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Al Socaire de El blog de Angel Arias

Sobre la que se nos está cayendo encima

¿Hemos estado viviendo de entelequias? ¿El milagro español, vendido como modelo de utilización de los recursos que la Unión Europea había puesto a nuestra disposición, era un espejismo? ¿Nuestra solidez financiera, la solvencia de las instituciones crediticias, era falsa? ¿Las necesidades de mano de obra para sectores específicos, como la construcción y la restauración, una fantasía? ¿No necesitábamos que vinieran inmigrantes y el tantam de nuestra bonanza, con el efecto llamada que aún resuena en la selva de la pobreza mundial, era una añagaza?

¿Se resquebraja y hace aguas nuestro sistema social? ¿Hace falta realmente justicia, más justicia, en este país? ¿El gobierno  de ZP todo lo hace mal y la oposición de MR no tiene ideas? ¿La corrupción urbanística en la costa ha dejado paso al descubrimiento de la corrupción generalizada tierra adentro? ¿La venta del control de Endesa a la empresa estatal italiana Enel, es el final de la idea de poner orden al sector energético español? ¿Estamos todavía en el parón nuclear o lo que se nos ha parado es la voluntad de tomar decisiones comprometidas?

¿Qué pasó con el plan de desaladoras? ¿Cuánto invertimos, en realidad, con los Programas de depuración, infraestructuras, ayuda local, etc? ¿Por qué no se publican las cifras de cumplimiento de cada Plan? ¿Qué tipo de política de relaciones internacionales estamos haciendo? ¿Tenemos alguna influencia internacional, o esa cara de atontolinados que se nos ha puesto es reflejo de nuestra cortedad posicional? ¿La simpatía hacia Obama no está correspondida?

¿Ha aumentado tanto como parece el número de enajenados mentales en las poblaciones? ¿Nos asaltarán al doblar de la esquina o nuestro domicilio sufrirá el ataque malhadado de una banda de no-se-sabe-bien-qué-combinación de españoles, hispanos y euroorientales? ¿El número de extranjeros que nos acompañan de forma tan evidente como permanente, es conocido, o solo imaginado?

¿Cuántos chinos trabajan en el sótano de la casa de al lado, qué hacen, y qué vias utilizan para comercializar sus imitaciones? ¿Qué hace la policía cuando no patrulla en grupos de cinco a diez, riendo sus chascarrillos, y cómo se prepara física y síquicamente? ¿Cuántas toneladas de droga se trafican en España anualmente, cómo llegan, quién las distribuye y con qué impunidad?

¿Se podrán pagar con los ingresos de la población activa declinante las pensiones rampantes  de los que cumplan sesenta y cinco años en la próxima década? ¿Quebrará la seguridad social al aumentar por encima de cuatro millones el número de parados y habrá que reducir de golpe las prestaciones?

¿Seguirá manteniéndose el modelo obsoleto de las Cajas de Ahorros y continuaremos elucubrando sobre posibles alternativas hasta que se nos acabe el tiempo de adaptación? ¿Tendrán liquidez los bancos cuando la situación empeore aún más? ¿Botín está, de verdad, colaborando con el Gobierno socialista y FGonzález juega a la contra, como se murmura? ¿Se podrá formar un frente unido de cooperación para timonear la crisis entre empresarios, sindicatos, gobierno y oposición?

¿Dejará la Iglesia católica de interferir en la política? ¿Cuántas célculas radicales islamistas tenemos en el país? ¿Por qué no es el Gobierno ccoherente con nuestra aconfesionalidad oficial? ¿Sigue la religión, como parece, controlando bolsas inmensas de poder? ¿Seremos capaces de implantar el respeto hacia lo que piensa el otro, como norma de conducta insoslayable?

¿Se atreverá alguien a meter mano en el carajal de la Universidad española? ¿Para qué sirve el cumplimiento de los acuerdos de Bolonia, y a qué nos obligan, en verdad? ¿Por qué no se es capaz de reformar la función pública y, al menos, de aplicar los principios ya asumidos como válidos? ¿Quién controla el trabajo de los funcionarios? ¿Quién protege al ciudadano de a pie?

¿Para qué nos están sirviendo los partidos políticos? ¿Qué capacidades de intervención y control mantiene la ciudadanía? ¿Cómo se hace la selección de los más capaces? ¿Por qué hay que estar a favor o en contra del Gobierno, a favor o en contra del PP? ¿Qué es Izquierda Unida? ¿Qué hacen los sindicatos?

La que se nos está cayendo encima...

Sobre lo que compramos con el periódico

Las empresas que fabrican diarios de papel no saben ya qué hacer para convencernos de que compremos el periódico. Más fútbol y baloncesto, menos internacional, más noticias locales, más chismorreos de toreros, cantantes o políticos, menos economía, menos cultura, más sangre. Más páginas, menos páginas...

No hay razón alguna, en realidad, para gastarse ni en un euro en un periódico.

Las noticias más importantes se pueden conocer, mucho más cómodamente -al estar resumidas-, por medio de la radio, la televisión o por internet. Este último instrumento, tiene la ventaja de que se puede utilizar, sin levantar sospechas de inactividad, con el ordenador del trabajo. 

¿Artículos de opinión?. Sin necesidad de expresar que no habrá con quién discutirlos, los comentarios de los periodistas y otros aficionados a escribir, son publicados el día antes por los interesados en que los lea, al menos, alguien, en sus propios blogs. En todo caso, la mayor parte de las cosas que se escriben para publicar en letra impresa en los diarios se podrán comprar, antes de que acabe el año, por cuatro euros, recopiladas,  con su índice y todo, editadas bajo portadas muy atractivas y, en general, corregidas las faltas de ortografía.

Pero es que, además, si quieres enterarte de algo por comentarios libres de toda servidumbre y, tal vez, incluso técnicamente bien construídos y documentados, no tienes más que bucear por internet. Si lo deseas, puedes recibir en tu propio ordenador la noticia inmediata de que se publicó algo en cualquier lugar del mundo de un tema que te interese. Un avisador -como cacareo de gallina informática- te pondrá al tanto de que un bloguero, articulista, aficionado, gurú o cretino, ha puesto su huevo en algún cubículo de la web (que, si te molestan los neologismos anglóginos, puedes llamar red).

En fin, a lo que íbamos. Como no les quedaba otra remedio, los periódicos se ofrecen junto con cds, que se regalan o se ofrecen a precios de coste. Contienen óperas cantadas por divos hoy difuntos, sinfonías de culto, y películas que han agotado su vida útil en los cines. Estas últimas, suelen ser aceptablemente  buenas por lo general, y, además, se podrán ver en dos o tres idiomas.

Estamos próximos a una gran revolución cultural. Las tiendas esas llamadas videotecas o videoclubs en donde te dejan sacar una peli para que te la lleves a casa el fin de semana, están llamadas a desaparecer. Nadie querrá gastarse 3 euros en alquilar un dvd que habrá que devolver a la carrera en 24 o 48 horas, cuando por un euro o un euro cincuenta puedes obtener en propiedad, para ir montando tu colección, ese mismo plástico, con idéntico contenido, y que podrás ver/visionar cuantas veces te apetezca, a la hora que te pete.

Tampoco están de enhorabuena los pobres exiliados del top manta, que no sabemos obedeciendo a qué tribales complecencias, viven de ofrecerte unas pésimas copias de bodrios infumables, por tres euros y la voluntad y que, para colmo, vienen con una carátula fotocopiada que se borra, como los zombies, al darle algo la luz.

Pero la mayor revolución vendrá cuando nos demos todos cuenta que merece la pena comprar todos los periódicos del día que tengan anexo un dvd, sin que nos importen filias, fobias ni ideologías, porque el objetivo será tirarlos a la papelera sin leerlos. Lo que interesa es ir amontonando las pelis en la videoteca privada que ya se veremos con el tiempo.

Sobre atrasos judiciales y propuestas para su resolución

Sobre atrasos judiciales y propuestas para su resolución

Los jueces españoles están en huelga, reclamando la modernización de la justicia y algunas otras cosas más. El gobierno y sus allegados y, en especial, el fiscal Bermejo, actual ministro de Justicia, han subrayado que la huelga es ilegal, inoportuna y falsaria.

De su ilegalidad formal ha dado cumplida manifestación el Consejo General del Poder Judicial y  una parte mayoritaria de estudiosos laureados y aficionados a los temas jurídicos. Respecto a su falta de oportunidad, se ha alegado que, aunque estamos aún lejos del número de jueces per cápita de Francia -belle surprise, la France toujours nous a montré sa culotte-, superamos los 4.000 togados, de los que un 30% fue aupado a su magister en los últimos cuatro años, por lo que deberíamos aceptar que estamos en el buen camino.

Y como prueba de su carácter falsario, argumentan los que están en contra de la huelga, que lo que en verdad subyace en la propuesta es el enfado por el juicio mediático y social al juez más popular en este momento de España, después de Garzón, -Tirado-, que no anduvo diligente en separar lo urgente de lo importante y dejó escapar de la cárcel por un traspapeleo, al proto-homicida de la niña Mari Luz. Juicio sociológico que ha servido también para sacar a relucir los trapos sucios del tercer poder/facultad del Estado. 

No queremos entrar a definirnos si la culpa de los atrasos en obtener decisiones de los jueces la tenemos los justiciables por el incremento de nuestra beligerancia, o si la razón del caos evidente proviene del tiempo superfluo que se toman algunas de sus señorías en mirarse los papeles antes de fijar sentencia.

Ni mucho menos, item más, osamos argumentar que el retraso pudiera surgir, acaso, tal vez, sino, sin embargo, con todas las prevenciones y salvedades lo insinuamos, con el respeto debido, etc, de la presunta falta de competencia de los que llevan las puñetas para huir de los berenjenales incongruentes en los que gustan de meterse cientos de ellos, desastres decisorios de los que, si hay suerte, pueden salir -maltrechos y azorados, eso sí- los afectados, después de un recurso de apelación, que habrá de ser resuelto, con el pasar de un par de añitos, por otros jueces algo más encallecidos.

Magistrados que, en estos tiempos en que todo se acaba sabiendo, cuentan en sus filas con amigos de la naturaleza que prefieren los fines de semana cazar piezas grandes al acecho, en adecuada compañía, que hacer cola durante horas para ver tal vez una exposición de obras de presuntos lisiados mentales y darse de codazos con tipos sin demasiados encantos.

Ofrecemos una solución modesta para cortar de raiz, al menos, uno de los problemas de la Justicia española: el inmenso retraso con el que se resuelven los procesos judiciales. Cuatro años, dicen, tienen que pasar los papeles en el Tribunal Supremo para que se revise en casación o por infracción procesal un asunto; más de cuatro meses puede tomar la fijación de un juicio verbal, que la Ley define como rápido; ocho meses habría que esperar para que S. Sª llegase al montón de nuestro legajo para hacer el señalamiento que corresponda.

Nuestra propuesta consiste en movilizar a un par de centenares de abogados, con años de profesión demostrable, reforzados en casos puntuales con profesionales experimentados de otras ciencias, que formen grupos de trabajo que, bajo la tutela de cada juez de instancia ahogado de papeles, se encarguen de proponer sucesivamente, contratados por un plazo corto (un año), las sentencias que procedan a los casos.

Las diferentes comisiones harán su propuesta de fallo en forma totalmente elaborada, redactada ya lista para la firma, con sus fundamentos jurídicos al pelo, y ni siquiera hace falta que el juez redacte su visión de los supuestos fácticos, ya que ahora todo se registra en dvd, que queda muy bonito, y puede visionarse sin problemas cuantas veces sea preciso, para estar seguro de si fue penalti o mereció libre indirecto. Pero si por el cumplimiento estricto del principio de la mediación -tantas veces incumplido porque el juez se aburre o tiene sueño-, se ponen reparos a la propuesta, que redacte S. Sª de su puño y letra los puntos del hecho que crea pertinentes.

Estamos convencidos de que esta manera es la más barata, y, seguro, la más rápida, de sacudirse de encima los atrasos y empezar, cuanto antes, desde cero. Convocar más oposiciones para que otras hornadas de jueces sin experiencia vital y con los ojos y el cerebro algo quemados por haberse chapado un par de miles de páginas unas semanas antes de los exámenes que les darán acceso a la judicatura, no va a resolver mucho.

No se puede olvidar la vigencia de esa colección de leyes inexorables por las que "todo el espacio disponible acabará llenándose", "todos los guardabosques acabarán apagando incendios, incluso los que ellos generen, caso de que su carga de trabajo languidezca" y "el aumento del número de policías y jueces provocorá simultáneamente, el de delitos". Aunque desde Francia puedan plantear dudas, tant pis pour eux.

Sobre el futuro de la sociedad del conocimiento europea (nach Annette Schavan)

Annette Schavan es una alemana de mediana edad, con rostro sobrio y capacidades didácticas. Repite si le parece que hace falta las ideas, y apela a la historia para justificar las decisiones que afectan al más allá, que es el futuro. La fundación Rafael del Pino la trajo a España para hablar sobre el futuro de la sociedad del conocimiento europea. Ella lo ve claro.

Dictó su conferencia de pie. Sentados, en la mesa presidencial le acompañaron su colega española, Cristina Garmendia, el presidente de la Fundación Conferencia y Desarrollo (CYD), Javier Monzón, y María del Pino, que ha hecho de las actividiades de la Fundación un recuerdo permanente hacia su padre y una llamada de atención insistente sobre la falta de debate que se nos ha instalado en nuestra sociedad.

Schavan habló en alemán y hubo algunas dificultades con la traducción simultánea. Se notaron sobre todo, en el coloquio, en donde las preguntas que se formularon encontraron respuestas que no parecían tener mucho que ver con lo expresado por los interesados. Un público en el que había rectores, catedráticos, profesores de Universidad, secretarios de estado, embajadores, funcionarios y gentes de la esgrima mental y política, pero no se divisaban muchos empresarios y, desde luego, muy pocos alumnos.

La ministro alemana defiende Bolonia, con argumentos lineales. Quizá es el problema mayor de algunos de los conferenciantes que se asoman a la palestra de la Fundación, que deben pensar que hablan para amas de casa (con perdón) o alumnos de primer curso. La charla decepcionó, en ese sentido, por su trivialidad, porque pasó de puntillas por los problemas para centrarse en las hipotéticas ventajas.

"Transparencia, especialidad, competencia y movilidad", resumió, antes de lanzar una pregunta envenenada, que estaba más dirigida hacia Garmendia que a Schavan, uno de los asistentes. "Se han creado aquí decenas de universidades, algunas de las cuales tienen hoy solo 23 alumnos. El acceso al profesorado es oscuro, la selección endogámica, el tribunal incompetente. ¿Cómo va a asegurar la calidad Bolonia?".

Tampoco estaba mal la pregunta de un profesor de física, que formuló en un excelente alemán, por cierto: "¿Qué se puede hacer para que no haya tanto desequilibrio entre el conocimiento del porqué y el del paraqué?"

 

Sobre los gurumelos y las formas de disfrutarlos

Sobre los gurumelos y las formas de disfrutarlos

Los gurumelos son setas, muy apreciadas en Andalucía y Extremadura, en donde se las considera un endemismo, aunque algunos tocapinreles dicen haber descubierto algunas en Ourense, en tierras de Castilla-León o, incluso en Cataluña. Eso sí, fuera de temporada.

Su nombre científico es Amanita ponderosa y, como todas las cosas buenas, tiene su alter ego fastidioso, y en este caso, mortal. Se trata de la Amanita verna, que también aparece en primavera, y que, al igual que la bendita ponderosa, tiene volva y anillo (restos de la fase de huevo con que comienzan su vida fructífera ciertos hongos).

Por supuesto, a quienes saldrán dentro de pocos días a buscar esa delicadeza natural, que se cotiza en los mercados a veces a más de 30 y quizá de 40 euros el kilo, no les preocupa lo más mínimo la posibilidad de confundir la seta mala con la buena, porque, sin necesidad de esperar a que reaccione el vecino ni mucho menos ponerlos a cocer con cuchara de plata -prueba falsa-, los gurumelos huelen a tierra húmeda y, cuando se les roza en el campo, se tiñen de rojo. eso dicen, al menos.

Hay muchas formas de disfrutar de los gurumelos, que van desde el sencillo placer de avistarlas en el campo, y dejarlas allí para que críen esporas y se prolonguen sus micorrizas, y otras muy perversas. Hay expertos gurumeleros que buscan las setas antes de que asomen la nariz, descubriendo los signos de su futura aparición en unas imperceptibles grietas del terreno, sacándose con ellos un complemento económico. Otros aprendices escarban la tierra con furor sin ton ni son, avistando, en vez de gurumelos, nidos de hormigas y algunos alacranes y tarántulas.

Como la recolección de hongos no está regulada en España, la mayoría de los que andan a setas entran en tierras de otros, por lo que son, realmente, furtivos, pues en general no cuentan con el permiso de los dueños. Por eso, y también sucede, claro en el Andévalo, no son pocos los que saltan los cercados a la amanecida con sus bolsas de plástico y el pincho de acero, a la carrera, como maletillas del gurumelo, tratan de desenterrarlos antes que nadie.

Una de las formas más rentables de disfrutar de este manjar sin comerlo uno mismo, es recolectar unos cuantos kilos y vendérselos directamente a restaurantes de la zona o a intermediarios que, a su vez,  se los venderán a los anteriores (o a golosos particulares), que se los darán a comer, para terminar la cadena gustativa, a otros o se los comerán ellos mismos con considerable fruición y aprovechamiento para el espíritu y el cuerpo.

Con el dinero que esos recolectores, aún totalmente desorganizados, hayan obtenido de la venta de los gurumelos, alguno se podrá comprar (por ejemplo, si ha recolectado 200 kilos y los consigue colocar a 20 euros/kg, se embolsará 4.000 euros) una televisión de plasma o podrá ayudar a la delgada economía de los bastante deprimidos pueblos en los que se asentaron los tartesos y pasaron de puntillas otros muchos conquistadores y señores de la tierra.

Otra forma de disfrutarlos, y muy perfecta, es comérselos uno mismo, con la familia o los amigos.  Recoger uno o dos kilos de gurumelos es una alegría que empieza en el campo y se prolonga en la mesa. Si van varios recolectores juntos y se recogen muchos (por ejemplo, ocho kilos), se puede incluso organizar una fiesta colectiva en la que el sabor característico de la seta se puede distribuir sobre algún elemento neutro, como pueden ser las patatas, el arroz o la pasta, e invitar a los demás vecinos.

Las Administraciones y algunas empresas están tratando, desde hace ya unos cuantos años, de poner algo de orden en el mercado gurumelero, y de convencer a los recolectores, en especial, a los lugareños, de que se trata de una riqueza natural que dará tanto más beneficio a la comarca cuanto más se respeten ciertas normas.

¿Qué normas?. Aún no están perfiladas. Unos defienden que hay que esperar a que se desarrollen completamente; todos están de acuerdo en respetar las propiedades ajenas, pidiendo permiso previo al dueño; algunos, que hay que proteger las microrrizas y, otros, que las micorrizas están protegidas desde la Prehistoria y que el hongo en fase de huevo ya está desarrollado desde esa perspectiva; hay quien argumenta que la cesta ayuda a difundir las esporas, etc.

Hay acuerdo en que sería conveniente organizar su distribución y venta, potenciar su valor gastronómico, y, sobre todo, apoyar el gurumelo con otros productos regionales, potenciando la riqueza paisajística, monumental, gastronómica  y minera, para atraer más turismo y crear más valores añadidos.

En los pueblos del Andévalo se montan  fiestas populares en conmemoración de san gurumelo, que son también manifestación de alegría por la llegada de la primavera. Para que la gente no se vaya con el estómago vacío, se puede hacer una sartenada con cebolla, pimiento, ajo y otras verduras, que, una vez pochadas, se mezclan con unos cuantos gurumelos y con una masa de harina, huevos y agua, a la que llaman androjos, o andrajos, que es un plato de pobres, cuyas raíces están entre los árabes.

La Universidad de Huelva y el Colegio de Ingenieros de Montes, contando con el Patrocinio de Cotomora SL, han organizado unas Jornadas en torno al gurumelo, que se celebrarán en Huelva (La Rábida, Edificio Saltés) los días 6, 7 y 8 de marzo de 2009.

Los ponentes son figuras excepcionales sobre el tema, que hablarán de lo que saben.

Incluso hablará como gastrónomo quien mantiene este Cuaderno, amparándose en el mérito de que tuvo durante unos años un restaurante en Madrid y que cumple con la condición de ser micófago. Su conferencia versará sobre las diversas formas de preparar y disfrutar los gurumelos, y -anuncia enigmáticamente-no solamente en la mesa, como dando a entender de que disponen de desconocidas propiedades afrodisíacas.

Como la jornada tiene múltiples atractivos, aconsejamos a los interesados que se inscriban. El coste de las Jornadas es simbólico, e incluso se conceden créditos (dos) a los alumnos por la asistencia, que ojalá sea numerosa.

Para terminar la fiesta, el día 8 de marzo, día de la mujer trabajadora, habrá una excursión al campo en el que, si el tiempo y la autoridad competente no lo impiden, se recogerán unos cuantos kilos de gurumelos, que se degustarán posteriormente en un potaje o sartenada colectiva cuya receta concreta ignoramos, pero que bien podría ser una de estas dos (para unas cien personas):

Opcion uno (Andrajos a la nervense con gurumelos y otras sustancias)

Pónganse en una sartén  3 kilos de de cebolla y otros tantos de tomate, junto con 1 kilo de pimientos verdes, 5 o 6  de gurumelos y 3 kilos de harina para la pasta-andrajos. Si quiere darse más sabor, métase en la fitura 3 kg de bacalao, 4 de almejas y 3 cabezas de ajos, además de unos cuantos de pimientos secos choriceros, y un litro de aceite de oliva para freir (picual), aderezándolo con comino, azafran, hierbabuena y sal para la masa y para el guiso, que se irá añadiendo conforme se vayan haciendo los andrajos. (La receta es de Heriberto Anaya y Charo López, dos nervenses que prepararon esta receta de “Andrajos con gurumelos” para 300 comensales, hace un par de años, y la hemos adaptado para cien invitados).

Opción dos (Patatas con gurumelos y vino tinto del Condado al aceite picual):

Pónganse en una sartén generosamente cubierta con aceite picual ya caliente (pero no humeando, es decir, sobre los 70 grados) 3 kilos de cebolla, medio kilo de pimientos verdes y cinco cabezas de ajo (estas sin pelar). Déjese que la cebolla se  poche (cuando vire al color ligeramente pardo); échense entonces 5 kilos de gurumelos, cortados en cuña. Muévanse en el preparado. Inmediatamente, se echarán en una gran olla, unos diez kilos de patatas de freir (si pueden ser del Andévalo, mejor), cortadas en cuadradillos grandes, y que se habrán acabado de freir en una gran sartén aparte. y el preparado de grurumelos y cebolla, que se cubrirán al completo con vino del Condado, junto con tomillo, laurel, pimienta negra y sal al gusto. Déjese cocer unos veinte minutos. Sírvase caliente.

 

Sobre la identidad sexual de los artistas

En un provocador artículo publicado en el otrora periódico para el rojerío, el siempre entretenido Félix de Azúa se inventa una identidad para Diego de Velázquez, apoyándose en una imaginaria investigadora que habría descubierto en un pueblo aún más perdido de Portugal la partida de bautismo del pintor, en la que quedaba en total evidencia que Diego era Isabel, y que, por tanto, su vida y una parte de su pintura, la que reflejaba su afición a auto-retratarse, un puro ejercicio de travestismo, entre el de Juana de Arco y George Sand.

Para quienes hemos sufrido durante años la obra estéril de la plaza de Ramales, acá en Madrid, en donde algunas fuerzas vivas (hoy ya muertas) se empeñaron en la búsqueda estúpida del cuerpo de Velázquez, como si lo fueran a encontrar incorrupto, lo que no se da ni siquiera con el brazo de Santa Teresa de España ni las calzas de Santo Domingo, este ejercicio de imaginación moverá a la sonrisa.

Primero, porque nos permitirá recordar que, cuando ya se llevaban unos cuantos dineros públicos en la excavación, surgió la luz de que tododios instruído y sensato ya sabía que el cuerpo del santo pintor no habría de estar allí, y no por mor de su levitación, teletránsito ni asunción a los cielos, sino porque se le había confinado en los jardines de los que gozaban las clausuratas de San Roque.

Segundo, porque la exploración inútil queda hoy enfrente del mamotreto de la Escuela de Música Reina Sofía, malterminada al fin a pesar de la maldición que pesa sobre la plaza de Ramales, luciendo sus quince centímetros de más, y dando a músicos y viajeros la visión sobre sobre unos restos de piedras alineadas al tresbolillo, cubiertas con un plástico de marquesina cutre y con acceso para desarraigados por la vía de unas escaleras llenas de mierda, todo al estilo de osvaisaenterar que soy ingeniero de contratas.

Pero lo que más gracia nos hace del irreverente artículo de Azúa es la referencia a la diarrea de oscura raigambre hispánica que agarró la familia del también pintor Francis Bacon, con esposa y dos hijas incluídas en la ficción, soltura de cuerpo de la que vendría su afición a pintar a sus queridos haciendo las necesidades corporales en retretes made in Roca.

Añade Don Félix, que la geometría del cubículo que habría ocupado Francis como empleadillo del Lloyd`s (Register?) era la misma que utilizaba para encuadrar con recintos imaginarios al Papa Inocencio X, gritando cagoenmimantu a mandíbula batiente. No se ha leído mayor escarnio en la interpretación de los motivos que guiaron a la fama al artista bisexual más famoso de estos convulsos tiempos.

Hace bien Félix de Azúa en llamar de esta manera la atención sobre sí, con performances literarias de las que no se salta un gitano. Estas que se le han ocurrido a él pero no han ocurrido a otros, son muy graciosas.

Las que se ofrecen en las Ferias de Arte, incluído Arco, ocupan más sitio, tienen menos chiste y por entrar a verlas te piden 32 euros este año de 2009. Una obra de teatro se puede disfrutar por mucho menos, y la lectura de un buen artículo toma tres minutos y su recuerdo puede durar toda la vida. ¡Velázquez y Bacon, presentes!

Sobre todo, reposo y buenos alimentos

Cuando la medicina disponía de mucho menores recursos, tanto terapéuticos como dialécticos, el médico de cabecera (también llamado de familia), al visitar al enfermo -tiempos en que el galeno acudía a las casas con su maletín mágico- solía despedirse recomendando a su cuidador: "Sobre todo, reposo y buenos alimentos".

El panorama político anda actualmente muy revuelto. No solamente en Madrid, no solo en Galicia y País Vasco. En todo el mundo: desde la Unión Europea a Estados Unidos, desde Israel hasta Tanzania.

Pero la situación en Madrid ha adquirido caracteres singulares, exóticos. La política ha perdido el norte hasta tal punto que el PP, alternativa de la oposición al Gobierno socialista, aparece envuelto en una crisis extraordinaria, con recovecos penales, porque -supuestamente, claro- algunos políticos del partido han sido investigados por orden de otros correligionarios, y todo ese tejemaje se hizo con personal pagado con dineros públicos. 

Esa investigación de objetivo inconfesable es grave; si bien más grave nos resulta, otra investigación y esta por fundadas razones jurídicas: varios cargos y ex-cargos públicos de esta autonomía están siendo investigados por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por una trama de corrupción, malversación y sobornos.

La política se mueve en su propio recinto, impermeable, en dramáticos casos, a las preocupacíones de los que viven en la economía real y no entre los tafetanes de las salas y salones de plenos. Los problemas de los demás ciudadanos son muy diferentes del interés por investigar lo que hace el vecino, con quién yace, a quién consuela y dónde come.

A los ciudadanos les interesa saber, desde luego, qué se hace con los dineros públicos, dónde se despilfarran, quién se los queda. Aunque les hubiera gustado más que los jueces jamás hubieran tenido que preocuparse por desentrañar los hilos del misterioso destino de algunos fondos.

Porque los problemas de los ciudadanos se concentran en haber perdido sus empleos o estar en grave riesgo de perderlo, en no poder pagar la hipoteca del coche o del piso, en no saber porqué sus ahorros depositados en acciones se han visto reducidos a la mitad, en ignorar para qué les servirán la carrera o la profesión que están estudiando, etc. Se enmarcan en la desorientación angustiosa de no saber qué va a pasar mañana respecto a lo que necesitan para comer, vivir, disfrutar de un nivel de vida del que se sienten acreedores.

Políticos, tenga ustedes reposo y dénle buenos alimentos a la estructura financiera. Ya está bien de mirar hacia otro lado, y menos a sus obsesiones y armarios. Dejen de espiarse, vituperarse entre sí, criticarse, acusarse mutuamente de carecer de ideas mientras no pueden ignorar que algunos de sus colegas y contrarios, con los que conviven, meten la mano en las arcas públicas.

Hagan cosas, no prometan hacerlas, no especulen. Movilicen la economía real, dando confianza a los agentes económicos y sociales, creyendo ustedes mismos la verdad de lo que propugnan. Para conseguir que la situación se enderece, lo que supondrá -para qué discutirlo- un Pacto de estado, tienen que ponerse rápidamente de acuerdo en la forma de seleccionar las mejores ideas de las mejores cabezas del país, y hacerlas.

Nos alarma que, por lo visto y oído, sus cabezas anden más preocupadas por vigilarse recíprocamente en los comportamientos que producen en sus jaulas de grillos, que en sacarnos del atolladero. Dejen el sitio a otros más capaces, señoras y señores. Con una advertencia clara:  si todavía algunos de entre ustedes creen que la política es un buen medio para enriquecerse, que caigan los jueces estrella sobre ellos, y que de los jueces surjan muchas estrellas, cuanto antes.

Sobre la ausencia de motivación en los altos funcionarios judiciales

Quienes se mueven por los vericuetos de la abogacía y la judicatura tienen siempre muy presente la necesidad de que las sentencias que se dicten en los procesos civiles estén "motivadas", de acuerdo con la Ley de Enjuiciamiento Civil de 2000 (LEC para los amigos).

La "falta o ausencia de motivación" puede ser motivo para anulación del fallo, argumento fluyente, escurridizo y adaptable como las anguilas que los abogados tienden a esgrimir, indicando que la sentencia por la que les ha tocado perder resulta incongruente e inmotivada, y que los jueces más altos (los Tribunales Cnstitucional y Supremo, para entendernos mejor) han pretendido trabar expresando que la motivación no implica exhaustividad, ni menos pormenorización, sino coherencia y ajuste general entre lo pedido por las partes y lo resuelto.

Lo que no se ha planteado hasta ahora es que los funcionarios judiciales tienen que estar, ellos mismos, motivados. Con los medios adecuados, con los salarios justos, con las perspectivas profesionales precisas para que puedan cumplir sin agobios con su labor monofiláctica de las miserias y disputas que les plantea la sociedad.

Y resulta, por lo que nos cuentan y hemos podido observar los demás humanos, que no están tan motivados como creíamos.  Están sobrecargados de trabajo, porque los justiciables cada vez generamos más disputas y las presentamos de forma más compleja. Se les acumulan las tareas pendientes, formando una cola que supondrá años de trabajo por delante. Como si dijéramos, tienen "una cartera" de dos o cuatro años, según casos.

Temen que la máquina de administrar justicia les estalle cualquier día en las manos. A algunos, ya les ha estallado. Por eso, y para expresar públicamente su desespero, se quieren ir a la huelga.

El Consejo General del Poder Judicial entiende sus motivaciones pero no autoriza la huelga, lo que quiere decir que, si van por ese camino, como parece que van a hacer, habrá que encausarlos, porque su huelga será ilegal. Pero el procesamiento, en nuestro estado de derecho, deberá ser analizado y decidido por el estamento judicial, que son los que habrán estado en huelga. Se juzgarán a sí mismos.

Los que empezamos a no tener motivación somos los demás mortales. Eramos pocos y parió la güela.

Sobre hipotéticos genes familiares exóticos

 Si se observa la coincidencia curricular de los miembros de algunas familias, se podría pensar que existen genes especiales que favorecen habilidades concretas.

Apellidarse Basol implica facilidad para ser una figura mundial del baloncesto (porque se crecerá hasta alcanzar el techo de la habitación y se tendrá un temperamento ganador incuestionable, entre otras virtudes). Pertenecer al clan Willians, y ser mujer, significaría aumentar la concentración de opciones para convertirte en una tenista imbatible (además de ser, salvo cuando se engorde, bastante atractiva).

La facilidad genética de los Sánchez Vicario para moverse con las raquetas o de los Fernández Ochoa para tripular unos esquíes sobre nieve no podrá ser olvidada jamás.

El caso de los genes presentes en los Kennedy, o los Bush (al que cabría incluir por contacto marital, el de los Clinton y Kirchner; y, en España, eximir a los investigadores de presentar una lista, porque sería interminable), para explicar su capacidad política para llegar a ser presidentes de los Estados Unidos -aunque con muy diferente aplicación- no puede discutirse. Es disímil, en principio, -aunque conduzca a resultados equivalente- al caso de los Bubarak, y no muy diferente al de los Gandhi. Se pueden poner otros muchos ejemplos, por supuesto.

Entre los artistas del cante y baile, la línea genética singular es tan común -al nivel de élite del que hablamos- que huelga traer ejemplos, pero vamos a citar algunos, para no dejar viudo el comentario en este punto. Los Flores, los Dúrcal, los Iglesias, sirvan como muestra.

Sucede lo mismo en el cine y otras artes. Ahí están los ejemplos de los Molina, de las Cruz, de los Bergman-Rosellini, los Douglas. No se escapa la ingeniería, ni la filosofía, ni siquiera el papado (aunque aquí haya que retroceder al siglo XV, para toparse con los Borgia).

Sería un proyecto de investigación apasionante. Detectar los genes que conducen al éxito, circunscribiéndolos a aquellos resultados que repiten de forma idéntica los de otros familiares. Para seleccionar, por ejemplo, los que se deben exclusivamente a méritos propios de aquellos que son el resultado de la capacidad de movilizar el entorno social para reutilizar el pedestal al que un miembro familiar se ha conseguido encumbrar. Que también será algo genético, por lo que parece.

Sobre las ferias de arte y los inversores institucionales

No dudará nadie que cualquiera puede hacer arte en estos tiempos. Cualquier feria de arte, en todo caso, valdría para revalidar esta categórica afirmación. No es que el arte esté muerto, sino que se ha acercado a todos los humanos, para que artistas como artesanos, instruídos como vacuos, expertos como aprendices, disfruten del aroma embriagador de la creatividad. 

Para hacer arte, lo que no se puede es estar solo. Ni trabajar en lo pequeño. El arte se manifiesta mejor cuanto más grande; su valor es tanto más creíble cuando la obra es alabada por alguien con nombre compuesto, que haya estudiado las manifestaciones artísticas de los papúes, los niuyorquinos, tibetanos, iraquíes y georgianos, por ejemplo. En alguna universidad prestigiosa para formar historiadores de arte, radiólogos, economistas, o sociólogos, por supuesto.

Si dispone de un soplete, una soldadora, unas cuantas chapas laminadas en caliente o en frío y una grúa capaz de mover un par de toneladas -además de los elementos de seguridad que sean del caso, para no vaciarse un ojo con las virutas derretidas o troncharse una mano o un pie con un desbaste caído desde las alturas-, cualquier combinación de chatarra a la que ponga un nombre sugerente (vale "Sin título") será considerada como arte, y tanto más si consigue exponerla en el sitio adecuado.

Si conoce a alguien -¿usted mismo? ¡no nos lo podemos creer!-que haya trabajado o trabaje en una fundidora (hay tan pocas... pero tal vez incluso pueda hacerse con un crisol o una lingotera de segunda mano...) su creatividad se verá potenciada, porque, haga lo que haga, podrá poner nombres rimbombantes a las piezas con las que pruebe el funcionamiento del horno, y venderlas independientemente.

Puede empezar a hacerse famoso regalando sus primeras obras a la capital de su provincia, región o condado. En casa ni le cabrían; ni les gustaría tenerlas.

¿Hemos escrito sitio adecuado?. ¿Un museo de Artes Plásticas, por ejemplo? ¿Una plaza pública recién readoquinada? ¿El jól de entrada a una empresa en donde se decida el destino de nuestros ahorros?. Sí, sí, sí.

Los asesores de inversiones en arte de las instituciones que van a gastarse un par de cientos de miles de euros, o algún millón de la misma o equivalente moneda, no van a aconsejar a los incompetentes artísticos que se sientan en los sillones de hacer dinero que se compren obras pequeñas, o que representen figuras identificables (salvo las del prócer, el propietario o su madre). Preferirán, algo ininterpretable, gigantesco, que pueda servir de propaganda.

A la obra, pues. cuérdese de repartir el dinero que le paguen por su obra artística entre los que le han llevado hasta allí, incluídos los que han tenido la valentía inicial de poner su obra junto a los pobres ilusos que siguen creyendo que la estética, la formación artística, el mensaje coherente, y todas esas cosas del pasado, dan valor a la creatividad y, sobre todo, son incapaces de lanzarse a fabricar piezas descomunales, que no quepan más que en los grandes (físicamente) museos, las plazas principales de las ciudades, los estercoleros y sótanos municipales o como justificación de apoyo a la vanguardia artística de las fundaciones de bancos,  constructoras, aseguradoras, eléctricas y así.

Buena suerte. Dentro de un par de años, puede que Vd. sea un artista consagrado. Y si no lo consigue, no importa. Diga que ya lo es.

Sobre el amor y otras actitudes más o menos relacionadas con el sexo

Se ha escrito y hablado tanto sobre el amor que parece todo ya tratado. Lo único nuevo en esa historia es el amor que cada uno siente por el sujeto amado, y eso es lo que motiva, como razón estética, su exaltación poética en vates profesionales y aficionados. "Si no tengo amor, nada soy", escribía el convertido Paulo a los Corintios (13, 1-3), y es creencia de muchos, aplicándola a los presuntos efectos positivos del sentimiento de amar a una persona concreta.

En época de revisiones y escepticismos como ésta, la reconsideración del amor es uno de los tabúes no confesados del ser humano. Parece que la necesidad de amar está vinculada con la preocupación por resolver el sentimiento de soledad que provoca el conocimiento de la propia mortalidad.

Deseamos compartir las preocupaciones vitales, las grandes como las pequeñas, con alguien, y esa actitud de comprensión recíproca bien se puede llamar amor. No hay razón especial para pensar que ha de regirse, así considerado, por la idea de monogamia. Tanto más cuanto compartamos con mayor número de personas las mismas inquietudes, menos solitarios nos encontraremos, y más amor -o sea, más apariencia de solución- encontraremos para nuestras interrogantes.

Para casi todos los humanos, sin embargo, el amar está, en un principio, relacionado con otro deseo, que es el de practicar el sexo de forma consentida con la otra persona. La mayor parte de la gente respetable, al menos en público, no reconocería que desea realizar el acto sexual o muchas de sus aproximaciones graduales si no es con una base de amor. El amor confesado perdona cualesquiera estridencias en el acercamiento al otro.

En estas fechas (San Valentín, 14 de febrero) en las que son muchos los jóvenes -y no tan jóvenes- que se confiesan su amor o refrescan su comunicación, no estaría de más realizar el ejercicio mental de recapacitar porqué amamos. No es un fenómeno que pueda resolverse con respuesta colectiva. Cada ser humano ama por una razón, seguramente, diferente, personal; incluso no coincidente con el del alter ego amado.

La razón que más nos gustaría detectar, a propios como a extraños, es que se ama para compartir. Y se ama mucho a una persona concreta para compartirlo todo con ella. Aunque ese deseo se quede, como todos los objetivos teóricos, asintóticos, a más o menos distancia real y, en no pocos casos, la confesión de que "nos amamos" se convierta en una farsa de dos ante los demás. O, aún más dramáticamente, si decimos, sin quererlo, "te amo", de uno frente a otro.

 

Sobre los límites del poder judicial

La separación entre los poderes ejecutivo, judicial y legislativo (la trias politica) está muy bien, como todo, sobre el papel, como base para fundamentar un estado moderno. En la realidad, su aplicación hace aguas por bastantes sitios, porque la aceptación como verdad de los axiomas no implica que de su aplicación se deriven verdades absolutas.

Todo surge, ni más ni menos, que de un convenio. Que hay que estar dispuesto a revisar cuando nuevos conocimientos o la experiencia pongan en cuestión lo que se utilizaba como principio indiscutible, como pretexto para poder avanzar. Porque no hay verdades incontrovertibles, ¿vero?.

Para empezar, hay que recordar que los poderes, en una democracia, están concentrados en el pueblo. No en la masa, sino  en el pueblo organizado, con objetivos y voluntad de cumplirlos. Este ente colectivo, en el que no debería repugnarnos tanto conceder distinto valor a las opiniones que sean más fundadas,  puede decidir repartir algunas de las funciones sociales en distintos subconjuntos de sí mismo, o, en momento dado, reclamarlas para sí, para distribuirlas de forma diferente.

Si pierde esa facultad, la de recuperación y redistribución de competencias, ya no será libre, sino que se verá atado por la decisión tomada en algún momento anterior de haber cedido algunas atribuciones. Desgraciadamente, el pueblo organizado se siente prisionero de decisiones anteriores, que han creado monstruos y aberraciones o disfunciones para las que no tiene mecanismos generados para poder corregirlos.

El ejercicio de las funciones centrales de la democracia ha sufrido tales adulteraciones, provocadas por los detentadores de ese supuesto poder trasladado, que no es tal poder en sí mismo, sino facultades para ejercerlo que conviene revisar qué está pasando.

La función legislativa se concentra en las Cámaras -aunque, cada vez con mayor brío, se ejerce frecuentemente también por el Ejecutivo, en beneficio de intereses temporales de parte-. La designación de los representantes populares se canaliza a través de los partidos políticos que, a pesar de sus obligaciones de democracia interna y transparencia, se han convertido en cotos muy cerrados que premian comportamientos que, en demasiados casos, están alejados de lo que se llamarían intereses generales.

La función ejecutiva tampoco está sometida a suficiente control, ya que las Cámaras se mueven a tenor de los partidos, y los partidos no representan, desde luego, la voluntad popular, porque ni siquiera se busca conformarla. NI qué decir tiene que la experiencia demuestra cómo le gusta interferir sobre las otras funciones delegadas en la judicatura y en lo legislativo.

El poder judicial ha evidenciado también una extraordinaria capacidad de auto-reproducción y corporativismo. El Consejo general de la Abogacía, y una gran mayoría de los abogados en ejercicio -al fin y al cabo, como los jueces, con la misma formación básica pero un enfoque de la Justicia desde un ángulo muy diferentes- han denunciado repetidas veces -al aire- la arbitrariedad o la poca solidez de algunos fallos, la incoherencia de otros y el tremendo atraso de la impartición de Justicia, caída en las manos del exceso de tarea, escasez de medios, pobreza de conocimientos y petulancia engominosa.

Venga humildad a esta sociedad para reconocer que las facultades tienen límites, y que quien da poder es el pueblo.

Los límites al poder judicial, por ejemplo, habrán de reconsiderarse analizando la conveniencia de revisar, entre otros, estas cuestiones: forma de acceso y permanencia en la carrera judicial, entronque de la misma con el ejercicio de la abogacía; posibilidad de revisión o control por parte de elementos ajenos al estamento judicial de nombramientos, decisiones clave y expedientes sancionadores; incorporación de técnicos y expertos en derecho no judiciales como equipoos auxiliares permanentes dela judicatura; dotación de medios modernos y su uso efectivo; dotación de transparencia y obligación de coherencia en las decisiones judiciales; corrección del corporativismo imperante; revisión de la organización judicial y de la composición y designación de sus órganos rectores; etc.

 

Sobre los artistas chinos del Yi, dentro del Chou xiang Yi shu

La conferencia pronunciada por la profesora Isabel Cervera, "Escritura, caligrafía y modernidad" en relación con la exposición presentada por La Caixa de una colección de obras de artistas chinos seleccionada por el Comisario Kao Min Lu, nos da pie para escribir sobre la Escuela Yi. Más que una Escuela, propiamente, se trata de un conjunto de artistas que trabajan dentro del "arte abstracto" (Chou xiang Yi shu: 抽象派) , entendido como opuesto al occidental.

El concepto Yi es, para Min Lu, un elemento descriptivo de la "percepción propia del artista". Yi, aparece como una contracción de los grafismos idea, intención, mente, y corazón, con relación con el Yi Li, principio mental y el Yi Chang, entorno mental.

No sería necesario, seguramente, explicar tanta etimología, sino fuera porque los creadores de la Escuela Yi, en su mayoría, parte de la escritura china -y, en algún caso (como, por ejemplo, en Tie Shú) de las letras del alfabeto occidental-, para crear otros grafismos sin sentido, pero que podrían o parecerían indicar algo. Son elucubraciones gráficas, nonatas grafías de conceptos imposibles, que, sobre todo en los visitantes chinos a la exposición -suponemos- causan especial estupor, porque se esforzarían, no estando advertidos, en descifrarlos.

Cervera inició su presentación con un dibujo de Xu Bing y un paisaje de Qui Shi Hua (1940-...). El primero representa la evolución del grafismo de "pájaro" ( , niǎo, y, evolucionado, 鳥) desde la escritura actual china hasta llegar un dibujo de un pájaro volando, proceso justamente inverso al que, con el paso de cientos o miles de años, provocó que, hoy en día, la imagen de un pájaro se esquematice de aquella determinada manera.

El paisaje que recrea Qui Shi Hua es, en principio, un lienzo en blanco. Solo con un esfuerzo de imaginación y concentración -imposible de realizar desde la fotografía del cuadro, que provocó risas de incomprensión en el auditorio-  se puede adivinar o intuir un conjunto de montañas, como levísimas notas de blanco grisáceo, que recuerdan la discusión sobre Arte que plantea Yasmina Rezha.

Pocos como Huang Yong Ping (1954-...) pueden dar alguna pista al observador de por dónde van para estos creativos las cosas. Por ejemplo, con su composición "La Historia del Arte chino (de Huan Go Ming) y una Breve historia del arte moderno, después de 2 minutos en la lavadora" (1987), de título auto-explicativo. Huang no es un aficionado cualquiera. Francés de nacionalidad, fundador del grupo Xiamen Dada, es profesor de Arte chino y una autoridad mundialmente admirada. Como pintor, escultor y autor de brillantes "performances" .

Sería muy interesante entrar en la discusión de la distinta percepción de los mensajes iconoclastas que, sin duda, están intrínsecos a la muestra de la creación china, en estos admirados -inicialmente, por supuesto, por los críticos estadounidenses- artistas. No es lo mismo, desde luego, observar los 4.000 caracterres imaginarios de Xi Bing, sin ningún significado, subvertidos, recogidos en su "El libro del cielo" o la cópula de dos cerdos (macho y hembra), en la que el macho lleva escritos en su lomo palabras imposibles seudo-inglesas con grafías occidentales y la hembra, signos que se asemejan a los chinos, pero nada dicen.

Lo ha indicado Cervera, en su charla docta: las galletas chinas que nos dan en los restaurantes a los turistas son, en realidad, un invento occidental incorporado a la "tradición" china. Y, como escribió Lu Yi para ser sabio, hay que Du wan juan shu, wan li lu; es decir: "Leer miles de libros, viajar miles de kilómetros".

Tanta creatividad no nos impedirá, sin embargo, a los escépticos, y amantes de la pintura "clásica" preguntarnos, ¿a dónde se pretende llegar?. Porque si no conseguimos separar la creación del artista de la producción del artesano o del ideólogo, nos moveremos en un entorno de confusión que les producirá a los críticos de arte mucha secreción de adrenalina, pero a los espectadores nos va a dejar sumidos en una desilusión y perplejidad muy poco reconfortantes.

Sobre el nuevo talante (new mood) norteamericano en política exterior

El vicepresidente norteamericano Biden ha viajado a Europa para avanzar un mensaje de diálogo, en la búsqueda de aliados para su política exterior.

Son muchos los problemas que la administración Obama ha heredado de su antecesor, al que puede culpar de todo lo malo que se encuentra en los cajones, aunque no parece que esa sea la fórmula que pretenda emplear el nuevo presidente para ganar tiempo. Está tomando decisiones comprometidas desde el primer momento, y esa actitud, ese new mood, merece máxima atención.

Se puede intentar enumerar los asuntos más importantes de la política exterior norteamericana. Guerras en Irak y Afgaistán en donde soldados y empresas norteamericanas están directamente involucrados; conflicto persistente entre Palestina-Israel, en donde aunque no haya tropas estadounidenses si se ventilan intereses propios; programa de defensa nacional frente a la amenaza terrorista, que es monstruo de mil cabezas que abarca desde la lucha entre civilizaciones y las incomprensiones religiosas hasta la decisión sobre qué hacer con Guantánamo y, sobre todo, con los retenidos allí; dilucidar qué posiciones adoptar con las repúblicas periféricas soviéticas, en especial con Georgia, manteniendo simultáneamente una sonrisa hacia Moscú; acercarse a Cuba por la puerta trasera, mientras Puerto Rico pretende escaparse por la delantera; reforzar la cooperación con México, Colombia y Brasil, sin que ello signifique dar por perdidos a Bolivia, Venezuela y Ecuador (por ejemplo), porque el frente popular de rojeras del libro se acerca temerariamente a Irán y al fundamentalismo islámico, confundiendo gestos con posturas...

No le falta trabajo al equipo de exteriores norteamericano. El problema fundamental de Biden es que casi todos los problemas que tiene en la agenda no se ubican en Europa, y poco pueden hacer por sus intenciones los países de la Unión Europea, más que animarle a que los resuelva. Aunque, dados la grandeur y la capacidad de flatter del presidente francés, puede creerse quizá que, en lugar de tener que negociarse los aliados europeos uno a uno, le bastaría con comer en el Elíseo con Sarkozy y cenar en Bruselas con Javier Solchaga, Mr. Pesc. 

O puede intentar encontrarlos a casi todos juntos y escuchar las genialidades que se le ocurran, en la tertulia después del desayuno en la Conferencia de Política de Seguridad. En Munich, ... qué frío está haciendo en Europa...

Sobre curiosos, chapuceros y manitas

Hasta hace poco, se te estropeaba el grifo del lavabo o se te atascaba el desagüe del inodoro y te tenías que aguantar varias semanas hasta que, por fin, cuando casi tenías la casa inundada o la pestilencia se hacía insoportable, aparecía un individuo de mono a las ocho y media de la tarde, con una caja de herramientas, que te decía que había que cambiar la grifería, el water entero o las cañerías completas de la casa, para arreglarte el desperfecto. Te cobraba un par de decenas de euros y el transporte y desparecía otro par de semanas porque era funcionario del servicio de aguas municipal y andaban de culo esa temporada.

La historia puede parecer inventada, pero podría contar como protagonista principal a un empleado de la compañía telefónica, eléctrica, gasística o de cualquiera de las utilities e inutilities. Lo importante es recordar que en aquellos tiempos de bonanza, las cosas estropeadas se arreglaban comprando un equipo nuevo y arrojando el viejo a la basura. Y para solucionar un desperfecto, salvo que Vd. o su pareja fueran adictos al bricolaje, tenía que armarse de paciencia y, al final, urgar hondo en la faltriquera para pagar al entendido.

Las cosas van cambiando, porque la crisis está dejando a mucha gente, desgraciadamente, sin empleo. Empezarán a cogerse otra vez puntos a las medias, ajustarse los dobladillos, ponerse coderas a las chaquetas y mediasuelas a los zapatos. Volverán a ofrecerse los curiosos, esos personajes que son porteros, chapuceros o manitas que saben un poco de todo lo imprescindible, y por la voluntad te dejaban como nuevo el calentador del agua, el televisor desajustado o la batería del coche.

"Déjemelo curioso", decían las señoras al peluquero cuando ponían la cabeza en manos del tipo de la tijera para que les arreglara la pelambrera. Los peluqueros eran entonces bisexuales, es decir, atendían tanto a hombres como a mujeres; a los niños les solía afeitar la cabeza -por el cogote y las pulseras- un hijo mayor o un aprendiz del peine, limitándose el maestro a meter la cizalla por arriba, si le dejaban tiempo los clientes de verdad, o séase, los adultos.

En fin, que volverán los tiempos de curiosos, suponemos. De momento, los que han aparecido son los tiempos de gentes que piden una caridad, de pie o de rodillas en la calle. Los vagones de metro ya tienen cada uno su hombre-orquesta (es un decir). No hay supermercado, cafetería o tienda de postín o de falsete, llámese Mallorca, Vips, El corte inglés, Dia, Caprabo, Eroski, McDonalds, etc., que no tenga su pobre pidiendo la caridad o intentando vendernos ese semanario atemporal que es La farola.

Son un termómetro de cómo van las cosas. Mejor aún que preguntar a los taxistas y a los restauradores o hacer el cálculo de lo que supone a un tendero ofrecer la mercancía con el 70% de rebaja.

Sobre Francis Bacon, Madrid, y los pintores abstractos chinos

Madrid no es precisamente una ciudad de la cultura, aunque la oferta de cuencos en los que beber néctares, placebos o brebajes con su nombre, resulta abrumadora.

Por estas fechas (febrero de 2009) se han reunido, entre otras manifestaciones de ese subcapítulo del arte que entendemos por pintura en la capital de España, obras de Francis Bacon, vacas pintadas y una muestra de la designada como Escuela Yi. Esta última denominación recoge 30 años de arte conceptual chino que, con mucha mayor tradición que en la cultura occidental, pretende llamar la atención, más que en lo creado por el artista, en los propios objetos o en el estado creativo que condujo aquél hasta lo mostrado al expectador.

Resulta para ese observador muy difícil entender como arte, y seguramente aún menos como pintura artística, la mayor parte las obras expuestas en la muestra de creadores chinos que se visita en instalaciones de La Caixa. Para muchos, la creación artística no debería necesitar tantas explicaciones ajenas al objeto expuesto para justificar la obra. Por mucho que los movimientos de arte conceptual o minimalismo se esfuercen en presentar los recovecos ocultos de un objeto y su mensaje, una obra de arte tendría que ser capaz de ser por sí misma.

Cuando se nos dice que el artista ha necesitado 15 años para completar su obra, con la apariencia de un lienzo en blanco, porque cada día fue poniendo una mínima rayita en el lienzo, o que lo fotografiado representa una selección de los momentos en los que el artista (otro) recorrió Gran Bretaña durante seis meses con una piedra al hombro, no somos capaces de emocionarnos.

Tampoco cuando una ilustrada guía -muy simpática, por cierto- nos confiesa que aquellas bolitas pegadas al lienzo son, originariamente, papeles con mensajes en idioma que parece chino, pero que no es chino, y  que el autor de la desestructuración ha ido arrugando y haciendo esféricas, con engrudo y paciencia.

Hemos visto en el Museo del Prado, por las mismas fechas, la exposición retrospectiva de Francis Bacon, el artista irlandés fallecido en Madrid en soledad, que, especialmente a partir del suicidio, en 1971, de su amante Georges Dyer, prefirió expresarse en trípticos, contando a modo de historietas que, dado el expresionismo figurativo con que fueron realizadas, pueden interpretarse como representaciones de la soledad, la desesperanza vital y el escepticismo. O también, pueden interpretarse como al espectador le venga en gana, porque están, en fin, ahí, grandes y vigentes.

No necesitan los pintores, en general, mucha filosofía para expresarse. La necesitan sus comentaristas y, como proliferan, cada vez se dicen más cosas respecto a una obra. Parece que los que controlan las manifestaciones culturales de nuestra sociedad, se empeñan en que vayamos a las exposiciones de pintura con un montón de libritos en los que se nos presente, como parte indisociable de cada obra, un libro plagado de explicaciones, realizadas por alguien que ni siquiera conoció al artista.

Requiescat in pace, ars. Mala tempora currunt. 

Sobre la Unión Europea y sus actuaciones ante la crisis de la economía real

Nos ha pillado la crisis con estos pelos que, por ejemplo, son los de un anti-europeista convencido como Presidente de una Unión Europea claudicante(1). No está solo, aunque lo parezca. Le acompaña un francés (2) especializado en hacer política por su cuenta. Más que nadie, ama salir en las fotos en donde se ventilan fregaos, domina el márketin de sí mismo como nadie y, gracias a ello, tiene éxito con algunas mujeres hermosas (3), a pesar de que echa de menos unos cuantos centímetros (en los pies).

Si se afina la visión, se verá que Europa está representada, según cuadre, por más gente, aunque será difícil realizar la foto de familia salvo en períodos de vacaciones. Hay, situándose con el petate cada vez más a la derecha, un laborista trasvestido (4), que habla bien inglés. Y, metida en lo suyo, una alemana con aire de ama de casa diligente (5) pero que no parece tener ni idea de mecánica, y menos de cómo se activa una locomotora. Aunque el más dinámico es un payaso italiano (6) que cuenta chistes viejos en su barraca de feria y, en los bares, alimenta la eterna discusión entre las ideologías del porrazo y la gomina.

Hay otros muchos comparsas en la tragicomedia europea -cada vez más tragedia-. Entre ellos, un defensor acérrimo de la alianza de civilizaciones (7) -versión tó er mundo es bueno- al que le crecen los problemas, la nariz y los enanos, a pesar de que sigue convencido de que su suerte es loca y nació con una flor en el culo. Pero la realidad es terca, desagradable, peluda como un oso en libertad.

Fijándonos en un país antes llamado España, veremos que el problema principal debería ser encontrar acomodo fuera de la seguridad social a los cuatro millones de parados, que teniendo en cuenta la baja población activa, equivalen casi a la mitad del país parado. ¿Qué se está haciendo?. Pues mirarse el ombligo, discutiendo si es verdad que se hayan agotado o no las medidas posibles o si los dosiers que maneja la oposición demuestran la fidelidad o el odio a los congéneres.

Así los temas, la llave de la reactivación, en acuerdo tácito de Europa, la tiene Estados Unidos. Lamentablemente, habrá que esperar porque resulta que el flamante sereno norteamericano tiene una prioridad: descubrir el instrumental adecuado en una caja de las herramientas muy desordenada, para detener el escape de recursos que heredó en la maltrecha economía de su propia casa.

El premio Nobel de Economía Solow, en una conferencia inspirada que anda repitiendo por ahí (ayer en A Coruña, antesdeayer en Madrid, luego, donde le paguen algo para reforzar la pensión) opina que el euro tiene los días contados. Da razones: las economías de la Unión Europea son dispares, sus políticas fiscales dispersas y se está falto de una coordinación única ante la crisis de la economía real.

No se trata de tomar decisiones aisladas, al estilo de sálvese quien pueda, que fomentarán el proteccionismo y el hambre para mañana, sino coordinarse entre todos.

La crisis es global, puede. Pero necesita de dos protagonistas para propiciar la reactivación en el menor tiempo posible

Uno, claro, Estados Unidos. El otro, confuso y confundido, la Unión Europea, whithout macroeconomic tools. Según Solow, Friedman y él coincidieron en only one thing, cuando se encontraron en su apostolado por Venice, no sabemos exactamente hace cuánto tiempo: "both feared that euro is not an optimal currency" porque las políticas económicas de los Estados europeos carecen de sincronización para sus decisiones monetarias. 

Es normal que en época de crisis los trabajadores reclamen proteccionismo. Pero medidas proteccionistas solo provocan en los demás, idénticas o peores restricciones: hay que recuperar la confianza global, no confiar en que decisiones particulares, por geniales que parezcan, desde un país miembro, van a ser la panacea. O se cree en la Unión, o no. Las crisis son, justamente, la piedra de toque de la antes confesada solidaridad.

Se cuenta de un mozo que iba conduciendo despreocupadamente su coche haciéndole arrumacos a su novia por una carretera nevada. De pronto se encontró con que el coche derrapaba. Apartó a la moza con un brusco movimiento y puso las dos manos al volante y toda la atención sobre el camino.

Ahora, hay que dejarse de florituras y solucionar la economía de todos los días. Ya habrá tiempo para hacer el amor.

"We need to stimulate in the short term the purchases of goods and services". (8) Cuando recuperemos la economía real, habrá tiempo de subir los impuestos y tapar los agujeros financieros con las plusvalías. No hay más remedio que endeudarse algo más -lo justo-para que la máquina no se pare, y entregar el dinero a los que sepan qué hacer con él de inmediato. No a los que lo volatilizaron especulando y ahora nos lloran clamando que lo han perdido todo. La economía irreall no merece piedad.

(1) Vaclav Klaus;(2) Niko Sarkozy;(3) Como Carla Bruni;(4) Gordon Brown;(5) Angela Merkel;(6) Silvio Berlusconi;(7) ZP; (8) Las frase en inglés se deben atribuir a Solow; algunas de las que figuran en español, también.

Sobre los consejos de Robert M. Solow para reactivar la economía

La Fundación Rafael del Pino invitó al Premio Nóbel de Economía (1985) Solow a dar una lección magistral de macroeconomía el 4 de febrero de 2009, en su magnífico Salón de Actos de Madrid. Como otras veces, se combinaron entre los oyentes, dos tipos de interesados: jóvenes yupis de la madrid-city y canosos seniors (en los que no faltan ya posibles carcamales) del mundo de la empresa y los negocios.

Solow viene de lejos en los conocimientos y en la Historia y está acostumbrado a decir las cosas complicadas con palabras sencillas, que se entienden y hay que valorar tanto si no se tiene ni idea de macroecoonomía como si se ha sido ministro de Gobierno, y justamente en Economía y Finanzas. Entre los atentos alumnos de la clase de ayer estaban, entre otros, Miguel Boyer -que hizo una inteligente pregunta en el coloquio-, Manuel Conthe y Antonio Garrigues Walker.

Solow no solamente debió de hablar con su colega Samuelson de "cabbages and kids" mientras perfilaba sus ideas sobre la Teoría del conocimiento económico, o el comportamiento de los agentes én mercados imperfectos -incluído ese factor de producción especial que es el trabajo-. Al tiempo que ambos le hacían (suponemos) algo de luz de gas a su superior Leontieff, enfrascado con las tablas de input-output, debían hacer muchas simulaciones virtuales de los intríngulis de la economía global en sus cabezas, porque ahora lo tienen tan claro, que da bastante rabia no haber caído antes en la cuenta.

Estas son algunas de sus ideas, expresadas en forma de falso decálogo, y en resumen realizado bajo nuestra completa responsabilidad de aplicados anotadores, de lo dicho en una hora y media de impartir ciencia, respetuosamente admitida por la numerosa -y entregada- concurrencia, incluído Amadeo Petitbó, catedrático de la cosa, mandamás, junto a María del Pino, de una de las mejores fundaciones españolas, y admirador confeso de Solow, al que dijo deberle simbólicamente hasta la plaza de profesor numerario, en sus tiempos.

1. La capacidad de producción de bienes y servicios no ha sido destruída. Somos todos más pobres, sí, porque se han volatilizado 7 billones de dólares (american trillions) de riqueza (wealth) en solo 18 meses, pero la inversión neta (net investment) es todavía positiva, la capacidad de producción no solamente no disminuyó sino que posiblmenete creció. Producimos ahora menos, porque no utilizamos completamente nuestra capacidad productiva. Por eso estamos en recesión.

2. El colapso financiero ha provocado la recesión en dos concretas direcciones: a) pérdida de riqueza aparente: hay menos inversión en las empresas, la actividad comercial es más débil; b) Las instituciones financieras se han hecho extraordinariamente precavidas. El dinero no está fluyendo adecuadamente a la economía real, a pesar de las intervenciones del banco Central y de otras entidades públicas.

3. No sabemos el verdadero alcance de las magnitudes de la destrucción de riqueza, porque no se sabe el valor exacto del descalabro financiero. Sollow lo calcula, en USA en unos 55 billones de dólares. La menor estimación conocida la hace rondar por encima de 30. Pero la economía real no está afectada, y el valor de 14 billones de dólares anuales de GDP estadounidense, por ejemplo, está intacto. También lo están los 40 o 60 billones de dólares de inversión potencialente productiva.

4. La función de los Bancos debe ser recuperada. Su labor, terriblemente importante, es facilitar el intercambio de dinero entre ahorradores e inversores, reasignando los riesgos. Para ello, no se necesitan tantos millones de dólares.  La falta de regulación o la regulación insuficiente ha estado creando riesgo, porque las entidades financieras estaban especulando con el dinero, no reasignando fondos (reallocating), esto es, incumpliento su cometido básico.

5. El problema principal es que los mercados de crédito para actividades normales se han paralizado. El dinero escaso no debería irse a otros sitios diferentes de la economía real, y es un error dedicarlo a tapar los agujeros. Hay que aislar y proteger esa economía real, y hacer todo lo posible para que la estabilidad de los mercados financieros no se vea afectada. "No se trata de perdonar la estupidez y la avaricia de algunos", sino concentrarse en este momento en activar la economía real, la de cada dia: esa es la que hay que proteger.

6. El entramado de ingeniería financiera que se ha generado en el pasado inmediato en nuestra sociedad ha restado dinero para financiar las empresas, la construcción de viviendas, la formación, etc: estos agentes de la economía real no son culpables de nada y son imprescindibles.

7. Una recesión es producida por el fallo de a economía para usar toda o prácticamente toda su capacidad económica productiva. Los fallos hay que localizarlos fundamentalmente en la curva de la demanda. El problema del boom de la vivienda y las hipotecas subprime existe, pero se soluciona por sí mismo con el paso del tiempo, la tensión producida es menor. Esa recesión  menor se resolverá gradualmente en la medida en que se necesiten más viviendas-

8. En cambio, la burbuja financiera ha precipitado la crisis general, porque ha congelado créditos no solamente para comprar futuros -dañados o no-, sino elementos reales. El dinero disponible para ésto se ha visto disminuído en 2/3 de lo que era necesario hasta ahora (1,5 miles de millones de dólares/año).

9. Las líneas de defensa, son fundamentalmente, dos: a) la respuesta monetaria: aislando los sectores dañados y dando una inmediata respuesta de credibilidad e inyección financera a la economía del día a día. Se debe disminuir los impuestos, porque la redistribución natural de recursos es más neutral que el juego que puede provocarse desde la política fiscal. b) Esta crisis es más grave porque llega cuando el dinero se ha agotado prácticamente, ya que la recesión ha venido precedida pro una crisis financiera; no es lo adecuado pedir a los Bancos que presten más dinero, porque deben mantenerse como prestamistas creíbles.  El Gobierno tiene que reemplazarlos sin temor a generar más déficit público, porque ya se financierá después, cuando termine la crisis.

10. La inversión directa del Estado, la inmediatamente productiva, es más difícil de movilizar, por el tiempo de preparación que necesitan los proyectos y las licitaciones públicas. En este sentido, Solow ve con buenos ojos los Planes de Inversión en Infraestructuras Locales (aunque no se refirió expresamente a ellos, porque evitó hablar de la economía europea) y la colaboración público-privada.

11. Los planes anunciados por el Presidente Obama le parecen a Solow adecuados en cuanto al orden de magnitud de la inyección de capital público; 800.000 millones de dólares en dos años (3% de GDP cada año), pero problemática la composición del programa, que espera se adecúe a estimular proyectos que incrementen la inversión privada y no se obsesionen en crear empleo directo inmediato o en aliviar las pérdidas de algunos agentes. Habrá tiempo más adelante para tomar esas medidas de saneamiento.

12. Los jóvenes están mejor preparados que los mayores, porque, de otra forma, habría que reconocer que se ha fracasado en su formación. Por tanto, el potencial de respuesta de la sociedad es mayor que el de hace años; tenemos más útiles, más activos, mejor tecnología, más conocimientos. Hay que ponerlos en valor, aprovecharlos. Difundir optimismo en el futuro de nuestra sociedad.

En el muy interesante coloquio que siguió, Solow matizó o amplió algunas cuestiones:

12.1. No es momento para un segundo acuerdo Brighton Woods, aunque se necesita coordinación global respecto a la regulación financiera. "It´s place for tailoring, not to manufacturing".

12.2. Cualquier forma de desarrollo no es favorable, como lo demostró rccientemente el boom de la construcción, que fabricó viviendas y concedió hipotecas que no se necesitaban. Hay que canalizar los ahorros, generando los adecuados incentivos privados, hacia la produccción más sustentable.

12.3. Las bajas tasas de interés para el dinero han favorecido inversiones improductivas, haciendo más sencillo y barato la toma de decisiones de riesgo. Pero no son la razón principal de la crisis. Los reguladores económicos tienen que disponer de más elementos de acción que únicamente poder retocar las tasas de interés básico. Greenspan se manejaba con dos limitaciones: una, ilógica, su creencia en que la economía resolvería por sí misma las burbujas y desequilibrios; otra, lógica, que disponiendo de solo un instrumento financiero (el regular el tipo de interés preferencial), lo utilizara.

Sobre los disfraces de Carnaval en crisis

Hay que actualizar los disfraces de este Carnaval, eligiendo algunos que nos permitan ridiculizar lo que más nos asusta, lo que desearíamos enviar lejos de nosotros. Por eso, y como la crisis ocupa el lugar central de las preocupaciones de la mayoría, proponemos algunos disfraces, indicando también la forma de ponerlos en práctica (una de las posibles), para estimular la imaginación del lector.

1. Crisis galopante. Se confeccionará una cabeza de caballo de cartón, que se incrustará en un palo de madera; servirá de montura. Para disfrazarse de crisis, bastará ponerse una careta de cualquier banquero conocido.

2. Parado en apuros. Cójase un reloj de pared y quítesele la batería, colgándolo al cuello. Vístase con uno de los trajes viejos de su padre, al que habrá hecho unos cortes dejando ver alguna de sus parte íntimas (esto lo dejamos a su arbitrio y responsabilidad). Lleve un puro en la boca.

3. Tonto del culo. Deberá realizar una circunferencia del tamaño de su rostro. Píntelo de rosa carne, y trace una línea como diámetro; haga después, los agujeros para los ojos. Si no le salió un culo perfecto, no se desanime; pruebe otra vez. Para el disfraz de tonto no hará falta que se ponga nada, en general.

4. Bono basura. Sabemos que algunos podrán caer en la tentación de enfundarse en una bolsa de plástico de las que usan algunos ayuntamientos para recoger los desperdicios y cubrirse con una careta del actual presidente del Congreso de Diputados español, José Bono, pero nuestra propuesta es mucho más elegante y apolítica. Recójanse unos cuantos miles de bonos como los que entregan los diarios (para poder comprar luego enciclopedias multiuso o ipod de la antepenúltima generación) y mézclelos con fotocopias a color de acciones de las empresas cotizadas en Bolsa. Préndales fuego a todos a mitad de la fiesta y haga sus necesidades en el salón. Será inolvidable.

5. Pelota picada. No se nos ocurre nada, de momento, pero suena muy sugerente.

6. Suspensión de pagos. Deberá utilizar unos tirantes y explicar que tambíén se llaman suspensores. Cuélese en la fiesta sin pagar la entrada.

7. Mentira piadosa. Coja el rosario de su abuela y un librito de aquellos que se usaban cuando la primera comunión. Digale a su pareja que la engaña con otra persona, pero que nadie hace el amor como ella. Dígale a su jefe que es, de lejos, el más inteligente de cuantas personas ha conocido, aunque lamenta ganarle siempre al pádel. Dígale al propietario del bar de la esquina que le pagará todos los guisquis a final de mes, cuando cobre los atrasos. Dígale...

8. Vergüenza ajena.  Tendrá que decirle a su mejor amigo/amiga que le acompañe. Pídale que se disfrace de Caperucita. Ud. irá de verguenza ajena: la de él/ella.

Ya se nos irán ocurriendo más cosas. Usted vaya ahorrando en uvas y leche.

Sobre banqueros, bancarios y reguladores económicos

El asunto va nuevamente, de dineros. La realidad de la distribución de la masa monetaria ha puesto en evidencia graves desequilibrios y agujeros, que se escaparon al control de los reguladores. Hay que meter más madera para que la locomotora no se nos pare y los fogoneros andan muy, pero que muy asustados. Los viajeros (todos), también, para qué vamos a silenciar cómo nos sentimos.

La historia la cuentan ahora hasta los niños. Resulta que, por una parte, se había generado confianza en que la estabilidad de la situación económica se mantendría, por lo que los bancarios y los evaluadores de proyectos se habían acostumbrado a construir para sus cálculos de rentabilidad escenarios muy repetitivos: todo era tan fácil, que el futuro podía meterse sin dificultades en las simulaciones, y rentabilizarse en un panorama siempre de bonanza.

De vez en cuando, algún pobre empleado bancario se equivocaba en las previsiones, se caían algunos palos del sombrajo, y lo echaban a la calle entre palabras de escarnio. Jerôme Kerviel fue uno de ellos. El dijo que informaba fielmente a sus superiores, pero sus superiores lo desminetieron. Se tapó prestamente el agujero con pasta de los accionistas del Banco y se mantuvo el aspecto de solvencia del sistema.

Por otra parte, algunos golfos apandeadores estaban sacando dinero a espuertas de los bolsillos a algunos confiados, para llevárselo tranquilamente a paraísos fiscales y a cuentas opacas. Los confiados eran ricos muy ricos y otros bancarios que gestionaban las carteras de pensionistas, viudas y gentes que lo que más deseaban en el mundo era no tener que sufrir por culpa del dinero.

Mientras tanto, los gobiernos serios se concentraban en hacer planificaciones presupuestarias cuidadosas, que permitieran a los banqueros y otros empresarios serios buscar rentabilidades razonables, ellos se inventaban pirámides y timos de la estampita para arrebatarles a los ciudadanos sus ahorros. Los gobiernos menos serios  ofrecían opacidad y exenciones fiscales y bolígrafos de oro y plata.

La credibilidad de estos apandeadores era tan grande que hasta conseguían concencer a los bancarios más listos. Madoff fue uno ellos (de los primeros). Botín uno de los banqueros más distinguidos. Alicia Koplowitz una de las confiadas más renombradas.

El presidente Rodríguez Zapatero anda desesperado, entre la alianza de las civilizaciones y el descalabro del país, que en Davos se lo han ridiculizado como un hedge fund country, que es algo así como un tampax usado.

Ha vuelto a reunirse con los banqueros españoles para pedirles que disminuyan las trabas para prestar el dinero. Porque sucede que, a la vista de la combinación de crisis y descalabros falsarios, han tenido que proveer pérdidas en sus activos y disminuir dramáticamente (dramaticaly) sus rentabilidades. Y se han cerrado de piernas. ZP iIncluso se lo pidió por favor, que es como se piden las cosas cuando no se tiene poder sobre el destinatario. Porque si no hay dinero en circulación y no se presta dinero para poner en pie los proyectos, la máquina se para. No produce, vamos.

Pero los banqueros son empresarios y le han contestado, con buenas palabras, que están en el mundo para ganar dinero, para conseguir el mayor beneficio posible con su negocio, que eso es lo que les ha enseñado la tradición y la Universidad. Que ahora sí que están controlando bien a sus bancarios, para decirles que a los Bancos no les corresponde poner en pie proyectos, ni prestar el dinero alegremente, sino analizar las propuestas con seriedad y con rigor, como les enseñaron en Hardvard, en el ITM y en el IESE.

No le queda al presidente más remedio que cambiar el chip. Que pase de los banqueros. Tiene que convencer a los bancarios y a los trabajadores de que el futuro ha vuelto a ser positivo. Que tienen que volver a gastar como si les hubiera tocado la lotería y, sobre todo, tienen que acostumbrarse a trabajar más ganando menos que antes. 

Tendrá que contratar a Jerôme y Madoff. Los asesores económicos que tenía no lo han funcionado. El primero ya está dando conferencias sobre cómo funcíonó, convertido de villano en héroe. Aunque sigue sin estar claro quién o quienes guiaron sus designios.El segundo, parece que ha confiado su asunto en manos de un buen bufete de abogados y confía en que le exonerán de toda culpa; al fin y al cabo, de ilusiones también se vive; y bastante bien, ¿no?