres, hábitos o comportamientos del perseguido.

Hay muchas violencias no domésticas que causan más víctimas que las domésticas. La violencia en el volante, manifestada millones de vences cada día en los que apuran el paso del semáforo con sus potentes vehículos, sin importar el riesgo en que ponen a los demás, realizan adelantamientos temerarios, insultan a cada momento en la pretendida defensa de derechos inexistentes...

Hay, además, una violencia que nos sobrevuela, creando una amenaza consistente sobre nuestras vidas. La violencia de no entender al otro, por sus creencias y devociones, pretendiendo que lo nuestro es mejor y más perfecto, y el otro, un imbécil o un débil mental por no entenderlo. Si, además, nuestra supuesta superioridad nos lleva a invadir el espacio de los otros para tratar de corregirlo con nuestras ideas, no pidamos que las normas de respeto recíproco sean el idea de la sociedad que hemos construído.

Sobre los elementos de cohesión en la Unión Europea

Los esfuerzos del presidente de Francia, Mr. Sarkozy de liderar la Unión Europea son evidentes. El hueco disponible, también. El Presidente de la institución, Sr. Durào Barroso carece de carisma. Frau Merkel, ya tiene bastante con encontrar puntos de posible activación para la crisis económica alemana. Mr. Brown, desde la insularidad ideológica del Reino Unido y la histórica pretensión de individualidad de las islas, aún está verde para ocupar el puesto de capitán de ningún barco político, y , además, tendrá que sacudirse las plumas del fracasado amiguismo americano de su predecesor, Mr. Blair.

Y el mundo necesita de un contrapunto sólido al imperialismo americano, llevado por el presidentee Bush a cotas de insolencia que ya se habían olvidado. Los norteamericanos ya no aprueban en un 70% la invasión de Irak, y la debilidad de su moneda, que está, sin duda, favoreciendo la reactivación económica del inmenso país, les está conduciendo a una autarquía peligrosa para muchas multinacionales, que tienen que pagar mucho más caro las importaciones desde Europa.

¿Qué es lo que une a la Unión Europea?. Aunque los avances en el mercado común y en la libre circulación de mercancías y personas han traído una sensación de mayor unidad, las idiosincracias de ese mosaico que ha creado su historia a base de luchar unos contra otras, prevalecen por encima de todo. Hay demasiadas lenguas, falta una ideología común, pesan las confesionalidades religiosas, predominan las defensas de las barreras proteccionistas sobre sectores clave de la economía. En política exterior, los desencuentros recientes han sido clamorosos.

Hace falta un análisis sereno de los elementos que pueden cohesionar a la Unión Europea y, en nuestra opinión, un aparente paso hacia atrás puede actuar de reactivador. La Europa de las regiones, con la profundización en las diferencias, es un modelo en el que se debería concentrar el análisis. Será más sólida una Europa con 260 regiones, en la que los nacionalismos más recientes queden desdibujados,

Sobre la explotación del deseo de ser padres

La anteposición del deseo de obtener estabilidad economica, antes de lanzarse a la satisfacción de ser padres, está provocando el que las futuras madres tomen la decisión de quedar embarazadas cuando la naturaleza ya no está tanto por la labor. Las tensiones de la vida moderna, llena de angustias -reales e inventadas- y la pérdida de fertilidad de los espermas, son algunos de los factores coadyuvantes para que las sociedades occidentales se compongan de familias con menos vástagos, o ninguno.

La ciencia de la inseminación, tan probada en el mundo de la explotción animal (sobre todo por los veterinarios) viene en ayuda de las parejas que no pueden tener hijos de forma natural o que no tienen paciencia para esperar que Gea haga su labor.Otros acuden a la adopción, siendo China país preferido sobre cualquier otro, porque pone menos pegas, y los trámites se realizan sin tanto papeleo ni interención judicial,o sea, más baratos y más ràpidos.

Tener un hijo por inseminación artificial viene a costar unos 12.000 euros. Un magnífico negocio con una cualidad natural casi perdida, que está movilizando intereses empresariales que están más cerca del lucro desmedida que de la ética de Hipócrates. Pero no son precisamente los razonamientos éticos los que imperan como móviles de esta sociedad.

Sin embargo, analizando las cifras de beneficio de las clínicas de fertilización (pocos son los gastos a afrontar, inlcuída la compensación a los donantes de òvulos o esperma, si los futuros padres tienen alguna dificultad en producirlos por sí mismo), y la persistencia de pérdidas en las clínicas de maternidad y hospitales, cabe preguntarse: ¿Por qué nadie controla, si es que se trata de una función social, como se pretende, el excesivo lucro empresarial de estos laboratorios de recién nacidos, y por qué no existe información pública acerca de la verdadera ciencia que se necesita para dejar embarazada a una mujer o hacer crecer a unos cuantos embriones in vitro?

Sobre el ego y los peligros de su libre manifestación

Lo cotidiano nos ofrece múltiples ejemplos de manifestación del ego. Se ha dicho que para dedicarse a la política o responsabilizarse de una gran empresa, hay que tener un ego grande, es decir, un alto concepto de uno mismo y el interés en lograr que los demás nos vean así.

Uno de los científicos españoles ahora de moda, el investigador de la regeneración celular a partir de tejidos diferentes de células madre embrionarias, Dr. López Barneo, lo expresa en una entrevista que publica El País el 24 de noviembre de 2007, con la humildad de los sabios: "Los científicos somos muy ciclotímicos (...) Ahora amismo estoy con el ego por las nubes".

Pero el ego desatado puede jugar malas pasadas. A medida que se conocen más detalles del libro de la periodista Elisa Beni sobre el Once-Eme, surgen las voces discrepantes, que achacan algunos de los párrafos comprometedores del libro a un ataque del ego a los bastiones de la prudencia. La agresión se ha producido en este caso por contagio habido en el tálamo, aventuramos, porque el trabajo que se había calificado de impecable por parte del juez Bermúdez, esposo de la citada, está siendo afectado por oscuros nubarrones que vienen provocados precisamente desde el otro lado de su cama. Se hace dificil entender que el juez no sea "autor intelectual", "colaborador necesario" o "culpable de omisión".

Pilar Manjón, la presidente de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, anuncia su estupor por el hecho de que una conversación privada, y sujeta a protección, con el superjuez, ha sido ahora divulgada en el libro, y estima que se la pone en peligro de ataques yihadistas. Compañeros de la judicatura tampoco parecen contentos con este ataque de ego, que ha llevado a Beni a contar interioridades del macrojuicio.

 

Sobre la ética periodística y la libertad de información

SAR la infanta Elena y el Duque de Lugo, Sr. Marichalar, están pasando por un mal momento. No hace falta ser un lince de la percepción de lo que sienten los demás para entenderlo así. Las razones por las que han decidido suspender -temporal o definitivamente- su convivencia, pertenecen a la esfera íntima de sus relaciones.

Puede argumentarse que, dado el carácter emblemático de la Familia Real española, sus funciones de representación y el indudable influjo que sus actitudes y formas de actuar tienen sobre una parte de los españoels (y otros ciudadanos del mundo), difundir la noticia de la ruptura provisional de la pareja y ahondar en las causas que pudieron motivarla, entra dentro de las servidumbres de todo personaje público, y los miembros de la Familia Real lo son.

Puede también expresarse que la libertad de información, desde el ejercicio ético de la profesión periodística, es un elemento central de la democracia española.

Nadie lo duda. Pero hay que sentir una seria repulsa hacia algunas formas de entender el periodismo, porque ni proporcionan información relavante ni divertdia  ni ayudan a elevar el nivel cultural y los conocimientos de los que la reciben. ¿Quién puede defender como periiodismo el que se aborde, después de un seguimiento atosigador durante varios días, a la Princesa Elena, para pregutnarle a sopetón: "¿Es el Sr. Marichalar homosexual?".

No cabe en esa pregunta vulnerar tantos principios al mismo tiempo: respeto a la persona y a sus tendencias sexuales, respeto a la dignidad de un miembro de la Familia Real, vulneración de la intimidad, agresión verbal, vulneración del respeto a los hijos del matrimonio, ataque a la ética y a la profesión periodísticas...

¿Por qué no os calláis, periodistillas de baja estopa?

Sobre lo que está pasando con la economía japonesa

Japón sigue sin conseguir salvar su grave crisis, y no hay muchos análisis sobre las consecuencias políticas y económicas de esa situación prolongada. Repercusiones que, al tratarse de la segunda economía mundial, afectan no solamente al empleo y generación de riqueza del propio país, sino también a los países que conforman su clientela.

Ya desde 1990 se viene reconociendo que Japón está en crisis. El modelo desarrollista, basado en los paradigmas del capitalismo más estricto, evidenció sus fisuras en aquel momento, y alcanzó su sima más profunda en el 2003. A pesar de la recuperación desde entonces, el índice Nikkei 225, referencia central para evaluar la entidad de las principales empresas japonesas, mantiene una diferencia del orden del 60% con el de 1989 ( desde los 38.000 hasta los 16.000 en que se mueve actualmente).

No parece descansar la cuestión en la disminución de la capacidad de trabajo de los japoneses, sus reconocidas virtudes de sacrificio y dedicación a la empresa y al sistema. El punto de delicada referencia descansaría en la pérdida de creatividad de los grandes grupos japoneses, que han cedido terreno ante otras economías asiáticas emergentes, y, en especial, China e India.

Sobre las formas de salvar al mundo o, por lo menos, hacer negocio

Hay que salvar al planeta como sea, y cualquier laureado con un ordenador y un programa de simulación puede convertirse en héroe de su propia aventura y alcanzar reconocimiento local (al menos) por sus previsiones catastrofistas.

Los mensajes que llueven sobre nuestras cabezas son nítidos: el nivel de CO2 en la atmósfera sube imparable, los acuerdos de Kyoto no se cumplen y aunque se cumplan son insuficientes, los países por desarrollar quieren ocupar su lugar como pirómanos en la Historia de la Humanidad, debemos dar ejemplo en consumir energías verdes, hay que ahorrar agua y energía, plantar árboles de todo tipo, proteger la costa ahora que nos queda poco por destruir, cuidar la naturaleza aunque sea con césped inglés para jugar al golf, y debemos amar mucho más a los animales, cuanto más salvajes y más remotos (si nos quedan), mejor.

Programas de televisión, en horas de máxima audiencia, nos ilustran sobre los miles de especies que están en peligro de extinción por la culpa de nuestros abuelos y la nuestra, las consecuencias del deshielo de los polos que harán crecer los mares entre 34 cm o 9 metros (según los programas de simulación), la subida de temperaturas en muy variados sitios del planeta (entre 0,3 ºC y 2 ºC en los próximos 10, 100 o mil años, qué más da), inundaciones y sequías (¿iguales o mayores que las que no quedaron registradas en nuestros archivos?).

Mientras nos convencen de que el fin del mundo está próximo, estos profetas del catastrofismo no pueden ocultar que, detrás de esas representaciones, alguien pretende hacer negocio con nosotros. Sensibilizar para rentabilizar.

¿Las ideas que se ponen en circulación?. Desde instalar paneles solares en el tejado (100 euros/m2) hasta cerrar el grifo mientras nos lavamos los dientes (1,5 euros/m3). Pagar un cierto plus (10 por ciento?) por la energía con base "verde" (eólica, biomasa, fotovoltaica, etc). Ayudar a la preservación de especies en extinción (¿cuota de sostenimiento: 200 euros/año?). Aumentar el porcentaje (1,2%) destinado a la investigación de energías que no produzcan (o muy pocos) gases de efecto invernadero.

La opinión pública ha entrado en escena. No es necesario rigor, porque ya se ha movilizado. Pocos serán los que no se sientan concienciados por la necesidad de hacer algo para evitar que se deshielen los polos, aumente el agujero de ozono, suban las temperaturas o caigan rayos y truenos sobre nuestras cabezas.

Habrá que prepararse para asistir al espectáculo por excelencia de la historia de la humanidad. El fin del mundo. Los dioses nos cojan confesados.

Pero, entretanto, si Vd. ofrece cualquier cosa relacionada -aunque sea remotamente- con la ecología y la producción limpia de energía, apresúrese a hacer negocio. Lo verde, vende.

Aunque algunos nos pongamos colorados por la desfachatez con la que se rentabiliza hasta la incapacidad del ser humano para hacer análisis serenos, contrastar información, realizar verdaderos estudios científicos y no reuniones apologéticas y, en fin, si hace falta, poner en práctica soluciones, en lugar de emplear el tiempo en discutir la oportunidad de las medidas, si es que se está de acuerdo en lo exacto de las previsiones, y la credibilidad y objetividad de quienes emiten los juicios.

Sobre los crímenes pasionales y sus autores

Cada tres días, un individuo mata en España a alguien con el que estuvo o está vinculado sentimentalmente. El autor suele ser un varón, y pocas veces ha tenido antecedentes por violencia doméstica -en ese caso, no siempre dispone de una orden de alejamiento de la que fue su pareja, porque sucede que ella ha retirado los cargos y ha reanudado la convivencia-.

Se trata de personas con apariencia normal, gentes con hijos y una vida en común. Puede que el asesino potencial se haya entregado en los últimos años a la bebida, haya perdido el trabajo, se encuentre sumergido en las marañas de una jubilación mal llevada. La víctima potencial puede que sea más joven, seguramente es atractiva, a lo mejor ha reconstruído su vida sentimental o pretende hacerlo. El victimario tiene celos, no puede vivir sin ella, recibe imágenes del más allá que le alertan de no se qué peligros; la víctima ha avisado de los acosos, presiente que algo le va a pesar, no sospecha nada, vive con su nueva pareja...

Es muy difícil trazar el perfil externo de ese asesino potencial que tendrá solo una víctima en su haber: la persona a la que ha amado durante algún tiempo, a la que amaba quizá todavía.

Pero se puede trazar el perfil interno de ese asesino cuando sus fantasmas mentales le han transformado en autor del más horrendo de los crímenes, del más abominable de los pecados: no ha soportado la libertad del otro. Quiere ser dios de su mundo miserable, en el que, al menos una persona viva y muera por él, teniendo la ilusión de que le adora. Y en ese altar de su enajenación, después de alimentar su obsesión, no duda en sacrificarse a sí mismo quien ha sido su único fiel, intentando destruir con ello el daño que le está haciendo el presente y le promete el futuro, en su soledad llena de cadenas.

 

Sobre los microempresarios y la economía

Se ha publicado en el BOE el 21 de noviembre el RD 1515/2007 por el que se aprueba el Plan General de Cotnabilidad de pymes y los criterios contables específicos para microempresas.

Este Decreto viene a eliminar algunas disposiciones inútiles, por carecer de utilidad práctica del anterior Plan General, en su aplicación a las pymes, y reduce significativamente el número de subepígrafes y categorías contables, cuya complejidad no tenía mayor incidencia para el seguimiento de la vida contable de las empresas de pequeño tamaño.

El Gobierno quiere manejar un concepto de microempresa adaptado a la realidad económica, disminuyendo la tensión sobre la cualidad de empresario de proyectos menores, justamente ésos que forman la base real del tejido económico, y a los que, en general, y salvo de boquilla, se presta poca atención, porque siempre ha vestido más hacerse la foto con los grandes magnates, aquellos a quienes, llegado el caso, se puede pedir discretamente ayuda para que apoyen los partidos políticos y sus afiliados.

Sobre lo que cuestan las improvisadas promesas electoralistas

Cuando se aproximan los momentos electorales, los líderes de cada partido, llevados por su ardor e inventiva, proponen cosas cada vez más audaces, sin reparar en gastos.

La gestión política se consolida así como una cuestión movida a impulsos, en los que la imaginación juega un papel importante, en lugar de descansar en una actuación continuada, propia de una gestión competente.

¿Por qué proponer un plus por maternidad cuando se está a pocos meses de las elecciones? ¿Por qué hablar de ayudas a la vivienda justamente cuando termina el mandato electoral? ¿Por qué abogar por la supresión de los impuestos por la renta de las personas físicas para quienes ingresen menos de una determinada cantidad cuando aún no se han perfilado los programas?

Asusta profundizar en la idea de que la política no utiliza, como debiera, técnicas elaboradas, estudios serios con bases reales, sino que parece descansar en la intuición y el iluminismo de los líderes políticos.

No es lo más importante saber que si se suprime el IRPF para quienes ganen menos de 16.500 euros al año, esto costará 5.000 millones de euros en déficit de ingresos al Estado (o nada, como a posteriori sugiere el PP, apoyando a Rajoy); no es lo importante deducir que el abono de 2.500 euros por hijo cueste 2.500 Millones de euros (o nada, como sugiere el PSOE, apoyando a Zapatero). Lo más importante sería reflexionar sobre las razones por las que las medidas propuestas no pretenden movilizar la economía, sino el voto de los indecisos. Sean mileuristas o inmigrantes con residencia en el país.

Y cuando las decisiones se toman en relación con el cumplimiento de hitos (inaugurar el ave Madrid-Barcelona antes del 9-M, por ejemplo), nos exponemos a que, al forzar la planificación y el ritmo constructivo, se asuman riesgos y costes excepcionales, por no haberse adoptado todas las medidas técnicas que hubieran sido aconsejables o no haber realizado todos los estudios geofísicos que hubieran debido servir para evaluar correctamente las obras.

Sobre la petición de perdón de la iglesia católica por su colaboración con los rebeldes en 1936

El obispo Ricardo Blázquez, presidente de la Conferencia Episcopal española pidió perdón sobre "actuaciones concretas" en el "decenio de los treinta". Lo hizo en el discurso de apertura de la Asamblea Plenaria de la Conferencia eclesial, dn noviembre de 2007.

Recoge así la antorcha de conato de mea culpa que había intentado el cardenal Tarancón en 1971, en un momento más delicado de la historia reciente, y por el que se sometió a votación e la Asamblea Conjunta de Obispos y Sacerdotes un texto que decía "(...) pedimos perdón porque no supimos a su tiempo ser verdaderos ministros de reconciliación en el pueblo dividido por una guerra entre hermanos".

Fueron muchas las imbricaciones entre la iglesia católica y el gobierno del dictador Franco, iniciados incluso antes del levantamiento rebelde, cuando se había instaurado la II República. Posteriormente, Franco tuvo la facultad de proponer el nombramiento de los obispos, entrar bajo palio en las iglesias, penalizar a todas las demás religiones, obtener el primerizo reconocimiento del Vaticano como único gobierno legítimo (1938), etc.

Los asesinatos, torturas, escarnios, persecuciones y palizas de algunos eclesiásticos por la chusma, que personificó en prelados, monjas y frailes, su odio de clases y su pobreza intelectual, fue una actuación reprobable, pero que no cabe imputar al gobierno republicano ni a quienes, junto a él, defendían el orden democrático. Las actuaciones de apoyo a la "Cruzada Cristiana" por parte de la Iglesia, con la reprobación de todo lo que significara pensamiento libre al margen del dogma católico, sí gozaron del mayor consenso.

La iglesia católica, como "cada grupo humano" (sic, obispo Blázquez), tiene aún que aprender mucha humildad para favorecer la reeconciliación general de los seres humanos, al margen de ideologías, niveles sociales e intelectuales, y... creencias. Precisamente uno de los elementos que, en esta religión como en todas las que se ufanan por ser las verdaderas, es visto con total recelo por los agnósticos, es su vinculación por las cosas terrenales, y su inequívoco apoyo a los poderes económico y político, cuando garantiza mayor estabilidad.

Está bien pedir perdón por lo que se ha hecho mal, -es una catarsis que beneficia fundamentalmente al malfactor- pero si la religión católica pretende servir para que Dios, si existe, tenga cuidado de los seres humanos, haría bien en realizar un repaso general de las muchas veces en que se ha equivocado por confundir lo que le viene bien a la curia con lo que necesita este animal lleno de odios que pretende ser centro del mundo sin más apoyo que su imaginación calenturienta.

Sobre el uso de la energia nuclear con fines no pacificos

El gobierno de Bush en Estados Unidos está preparando la invasión de Irán, y solo está esperando inventarse una razón para justificarla. En el caso de Irak, resultó perfectamente asumible por la población (de base demócrata como republicana) que el dictador Sadam estaba fabricando misiles con cabeza nuclear.

Después se probó que lo único que había cierto era la bravuconería de uno (Sadam) y la mentira de otro(la de Bush); pero la invasión de Irak ya estaba hecha, la guerra civil irakí en marcha, y la producción de petróleo de los ricos pozos del país descabezado, bajo conveniente control. Los que pactaron la invasión en las Azores se han desmarcado de aquella escenificación (el último, el presidente de la UE Duráo Barroso, que puso el teatro físico, ha reconocido que se le enseñaron documentos falsos), pero nadie ha pedido perdón ni se ha hecho el harakiri (opción que también podría ser válida).

El iluminado Almadineyah repite una y otra vez que tiene derecho a erigir centrales nucleares para producción de energía, porque lo hace con fines pacíficos. No importa que Irán tenga unas de las reservas de petróleo más impoortantes del mundo. Quiere tener centrales de energía nuclear de fisión, y que sus ingenieros dominen esa tecnología. Cuenta con el apoyo de otro iluminado, Chavez, que le promete enviarle los técnicos que haga falta, formados, por supuesto, en Estados Unidos (aderezado, cabe añadir, con un master en internet, donde cualquier interesado puede, según dicen, aprender a construir desde un acorazado a una bomba de neutrones).

No habrá problemas para dotar de efectivos al ejército que invada Irán, pues las clases menos favorecidas de EEUU, ampliadas con chicanos, centroamericanos y otros patriotas deseosos de mejorar su nivel de vida, siempre estarán dispuestos a jugar a la guerra -poniendo en peligro sus vidas, eso sí-, y no faltará quien nos quiera convencer de que atacar es el único medio de mantener a raya a los radicales.

¿Nadie está dispuesto a admitir que la formación, la educación, la cooperación en el desarrollo, son mucho más eficaces que las armas? ¿Para qué sirven, por otra parte, los canales diplomáticos?.