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Al Socaire de El blog de Angel Arias

Sobre el futuro de la sociedad del conocimiento europea (nach Annette Schavan)

Annette Schavan es una alemana de mediana edad, con rostro sobrio y capacidades didácticas. Repite si le parece que hace falta las ideas, y apela a la historia para justificar las decisiones que afectan al más allá, que es el futuro. La fundación Rafael del Pino la trajo a España para hablar sobre el futuro de la sociedad del conocimiento europea. Ella lo ve claro.

Dictó su conferencia de pie. Sentados, en la mesa presidencial le acompañaron su colega española, Cristina Garmendia, el presidente de la Fundación Conferencia y Desarrollo (CYD), Javier Monzón, y María del Pino, que ha hecho de las actividiades de la Fundación un recuerdo permanente hacia su padre y una llamada de atención insistente sobre la falta de debate que se nos ha instalado en nuestra sociedad.

Schavan habló en alemán y hubo algunas dificultades con la traducción simultánea. Se notaron sobre todo, en el coloquio, en donde las preguntas que se formularon encontraron respuestas que no parecían tener mucho que ver con lo expresado por los interesados. Un público en el que había rectores, catedráticos, profesores de Universidad, secretarios de estado, embajadores, funcionarios y gentes de la esgrima mental y política, pero no se divisaban muchos empresarios y, desde luego, muy pocos alumnos.

La ministro alemana defiende Bolonia, con argumentos lineales. Quizá es el problema mayor de algunos de los conferenciantes que se asoman a la palestra de la Fundación, que deben pensar que hablan para amas de casa (con perdón) o alumnos de primer curso. La charla decepcionó, en ese sentido, por su trivialidad, porque pasó de puntillas por los problemas para centrarse en las hipotéticas ventajas.

"Transparencia, especialidad, competencia y movilidad", resumió, antes de lanzar una pregunta envenenada, que estaba más dirigida hacia Garmendia que a Schavan, uno de los asistentes. "Se han creado aquí decenas de universidades, algunas de las cuales tienen hoy solo 23 alumnos. El acceso al profesorado es oscuro, la selección endogámica, el tribunal incompetente. ¿Cómo va a asegurar la calidad Bolonia?".

Tampoco estaba mal la pregunta de un profesor de física, que formuló en un excelente alemán, por cierto: "¿Qué se puede hacer para que no haya tanto desequilibrio entre el conocimiento del porqué y el del paraqué?"

 

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