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Al Socaire de El blog de Angel Arias

Sobre la estafa de la portabilidad

En un país que presume de estar a la cabeza en las comunicaciones, con una compañía pionera en el mundo, han sido muchos los españoles que se han visto envueltos en una gran estafa, que han soportado con más o menos maldiciones e inconveniencias, aunque sin saber exactamente qué hacer.

La palabra clave para entender el desaguisado es: portabilidad. En el altar de esa diosa, que permite mantener el número telefónico aunque se cambie de compañía, son miles los ciudadanos que, atraídos por la publicidad -en general, engañosa- de otros operadores, se decidieron a dejar a la vieja Telefónica, para ponerse en las manos de los Uni2, Wanadoo, etc.

Cuando se dieron cuenta de que las ventajas prometidas no eran tales y que el funcionamiento era igual o incluso peor que el de origen, recurrieron nuevamente a la portabilidad, para deshacer lo andado y pretender volver al redil de la antigua compañía estatal. Tururú, corneta. Que si quieres arroz, Catalina.

Las variaciones en las vicisitudes con que se encontraron fueron amplísimas: meses sin ningún teléfono ni correo electrónico; pérdida de las antiguas direcciones de correo para siempre; doble facturación; imposibilidad de darse de alta en Telefónica porque la otra compañía se hacía la remolona; vuelta a pertenecer a los Wanadoo u Orange o loquesea, porque se les reclamaba nuevamente desde allí, con base en supuestas confirmaciones telefónicas que no habían existido, o que habían tenido otros objetivos...

La Audiencia provincial de Madrid ha condenado a France Télécom a pagar 6.100 euros al matrimonio González-Bello, por los daños morales y materiales que se les han provocado porque Wanadoo (hoy FT) les dió de alta sin su consentimiento, secuestrando la línea que tenían con Telefónica, gracias a la portabilidad, pero que no les fue devuelta cuando lo solicitaron, interrumpiéndoles el servicio de ADSL durante meses.

Enhorabuena a los González-Bello. Han constituído un precedente, aunque nos tememos que la aventura les habrá costado bastante más de lo que ahora les compensan.

Lo que seguimos sin entender es porqué Telefónica de España ha adoptado, en este y en todos los casos que conocemos, la actitud de víctima, de nopodemoshacernada, de reclamenquenosotrosdeseamosquelasituacioncambietantocomoustedes. ¿No debería ser tema para una actuación de oficio de los organismos reguladores?

Sobre el diagnóstico de Krugman y la medicina disponible

Krugman anda por aquí repartiendo doctrina. Dicen (él no lo afirma es expresamente) que es un neo-keynessiano, que es el vocablo para agrupar a quienes defienden una intervención, generalmente prudente, del Estado para controlar los desmanes del mercado.

El mercado es un monstruo que, como Saturno, acaba comiéndose a sus hijos, y por eso, hay que sujetarlo poniéndole bozal o bocado en momentos de bonanza.Pero, como a veces pierde impulso, también hay que darle golpes de aguijón para que su abulia no conduzca su feudo a la penuria.

Este premio Nobel dicharachero al que nos hemos referido antes, no da muchas opciones de recuperación inmediata a la economía española, a la que ve atada de pies y manos. El culpable principal de la falta de soluciones prácticas es la pertenencia a la Unión Europea, que nos crea una dependencia que está impidiendo a nuestros ecónomos aplicar la medicina más recomendable para tratar de curar la crisis: devaluar la moneda.

Ya nos lanzó el mismo mensaje hace unos meses: hay que aumentar la productividad como sea y estar dispuesto a trabajar más por menos dinero. Es decir, si no puedes devaluar, haz que el dinero valga menos. Krugman opina que es preferible tener a toda la población registrada como activa trabajando que subsidiar a los parados, porque, por pequeño que sea su rendimiento, es mejor que sostenerlos en su casa recibiendo el auxilio social a costa de los que trabajan.

En fin, entre unas cosas y otras, este economista laureado nos da un repaso con cuatro ideas de manual. Reconoce no saber mucho de nuestra situación concreta, pero, por lo que ha estudiado así en un plis plas, le parece que estamos a la cola de los países europeos en cuanto a opciones para salir de esta crisis, por nuestra debilidad estructural.

En consecuencia, no está dando precisamente consuelo a los que siguen predicando -si bien ya con la boca muy pequeña- que estamos mejor situados que otros para salvarnos en esta situación.

No hace falta ser un sabio en predicciones para vaticinar que estamos al borde de un cambio de Gobierno, especialmente en el área económica. La credibilidad del actual equipo del Presidente Rodríguez Zapatero es próxima a cero en los sectores clave: su otrora superministro económico (Solves) se duerme en los Consejos, y el otro ministro que estudió también economía (Sebastián) no acierta con la llave de la caja de las ideas felices.

El cambio no habrá de venir por una moción de censura, sino de motu proprio, por la necesidad de poner carne nueva en el asador de la crisis. Además, el partido opositor que dirige con las manos puestas, ahora en la cabeza ahora en el trasero, Mariano Rajoy, está atareado dilucidando el alcance de la operación Gürtel (cinturón en alemán) y de los Spionsgeschäfte (negocios de espías, en alemán, también que está de moda, modisch z. Z.).

En el 2010, España será presidente de la Unión Europea durante un período de 6 meses. ¿Habremos dado ejemplo de aumento de la productividad o nos preocupará todavía el "abaratar el despido"?. ¿Seguirán las administraciones públicas dando ejemplo de morosidad e improvisación? ¿Nos dedicaremos a poner parches a las aceras y carreteras? ¿Nos preocupará mejorar el transporte ferroviario? ¿Séguiremos alimentando de desilusión una de las peores universidades del mundo occidental? ...Werden sie wagen?

Sobre la poesía, la creatividad y la técnica

Resulta atractivo imaginar que la creación poética y la invención técnica tienen puntos en común. No significa ésto desdoro de la cualificación necesaria para investigar, sino el reconocimiento de que los grandes genios han tenido el apoyo de una herramienta singular: el azar, o, dicho de forma más respetuosa, la suerte.

También es cierto que la suerte es un elemento muy versátil y admite amplias interpretaciones. Quien ha tenido la suerte de nacer en el seno de una familia judía, con medios económicos suficientes para proporcionarle una carrera de física o química en una de las más prestigiosas universidades norteamericanas tiene mayores posibilidades que cualquier otro mortal de llegar a ser premio Nobel.

En fin, para no complicar mucho el comentario: es tanto lo que el ser humano ignora, incluso siendo muy sabio, que se debe admitir que el descubrimiento de una fórmula mágica, el hallazgo de una clave en una investigación, el encuentro con un cierre categorial de alguna de las miriadas de verdades o aproximaciones que aún desconocemos, es fruto de la elección del azar. Por mucho sudor y mucho estudio que haya dejado el sabio o el genio en el camino, si no hubiera un empujón de la casualidad, seguramente los que veneramos como líderes del saber humano hubieran abandonado este mundo por la misma puerta que los demás: el olvido.

El atractivo de la poesía está, justamente, en que los poetas hozan, con la cesta de los sentimientos, buscando ideas aprovechables, en esa tierra llena de escombros y desechos que es el mar infinito de las posibilidades de combinar las palabras en frases. A veces, muy pocas, el azar pone al alcance de sus manos una idea.

Sobre las pilas de los Secretarios de Estado

Parece ser que la vicepresidenta primera del Gobierno de Rodríguez Zapatero ha reprochado a los Secretarios y Subsecretarios de Estado que hubieran traído tan pocos temas a la reunión preparatoria del Consejo de Ministros. Les preguntó si no eran conscientes de la gravedad de la situación de crisis y les urgió a que se pusieran las pilas.

Los Secretarios de Estado seguramente tienen algún poder, pero más deben tener los ministros y algo más deben -siempre en hipótesis- tener los vicepresidentes y el mismo presidente del Gobierno. Como nos sorprendería que no tuvieran las pilas puestas, ya que se trata de puestos de mérito y especial goce, en los que la motivación se presupone, lo que nos tememos es que lo que faltan, son ideas.

No sabemos, desde hace tiempo -mucho, quizá desde que éramos niños de teta-, cómo son elegidos los secretarios de estado ni, por tanto, con qué cualificaciones y con qué experiencia cuentan o han de contar. Ni siquiera vislumbramos, ya en época muy reciente, cuáles podrían haber sido los consejos de los asesores áulicos del Gobierno, y con tan inoportunamente fueron presentados en sociedad. A todos ellos cabría atribuirles mayor cualificación que la de quien escribe estas líneas, un nindungui perdido en el entramado de la falta de oportunidad.

Por eso, con cautela y con todo el debido respeto, enumeramos algunas de las acciones posibles, desde la limitada información que se puede entresacar de la maraña de estupideces en las que andan enzarzados políticos y, en juego de Penélope, judicatura, prensa y alta sociedad, para que, si persiste la escasez de propuestas, se haga circular -anónimamente, por favor- este comentario.

1. Acciones contra el paro. Creación de un fondo de préstamo a interés nulo, por importe máximo igual a la facturación anual, para todas las empresas con menos de diez empleados, a devolver en tres años, sin otra garantía que la de haber liquidado el iva en los últimos tres ejercicios. Reducción al 50% de la seguridad social a cargo de la empresa, durante dos años, para nuevas contrataciones, en aquellas entidades que mantengan el resto de la plantilla, y para la que se aplicará un 10% de rebaja adicional durante ese período.

2. Acciones para aumentar el consumo.- Disminución del 1% del iva en todos los artículos de consumo no suntuario. Disminuir el 5% del iva, adicionalmente, a todos los productos fabricados o ensamblados en España. Reducir en el 5% el impuesto de sociedades para el ejercicio de 2009 y 2010.

3. Acciones para estimular la creatividad. Implantar la obligación de fichar entradas y salidas a los funcionarios en todos las dependencias públicas (Ministerios como Facultades, Juzgados como Organismos Autónomos). Establecer varios premios a los mejores trabajos de investigación aplicada del año, decidido por un Comité formado exclusivamente por empresarios y profesionales no vinculados a la Universidad, en los siguientes campos: biomedicina; biotecnología; materiales; comunicaciones; informática; sociología; ambiente; energías limpias; etc.

4. Acciones para incrementar la competitividad empresarial. Convocar foros sectoriales de discusión de iniciativas conjuntas de exportación de productos. Revisión de la sistemática de recogida y difusión de la información de actividad y oportunidades de negocio. Movilización de la creación de empresas, nuevas actividades y aprovechamiento de sinergias en aquellos sectores en donde haya claro déficit de producción interna, no justificado por la existencia de desventajas comparativas.

5. Medidas de protección e estímulo a la producción agraria y forestal. Cumplimiento del Plan Forestal. Apoyo a la recuperación de casas rurales amenazadas de ruina no inminente. Demolición y retiro de escombros de los edificios ruinógenos. Supervisión del cumplimiento del Plan de apoyo local. Subvención para la recuperación de los mercados locales. Vigilancia de los precios mínimos de venta del productor directo en varios productos básicos: leche, patatas, remolacha, carne.

6. Plan de infraestructuras. Completar la red ferroviaria con el enfoque puesto en el transporte de mercancías. Paralizar la duplicación de autovías y carreteras sin jústificación por el tráfico soportado. Impulsar el uso de los transportes colectivos, reduciendo las tarifas.

7. Plan de aprovechamiento energético. Eliminar la moratoria fáctica nuclear. Solicitar el apoyo de las academias, instituciones, colegios y asociaciones de ingeniería para detectar proyectos de futuro y apoyar esas iniciativas con dinero público. Impulso al aprovechamiento de la biomasa.

8. Mejora decidida e inmediata de la aplícación eficiente de la Justicia. Resolver de forma inaplazable la paralización de la administración de la justicia, eliminando los inexcusables retrasos. Introducir en los estamentos judiciales a profesionales, fundamentalmente de la abogacía, pero no exclusivamente, que activen las propuestas  de solución de los casos pendientes. Promover la aplicación del arbitraje. Revisar la actuación de los llamados peritos judiciales, típicamente, profesionales sin experiencia y sin trabajo a las que sus inocentes señorías dan mayor credibilidad que a los peritos de parte, bien escogidos y formados.

9. Plan de educación. Revisión del miserable plan de formación escolar, por el que los alumnos salen vírgenes de conocimientos y listos para el paro. Programa de motivación del profesorado, implantando el respeto a docentes y recuperando la evaluación obejtiva de los discentes. Persecución implacable de la falta de disciplina en las aulas. Incorporación del latín, de la historia, de la gramática, como asignaturas del núcleo duro de la escolarización obligatoria.

10. Revisión del funcionamiento de la Comisión Nacional de Valores, de la Comisión Energética, de los Consejos Asesores, de todas cuantas Comisiones gubernamentales, Plataformas de acción con participación pública, Consejos Escolares y Sociales, etc. han venido nutriéndose de la buena voluntad del electorado, con informaciones opacas, sesgadas e insuficientes, de sus actuaciones, debates, conclusiones.

Etc., claro.

Sobre lo que se podía aconsejar en estos tiempos a las mujeres de los césares

(Solicitamos clemencia para que no se vea trasfondo machista en las líneas que siguen, pero las mujeres de los césares son hoy un tipo socio-étnico amenazado).

Querida mujer del César:

Ante todo, enhorabuena. Has conseguido lo que querías y, si no era tu deseo exactamente tener a tu lado un hombre con proyección, eso es lo que siguen añorando, a pesar de que corren tiempos de igualdad sexual, miles, millones de mujeres en todo el mundo. Enhorabuena, pues, porque ya han empezado a envidiarte.

Habrás oído que la mujer del César no solamente debe ser honesta, sino parecerlo. Es una tontería sin aplicación. La mujer del César tiene que ser guapa y más joven que él. Por fortuna, existen procedimientos quirúrgicos que te ayudarán, además de saber lucir tu cuerpo con la ropa de marca adecuada. No temas los escotes y las aperturas de vértigo, los móhínes fruncidos. Debes provocar la envidia de las demás mujeres de otros césares, y el deseo rijoso de los Césares de mayor nivel que el que se acuesta contigo. Es ley de vida.

Debes disimular ante tu César que eres más inteligente que él. Aún más importante, debes dar la convicción a todos los demás (salvo a tus padres, si viven) que eres mucho más torpe. Eso tranquilizará a todos, especialmente a ese César que es más césar que tu querido esposo.

No importa cómo has llegado a su vera. Es mejor que te inventes un pasado morboso, y que le des credibilidad. Crea tu misma el misterio alrededor de tu circunstancia. Os conocisteis porque el era el novio de tu mejor amiga. Tal vez, el proceso consistió en un trabajoso camino de secundona de una señora que no comprendía la genialidad de su esposo, como colega québuenoeres o compañera lamelotodo.

Si te parece fuerte lo anterior, imagina al menos que asististe a una clase de "Historia de la humanidad a través del uso de mocasines" que impartió tu actual esposo en la Universidad de Polaroid, en donde tú hacías de becaria-ayudante de laboratorio.

Todo menos admitir que eras la alumna que los otros educandos apelaban de forma tan poco cariñosa porque hacías preguntas con obvia respuesta en el despacho del prometedor profe, la secretaria de buen ver que entregaba siempre las fotocopias del lado del jefe en su regazo o la compañera que no tenía problemas en quedarse a tomar la última copa, sin importarle el sitio. Sea como fuere, aquí estás hoy, a su lado. Rampante.

Unos consejos legales. En primer lugar, debéis hacer de inmediato separación de bienes. Ve poniendo a tu nombre, sin prisa y sin pausa, aquellas propiedades que vayáis obteniendo, de la forma más limpia posble, eso sí, pero selladas con el sudor de vuestras relaciones. Deja a nombre del César lo imprescindible para que no se muera de hambre si tenéis que separaros de golpe. Y por supuesto, aquellos regalos, donaciones y dádivas que tengan más difícil justificación. Es él el que tiene que demostrar que el esposo de la mujer del César es honesto.

Es preferible que trabajéis con efectivo, pero atención a las cuentas en Suiza, si llegara el caso de apetecerle al César abrir algunas. Nada de guardar dinero o joyas en el colchón. Utiliza como caja de caudales algún agujero del tejado, o, mejor, marca en un Parque natural el sitio en donde entierres las joyas originales, porque te harás una copia burda de las que vayas atesorando.

Es aconsejable comprar obras de arte -de mercado fácil, ninguna primera figura- y joyas a mantener terrenos y casas de labranza. Ojo, nunca pongas a tu nombre grandes fincas: tus propiedades han de ser dispersas y discretas y, obviamente, escrituradas muy por debajo de su valor real. Recuerda que debes tener siempre los originales a buen recaudo; en tu casa, solo imitaciones. Lucen igual y, como eres oficialmente tonta, te habrán timado.

Nunca te fijes en los trajes que lleve el César, ni en los coches que conduzca, ni le interrogues por los viajes que haga. Tú debes comportarte como una perfecta imbécil, ignorante de cualquier tejemaneje. Lo tuyo es oficialmente la canasta y los roperos caritativos. Comprendemos que, al principio, pueda resultarte difícil, pero con la práctica, te acostumbrarás. Si llamas mucho la atención en tu imagen oficial, te será fácil pasar desapercibida cuando hagas lo que te apetezca.

Así, cuando te interroguen, especialmente, la policía y los servicios judiciales, podrás decir con pleno conocimiento que no tienes ni idea del lujo que disfrutabas, ni lo que ganaba César, ni a qué se dedicaba. Porque, a tí lo único que te interesaba era jugar a las cartas y hacer obras de caridad. Si acaso, también la literatura romántica y coleccionar pinturas con escenas de caza compradas en los mercadillos.

Cuando asistáis a una fiesta, a una conmemoración, a una celebración de cualquier éxito, propio o ajeno, jamás pruebes el alcohol. Ya lo tomarás en casa. Nada de drogas. Mantén la cabeza fresca. Lleva discretamente en el bolso una libreta en donde anotarás autor y fecha, de cuantastoda confesiones y comentarios que puedas oir casual o intencionadamente contra el César máximo. Recoge servilletas, huellas, papeles, etc., justificando que eres amiga de fetiches y recuerdos.

Anota también, si es el caso, el nombre de los que escucharon contigo. Procura hacer muchas fotos, sin que se descubra tu verdadera intención: obtener una relación completa de todos los amigos, aduladores, compañeros del César. De tú césar y, en especial, del Máximo. Por si acaso.

Jamás escribas unas memorias sobre tu César, salvo que él, por avatares de la vida, diera con sus huesos en la cárcel. Lo más probable es que los enemigos de César le sacaran la punta a lo que hayas escrito, y, como no van a dejarle a él en ridículo -mientras siga llevando esa corona-, la emprenderán contigo.

Pero si tu César cae, tienes dos opciones: abandonarlo para siempre, y marcharte de este p. país, o difundir lo que sepas del mundo que lo rodeó. Nos ayudará a los demás.

Un cordial saludo,

 

 

Sobre el Plan CUSSTA como referencia

El Plan de Conservación y Uso sostenible de las Setas y Trufas de Andalucía (Plan Cussta) fue creado en el 2001, como respuesta a la constatación de que estos dos productos eran el recurso natural más valorado por los andaluces. Su director, desde un principio, fue Baldomero Mereno-Arroyo, Dr. en Biología, y, por supuesto, un enamorado de la naturaleza.

El Plan ha supuesto la organización de múltiples actividades didácticas y la impresión de magníficos folletos y otro material de apoyo, para difundir el conocimiento de las setas. Pero la labor más intensa, técnicamente, se ha centrado en el inventario y catalogación de más de 2.500 especies, confirmando la diversidad micológica de Andalucía. Como resultado adicional, se fundó un herbario micológico, reconocido en el Index Herbariorum, que tiene un fondo que se aproxima a las 2.000 especies y más de 7.000 exsicatas.

Un aspecto especialmente prometedor es la creación de un programa de micoturismo, que une los valores de atractivo de Andalucía para el viajero, con el de paseos guiados y orientación sobre las setas y trufas que encontrará en su camino y, por supuesto, también podrá disfrutar en la mesa.

Se crea así una interrelación entre la puesta en valor de la oferta paisajística, artística e histórica de Andalucía con la gastronomía de la región, con los hongos como protagonistas, tanto en la naturaleza como en el plato. En la comarca del Andévalo onubense, en especial -pero no exclusivamente, por supuesto- estas iniciativas están ayudando a situar, con los mejores méritos, en el mapa turístico de España.

Las explotaciones mineras, con sus impresionantes cortas hoy abandonadas, la recuperación de elementos de la ocupación milenaria -dólmenes, calzadas, castillos-, las grutas geológicas, el conocimiento vivo de la historia de los templarios y de tantos otros pobladores que han dejado su huella, no siempre aún percibida, etc., son el acicate cultural para avivar el apetito cultural y, para calmar el apetito físico, bien sirven los gurumelos, tanas, turmas, tantullos, etc.

Un esquema que podría utilizarse, con similares perspectivas de éxito, en otras regiones en donde se producen gran cantidad de setas, desconocidas muchas de ellas, y cuyo conocimiento exacto serviría, no exactamente para aumentar los deseos micofágicos -que sí- sino para ampliar las líneas de atractivo turístico ya conocidas.

Sobre las heridas abiertas por el Once-Eme, cinco años después

Los 192 asesinados son reales; los 1.841 heridos o afectados directos, de los que 1.543  con derecho a indemnización no la han cobrado del todo aún, también.

El triunfo del PSOE en las elecciones generales que tuvieron lugar tres días después del mayor atentado terrorista sufrido en España, es, por supuesto, incuestionable a estas alturas. La persistencia de un terrorismo internacional, con apoyo ideológico en el extremismo islámico, resulta hoy, más que nunca, incontrovertible. La subsistencia de células etarras dispuestas a aparecer con su carga de explosivos y amenazas en momentos clave de la historia de los demás, se mantiene tan deplorable como evidente.

Han pasado cinco años del Once-Eme.

En este tiempo han aparecido algunas actitudes, talantes y nombres, nuevos o remozados, que, con el sello mediático del Once-Eme, se anclan en nuestra memoria. Los muertos no tienen ya rostro, pero aquí están en el frente de la historia de dolores, material informativo, proceso penal y mediático, políticas de altura y bajura, los de Pilar Manjón, el juez Bermúdez, el presidente Zapatero, el ex-ministro Acebes, el de Pedrojota Ramírez, y,  hasta el de ese inclasificable comunicador de especies de producción propia, llamado Jiménez Losantos.

En otra línea, se encontrarán los nombres del minero esquizofrénico Zahorras, el egipcio (Rabei Osman Sayed), Abdelmajid el Tunecino, Zuhier, el chino (Jamal Ahmidan), Jamal Zougan, El Gnaoui, y del resto de los condenados y suicidas de Atocha.

Aparecen también en la enumeración de personajes onceméticos la desconcertante novelista y peligro-esposa Elisa Beni, el juez instructor del Olmo, el también magistrado Alfonso Guevara, la fiscal Olga Sánchez. Y más, más gente de letras, de entre las que queremos destacar al desaparecido Gerardo Turiel, el catedrático de derecho asturiano que dijo aquello de "equivocarse en el derecho de defensa es terrible".

Pasados los cinco años, se aclaró lo principal del despropósito, pero subsisten dudas y se han presentado otras. Suponemos que, como en todos los graves acontecimientos que afectaron a un colectivo importante, el tiempo pondrá aún más imaginería, más especulación, abrirá puertas y sospechas y cerrará, por contra, dándoles la vuelta, a inciertas evidencias.

Descansad en paz, los muertos; y los convencidos, los crédulos, los pasotas. No habrá paz para los que crean que quedan oscuridades por iluminar, réditos que obtener, rencores que compensar. Siempre habrá de éstos.

Sobre cogeneración energética: ¿vale la pena?

La cogeneración es una de las formas de ahorro energético que obtienen menor atención pública entre las tecnologías del sector. Incorporada a casi 900 instalaciones, con 6.200 MW de potencia instalada y 30.000 Gwh producidos (de los que las 2/3 partes han sido entregados a la red), supone más del 9% de la producción total en España. Son datos aportados por Javier Rodríguez, director general de ACOGEN, en el artículo "Cogeneración en España", publicado en la revista Tecnoambiente (número 192).

Conocida desde el siglo XVIII, la cogeneración se basa en el acoplamiento de dos ciclos termodinámicos, de los que uno usa como input los residuos térmicos del otro. Normalmente, se acopla un motor de combustión interna que impulsa un generador eléctrico, con un equipo de refrigeración que funciona con los desechos del primero. (ver, por ejemplo, el artículo de Luis Adolfo Belli)

La cogeneración en España, desde sus comienzos, ha estado envuelta en innecesarios misterios, que crearon malentendidos. Se llamaron instalaciones de cogeneración a todas aquellas que servían para producir una parte de la energía necesaria en el proceso industrial global de la empresa, y que se acogieron tempranamente a las subvenciones públicas para incentivar el ahorro en el consumo eléctrico, que comprometía la adquisición de la electricidad entregada a la red a precios muy interesantes y que ayudaban a mejorar la rentabilidad del proceso principal.

Las instalaciones de cogeneración relacionadas con los digestores de la depuración de aguas residuales fueron algunos de los procesos donde encontraron aplicación estas medidas. Se reforzaba el poder calorífico del biogas con gas natural.

Los procesos de cogeneración se han perfeccionado y difundido mucho y actualmente, en España, más del 2% del consumo de gas natural -y no del 20% como se indica, por error tipográfico en el artículo mencionado- se realiza en estas instalaciones., habiéndose calculado que ahorra emisiones por más de 7 Mill. de t/año de CO2.

La problemática que aborda Javier Rodríguez, en su decidida defensa por esta forma de ahorro energético, propone la inmediata aplicación del nuevo Plan Renove  para alcanzar los objetivos del Plan de Acción 2008-2012, permitiendo la actualización de 1/6 de las plantas con una inversión pública de apenas 13 millones de euros.

La aplicación del RD 661/2007 (art. 4) abrirá nuevas opciones a la cogeneración para otras instalaciones, en especial en las medianas empresas en incluso miniempresas (hoteles, pequeñas depuradoras, por ejemplo) y la realización de auditorías energéticas con 3,2 Mill euros en el total de los cuatro años indicados..

Sobre el estímulo del consumo

Estamos ya casi todos de acuerdo con los gurús que asesoran al presidente Obama, con que hay que estimular directamente el consumo, para que la catástrofe económica, que es ya gigantesca, no sea definitiva.

Los despidos masivos en el sector privado -el puesto de los funcionarios, por fortuna para ellos, nunca corre peligro- han llevado estrecheces y hambre a muchas familias y han recortado, como efecto directo, la disponibilidad para el consumo de las familias, creando una cadena trófica de descalabros que, incluso, ha reducido las disponibilidades para sostener la antes pujante economía sumergida.

Hay que estimular el consumo de los que pueden permitírselo, generar confianza, animar para que la gente no se prive del placer de gastar si tiene con qué. Porque es imprescindible mantener en circulación dinero suficiente para que esa masa de pequeños comerciantes, de autonómos, de miniempresas, no se caiga. Ese contingente, generalmente sufrido y silencioso y que, aunque no sabrán organizarse en manifestaciones para defensa de sus empresas, que creay sostiene muchos millones de puestos de trabajo, más necesarios a la postre que el millón y medio de asalariados que emplean as grandes empresas del IBEX y que, por tanto, sostienen el pedestal, la base fáctica, de nuestras economías reales.

Los expertos de Obama parecen haberse dado cuenta de que los dineros de apoyo a las entidades financieras son dineros perdidos si no van a las manos de quienes los vuelvan a poner en circulación, en lugar de ser utilizados para tapar los agujeros de las pérdidas bursátiles y de los fondos de inversión devaluados y, seguramente, desviados a economías opacas en paraísos fiscales o en iniciativas oportunistas en otros países a los que la crisis haya afectado aún más o se encuentren en fase larvaria de su desarrollo.

Por eso, ha tocado a rebato a los demás presidentes de las economías principales del Planeta. La reunión convocada a finales del año pasado por su antecesor, en Nueva York, y de la que resultó un melifluo comunicado con el pomposo título de "We, the world leaders" no sirvió para nada. O todos, viene a decir Obama, jugamos a lo mismo, o esto se acabó.

Se trata de un cambio climático que merece todo el aplauso. El comienzo del comunicado posterior a la reunión que se celebrará ahora en Londres, con el propósito de confirmar el "new deal", puede ser el mismo: We, the world leaders.

Es el resto del articulado lo que nos mantiene expectantes. No se trata de buscar una, cada vez más quimérica, alianza de civilizaciones, sino de una alianza de emergencia para que pueda sobrevivir esta civilización de mercaderes en la que deberíamos, por lo pronto, ser capaces de detectar y expulsar inmediatamente de la sala a los mercachifles que cubran su codicia, corrupción y desprecio hacia el prójimo, con las pieles de honorabilidad, vocabulario convincente, apoyo público, colaboradores eficaces, estómagos agradecidos.

 

 

Sobre lo que puede hacer Gas Natural con Unión Fenosa

La venta de las acciones de ACS en Unión Fenosa ha supuesto el cambio de estrategia que había venido plasmando este grupo eléctrico, y al concretarse la fusión por absorción de Unión Fenosa en Gas Natural, que está previsto se culmine a finales de abril de 2009, mandarán las directrices de la, hasta entonces, primera empresa gasística española, a la que seguía, pisándole los talones y algún callo, Unión Fenosa.

Se ha terminado así el sueño de potenciación de Unión Fenosa en el panorama energético español, apareciendo ahora como ideólogo de lo que nos queda del sector eléctrico, el presidente de Gas Natural, Salvador Gabarró.

Y, si se quiere poner rostro a los perdedores en su estrategia, habrá que nombrar, además de Florentino Pérez -que había designado al ahora cesado presidente de Fenosa, Pedro López Jiménez- , a Honorato López Isla, aún vipresidente, pero con sus días contados en el puesto.

Hace ya varios meses (agosto de 2008) escribíamos que, con la compra de la participación de ACS en Unión Fenosa, Gas Natural iniciaría un camino de desinversiones, para liberarse del lastre que representaba aguantar los compromisos regionales de la empresa que tanto tuvo que ver en el desarrollo reciente de Galicia,  para desplazar el centro de decisiones y los intereses hacia Barcelona.  La desinversión en la proveedora de internet y telefonia por cable, "R" y la venta de las acciones en Indra, eran las más significativas, y aunque Caixa Galiza tome provisionalmente las riendas de esa encomienda con pretensiones autónomicas, el camino no parece expedito, y menos con Nüñez-Feijoo en la Presidencia de la Xunta.

La distribución de gas en España pasa ahora  una situación de monopolio, y hay ocasión para Gas Natural de resolver varias redundancias que hacían daño como competidores pero que ahora no tiene sentido como propietario. Se deberá revisar la ubicación de las plantas de regasificación y de ciclo combinado proyectadas, cubriendo algunas zonas de demanda llevando las instalaciones a su máxima producción potencial.

Sobre las oportunidades en la crisis

Se oye decir en varios foros de gentes más o menos animosas, que la crisis es también momento de oportunidades. ¿Para quién? ¿En qué sectores? ¿Por qué?.

Las respuestas a tales interrogantes darían para escribir un libro, pero nos vamos a contentar con trazar algunas pinceladas -en un cuadro que siempre contendrá dosis de subjetividad, obviamente-.

En las crisis económicas, por la parte del capital, los afectados de forma negativa más intensamente son aquellos que han invertido en los sectores que han sufrido una mayor reducción de actividad, se han visto abocados a su reconversión intensa o, incluso aquellos que, aún viendo que su sector mantiene la pujanza, ven restringida su solvencia o capacidad de endeudamiento debido a que las entidades de crédito han recrudecido las exigencias para prestarles el dinero que les es imprescindible para seguir creciendo.

Las empresas que corren más riesgo son, en principio, aquellas que tienen actividad en los sectores que no son de consumo o producción básicos o a corto, y que, además, estaban destinados al gran público. La producción de elementos tecnológicos avanzados, cuando su consumidor preferente era el ciudadano con un poder adquisitivo bajo o medio, caerá más rápidamente que la de productos de gran calidad y altas prestaciones, ya que los compradores con mayor poder adquisitivo se mantienen mejor ante la crisis.

Por la parte del trabajo, quienes se verán más afectados son los trabajadores con cualificaciones altas (pero no muy altas), que, empleados en empresas tecnológicamente activas, han debido reducir su volumen de negocio, y prescindirán, por tanto, de los operarios sin cualificación que estuvieran empleados en las cadenas de producción que hayan tenido que abandonar, como de sus titulados superiores y medios o de sus especialistas más costosos pero comparativamente menos rentables.

Naturalmente, los empleados públicos con plaza de funcionario son los menos afectados por las crisis y no van a disminuir su consumo, salvo que deban ayudar económicamente a familiares y afectos desplazados por aquella.

Aquellos inversionistas que tengan liquidez podrán comprar maquinaria, terrenos, edificaciones de los que se vean obligados a desprenderse de ellos, y lo podrán hacer a buen precio. Se pondrán comprar con aire de ganga, empresas o actividades mercantiles a aquellos que se hayan ido a la ruina o tengan que soltar lastre.

¿Quienes tienen ese dinero?. Desde luego, aquellos que hayan tenido la suerte o la perspicacia de vender sus negocios o activos inmediatamente antes de la crisis, y, también, los que provengan de mercados nada o menos afectados. Pero, también, las pequeñas empresas con movilidad y perspicacia para detectar los huecos que las caídas de otros dejen en sitios esenciales o con fuerte potencial de crecimiento de sustitución del tejido empresarial perdido.

Nos ha dado mucho que pensar una frase de Waren Buffett: El mercado está lleno de oportunidades. Nos sentimos como mosquitos en una playa de nudistas" (literalmente, en su Berkshire Letter: "Tony and I feel like two hungry mosquitoes in a nudist camp. Juicy targets are everywhere.")

Los que se han quedado en pelota, con seguridad, son quienes han creído ciegamente en el mercado hasta ahora y confiado en la gestión de control que estaban haciendo los reguladores y tienen todas sus medios atrapados en el fango de la crisis.

Algunos tactismos son, por su parte, significativos. Las empesas constructoras, por ejemplo, se acercan rápidamente al sol de las administraciones públicas y, en general, las medianas y pequeñas corren a agruparse al cobijo de las mayores, por aquello de que, si bien los libros se cansan de decir que los que mejor aguantan los vientos fuertes son los arbolitos más livianos, en caso de vendavales empresariales, los árboles económicos más gordos son los que van a contar con más ayudas y recursos, por la cuenta que les tiene a los políticos, que siempre han temido más a un grupo organizado de un par de decenas de protestantes que a varios millones de parados desorientados . 

Sobre fascismos y nacionalismos

El 2 de marzo de 2009, en el salón de actos de la Caixa en Madrid, Juan Pablo Fusi, uno de los mejores profesores de Historia contemporánea españoles, habló sobre los fascismos europeos, presentando las características de ese fenómeno sociopolítico de una forma sistemática. Un repaso interesante de una ideología que causó la segunda guerra mundial, sustentó el primer período franquista (desde 1939 hasta 1945) y que parece querer rebrotar en algunos comportamientos nacionalistas y regionalistas.

Aparecido en Italia en marzo de 1919, el fascismo, para Fusi, es un "hecho europeo", fruto de la primera guerra mundial, que habría tenido su período de mayor intensidad desde 1922 hasta 1939-1940. En Italia, Mussolini se mantuvo en el poder desde octubre de 1922 hasta el verano de 1943, si bien algunos prolongan la pervivencia del fascismo hasta 1945, con el desmantelamiento de la pequeña República del Norte, en la que el Duce se refugió después de su destitución.

El fascismo tuvo manifestaciones de distinta entidad en muchos países europeos: Además de Alemania, Italia y España, (Franco escribió a Hitler: "El Duce, Vd. y yo estamos sólidamente unidos ante la Historia), Austria, Bélgica, Croacia, Rumania, Hungría... incluso Francia, contaron con organizaciones fascistas. Fusi citó a Charles Maurras, inspirador de la Acción Francesa creada en 1898, -aún con calle en Madrid, ¡ay!- determinante para explicar el fascismo italiano, o la ideología del PP francés, fundado en 1936, por el ex-comunista Doriot, estrictamente "obrero y fascista".

En España, la fusión, en febrero de 1934, entre las Jons creadas en Castilla por Onésimo Redondo y la Falange de José Antonio Primo de Rivero unos meses antes, serviría de pretexto ideológico para el franquismo, aunque existieron "varias Falanges", que Serrano Súñer trataría, en vano de convertir en una "plataforma de poder". Franco impondría el concepto de "movimiento", una peculiar amalgama heterogénea.

Fusi extrajo esquemáticamente las características esenciales de los fascismos europeos: ultranacionalismo -a partir del concepto de unidad nacional-, militarismo, imperialismo; una política exterior fuerte y reinvindicativa (el pangermanismo fue una muestra); antiliberalismo, anticapitalismo y anticomunismo; sindicalismo nacional (bastante obrerista, pero con voluntad de sindicatos verticales): agrarismo; populismo; racismo y, como consecuencia, antismitismo (los judiós era una minoría no racial; con la salvedad de España e Italia, en donde no se presentó, al menos, con entidad).

El culto al líder iluminado crea en torno a él una mística de la acción y el heroísmo, con la implantación de un estilo militar, la agrupación en facies, la obediencia a los mandos, la ritualización de la política. Una nación es un pueblo con un gran líder. Su figura se incrustará en la Constitución, como Fuhrer, Duce o Generalísimo. La obsesión por reglamentar, incluso las relaciones sociales, llevó a Mussolini a imponer el tuteo; en el fútbol, los términos calcio, rigore, colpo d´angolo, volata, provienen de esa época; la destrucción de los edificios mediavales en Roma, también.

 Especialmente interesante nos pareció el análisis acerca de las causas que originaron los fascismos. Descartadas las opciones inicialmente esgrimidas por los historiadores, como reacción del capitalismo o de la burguesía, los fascismos aparecen como expresión del fuerte crecimiento del Estado y la aparición de una sociedad de masas.

Son una forma de modernización autoritaria, que combinan un liderazgo fuerte, con el nacionalismo, en épocas de enorme inseguridad y crisis no solamente económica). No son un movimiento de masas, sino que utiliza a la masa; lo integran gentes de la clase media, de niveles medios, económica, profesional e intelectualmente.

La referencia ocasional por parte de Fusi a la detección de algunos elementos coincidentes con el fascismo en algunos regímenes latinoamericanos (peronismo, chavismo, etc) motivó, en el coloquio, una pregunta de un venezolano, que, en una más bien desordenada exposición, trató de poner de manifiesto la base izquierdista del partido de Chavez, y conectarla con las actuaciones socialistas de los años 30 en el España.

El conferenciante se sacudió la pregunta, al mismo tiempo que hacía gala de su extraordinaria erudición, indicando que el comunismo no es la exaltación del nacionalismo sino del proletariado, y que -sin que con ello se viera que estaba apoyando a ningún partido, matizó- los líderes socialistas de la pre-guerra habían reconocido su error en defender el apoyo en elementos nacionalistas y autárquicos.

Sobre Oscarliwood, Woody, Pé y los chicos del montón

Pasado el frenesí de la concesión de los Oscar, empapeladas las ciudades españolas de anuncios en los que se disfruta de Penélope Cruz en las más variadas posturas, exaltada hasta la adoración pecaminosa la virtud interpretativa y el sexual encanto de Pé, es hora de decirlo: Vicky, Cristina, Barcelona, es la peor película de Woody Allen, el papel de Pé es ridículo, histriónico y mínimo, y la concesión de un Oscar a una de nuestras mejores actrices por esos seis o siete minutos en una obra muy menor es un insulto a su carrera y un desprecio a nuestra inteligencia de cinéfilos. 

La película de Allen contiene varios despropósitos, para regocijo de los que gustan de encontrar incongruencias. El viaje en avioneta para tres desde Barcelona al aeropuerto de Asturias, de noche, a tiempo para llegar al Hotel de la Reconquista a plena luz del sol, después de una travesía con rayos y truenos, es entrañable. La noche ovetense a toque de guitarra española o las juergas flamencas barcelonesa son magníficas para entender el conocimiento del cineasta de las cosas de estos lares y el tipo de asesores con los que contó.

¿Y qué decir del grupo de culturetas que se mueve en torno al "Juan Antonio"-Bardem, de padre poeta asturiano?. ¿Cómo no disfrutar de los campos verdes con sabor a monte Naranco que rodean una Barcelona incongruente? ¿Por qué no sonreir ante la facilidad con la que se mueven los personajes entre Oviedo- "el faro de Avilés"- los soportales del Fontán o las desconocidas entrañas de la Asturias irredenta?

Penélope y Javier son dos de nuestros mejores actores, merecedores de todo respeto y acreedores a los más altos galardones por su ya amplia y entregada carrera. Que los hayan dado sendos Oscar por dos papelones de medio pelo es una llamada de atención al respecto de cómo se las juegan en Oscarliwood. No caigamos en la adoración del despropósito. Si hubiera que hacer una mención a su excepcional talante interpretativo, mejor dejar escrito que les han premiado por La niña de mis ojos y Mar adentro. Los chicos del montón, esos centenares de actores y actrices a los que no les han dado ni les darán premio alguno, se hubiera quedado más tranquilos.

(Por cierto, Scarlett Johansson, salva la película: magnífica)

Sobre el uso y satisfacción de la retranca

Galicia y el País Vasco, dos regiones que agrupan aproximadamente a un 10% de la población española (1), celebran hoy, (1.03.2009) elecciones autonómicas. Las diferencias de estas dos tierras históricas con el resto de las regiones del País, y especialmente, con la otra gran región del oriente, Catalunia, son muy notables, y las convierten en ejemplos de singularidad y resistencia a la perniciosa homogeneización que está sufriendo el mundo.

Para una élite de sus habitantes, formada esencialmente por gentes que conocen el mundo y han viajado, se hace imprescindible aislar a sus poblaciones, mantener sus idiomas y rescatar sus costumbres ancestrales, para preservar sus esencias sin permitir que se contaminen por la neo-cultura y el post-romanticismo.

Es cierto que la mayoría de los gallegos y vascos están a favor de la apertura hacia otras regiones, de la conexión total con el resto del mundo, pero se ha comprobado,  -en los últimos años especialmente, llamados de la democracia- que para la clase política, el resaltar las diferencias con los demás es muy rentable.

En Galicia y País Vasco se hablan lenguas específicas: es cierto que en Vasconia solo lo hablan más o menos unas 80.000 personas, pero su número puede aumentar vertiginosamente, porque se está obligando desde hace años a los niños a que lo estudien, desde unos lugares especiales de adoctrinamiento general llamados ikastolas.

Un número algo más reducido de personas habla el gallego normalizado, que es una hermosa adulteración, simple y sin acentos, diferente del gallego y de esa lengua obsoleta que es el portugues, para uso exclusivo por castellano parlantes de raigambre viguesa, madrileña, catalana y coruñesa, y que tiene claro distanciamiento con la jerga que utilizan para entenderse las gentes incultas de los pueblos remotos de Lugo y Ourense.

En el talante políticos, por lo demás, las diferencias son muy importantes con el resto de España. Las demás regiones, salvo Catalunia, han derivado hacia el bipartidismo, de forma que  las opciones electorales son la derecha moderada (no en el lenguaje ni en  los modos) y el centro-derecha (de geometría variable).

En estas regiones históricas (las demás no lo son, pues, como se sabe, estuvieron prácticamente despobladas desde el Mioceno y sus habitantes alóctonos provienen de Africa y de la Meseta indoeuropea) se da alimento espiritual a un verdadero partido regionalista, reivindicativo de su independencia, que, con esfuerzo, se ha convertido en una tercera fuerza, muy beneficiosa para sus seguidores aunque, más especialmente y de forma inequívoca, para sus dirigentes.

EL BNG, por la boca de Anxo Quintana, recomendó el uso de la retranca en estas elecciones de las que ahora disfrutamos todos. Le auguramos una gran satisfacción, tanto si gana como si pierde en votos. La retranca es un arma dialéctica muy útil, que los gallegos finos comparten con los asturianos del montón, y que tantas compensaciones ha dado a las gentes de aquellas latitudes, y que, gracias a su uso continuado, han sobrevivido a muchos desplantes y marginaciones. Asturias, como es sabido, ha sido durante siglos, excelente banco de pruebas para experimentar las políticas de desarrollo, aislamiento, marginación y ayuda a los capitales y movimientos sindicales a los que el avance teconológico hacía no rentables.

La recuperación del uso de la retranca como instrumento político es un avance incomensurable.

Gallegos y vascos, votad a favor de la retranca. Es el alimento espiritual de los perdedores que, aunque parezca lo contrario, nunca se entrgarán. Por eso en Asturias llevamos siglos poniéndola en el primer lugar de nuestros corazones y hemos conseguido, gracias a ella, prescindir de los partidos de base regionalista. Utilizamos la sorna, la retranca y los cantarinos regionales, como medida permanente de protesta hacia nuestro aislamiento. Somos España, y lo demás, tierra despistada.

(1) Galicia cuenta con aprox. 2.700.000 habitantes y el Pais Vasco, con 2.100.000;

Sobre el mantenimiento del carbón como fuente energética

La recientemente creada Fundación para Estudios sobre la Energía ha publicado el libro "El futuro del carbón en la política energética española". El trabajo lo dirigió José María Martínez- Val y actuaron como coordinadores de los numerosos colaboradores, Angel Cámara y Alberto Ramos, catedráticos de la Escuela de Minas de Madrid. 

El análisis de la doble problemática relacionada con la garantía de seguridad energética y contención de la producción de gases con efecto invernadero ocupa una parte importante de la edición, con datos de especial interés que, al ser recopilados y puestos de manifiesto conjuntamente, permiten al lector adentrarse en sus propias conclusiones, si deseara hacerlo así.

La demanda eléctrica española ha aumentado en los últimos diez años (el estudio se refiere al período 1997-2007) al ritmo del 4-6%, con un consumo neto anual reciente de 260.000 Gwh. España es, en la actualidad, un exportador neto de energía, pues lo que se recibe de Francia (unos 7.000 Gwh/año) es inferior a lo que se envía a Portugal y Marruecos (10.000 Gwh/año).

Las emisiones de CO2 se situarán en la década 2010-2020 entre 80 y 90 millones de t/año. El estudio da por válido que en torno al año 2030 la generación proveniente de gas natural y energía eólica sobrepasará los 250.000 GWh/año brutos, más del 55% de la generación total.

En cuanto a las centrales de carbón, sobre las que se centra, obviamente, el estudio, se traza, en primer lugar, el marco legislativo, dominado por la Directiva Europea de Grandes Instalaciones de Combustión (en vigor desde el 1 de enero de 2008). No se refiere la normativa a la contaminación por CO2, sino por óxidos de nitrógeno y azufre. La previsible incapacidad técnico-económica de adaptar las centrales más antiguas a esta normativa, obligará a dejar fuera de servicio a unos 2.000 MW de los 10.000 MW, hacia 2013.

El informe refleja un escenario prudente para la cuestión de la captura y confinamiento del CO2, repasando las técnicas de post-combustión, pre-combustión (aplicable únicamente a centrales tipo GICC, como la de Puertollano, de Elcogas) y oxi-combustión (aún no industrial).

Captado el CO2 y comprimido a alta presión (más de 200 bar) estaría listo para inyectarlo en almacenamientos geológicos, que dispongan de las características adecuadas, Los tres tipos de almacenamiento  posibles serían: estructuras de rocas porosas -en España, escasas y, además, reservadas para almacenamiento de gas natural-, acuíferos salinos -con el condicionante de que posean un sello geológico, preferentemente arcillas- y cavidades creadas por la disolución en sal -aunque durante la vida de una central se necesitarían del orden de 100 cavernas de 1 millón de m3 de volumen útil ; la opción de confinamiento oceánico no está actualmente admitida por las convenciones internacionales.

El estudio propone el mantenimiento de una potencia de carbón en torno a los 10.000 MW, con un volumen de generación mínimo de 40.000 GWh anuales (4.000 horas equivalentes a plena carga) y un máximo de 75.000 GWh, siendo el excedente una reserva para el caso de que fallaran otras opciones de generación.

En cuanto a la necesidad de instalar nuevos grupos de carbón, el informe es prudente respecto a posibles ubicaciones. En el caso de Asturias, se apoya la construcción de nuevos grupos en las proximidades de El Musel y, en concreto, la construcción de la central de alto rendimiento y bajas emisiones de Aboño, con capacidad en torno a los 800 MW.

Respecto a la selección de trampas geológicas profundas potenciales, el trabajo utiliza la información de la Fundación para Estudios sobre la Energía (2007), con descripción de las 10 zonas seleccionadas con potencialidad para constituirse en Reservas del Estado.

Sobre la pena de muerte para los violentos y la fuerza disuasoria de los pacíficos

Resolver las diferencias con el que nos cae mal o no se doblega a nuestras exigencias, mandándolo al otro barrio con un golpe de quijada de burra, un disparo o un navajazo -por enumerar algunos pocos métodos- es una técnica de alienación presente desde el principio de la historia de la Humanidad que algunos más que otros han utilizado para resolver sus conflictos de forma definitiva.

Hay grados y talantes, claro que los hay, entre las reacciones y los comportamientos ante los mismos hechos ofensivos. Y también los hay, por supuesto, para poder distinguir entre los actores, las circunstancias, y los modos empleados.

Eliminada la opción del ojo por ojo y diente por diente -ya sea aplicando el castigo de forma individual o con autorización de la tribu-,  en las sociedades que se dicen más civilizadas, al menos, la calificación y gradación de las penas a aplicar a los contraventores habrá de sujetarse a las reglas previstas por la mayoría, decididas en frío, publicitadas convenientemente y aplicadas con uniformidad y rigor.

La sociedad, en su conjunto, no se debería guiar por el calentón de un hecho reciente, no tendría por qué actuar apasionadamente para juzgar un hecho aislado de los que se comentan en su seno, siendo la naturaleza de los que viven en ella, fundamentalmente pacífica. No por ello debe, obviamente, de dejar de reglamentar con la adecuada severidad, para darles un contenido disuasorio, el castigo de los que infrinjan las normas.

Esta cualidad para distinguir entre la venganza individual y el castigo colectivo a los agresores, está entre las razones básicas por las que tenemos reglas y normas jurídicas para dirigir el comportamiento social. Al agredido, sea cual sea la magnitud del daño que otro le ha causado, se le relega a un segundo plano, porque es la colectividad en su conjunto la que se siente agredida, y no solamente la víctima. El delincuente es una malformación de la sociedad.

Desgraciadamente, a veces se tiene la impresión de que los pacíficos están muy limitados para responder ante quienes cometen graves infracciones del orden.

Hay casos dramáticos, que conmueven la sensibilidad. ¿Cuál sería la mejor reacción de la sociedad ante quien es autor de un crimen horrible, del que ha sido víctima una joven encantadora, una niña confiada, un bebé indefenso ? ¿Qué equilibrio se puede encontrar para castigar adecuadamente a quién ha colocado una bomba en un local comercial y arrasado con la vida de varios conciudadanos y  lisiado permanentemente a otros cuántos? ¿Existe compensación suficiente para quien ha irrumpido en una guardería y ha disparado contra el maestro y los niños que estaban allí jugando?

La sociedad se ha hecho demasiado tolerante con la violencia, y los más violentos se han aprovechado, creciendo más fuertes y más libres para hacer de las suyas y escudarse en atenuantes o presuntos eximentes: alcohol, drogas, esquizofrenia, peleas multitudinarias, agresión previa, etc. Los abogados defensores de los delincuentes utilizan todas sus argucias jurídicas para retrasar el castigo, aminorar las penas, disminuir la cualificación penal de los delitos.

Y, después, con las cárceles demasiado llenas, el objetivo de la rendención no se cumple completo, y el de la rehabilitación pasa a ser una quimera, un desiderátum imposible.

Hay individuos que han hecho del delinquir su medio vital, y que se han adaptado a pulular a sus anchas por ahí, cometiendo asaltos, robos y crímenes; conocen perfectamente los entresijos de un sistema penal lento y de aplicación con demasiados matices oscuros. El paso por la cárcel es una forma de su modo de vida. No se puede ignorar que la rehabilitación del delincuente es un objetivo teórico, deseable por los bienintencionados, pero escasamente cumplido.

¿Pena de muerte para los violentos autores de determinados crímenes?. No nos parece que esta sea la medida adecuada, porque carece de carácter disuasorio para terceros, y creemos que ni siquiera la sociedad democrática puede decidir sobre la vida y la muerte. Los pacíficos no tenemos ahí nuestra debilidad, sino la confirmación de nuestra convicción: amamos la vida, como un bien común.

Pero hay un arma específica contra los violentos que la sociedad ha dejado de utilizar. Existe demasiada tolerancia hacia los violentos; se les tolera desde la infancia, se les identifica mal, no se les corrige y delata, cuando se producen sus actos contrarios a las reglas. En las familias, en las aulas, en la calle, en todas circunstancias y lugares.

La sociedad debería recuperar el control del reproche, la marginación y el desprecio hacia quienes incumplen las normas. Dejemos de aplaudir a los violentos. La violencia tiene grados, y comienza tanteando la capacidad de tolerancia de las pacíficos. En el deporte, en la empresa, en el mercado, en el transporte público, en la cola del cine, en las escuelas.

Estamos en contra de la pena de muerte, y somos escépticos de la capacidad de rehabilitación de las penas para la mayoría de los violentos. En la época de crisis económica, cuando las opciones de encontrar un trabajo estable y un entorno tranquilo son menores, lo dudamos aún más. Nuestro margen está en utilizar más atención y más firmeza para corregir la violencia de nuestra sociedad allí donde se produzca y exigir, desde la calle, el respeto a las normas. Imponiendo con firmeza el poder de los pacíficos sobre los violentos, cuando aún están tanteando nuestra fortaleza.

Y, para los que no han captado el mensaje siendo educandos, caiga sobre ellos, ya adultos, con todas las consecuencias, el castigo que hayamos los pacíficos, serenamente, acordado para los infractores.

Sobre la responsabilidad ambiental y la crisis económica

Tenemos dos graves crisis instaladas en nuestra aldea global.

De una, es culpable el alegre comportamiento en las dos últimas centurias por parte de los países tecnológicamente más desarrollados, que basaron su crecimiento en la pirólisis de los combustibles fósiles.

De otra, es culpable el descontrol real enmascarado en un aparente rígido seguimiento de las transacciones y operaciones relacionadas con las perspectivas de generar riqueza en el futuro y que proporcionaron, especialmente a los países tecnológicamente más desarrollados, su bienestar presente (por supuesto, mayor bienestar cuanto más cerca se estuviera de la caldera en donde se cocía el desaguisado).

Las consecuencias de ambas actuaciones se estudian ya en las escuelas de negocios. El primer case study se relaciona con el aumento de concentración de ciertos gases en las capas altas de la atmósfera, cuyo efecto vaticinado sería el cambio brusco del clima de la Tierra, haciéndola inhabitable para los homínidos (entre otros), lo que tendrá lugar dentro de unos cincuenta años si no hacemos, según un par de miles de sabios, unas cuantas cosas imposibles. El aspecto menor de ese desastre anunciado es que la predicción del tiempo atmosférico se ha hecho mucho  más problemática, tanto, que hasta los más viejos del lugar dicen no recordar calores ni fríos tan intensos.

La otra crisis que tenemos por aquí es la económico-financiera, que fue certeramente descubierta cuando ya se había instalado firmemente a vivir entre nosotros. Ahora sabemos que en el ovario de nuestra economía (hija única, por lo demás)  no había solo una burbuja dispuesta a estallar, sino que nuestro modelo de desarrollo tenía muchas burbujas  simultáneas, y que aquella desvergonzada copulaba alegremente en el mercado con cualquiera que le hiciera tilín. Ha vuelto a casa y la hemos acogido con cariño, aunque no sabemos aún que hacer con sus frutos, algunos de ellos, puros engendros.

El presidente Barack Obama ha pronunciado, mientras Europa dormía su sueño europeo, un discurso de salvación nacional norteamericana. Leído entre líneas, pretende resolver los dos problemas simultáneamente y conseguir el apoyo de los senadores del partido republicano. Se basa en dar más confianza a los que ya la tienen depositada en él. Promete apoyo a las energías limpias, defender las mejoras sociales para los más necesitados, estimular la formación de los jóvenes, exigir austeridad en los más ricos, e inyectar puntualmente más billetes al mercado, todo con mayor control.

Por eso, nos ha reafirmado en la ilusión de que esto puede arreglarse. A los que creemos firmemente que todos somos iguales, que tenemos forzosamente que entendernos, que no hay justificación para explotar a los más necesitados, que cualquier problema tiene solución si trabajamos todos juntos, con criterios firmes, coherentes y en paz.

Wall Street y la mayoría de las Bolsas mundiales han reaccionado a la baja. No lo ven claro, parece.

(A nivel más local, los violentos sin ideas siguen aprovechándose de la falta de unidad de los demócratas y del miedo de los pacíficos.

Nuestro monstruo terrorista en el País Vasco ha colocado una bomba en la sede del partido que tiene las mejores opciones para formar un gobierno de coalición en las elecciones que se celebrarán el domingo, día 1 de marzo de 2009.

Emilio Gutiérrez (1) de Lazkao, que causó algunos desperfectos a una herriko taberna como represalia a haber perdido su casa en el atentado, ha tenido que marcharse de esa tierra desgraciada, amenazado de muerte por "fascista" por la erróneamente llamada izquierda abertzale, ya que no están a la izquierda de nada, sino únicamente por debajo de la dignidad humana.

Por cierto: ¿Por qué los periódicos hablan de Emilio G. como si fuera necesario proteger su identidad? ¿Ante quién, ante los que admiramos el coraje de su acción y nos preguntamos, por ejemplo, por qué la administración pública no asumió de inmediato la compensación económica de su vivienda, destrozada en el mismo atentado?

 

Sobre polvos, Cuaresmas y bulas

La Iglesia más importante de este mundo ha previsto desde el siglo IV de su era, que nos preparemos en penitencia durante cuarenta días (una Cuaresma) para el domingo de Resurrección. En ese miércoles singular en el que deberíamos empezar nuestra meditación sobre lo frágil de nuestra naturaleza humana, era costumbre hace ya años ir a " tomar la ceniza".

El sacerdote católico marcaba con una cruz la frente de los fieles, que aguardaban en largas colas el momento, mientras te decía "pulvis eris et in pulveris reverteris". Las únicas dudas que había entonces las provocaban algunos listos con el Latín, que discutían académicamente si el polvo estaba bien o mal declinado.

Vino la Reforma del Vaticano Segundo y puso fin a todas las dudas idiomáticas, abriendo las puertas de la iglesia a las incógnitas esenciales del mundo, y redujo mucho las colas, dando la alternativa a otra opción: "Conviértete y cree en el Evangelio", demostrativa de que los purpurados tienen uno de sus pies, al menos, en este mundo.

En las casas de entonces se debía respetar la vigilia de los viernes del año, y los mayores  tenían que hacer ayuno en esos días y abstenerse de carne, sinónimo de pecado además de muy mala para el colesterol. Dieta mediterránea forzada que no elevaba, por cierto, el precio de los pescados, porque a pesar de la pretendida ictofagia hispánica, no llegaban la mayor parte de los peces hasta tierras adentro, salvo una supespecie del bacalao, material de desecho anglo-portugués, lleno de espinas y salado a rabiar.

Para poder saltarse ese ayuno y obtener más libertad en la preparación de los condumios, las amas de casa tenían que comprar en las parroquias unos papeles -llamados bulas- para cada una de las personas de la familia, adulto o niño (salvo los infantes de teta), con precios acomodados a las respectivas economías.

Los documentos de tal gracia, junto con los escapularios individuales que debían ser de tela aunque guardáranse en plata y las indulgencias acumuladas entre ejercicios espirituales y las salidas y entradas a las iglesias, formaban un tranquilizante bagaje defensivo de los católicos frente a las acechanzas del demonio, el mundo y la carne.

Los tiempos han cambiado tanto, que ahora echar un polvo no es ir a la Iglesia a que te pongan una cruz, sino un acto complaciente de dos o más, cuyo alcance no necesita mayor expliciación y que se hace en cualquier sitio menos en un templo. Tener bula se utiliza para expresar que alguien se salta a la torera un reglamento o una orden laicos, sin que la mayoría de los que hablan así entiendan de donde viene el cuento.

Y lo que puede parecer el colmo es que la Cuaresma ya no es tiempo de penitencia, sino simplemente el preludio de una fiesta pagana en la que hasta el personal más serio se pone un disfraz con lo que tenga más a mano y se endilga una careta o unos anteojos, con la irreverente intención de sacar a relucir a la primera sus galas carnales y, para el caso de no conseguir el objetivo principal, y -según gustos- atiborrarse de cerveza y alcoholes, dejarse empapelar en confetti y bailar la conga de jalisco o ponerse hasta el moño de cannavis y anfetas. 

Con la Cuaresma nos pasa lo que advertía el refrán: "Voy a la fuente, non po´l agua, por la xente". Que, en versión adaptada a estos tiempos de irreverencia, equivaldría a algo así como: "Gústame la Cuaresma, po´ la folixa mesma". (1)

(1) Me gusta la Cuaresma, por la fiesta misma.

Sobre la ignorancia supina en el decúbito prono

La ignorancia supina es una metáfora dialéctica a la que, de cuando en cuando, acuden los representantes políticos para descalificar los argumentos de contrario.

En la política superior, han sido descubiertos como detentadores de ignorancia supina (por el presidente de Gobierno español, Zapatero), por ejemplo, quienes se opusieron a la aplicación de la directiva europea que pretendía facilitar el retorno de inmigrantes ilegales, y que fija el período máximo de retención en 40 días.

Recientemente, en la política menor, el portavoz del Partido Regionalista de Cantabria ha denunciado ignorancia supina en el líder regional del PP, Ildefonso Calderón, que creyó detectar -hace un par de semanas- sucursalismo y servilismo en sus actuaciones. Hace ya unos cuantos años (1993) el entonces ministro de Economía, Carlos Solchaga, la descubrió en el Partido Popular, cuando amenazó con una querella si no se formaba una comisión de investigación por el caso Kio.

Los casos de ignorancia supina reconocidos por quienes alardean de tener un conocimiento exhaustivo de toda la situación, desde la jurisprudencia, a la técnica o a cualesquiera combinación de los elementos que sirven para juzgarla, no son, afortunadamente, muchos. Pero, cuando se desea evitar llamar sencillamente imbécil, tontoelhaba o tontoelculo al opositor ideológico, es preferible referirse a su ignorancia supina.

Lo que no hemos visto utilizada es la expresión decúbito prono para designar a aquellos que están, por voluntad propia o la presión de los hechos, boca abajo y sin intención o posibilidad de defenderse.

La ignorancia supina en el decúbito prono tiene que ser algo próximo a la ataraxia, un estado de felicidad absoluta. Combina el no saber con el no actuar. Nuestra sociedad está a punto de alcanzar esa categoría superior de la estulticia acomodaticia.

 

Sobre los cabos sueltos del 23-F y la labor del costurero

Por fin podremos recordar la fecha del 23-F, no en relación con el susto que nos metió en el cuerpo a casi toda España un grupo de miembros -¿y miembras?- de la Guardia civil, comandados por un teniente coronel, irrumpiendo en el Congreso de Diputados (como si fuera Elefante Blanco en la cacharrería) cuando se estaba por la labor de elegir al siguiente presidente de Gobierno, después de haber conseguido poner a San Adolfo Súárez (malconfundido con un tahur del Missisipi) de vuelta y media.

(Tampoco será recordado el 23-F por haber sido el momento elegido por el hasta ayer ministro de Justicia Bermejo para dimitir, por culpa de haber cazado sin licencia junto al juez más emblemático de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón)

En este nuevo 23-F, nuestra aguerrida Penélope Cruz, desde la Belle Epoque la niña de mis ojos (la de todos), indiscutible mejor jamón, jamón de todos los tiempos, comprendidos los de Jabugo y Guijuelo, la que si se va es para volver, ha obtenido el Oscar a la mejor actriz secundaria, con un guión hecho para ella.

Se lo arrebató, golpe a golpe, a una inmensa seudosicópata -interpretada por Kate Winslet, que se vió obligada a correr en la pista de los Oscar a la mejor actriz principal-, porque en el camino revolucionario hacia el éxito no hay quien se oponga a Vicky, Maria Elena-Pé, Barcelona.

Hace un par de días, la televisión pública ha difundido la versión oficial definitiva de lo que fue aquel intento de golpe de Estado de 1981.

Supieron los jóvenes de un general, Alfonso Armada, ambicioso y traidor a la amistad del Rey, dispuesto a salvar a la Patria sin arriesgar mucho, nadando en Valencia con Miláns y guardando la ropa en Moncloa. Un vehemente inhalador de las esencias fascistas, Tejero, convencido de que los únicos guebos de verdad estaban en su uniforme. Otro general, Sabino F. Campos, diligente y sumiso pepito grillo, capaz tanto para un roto como para un descosido, alguien como de la familia. Y, en fin, por encima de todos, defendiendo la Constitución, el orden institucional, la corona y su puesto de trabajo y el de su hijo, S.M. El Rey Juan Carlos, casado por la G. de Dios con la Historia, necesitado de un hecho relevante para apalancar la monarquía.

Ya era hora de que se pusiera punto final a las especulaciones. Tenemos, por fin, el documento fehaciente de lo que pasó, sin fisuras. Carece de interés conocer lo que pudo comentar el indultado en 1988 y sensible cuidador de camelios a sus hijos y yernos militares sobre las piedras del pazo de Ribadulla que acogieron a Jovellanos.

Nada importa lo que un pintor de cotizados paisajes y retratos -a 3.000 euros el lienzo-, retirado en Alhaurín y sin haber acatado la Constitución, escribirá a su hijo sacerdote. Ni siquiera nos moverá la curiosidad por averiguar lo que el conde de Latores, irreverentemente esculpido en pelotas en el Parque de San Francisco de Oviedo, haya podido decirle al oído a su María Teresa, escritora de mérito sobre las heroínas españolas.

Nos quedamos para siempre con el recuerdo de las palabras de Pé, emocionada hasta el brote de lágrimas en este 23-F, por su triunfo indiscutible: "No se si alguien se ha desmayado antes aquí, pero me parece que voy a ser yo la primera". ¡Qué guión!.