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Al Socaire de El blog de Angel Arias

Sobre el Centro Común de Investigación (JRC) europeo

El JRC es una organización relativamente desconocida que da empleo a unas 2750 personas -1771 como plantilla fija- en la actualidad y agrupa a 7 institutos científicos concentrados en cinco países: Italia, Alemania, Bélgica, Holanda y España. Está coordinado por el alemán Roland Schenkel (DG)., físico nuclear, con experiencia en la investigación de trasuránidos, en Karlsruhe, donde se ubica uno de los centros de referencia del JRC.

La entidad española que está integrada en él es el Instituto de Prospectiva Tecnológica (IPTS), ubicado en Sevilla, y está dirigida desde el 1 de mayo de 2010 por John Bensted-Smith (ha sustituído a Peter Kind, jubilado), economista, que está aprendiendo español -según confesó- a marchas forzadas, y ya aprendió a simplificar nuestro lenguaje. Le enseñaron que para sobrevivir en Sevilla era importante saber pedir: "Buenos días, una cerveza, por favor", pero la práctica la ha dilucidado la expresión correcta: "Buénah. Una caña".

Hemos tenido ocasión el 2 de junio de asistir a una Jornada de presentación de la realidad actual del JRC en la sede de la Comunidad Europea en España. En la Sala había, además de los conferenciantes, representantes de las Universidades y empresas relacionados con algunos de los campos de investigación en los que trabaja el JRC, y que acudían, suponemos, a enterarse de las formas de colaborar con ese Centro que necesita unos 400 Millones de euros para subsistir, que provienen, en su mayor parte, de asignaciones con cargo a los presupuestos de la Unión Europea. 

Las conferencias están disponibles en la prágina web de la institución y, habiendo sido los temas tratados tan diversos, no sería conveniente pretender realizar aquí un resumen. Destacamos, por tanto, algunas cuestiones relativamente marginales.

Una de ellas, quizá la más importante, es el desconocimiento que existe desde los centros y empresas españoles de las líneas de trabajo del JRC, e incluso de su propia existencia. Nacido como Centro de Investigación Nuclear para la Comunidad Europea, esta distancia podía tener justificación hace años, pero carece de explicación en la actualidad.

Una segunda es la escasa presencia de técnicos españoles en la organización, en puestos de máxima responsabilidad. Afecta la cuestión a éste como a todos los centros multilaterales. Como el JRC está solicitando técnicos (de niveles AD, Ph. Dr.) para prácticamente todos los campos de trabajo, existe una ocasión para incorporar a personal español en la Organización, que refuerce al equipo existente.

Una tercera es que los profesores españoles, investigadores y científicos españoles no le sacan partido a la UE. No conocen los instrumentos, no se apoyan entre sí y tienen una tendencia crónica  mirarse el ombligo, lo que tiene la ventaja -muy cuestionable- de no tener que hablar en inglés, idioma que, a pesar de los pesares, ni se domina, ni se entiende por la mayoría.

Lo que ya no sabemos es porqué, cuando tienen ocasiones de oro, como la de esta Jornada, para abordar a los que preparan los cocidos europeos, prefieren andarse por los bordes de las mesas o, en las intervenciones de los coloquios, hablar de teleoenseñanza y de lo que ya saben, en lugar de decir bien a las claras: Señores, ya está bien de que nos vean como un país de tapas y cervezas; estamos a nivel de los mejores.

Claro que hay que preguntarse antes: ¿Estamos?

Sobre la x a favor de la Iglesia católica en la declaración de la renta

La Iglesia (la Iglesia es sinónimo de Iglesia católica, que así hay que sobreentenderlo en la "católica España", desde los Reyes Católicos hasta 1978, pasando por algunos cortos períodos oficialmente aconfesionales, a pesar de la pluralidad de cultos a dioses incompatibles que han aflorado aquí con la libertad religiosa ) está dedicando unos buenos dineros a insertar unas cuantas hojas de Publicidad en los períodicos de más difusión. También en la web www.portantos.es se está defendiendo el mensaje a favor de marcar con una x la casilla "a favor de la iglesia católica" en la declaración del impuesto sobre la renta del país.

Desde el punto de vista empresarial, dedicarse algunos millones a la publicidad, merece claramente la pena. En la Campaña de 2008 se captaron 474.832 nuevos contribuyentes, según se afirma en el folleto. Cierto que esa cifra parte de la estimación de que la mayoría de las declaraciones son conjuntas -e incluso, debió de haberse colado algún trío, pues en otro lugar de la separata se expresa que "en el último ejercicio fiscal, el 34,31% de las asignaciones (exactamente 7.195.155 frente a las 6.958.012 del año anterior) apoyaron a la Iglesia", y como las cifras deben casar exactamente, se el curioso comprabará que la diferencia entre las dos cifras es de 237.143 declaraciones, que, multiplicada por dos, permite llegar a 474.286 contribuyentes máximos, si todas las declaraciones hubieran sido de dos contribuyentes.

Las cifras permiten hacer algunos otros cálculos. Más adelante, se recoge, en una muestra de transparencia obligada: "El importe total de euros (recaudados) asciende a 252.682.547 euros (241,3 millones de euros fue la cantidad percibida mediante el anterior ejercicio fiscal)". Estas cifras suponen que las nuevas declaraciones han sido realizadas por contribuyentes algo más prósperos que la media, pues la media recaudada en 2008 por declaración fue de 35,15 euros, en tanto que estos 237.143 nuevos han aportado de media 48,00 euros.

Se está, por tanto, con la campaña, apelando a las conciencias de los asalariados de más ingresos, teniendo siempre en cuenta, por supuesto, que en España, los que pagan impuestos del IRPF no son los ricos (pues "ricos, lo que se dice ricos", no solamente son muy pocos en España sino que, además, como no son asalariados por lo general, y tienen sicavs, y fondos de pensiones y acciones y alguna que otra evasión a paraísos, pues no suelen cotizar en este mecanismo recaudatorio para clases medias).

El lector puede haber tenido la errónea impresión, después de esta introducción, que vamos a aconsejar desde este modesto pedestal divulgativo, que no se ponga la x a favor de la Iglesia católica, pero, se equivoca. Primero, porque, como bien dice el folleto, del 1.4% que se va a dedica a actividades sociales (es equívoco decir "no va a ningún destino concreto), se puede decidir que se dedique un 0,7% a la Iglesia católica y otro 0,7% a Fines sociales.

Y segundo, porque la Iglesia mantiene una cúpula absorbida por el oropel y el fausto, pero hay miles de religiosos haciendo una auténtica labor social que, hoy por hoy, no puede asumir con la misma diligencia, dedicación, entrega, ninguna ONG. Cierto que la evangelización es otra cosa diferente, pero lo que cualquier contribuyente debiera sopesar es la claridad del destino del otro 0,7% y decidir, de acuerdo con su información -si, también con su conciencia- dónde encuentra más segura la opción de que ese dinero llegue realmente a los más necesitados.

Porque, además, si quiere estar realmente más tranquilo, le aconsejaríamos que dedicara, no un miserable 0,7% de sus impuestos, sino un 5, un 10% de sus ingresos, a ayudar a los pobres. Seguro que, además, conoce unos cuantos, aunque solo sea de vista: en la calle, en sus viajes de placer, en las noticias de cada día. Y lo mejor de todo: podrá hacerlo directamente, sin intermediarios.

 

Sobre la gestión municipal de las licencias de actividades

La regulación de la vida de los seres humanos, hasta en los detalles más nimios, es una obsesión de aquellos que, tanto si sirven al dios mercado como al más poderoso -por puro concepto- dios libertad absoluta, tienen alguna posibilidad de que lo que se les ocurre sea cumplido por sus congéneres.

En la vida municipal, los ejemplos de la lucha permanente entre orden y caos, son numerosos, y se puede constatar que, en general, triunfa -al menos en España- el segundo. Está prohibido aparcar en doble fila o obstruyendo la salida de pasos de carruajes en vados, pero se aparca. Existe una reglamentación precisa en cuanto a ruidos y el horario de silencio, pero no será extraño sufrir varias veces al día el estruendo de un escape abierto de un motorista que quiere mostrarnos su poder mental, de un vecino que prueba el máximo de su reproductor fonográfico, de una sirena que anuncia que el inútil dispositivo antirobos se ha disparado o una clínica que perturba la tranquilidad nocturna de pacientes y vecinos poniendo a tope sus obsoletas maquinarias de aire acondicionado despilfarrador.

En el campo del urbanismo y la edificación, los incumplimientos son tan flagrantes y constantes, que dan asco. Ni se respetan alturas, ni distancias, ni alineaciones. Los monumentos y eficicios inventariados se caen, con mucha frecuencia, víctimas del abandono y las inclemencias competitivas, mientras buscamos falsos cadáveres y remozamos aceras o conducciones sin pensar en el mañana, sino más bien, en las próximas elecciones o en lo dura que será la vida después de perderlas.

El Ayuntamiento de Madrid aprobó el 29 de junio de 2009 una nueva Ordenanza para Gestión de Licencias de Actividad (OGCLUA) que, en su primera fase -para actividades sin obras- entró en vigor el 1 de abril de 2010. El Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid convocó, por esta razón, a una Jornada, en la que invitó como ponentes, entre otros, al Director de la Agencia de Tramitación (AGLA).

En la Jornada, el decano del Colegio, al tiempo que anunciaba la no disponibilidad para dirigir el debate de Javier Badas -convaleciente de una operación afortunadamente sin importancia-, excusaba la no asistencia de representantes de la AGLA. La razón era la creación de una ECLU, empresa filial del Colegio de Ingenieros Industriales, que se había creado recientemente, justamente al abrigo de la OGCLUA y la posible malinterpretación de esa comparecencia en el debate, al ser los organizadores, parte también en la materia.

Ya imaginamos que el lector estará a estas alturas del Comentario algo empachado con las siglas. Una ECLU es una empresa privada, habilitada para intervenir en el proceso, que verifique, de forma imparcial, ciertos controles determinados por la Ordenanza.

Los esfuerzos de los conferenciantes por aclarar aspectos de la OGCLUA tropezaron con dos escollos, que no resultaron sorteados con pleno éxito. Uno, propio de lo farragoso del propio asunto, en el que no resultaban plenamente comprensibles -al menos, para los neófitos-. Los conferenciantes ofrecieron su mejor voluntad, pero se perdieron a menudo en galimatías que se nos antojaron aburridas.

El otro escollo apareció desde el público, y daría qué pensar. Fueron varios los intervinientes que apuntaron hacia la corrupción del Ayuntamiento en el tema de licencias y, en otro orden pero en la misma dirección, respecto a la falta de uniformidad de criterios que se estaban aplicando.

En fin, para no hacer la referencia muy larga, queden aquí apuntadas algunas frases de la Jornada, que los especialistas podrán ampliar o contrastar en foros especializados:

"Ahora la Comunicación previa no es una licencia, implique o no la realización de obras...El caso de la vivienda es un tema aparte, aunque se está trabajando en un refundido de la ONTLU (Ordenanza del uso de viviendas sin actividad" (Angel Rubio).

"Se exige un cambio de mentalidad respecto a las ECLUS. Se exige celeridad. Cuestan verdaderos esfuerzos que todo engrase, para que lal licencie esté en menos de un mes, pero se está cumpliendo" (Javier Aramayo).

"La agencia adolece de falta de medios, tiene necesidades informáticas y precisa rodaje" (Antonio Retamal)

Sobre el uso de placas solares en edificios

Las empresas de energía fotovoltaica están pasando momentos difíciles en España. En 2009, esa forma de energía limpia fue subvencionada con 2.600 Millones de euros, de acuerdo con una disposición legal que, en la pretensión de ayudar a su desarrollo había venido garantizando un rendimiento económico mínimo. En una coyuntura de creciente crisis, la seguridad de obtener una rentabilidad apetecible, motivó una dinamización de inversores que apostaron por las "huertas solares" no por impulso ecológico ni por afán de apoyo a la investigación, sino con intereses simplemente especulativos.

Así lo entendieron desde varios observatorios, alertando al Gobierno, que decidió cambiar el escenario, y decir digo donde había escrito Diego. La energía solar fotovoltaica que estaba regulada por el RD 661/2007, por el que se bonificaba con el 575 % el precio del KWh (0,44 €/kWh), pasó a regirse desde el 30 de septiembre de 2008 por el RD 1578/2008, que modificó las primas según la ubicación(en suelos: 0,32 €/kWh; en techos de edificaciones: 0,34 €/kWh), limitando, además, la potencia anual máxima que podría instalarse.

Esta medida gubernamental fue ásperamente criticada por el sector, que entendía que se estaba vulnerando el principio de irretroactividad, y que significaba la pérdida de confianza en los compromisos del Ejecutivo. La cuestión, claro, está en los tribunales.

Pero la actividad del sector fotovoltaico no se concentra en la litigiosidad con el Gobierno. Después del ajuste empresarial, que ha llevado a algunas empresas a la desinversión en esta forma de energía -caso de BP Solar, que cesó en 2009 sus actividades en la planta de fabricación de células de Tres Cantos (Madrid) y en la fábrica de montaje de módulos de San Sebastián de los Reyes (Madrid)-, se han creado otras, con algunos de los mimbres rotos y nuevas fuerzas.

Es el caso de ILB Ensol (del grupo suizo Helios), cuyos portavoces defienden que las instalaciones fotovoltaicas se encuentran cerca de alcanzar la paridad con el precio de la energía, y que en 10 o 15 años no necesitarán subvenciones.

Sacando pecho en la adversidad, los fotovoltaicos concentran, de momento, sus esfuerzos comerciales en las edificaciones industriales y de uso público, afectadas por el apartado H5 del CTE. "La aprobación del Código Técnico de la Edificación (CTE, RD 314/2006) ha colocado a España a la cabeza mundial en el uso de energías renovables" y "marca un antes y un después en el uso de estas energías en los edificios" (Así se hace notar en la Guía de Integración Solar Fotovoltaica", encargada a Conergy España por la DG de Industria, Ene´rgía y Minas de la Consejería de Economía y Hacienda de Madrid, editada en 2009).

El gran objetivo son las viviendas particulares. Para movilizar  este mercado, solicitan que se permita el autoconsumo y se elimine la barrera de la potencia mínima de 5 kW, obviando así, tanto la obligación de entregar la energía a la red y pagar la que se necesite a la tarifa oficial, como la de afrontar una inversión cuyo montante es disuasorio para un propietario de vivienda.

De eliminarse estos condicionandos, la "sensibilidad ambiental" facilitaría el que cualquiera pueda hacer el cálculo de la que le es posible obtener a partir de las placas que sitúe en el tejado de su casa, y analice el tiempo de amortización de la inversión en relación con lo que evite pagar a la compañía eléctrica.

Aseguran, para tranquilidad de ese propietario ecológico, la solidez de la tecnología de los módulos de silicio multicristalino -hoy, la más barata de todas y con agradable efecto estético-, que apenas necesitaría mantenimiento.

Como para tener la visión completo, hay que procurar escuchar a todas las partes, en la interesante Jornada organizada por la citada DG de la Comunidad de Madrid, el 28 de mayo de 2010, el responsable de Provisiones del Servicio de Generación de Unión Fenosa Distribución (Rufino Alberto Vigil ) aportó una visión menos idílica.

Entre otros aspectos, puso el énfasis en las dificultades de regular un sistema en el que hubiera miles de puntos de producción de energía con aportes insignificantes y, además, en el despropósito que supone que -en una estimación realizada por extrapolación de las que contabiliza directamente la empresa- existan solicitudes y registros de preasignación por 4.200 MW en todo el sistema, cuando las instalaciones que realmente se pueden avabar ejecutando en las cinco convocatorias no deben superar los 250 MWno llegan (un 5%).

"El registro de preasignación es una buen idea, pero no ha conseguido evitar la gestión de un número altísimo de solicitudes. Se estima que se realizarán 7000 solicitudes de las queápenas 200 llegarán a buen puerto. No se puede planificar así. Al día de hoy, están cubiertas las próximas 20 convocatorias. ¿Qué objeto tiene presentar tantas solicitudes? ¿Se es consciente del tiempo, coste y número de conflictos que se generan?...Vivimos en dos mundos paralelos"

Algo parecido se vivió con el "boom de la energía minihidráulica", que motivó que hábiles especuladores se apresuraran a registrar a su nombre cualquier salto hidráulico en el más remoto torrente de montaña, presentando proyectos surgidos de la churrera tecnológica.

(Nota adicional para curiosos pertinentes: En la península ibérica, el ángulo óptimo de inclinación de los módulos recomendable es de 30º -calculado como correspondiente a la latitud menos 10-; y según hace notar el arquitecto Fernando Navarro y Bidegain, las  paredes orientadas al este y al oeste de los edificios, deberían estar desprovistas de ventanas, para evitar el despilfarro térmico)

Sobre el testamento digital

Si llevamos una vida digital -en la que hasta podemos intercambiarnos presentes virtuales, comprar terrenos y erigir edificios con monedas que no tienen valor fuera de las fronteras de lo telemático (pero que debemos comprar, ay, como en todo Casino, en la caja, con dinero sonante)-, y le damos valor a lo que tenemos puesto en ella, puede parecernos pertinente hacer un testamento ad hoc.

Por supuesto, la mayor parte de lo que circula en la red no tiene precio, pero es el reflejo de lo que apreciamos: la amistad, el placer de comunicar y compartir, lo que nos gusta o disgusta, lo que preferimos hacer y, también, lo que hemos hecho y nos produjo satisfacción o disgusto. Es un elemento sustancial de nuestro currículum. Explica mucho de nosotros; puede que incluso más que lo que hemos hecho, que lo que algunos creen conocer de nuestro yo.

Esta idea tan simple fue lo que permitió a unos emprendedores de esos que encuentran oportunidades donde los demás solo vemos un papel en blanco,  constituir en California, que es el lugar del mundo donde hasta el más tonto hace relojes (obviamente, virtuales), una empresa que ofrece el servicio de recoger los bienes de un fallecido en la red y ofrecérselo a quienes haya dispuesto como sus herederos y legatarios.

El nombre de la empresa ha alcanzado ya inmensa publicidad y no vamos a repetirlo aquí. Se ha justificado su objeto social indicando que, en efecto, en el mundo virtual hemos ido depositando mensajes, fotos, escritos, datos, que tienen para nosotros un valor indudable y que nos interesaría -en general- que alguien recogiera, con debido respeto, reconociendo, sino su valor real, el valor sentimental, es decir, metafísico.

La fórmula del testamento digital es simple. No hace falta cumplir muchos requisitos, porque los normadores oficiales apenas si han asomado sus narices por el mundo que ya intuyó Platón, al que no podemos suponer ninguna idea acerca de lo que podrían hacer ni ordenadores ni telecomunicaciones. Basta indicar a quién/o quiénes dejamos cada uno de los elementos de nuestro espacio telemático, y la empresa se pondrá en contacto con ellos para que lo recojan con el debido respeto e, incluso, lo sitúen -si así lo admite el producto y hay dinero para ello- en el mundo real.

No sabemos quién avisará de la defunción del causante -¿bastará comprobar la inactividad de sus blogs, entradas en las redes sociales y correos durante un período, digamos, de uno o dos años? ¿deberá conectarse el registro civil con el registro de los servidores virtuales?-.

Es posible que haya que hacer la advertencia legal, ante cualquier fallecimiento, de que se investigue si el finado ha dejado algún tipo de herencia virtual, para evitar posteriores reclamaciones. No es tema baladí la cuestión de los derechos de autor de las producciones dejadas en la red, como copyleft, o como copyright con muy exóticas limitaciones o licencias.

Nosotros hemos ya hecho algo para facilitar el trago -¿amargo?- que supondría para nuestros seres más queridos recoger los trajes, tijeretazos, retales y recortes que hemos venido confeccionando, usando y destrozando en el mundo virtual. Hemos publicado nuestros Ensobrados en papel real. Cierto que no todos. Solo los de 2009.

Como venimos dándole caña a la escritura virtual desde 2006, habrá más de 1.000 Comentarios dando vueltas en busca de un momento de gloria: casi una Enciclopedia. En esos años hemos podido apreciar, no ya el valor de lo que nosotros hemos aportado (sería una petulancia estúpida), sino el inmenso valor de las creaciones virtuales de amigos e ilustrados desconocidos, descubrimiento que seguimos haciendo cada día. La red encierra un tesoro intelectual inmenso, creciente. Incalculable.

Habrá quien piense que, tirando de la misma línea, pueden imaginarse otros negocios -otros valores-, además del de recopilar testamentos para repartir direcciones de email, contactos de twitter, fotos digitales y conexiones a páginas web: por ejemplo, ofrecer una incineradora virtual, para borrar el rastro de nuestros escarceos por la red, eliminando hasta el menor vestigio -si posible fuera- de nuestro paso entre megas y kilobites.

Seguro que hay tipos listísimos que están haciendo la relación de posibles oportunidades en la red, poniendo precio al valor de nuestras ilusiones de comunicar, de comunicarnos.

Sobre lo que nos enseña Facebook

Por número de miembros, Facebook es ya el tercer país del mundo. Más de 400 millones de usuarios, de tipos de carne y hueso que se han dado de alta en esa aparente tierra de nadie iniciando una carrera sin final previsible que mezclará intimidades, aficiones, deseos y confesiones inanes, y que se habrá iniciado con solo aportar un par de datos personales.

Un país virtual, aunque muy bien enclavado en el mundo real. Ha creado ya una moneda propia y, como irónica pero seguramente con intuición precursora anunció Ana María Llopis, "el próximo paso será tener un gobierno".

¿Quién gobierna de momento en Facebook? ¿Se trata de una res nulius?. Pues no nos parece. No  creemos que Facebook, como las demás redes virtuales que tratan de poner sus banderas en el espacio de las comunicaciones, tenga ninguna intuición de gobernar, en el sentido de pretender unos objetivos generales a base de normativa y control. 

No estaba, desde luego,  la idea de control en el fundamento del invento feliz de Mar Elliot Zuckerber, que, mientras, con otros compañeros menos conocidos hoy,  se preparaba para entrar en Hardvard. Ellos solo pensaron que sería interesante poner en la red las fotos de sus colegas y amigos, para facilitar el trasvase de información inocente entre ellos y hacer circular en tiempo real los cotilleos que les pudieran interesar para pasarlo algo mejor en el campus universitario y en los pubs y residencias estudiantiles de los alrededores.

Facebook es un instrumento, no un fin. Y un instrumento de apariencia y usos simples, que tiene reune condiciones simultáneas para ser placebo, caballo de Troya o arma de conquista de efectos fulminantes. Desde su creación ha generado subconjuntos de relaciones a una velocidad que solo puede entenderse cuando el espacio -la distancia- ha perdido su valor de referencia, porque el tiempo (el denominandor) de las transacciones ha quedado reducido a una nadería.

Facebook ha conseguido trasladar a millones de personas la convicción de que el tiempo es un elemento de uso, que ha de ser incorporado a la vida propia como una utility más, un servicio del ser humano. La idea no surgió hace una década, no fue madurada en centros de investigación bien equipados, su efecto no se valoró por sesudos sociólogos expertos en sicología de masas. Fue puesta en el mercado hace solo un par de años, por unos jovencitos que sabían algo de programación y querían jugar a los amigos y a las familias con internet.

Creció rápido. En 2004 pusieron en marcha el proyecto, y en octubre de 2007, Facebook Inc vendió un 1,6% a Microsoft Corp por 240 Millones de dólares, prefiriendeo esta opción a la poderosa Google, lo que supuso, evaluando el cambio de manos en el mercado secundario, aceptar para Facebook un valor de mercado de 15 mil millones de dólares.

Lo que nos enseña Facebook es que, si se cambia él ángulo de visión de algo, lo podemos ver con posibilidades muy diferentes. Los más perspicaces, no están conquistando terreno en el espacio virtual. Que va. Están usando la información que hemos puesto a disposición de pasarlo bien con los amigos y conocidos para sacar un beneficio en el mundo real, desplazando a los intermediarios.

Eso también lo puso de manifiesto Ana Maria Llopis: "Asistimos a la ruptura de las intermediaciones sin valor añadido." Myspace, Gocompare, Moneyspare, etc. no buscan poner sus banderas en la red; quienes saben qué hacer con esos instrumentos, los emplean para colocar dosis de veneno letal en las relaciones mercantiles que detectan en el mundo real, y esperar el efecto del factor velocidad.

(Llopis citó a Tucídides, en la referencia que realizó éste a la democracia, a partir del Discurso fúnebre de Pericles (II,37) : "Nuestra política no copia las leyes de los países vecinos, sino que somos la imagen que otros imitan. Se llama democracia, porque no sólo unos pocos sino unos muchos pueden gobernar. Si observamos las leyes, aportan justicia por igual a todos en sus disputas privadas; por el nivel social, el avance en la vida pública depende de la reputación y la capacidad, no estando permitido que las consideraciones de clase interfieran con el mérito. Tampoco la pobreza interfiere, puesto que si un hombre puede servir al estado, no se le rechaza por la oscuridad de su condición."

No queremos ser impertinentes, pero la cita es extemporánea. Facebook no pretende una democracia. Instaura de forma natural una olocracia, permitiendo que algunos de los más avispados de sus usuarios-con móviles muy diversos, fundamentalmente crematísticos- incorporen sus artilugios a la rueda de la fortuna)

Sobre el diálogo como fuente de progreso

Escuchar al otro. He ahí el quid. Hablamos poco, muy poco, en España, con los que saben. Hay escasos foros en los que se pueda escuchar a los que saben. No se favorecen puntos de encuentro entre los especialistas. No hay diálogo, no hay discusión; no hay conclusiones negociadas, pactadas.

En cambio, recibimos continuamente mensajes de los que no saben, o saben muy poco. El espacio visible está ocupado por los que especulan, los que tienen la llave del escenario y la usan para hurtarnos información e incluso mentir, aplastando la ocasión de oir las opiniones de los que conocen el tema mucho mejor y estarían más libres para expresarlas sin condicionandos, ni políticos, ni empresariales, ni coyunturales.

Se miente, se oculta, se tergiversa, para protegerse. Se impide la expresión de los más capaces, o se les conceden espacios de actuación muy reducidos, para que el Otro -ese otro con mayúsculas, grande, que conforma la mayoría- no tenga la información con la que discutir las actuaciones que se le imponen. En consecuencia, la masa es cada vez más ignorante, está más distante de la razón, de las razones. Creyendo disponer de las claves, en verdad, nada sabe acerca de lo relevante.

¿Exageramos en este Comentario? Desgraciadamente, no. La distancia entre los que saben de verdad, -en profundidad, seria y objetivamente-, sobre algo concreto y el público general, ha crecido exponencialmente en muy pocas décadas. Y sigue creciendo.

Pretenden hacernos creer, los ilusionistas de su verdad, que estamos muy avanzados, que nuestra sociedad se encuentra altamente desarrollada, que dominamos más y mejor.

No hay que confundirse. No por conducir un automóvil más rápido o por disponer de un aparato electrónico más complejo somos más sabios. Nos pretenden convencer que la felicidad está en probar lo que desconocemos antes que en disfrutar de lo que tenemos; definen, a base de publicidad machacona, lo que debemos desear fervientemente.

Ni somos más felices ni más sabios. Por el contrario, somos tanto más ignorantes cuanto menos capaces somos de reproducir o comprender lo que necesitamos para desarrollar nuestra vida diaria, para reencontrar de forma autónomas aquellas situaciones con las que nos han acostumbrado a caracterizar nuestro disfrute.

Un grupo reducido de fabricantes de tecnología y aplicaciones ha llevado el desarrollo de sus equipos y máquinas a límites muy altos, pero, a nivel individual, cada vez sabemos menos de lo que hace falta hacer para mantener la esencia de lo que se nos ha hecho imprescindible para "ser felices". Somos crecientemente dependientes de otros, a los que no conocemos. 

Sabemos muy poco de esos dioses. Ignoramos sus móviles, sus relaciones, la forma cómo fabrican o realizan lo que compramos en los mercados muy globales, a precios de los que no podríamos calcular el beneficio económico que les proporciona, porque ignoramos los costes que los hicieron posibles.

Por no saber, ni siquiera sabemos bien la razón última que justifica nuestros salarios, porque no sabríamos calcular la rentabilidad de lo que ofrecemos con nuestro trabajo imprescindible para poder comprar el alimento -ahora no solo material, también espiritual- para seguir viviendo.

Por eso no nos preguntamos -tal vez ni siquiera deseamos conocer la respuesta- porqué el Banco en el que hemos tenido obligatoriamente que domiciliar nuestros ingresos y prácticamente todos nuestros gastos remunera a sus consejeros con honorarios millonarios, o porqué los ejecutivos de primer nivel en empresas privadas ganan veinte o cien veces más que nuestros representantes en la Administración pública; ni tampoco sabríamos explicar porqué ahora, que estamos tan desarrollados, tienen que trabajar los dos miembros de la pareja para ganar lo mismo que antes de la incorporación de la mujer al mundo laboral llevaba a casa solamente uno de ellos. ¿Tenemos que creer que hemos mejorado tanto la productividad como debería indicar ese feroz crecimiento de horas de "población activa"?

Nuestra visión del todo es muy pequeña. Como en la cadena de montaje que tan acertadamente ridiculizó Charles Chaplin, repetimos un esquema que se nos ha impuesto, miles, millones de veces, con la preocupación fundamental de obtener un salario a fin de mes que nos sirva para refugiarnos en alguna otra parte, si es posible con otras gentes, preferiblemente lejos.

Si lo analizamos bien, no pertenecemos a esta sociedad: la utilizamos, porque nos hemos convencido de que ella también nos utiliza.

Este nuevo lumpen burgués al que pertenecemos, con sensaciones de libertad bastante ficticias, con poca cultura real -esa que permite filosofar, para ser independiente- y mucha documentación imposible de clasificar, no sabe dialogar -¿no le interesa?-, por lo que solo se siente cómodo asistiendo a espectáculos masivos, en los que su participación se reduce a aplaudir, chillar, saltar, sin compromiso.

Si considerada la situación a escala personal es grave, a nivel de colectividad o país, es terrible.

¿No ha advertido el lector que no hay apenas preguntas cuando se inician los debates en público?. Cuando se abre el turno de preguntas después de una conferencia, en un simposium, pocas veces alguien se anima a hacer una pregunta. Y frecuentemente, el que pide la palabra, lo hace para pronunciar una conferencia, contar su propio rollo, escucharse él mismo.

Tenemos que hablar más, en diálogo con los otros; lo que significa, interactuar, escuchar, y construir conjuntamente. Saber los porqués, nuestros y de los otros.

Que los que se encargan de tomar decisiones, conozcan mejor lo que hacen los de su mismo sector y lo que necesitan los de sus complementarios, especialmente, lo que moviliza a sus competidores. Que los políticos y personajes de los llamados creadores opinión, en lugar de dogmatizar y vender doctrina, ofrezcan humildad y diálogo. Que, especialmente los mediocres, reconozcan que nadie tiene la solución, porque no es individual, sino colectiva. Que se apeen de sus pedestales para ensuciarse con la realidad.

Párense a escuchar a los demás, carajo.

Porque va a llegar el momento -¿ha llegado ya?- que mientras estamos concentrados en ver el circo que nos han preparado -¿quienes? ¿por qué?-para divertirnos, se levanten las rejas del coliseum en el que nos habíamos creído partícipes de una fiesta en nuestro honor, y nos demos bruscamente cuenta de que los próximos que vamos a ser pasto de las fieras somos nosotros: el hasta entonces complacido/complaciente público.

Sobre el fomento del espíritu emprendedor

En España tenemos insuficientes emprendedores. Xavier Verdaguer, creador de Innovalley Inc, instalada en el Sillicon Valley y dedicada al diseño de ropa y complementos -con aportaciones singulares que los hacen diferenciables en los mercados de consumo- lo achaca a la falta de cultura de la innovación, a la falta de prestigio social del emprendedor, al miedo al fracaso, a la penalización social del que ha tenido éxito y, en fin, a la ausencia de una actitud mental positiva.

El sabe bien de qué habla. Después de crear varias empresas en España, se fue a Estados Unidos para comprobar in situ que lo que aquí le llevó diez años de esfuerzo para conseguir la madurez de un proyecto, allí le ocupó solo 5 meses. Prudente y coherente con su mensaje positivo, expone que en España no le faltó el apoyo de la Administración, consiguió subvenciones y créditos  y sus proyectos -¡siete!- alcanzaron el éxito.

Pero en Estados Unidos las cosas son cualitativamente muy diferentes. "Hasta mis vecinos se interesaron por invertir en el proyecto, al saber que yo tenía una empresa."- confesó Verdaguer, que había sido invitado para contar su experienciapor la representación de la Comisión Europea en Madrid, y el Gobierno de Navarra, a dar una conferencia en la Jornada sobre Europa 1020, el día 27 de mayo de 2010- "Allí es muy común que gente que tiene ahorros de 100.000 o 200.000 dólares los dedique a proyectos, propios o de sus conocidos". Dos de los mayores Fondos de pensión americanos invierten un 10% en start-ups, algo inconcebible para las conservadoras mentes  europeas.

Allí es, sobre todo, ese centro mundial de concentración de creatividad que es el Sillicon Valley, en California, "en donde está el sueño americano por la excelencia".

Las cifras tampoco resisten la mínima comparación. En España, solo el 10% de quienes han estudiado un MBA quieren ser emprendedores, frente al 90% norteamericano. Del total de fondos, la investigación realizada por el sector privado es de solo un 29,8%, frente al 80,5% USA y el 61% de las inversiones en capital-riesgo mundial provienen de allí.

La Jornada estuvo muy bien planteada, con ponentes que ofrecieron su visión y versión de lo que habría que hacer. Después del almuerzo, las sesiones de la tarde -escasas de público- ofrecieron, tanto en las presentaciones como en el coloquio, una muestra de la realidad del panorama educativo español. Por ello, resultó en buena medida complementaria de la dedicada a innovación.

Tomás Calleja, de McKinsey&Co, con datos de un reciente estudio realizado por la firma de la que es socio, reconoció que "con los datos de los índices de educación en España hubiéramos echado varias veces al consejero delegado encargado de la firma, porque en los años 1970-2004 no se ha conseguido ninguna mejora significativa en los resultados".

Ni el tamaño de la clase, ni siquiera el gasto educativo, parecen tener importancia significativa en los resultados (el análisis se refería a estudios primarios). Para Calleja, la cuestión clave es considerar a la educación como "un servicio, y enfocarla como tal. "No puede pensarse en que se está dando un buen servicio si tus clientes solo están satisfechos en un 30%". hay que atender a la interacción entre el que da y el que recibe la prestación.

Todas estas consideraciones llevan a Calleja a proponer la mejora de la calidad de los profesores, la revisión del proceso de enseñanza, la persecución del éxito con todos los niños educandos y seleccionar a los directores de los centros educativos por sus cualidades como gestores "para mejorar los resultados de los alumnos", y no por otras cualidades.

Otro conferenciante, Pablo García Ruiz, profesor de sociología en la Universidad de Zaragoza, incidió en aspectos ya tratados por Verdaguer: "Aunque 8 de cada 10 entrevistados reconocen que el emprendedor es el responsable principal del desarrollo económico, trabajamos con el lastre que considera al emprendedor como un aprovechado (62%) lo que le concede un bajo prestigio social (42% frente a la media euopea del 65%).

"Hay que cambiar de las clases teóricas, incluso con case study, a proyectos concretos, en los que los alumnos sean capaces de ejercer su creatividad y lanzarse a la acción, con experiencias de compromiso", afirmó García Ruiz.

Pero la intervención más provocadora fue la de Xavier Prats, director de Política de Empleo en la DG de Empleo, Igualdad de Oportunidades y Seguros Sociales. Ya había dejajdo consstancia de su sentido del humor al expresar, al tomar el micrófono que "después de esta presentación"  (la había hecho Javier García Cañete, del Grupo de Expertos de la Fundación Europea Sociedad y Educación, muy consciente de su papel de moderador-provocador) "yo también tengo ganas de oir lo que voy a decir".

Para Prats, hemos copiado la obsesión jacobina por la excelencia de los franceses sin saber a qué nos conduce, estamos despilfarrando recursos para formar ciudadanos más frustrados y trabajamos ocn esquemas trasnochados, como el creer que los países emergentes están compitiendo con mano de obra barata y no progresivamente con más inteligencia.

Su momento cumbre fue cuando comparó los rectores de las Universidades de Salamanca y Rotterdam. "No los conozco, pero ambos dirigen Universidades de similar antigüedad, sus páginas webs empiezan con saludos similares y fotografías de Erasmus, pero seguro que el primero es un hombre, nació en Salamanca, estudió en Salamanca y vive allí; en tanto que el rector de Rotterdam es una mujer, ha trabajado y vivido en múltiples sitios y no es de Rotterdam, en donde posiblemente no ha hecho sus estudios". 

En efecto, Paulina van der Meer Mohr, rectora de la Universidad de Rotterdam, es abogada, y trabajó en varias empresas a lo largo de su carrera profesional, no circunscrita, ni mucho menos, a la docencia.  Daniel Hernández Ruipérez, rector de Salamanca, catedrático de Geometría y Topología, estudió y se doctoró en Salamanca, su patria chica; sobre sus otros méritos académicos y profesionales puede el lector curioso utilizar el enlace de este Comentario.

Sobre la Europa 2020

"Europa 2020" es una comunicación de la Comisión Europea, del 3 de marzo de 2010 COM(2010)2010, que se subtitula "Una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador".

El documento propone como objetivos principales de la UE para 2020, conseguir que el 75% de la población entre 20 y 64 años esté empleado, que se invierta el 3% del PIB en i+d, alcanzar el objetivo 20/20/20 en materia de clima y energía, reducir el porcentaje de abandono escolar al 10% y kigrar que el 40% de la población más joven tenga estudios superiores, además de sacar a 20 millones de personas del riesgo de pobreza.

Es mal momento, desde luego, para que la UE saque pecho alardeando de nuevos objetivos, tanto por la situación de crisis económica, que ha obligado a tomar medidas insólitas en defensa de la moneda europea común, ycomo porque los llamados acuerdos de Lisboa, tomados en marzo de 2000, analizados diez años después, han sido totalmente incumplidos.

La Comisión Europea y el Gobierno de Navarra han reunido el 27 de mayo de 2010, en la sede de Madrid (Castellana, 42) a un grupo de expertos para debatir sobre un amplio programa de propuestas, que abarcaba tanto la innovación, como la energía verde , como la educación y el empleo, bajo el epígrafe "EU2020, desafíos y futuro".

La convocatoria resultó en éxito, sino tanto de público (el Salón de actos tenía en los momentos de máxima asistencia, y durante el almuerzo, unas 70 personas), sí de nivel e interés de las ponencias y de los intervinientes desde la Sala.

Ls conferencias del primer panel -innovación- resultaron provocadoras, en especial, la de José Albert, Director de ICA2, que combinó presentaciones de vídeos -en uno de ellos se le veía a él mismo, confeso ingeniero técnico aeronáutico y piloto- lanzándose como "paquete" con un paracaidista profesional.

Ana María Llopis, de Ideas4all, repasó críticamente la situación de la innovación en Europa y en España: "Nuestra economía e infraestructuras no son suficientemente resilients" (perpeables). Frente a indicadores endogámicos tradicionales para determinar el progreso de la i+d -GDP, financiación gubernamental, número de publicaciones, Premios Nóbeles locales, grupos unidisciplinares, etc- resaltó la importancia de otros, que reflejen la permeabilidad de los esfuerzos y su concentración en áreas estrategicas y de futuro: financiación privada, excelencia de las Universidades en el ranking internacional, Premios Nóbel inmigrantes, atracción del talento, participación femenina, integración en nuevas redes sociales, etc.

Por cierto, Llopis  se remitió a la reciente conferencia de Andreu Más Colell en la Fundación Del Pino, en la que caracterizó los parámetros que hacen a una Universidad más excelente, y que van, justamente, en la línea de concentrar centros, atraer capacidades, valorar docentes, e internacionalizar al máximo los contactos y trabajos de investigación.

Sobre las vulnerabilidades del garantista

El escenario será global, pero los actores son particulares. A nivel de Estado, como no todos se avienen a jugar con las mismas reglas, aquel que, de forma unilateral, porque así se lo impone el sentido ético de su ciudadanía al establecer un marco democrático y garantista con el que juzgar a todos, los propios como a los extraños, es más vulnerable.

¿Suena a verdad incómoda? Pues así son las cosas. Hablamos de terrorismo y de la mayor impunidad para cometer actos delictivos. El enemigo de nuestra tranquilidad, aquel al que le apetece disfrutar de nuestras propiedades y bienes, no viene hoy con las banderas desplegadas, no se le ocurre declarar abiertamente una guerra santa, no pertenece a una estructura organizada.

Hemos escrito en otras ocasiones acerca del poder de las multinacionales, o sobre las desigualdades de manejo de los resortes del mercado, o sobre los Estados dominantes y los comparsas en el panorama internacional. Hoy no nos referimos a esta situación, sino a quienes preparan sus actuaciones, a sabiendas de su debilidad, al margen de la ley y del respeto a cualquier norma, utilizando toda la fuerza de que son capaces para conseguir sus objetivos. Son el "enemigo difuso" de nuestra tranquilidad.

No tienen problemas en infringir cualquier barrera, llegado el caso, pero saben muy bien que, si, por su mala suerte, son apresados, se verán amparados por las garantias de un Estado de Derecho. Están en guerra con nosotros, y nosotros, puesto que no tienen entidad para ser considerados enemigos, les otorgamos protección a sus derechos como lo haríamos con cualquier otro ciudadano.

"Hacemos partícipes a nuestros oponentes de los derechos y de las garantías de que disponen nuestros ciudadanos. Tenemos modelos garantistas (en las actuaciones de nuestros militares en el campo internacional) más propios de una acción judicial. Y hasta que no modulemos mejor el derecho a aplicar, estamos echándonos encima una vulnerabilidad".

Lo dijo, en una brillante alocución de apenas 20 minutos, el vicealmirante español Juan Francisco Martínez Núñez, -también físico y matemático- , una mente lúcida en temas de estrategia militar, como dejó patente el 25 de mayo de 2010, invitado por la revista Jurídica Militar, con el tema "Las Instituciones ante los retos del Siglo XXI. Una visión desde las Fuerzas Armadas y el Poder Judicial".

El encuentro constituyó una ocasión de oro para practicar lo que se echa de menos en este momento: el intercambio distendido de ideas y reflexiones entre profesionales con altas responsabilidades en diversos campos, que, precisamente por gozar de criterios claros y experiencias concretas no tienen problemas en expresar lo que creen que habría que hacer para mejorar lo que tenemos y lo que es necesario defender para no perderlo.

En este caso, entre magistrados y militares de alto rango (además del ponente citado, el Presidente de la Sala V del TS, Angel Calderón, y el magistrado de la Sala I, José Ramón Ferrándiz y el Director de la Revista Jurídica Militar, José Alberto Fernández Rodera, magistrado él mismo de la Audiencia Nacional).

Un regalo para quienes aprovechamos la ocasión de estar allí, en el marco especial de la Gran Peña (Gran Vía, 2, Madrid). Porque para poder tomar decisiones, para decidir si se está o no de acuerdo, hay que conocer los argumentos de los que están confrontándose a diario con la realidad que otros pretenden tal vez estar planificando desde los despachos. La cuestión merece, por supuesto, una reseña más amplia, a la que dedicaremos posteriores comentarios en este Cuaderno.

Sobre la evolución de los focos de atracción sexual

Sin ánimo de realizar un estudio sociológico, pero la proximidad del verano, que se acompaña con crecientes calores, cambia los atuendos, especialmente de las mujeres occidentales que, más afectadas que los varones por las subidas de temperatura, se aligeran de ropa para andar más cómodas, desprendiéndose de algunas prendas y reduciendo el peso de la totalidad.

Por supuesto, no son ellas las únicas en sufrir la presión del calor reduciendo peso, según una ecuación empírica que bien podría traducirse por Q.P = cte, siendo Q la temperatura Kelvin predicha por el experto de la tele (adecuadamente transformada desde grados Celsius o Fahernheit) y P el peso propio y de la vestimenta (en kilogramos o libras), descontadas los zapatos y la bisutería. No son las únicas, pues no se puede decir que sean pocos los varones que, con el mismo pretexto térmico, cambian la franela por el lino y el zapato de cordón por las sandalias de rejilla.

Lo que pretendemos que ocupe la atención de este Comentario frívolo, no es lo que queda cubierto en tiempos de calor, sino lo que se descubre, y por qué se hace el deshabillé, e incluso para qué, si fuera exigida tanta profundidad de análisis.

Empezamos nuestra crítica, para que se comprenda mejor la intención, sobre la ostentación de piernas -peludas o mondas- que hacen algunos tipos del sexo masculino (al menos, por natura). Tal exhibición (desagradable a la vista, en general) no parece tener mucho que ver con estar más fresco, sino con serlo.

Por cierto -si se nos permite la disgresión, porque no viene a cuento- causa sonrojo ajeno ver a un peludo casposo en camiseta acompañando a una dama cubierta y recubierta con varias capas de ropa y una pañoleta recogiendo hasta la última brizna de sus cabellos, ofreciendo de este modo ambos a pública contemplación sus confesiones, miedos, actitudes de dominio y solapadas creencias.

Volviendo al predio. Unas piernecillas asomando desde unos pantaloncetes cortos hasta llegar a unos zapatos náuticos no deben producir frescor al cuerpo de su dueño, y, desde luego, no causan escalofríos de pasión, sino más bien, repelús, muy especialmente si el propietario es uno de esos cincuentones o sesentones que parecen haber descubierto su lado exhibicionista con el declinar de la edad y la potencia.

En el caso de las féminas, la forma de vestirse en los calores tiene algo que ver con la edad, aunque no solo. Las jovencitas desde 12 a 17 años lucen en estos tiempos de confusión unas minifaldas -no encontramos quizá la denominación adecuada- cuyo principal objetivo es enseñar el máximo de pierna, con el reto de que no se vea la parte inferior de sus braguitas.

Si alguna se viste con pantaloncito o pantaloncete, será cuestión a destacar en ese atuendo que deberá colocarse la cintura de forma tal que se enseñe el comienzo superior de  aquella prenda citada en el párrafo anterior, antes tenida por íntima, y que su color ha de hacer juego o jugueteo con la que tiene por función ensalzar los senos, propios o inventados, que también ha de dejarse traslucir, por si las dudas de la capacidad económica de su portadora.

Tiempos aquellos en los que, por lo que nos han contado, nuestros bisabuelos se emocionaban al ver unos tobillos del sexo contrario y que, yendo algo más allá, como se nos dice en boca de Don Fabrizio, señor de Lampedusa, hacían el amor con la luz apagada y sin despojarse de los camisones. Tiempos estos en los que cualquier actriz o actor de carácter no se librará de una escena de sexo explícito, sea cual sea la historia que se nos quiera contar y venga o no a cuento con el guión.

No podemos sacar conclusiones de este despliegue de lo que hace un par de decenias se considerarían impudicias, que hoy habrán de ser vistas como exhibición normal y hasta arriesgaremos el ser calificados como atrasados, obsesos y viejunos. Quede solo constancia de que el enseñar más cuerpo para estar más fresco es un error de concepto.

Porque, a menudo, lo que se enseña desnudando el cuerpo ante desconocidos es el plumero del que no sabe muy bien en qué consiste el atractivo mayor de una persona. Eso sí que lo saben las señoras de esos treinta años que van de los 30 a los 40, que se enfundan en unos pantalones ajustados a la cadera y en unas blusas combinadas que dejan el campo justo a la imaginación sin comprometer la compostura.

Sobre el PIB, la generación de residuos y otros indicadores de prosperidad

Creemos que fue Sebastien Godinot, del WWF -World Wild Fund (1) -, quien lo recordó en su ponencia sobre los Mejores Instrumentos para la Política Ambiental Europea, el pasado 20 de mayo de 2010: El PIB es un índice muy engañoso, y no sirve para reflejar con veracidad el estado de crecimiento económico de un país.

Por ejemplo, un vertido de petróleo como el del Exxon Valdez (e incluso, un fenómeno devastador, como el huracán como Erika) pueden ser "buenos" para mejorar el PIB, porque el trabajo de los voluntarios, la movilización espontánea de recursos, y la pérdida de biodiversidad que provocan no quedan registros en términos económicos; solo aparecen los mayores ingresos en los sectores de producción de dispersantes y medios de limpieza, transporte, restauración, etc., que son los indicadores que reflejarán los datos oficiales y las estadísticas.

El país, sin embargo, se habrá empobrecido claramente: paisajes destruídos, y recursos de las economías familiares y empresariales que se habrán esfumado tratando de paliar el desastre.

La producción de residuos es otro indicador engañoso. Durante décadas, los recolectores de basura calculaban sus perspectivas de negocio según la generación esperada de desechos urbanos. Los países desarrollados alcanzaban -se estimaba en los 80 del pasado siglo- producciones de porquería superiores a los 2 kg/día, en tanto que los países más pobres no llegaban al medio kg per cápita (en basura doméstica).

La UE produce actualmente unas 250 mill. de t de residuos domésticos (300 a 350 mill. de t según otras estimaciones); a raíz del indicador de producción por habitante, iríamos camino del subdesarrollo, puesto que la producción unitaria declina ligeramente; pero, la verdadera conclusión es que se ha conseguido avanzar en la concienciación ciudadana sobre la forma de gestionar estos residuos, y las compañías de servicios urbanos están dando buena cuenta de esta preocupación cívica, aumentando sus beneficios.

La incorporación de los costes ambientales a los procesos y el aumento de la capacidad de recuperación y reciclado en residuos urbanos no nos debería engañar respecto al valor de este indicador: producción per cápita de residuos totales. No estamos en la Unión Europea en situación de estar ahí muy orgullosos, y por eso la Comisión ha situado algunas luces de alarma. En 2006 se estima que la UE habrá  producido los 1,3  billones (mil millones) de t de residuos (6 t por persona y año), de los que un 50% siguen yendo a los vertederos, con enormes diferencias en el tratamiento de aquellos en los 27 estados miembros.

La Unión Europea  exporta, además, basura, y lo hace de forma creciente. Las exportaciones de residuos de papel han crecido un 550% en el período 1995-2005 y, en conjunto, desde 1997 a 2003, se pasó de las 2,5 mill de t de residuos exportados a los 8,3.

Es por ello por lo que Tony Zamparuti, consultor de Milieu Ltd, quien también intervino en la Sesión, abogaba por la creación de una nueva agencia europea para el mejor control de los residuos. Contaría con 50 profesionales y un presupuesto de 16,4 mill de euros anuales. En el debate posterior, aparecieron opiniones para todos los gustos. El nuestro es que la basura debe ser mejor monitorizada, aquí y en Pernambuco. Porque nos estamos cubriendo, y a velocidad acelerada, con la mierda de nuestro feroz desarrollismo.

Basta echar una mirada alrededor y, si el lector viajara con un microscopio electrónico, obtendrá aún mayor información: la biodiversidad se desplaza hacia el mundo de las bacterias y los virus -y de los procariotas-, reduciendo la representación de seres vivos en el terreno de los vertebrados y, en general, de los eucariotas, gracias al mimo con el que nos aplicamos en generar cada vez más y más complejos residuos, cuidando, eso sí, de que no se acumulen en nuestros patios traseros, especialmente si resultan visibles al ojo desnudo.

También resultan patentes las técnicas más utilizadas: la deslocalización hacia los sitios en donde la mano de obra sea más barata y la legislación menos exigente, la maximización del beneficio y aprovechamiento de los vacíos de fiscalidad, y la masiva explotación de recursos naturales obviando límites éticos y estéticos, entre otras. Ahí también se podrían encontrar posibles engañosos ngindicadores de nuestra aparente "prosperidad".

(1) En España, Adena y Adena WWF hasta el 2009, en que pasó a llamarse, simplemente WWF, como en otros 100 países, funcionando como una Asociación con Estatutos acogidos a la Ley 1/2002 de 22 de marzo.

Sobre la miseria de ser rico

Ahora que se ha despertado la polémica sobre la cuestión de subir los impuestos a los ricos y, por tanto, de empezar concretando qué es ser rico, habrá que recordar que a quienes tienen mucho no les gusta la luz.

Un registro sencillamente escalofriante de la riqueza en España lo proporcionan los datos respecto al impuesto sobre el Patrimonio. Fue suprimido en el 2008, porque todo el mundo parecía estar de acuerdo que además de no servir como financiador de las Comunidades Autonómas -que eran las Administraciones Públicas a las que se encontraba transferido-, dada su baja entidad recaudatoria (1.240 millones de euros anuales), resultaba que infringía el principio sagrado de evitar la doble imposición y, para más inri, actuaba como factor que invitaba a la ocultación y a la inactividad de la riqueza.

Las cifras del impuesto sobre el Patrimonio venían a reflejar que contribuyentes con patrimonios superiores a 1 millón de euros (o sea, nada) no llegaban a ser ni 100.000 (87.471 personas)

Es bien cierto que la benevolente y errónea calificación de la propiedad urbana y, no digamos, rústica, infravalora entre una quinta y una vigésima parte la realidad del mercado (al menos, antes del descalabro provocado por la crisis más reciente), pero maravilla que alguien se pueda creer que, ricos, lo que se dice ricos -según el presidente Rodríguez Zapatero y alguno de sus ministros- haya tan pocos en España.

El asunto nos parece que está, más que en sacarles algo de tajada a los ricos oficiales para que tapen los agujeros causados en el tejido capitalista por las burbujas y latrocinios financieros-, en saber cómo podemos obligar a los que consigan tener más, para que, aquello de lo que no puedan disfrutar, porque no les quepa más ni en lujos, ni en viajes, ni en fiestas, ni en cacerías, -que todo es gasto y bienvenido sea su retorno al flujo del dinero-, no se lo lleven a paraísos fiscales ni lo oculten en patrimonios rústicos o inmobiliarios infravalorados, sino que lo reinviertan en el sitio en donde han conseguido esas plusvalías, para que podamos todos seguir creciendo.

Ahí está el quid de la cuestión. ¿Tienen los ricos obligaciones por haber acumulado más dinero? ¿Los grandes patrimonios históricos deben considerarse inamovibles, sin preocuparnos de la rentabilidad social que se obtiene de ellos?. ¿Las rentas del trabajo merecen más penalización respecto a las rentas del capital, por la mayor facilidad en controlar las primeras respecto a las segundas?

Expresado de forma drástica: Si creemos que los muy ricos son los mejores impulsores de la economía y que las multinacionales y las grandes empresas privadas lo van a hacer mejor que las administraciones públicas, renunciemos a tener un Gobierno, volvamos a la época feudal.

Si a nuestra gestión de los recursos la llamamos democracia, actuemos en consecuencia. Si estamos convencidos de que la iniciativa privada tiene como objetivo propio el mayor enriquecimiento de sus promotores, y, si no hay otros controles, utilizará todas las oportunidades para evadir obligaciones, que la Administración pública controle esos desmanes previsibles, dirija la actuación preferente del desarrollo, impulse nuevos sectores y negocios como un agente más, el principal, de la economía.

Algunos parece que han olvidado que un Gobierno nos representa a todos. No a la mayoría. A todos.

Esa premisa dota a nuestros gobernantes de la máxima capacidad de actuación, pero les obliga a ser fieles a la verdad, leales a sus pueblos, informados como el que más. Los intereses de todos no pueden sucumbir jamás ante la miseria de ser rico por haberse olvidado del principio de que quien más tiene, tiene también la responsabilidad de administrar de forma óptima la rentabilidad de sus bienes en beneficio de todos. No es propietario, es depositario del fruto de nuestros esfuerzos y del rendimiento obtenido por las generaciones anteriores.

Sobre los gorriones y la política ambiental europea

Sobre los gorriones y la política ambiental europea

Hay menos gorriones en las ciudades y, sobre todo, en los campos. En el Día Internacional de la Biodiversidad -los 21 de mayo-, la Unión Europea este año ha elegido como símbolo el gorrión. Los seres humanos podemos vernos representados en los gorriones, porque todas las especies nos encontramos amenazadas en nuestra existencia; la biodiversidad ha disminuido debido al deterioro ambiental, y la especie humana está entre las que parecen abocadas a su extinción muy inmediata.

No somos los únicos perjudicados, aunque a otras especies parece irles bien. Hace tiempo que nos han abandonado la mayoría de los pitoreales, las oropéndulas, los ruiseñores. Pero es cierto que hay más gaviotas reidoras en nuestros vertederos de tierra adentro y urracas y palomas en los parques de tierra afuera.

Aunque no se ven muchas truchas pintarrojas, hay balsas con carpas, peces gato y gambusias que son una delicia para la vista. La biodiversidad se concentra, favoreciendo algunas especies sobre otras. Las grandes ciudades pueden tener hasta dos ratas por habitante; por las noches, las cucarachas y hormigas toman posesión de nuestras viviendas para hacerse con los desperdicios de nuestra comida.

Y, en fin, en lo que no vemos: las bacterias y virus gozan de buena salud.

La Dirección General de Calidad Ambiental española actuó de anfitriona de una Jornada de reflexión sobre "Mejores Instrumentos para la Política Ambiental Europea". Tuvo lugar el 20 de mayo de 2010, en el Salón de Actos del Ministerio de los tres Medios. Fue muy interesante, aunque, inexplicablemente, apenas había asistentes. Después de la pausa para el almuerzo (al que fuimos obsequiados por la Adminstración anfitriona) no quedaron más que los conferenciantes y cuatro gatos.

Fue una lástima, porque, además de que quedó un tanto en entredicho ante los invitados la capacidad de convocatoria del Ministerio, resulta que el tema y el tratamiento que dieron al mismo los ponentes fueron del mayor interés. No tiene, por ello, sentido, destacar a ninguno de los ponentes, porque todos expresaron ideas muy atractivas, en el objetivo de Mejorar la Regulación ambiental de la UE (Bélgica y Hungría son las sucesoras de España en una Presidencia algo adulterada por los Acuerdos de Lisboa del organismo), y de conseguir una Mejor implementación -rectius, diríamos nosotros, implantación- de la política de la Unión en ese campo.

Tuvimos ocasión de charlar, en los entreactos, con Barbara Dewulff, de Bruxelles Environnement y con John Seager, del Better Regulation Group of the EPA Network, además de con Ignacio Monfort, Consejero delegado del ISR, por lo que no ocultamos que lo expresado a continuación no responde exactamente a las ponencias, sino al trasfondo de la Sesión y, por supuesto, a nuestras propias apreciaciones.

Ante todo, hay que expresar que la Unión de Comerciantes que está en el trasfondo de la creación y sostenimiento de la Comunidad Europea, ha evolucionado, por razón del trabajo de la Comisión y de sus principales impulsores, hacia una generadora de legislación, por la vía, tanto de Directivas, como de Recomendaciones y Decisiones.

Esto tiene importantes efectos sobre la competitividad de las empresas y la percepción por los sectores industriales de las medidas legislativas que se adoptan, especialmente en el tema ambiental, en seguimiento de un espíritu de liderazgo ético mundial que viene asumiendo, sin demasiado éxito hasta ahora, la UE en los foros internacionales.

Dewulff expresó que la reducción del marco regulatorio  -tomó como ejemplo el de los residuos- es imprescindible. No se trata de disminuir el control, sino de hacerlo más coherente, inteligible para los actores, y evitar redundancias o contradicciones en la interpretación por los Estados miembros. En el caso de España, además, la complejidad toma caracteres de esperpento, debido a la cesión de las responsabilidades ambientales a las Comunidades Autónomas, que han creado una parafernalia de disposiciones que hace, incluso a los expertos, prácticamente imposible su seguimiento y cumplimentación.

En el año 2007, había en la UE, en residuos, 9 Regulaciones, 19 Directivas, y 37 Decisiones, que creaban una genuina inseguridad jurídica, con esporádicas revisiones y calendarios para su efectividad no siempre bien definidos. Faltan, además, aspectos sustanciales, como los relativos al reciclado, a los bioresiduos, a los residuos de Construcción y Demolición (C&D) o a los aparatos electrodomésticos, así como a la concreción de lo que llaman los expertos EPR (Extended Producer Responsability)

(seguirá en otro Comentario)

Sobre cuestiones candentes del derecho de la energía (y 3)

Con este Comentario concluimos la reseña -con matizaciones propias y según nuestro singular criterio selectivo- que hemos realizado días atrás de la ponencia del Consejero de Estado Enrique Alonso, en las II Jornadas Pedro Meroño organizadas por la CNE. Invitamos al lector que, para encontrar la continuidad del tema, se dirija primero a los dos artículos anteriores.

1. Sobre las Cuestiones candentes del derecho de la energía

2. Sobre Más cuestiones candentes del derecho de la energía

6. Ayudas al carbón-

Alonso es de la opinión de que se ha calculado mal el rendimiento que iba a obtenerse ante las demandas de electricidad, energía y, entre todas las fuentes energéticas, del carbón. El decreto 134/2010 (Procedimiento de resolución de restricciones por garantía de suministro) se aplicó sin modificar el Plan de Ayudas al carbón, afectando al mercado eléctrico.

Acogiéndose al art. 25 de la Ley 54/97, que permitía al Gobierno establecer "procedimientos compatibles con el mercado de libre competencia en producción", para favorecer la participación del carbón nacional hasta el 15% de la producción de energía primaria con destino eléctrico, se ordenó al operador del sistema (OS) incoporar nuevas restricciones a la optimización del mix energético.

Al tiempo, se modificaba el cálculo de los saldos de derechos y obligaciones de pago a las instalaciones afectadas, pretendiendo compensar su lucro cesante, lo que fue detectado por la Comisión Europea como incompatible, obligando a cambiar el texto en este punto a solo dos semanas de su publicación.

El Consejo de Estado, expresó Alonso, "no hace política energética, y solo expresa opinión sobre lo que se le ordene", y por eso dejó indicado que había que decidir entre decarbonización del sistema o mantenimiento delas ayudas para el carbón nacional, pero no se podía sostener la producción de este recurso con ayudas permanentes.

7. Energías renovables.-

El RD 661/2007, regula la producción de energía en régimen especial (renovables), sustituyendo al RD 436/2004. Se garantiza para las nuevas instalaciones, a partir del 1 de enero de 2010 un tir del 9%, apreciándose, en el criterio de Alonso, que el mercado parece estar descontando el repunte del riesgo regulatorio.

Iberdrola Renovables, por ej. está cotizando con descuento del 15% (valor de compra: 4,52 €; valor suelo 3,70 €; Acciona cotiza con descuento del 33% (valor de compra: 137,11, valor suelo 124,1), destacando su perfil de riesgo operativo y financiero.

(Alonso parece haber seguido en este punto el Comentario de Banesto de 19 de abril de 2010, cuya transcripción literal es:

“El Gobierno estaría ultimando un nuevo marco regulatorio para las energías renovables para antes de verano. Al parecer el Gobierno estudia la posibilidad de poder aplicar el recorte de primas con carácter retroactivo si con la nueva retribución sigue habiendo una rentabilidad razonable “ estamos viendo todas las opciones jurídicas, aunque la retroactividad no está sobre la mesa “. El Mº Industria cuenta con que antes del verano se haya actualizada toda la retribución que afectaría sobre todo a la fotovoltaica con recortes estimados de primas del -20/-25% mientras que la eólica sería la menos afectada.


Valoración. Desde el punto de vista regulatorio, recordamos que el Gobierno, tal como contempla el actual RD 661/07, está abriendo ahora el primer periodo cuatrianual de revisión de las tarifas y primas de las renovables que cuando concluya se aplicará, sin carácter retroactivo, a las nuevas instalaciones en operación a partir del 1-1-2012 “garantizando siempre unas tasas de rentabilidad razonables “(7%-9%e TIR). La no retroactividad de la revisión de las primas está garantizada por ley actual y no creemos que el Gobierno vaya a romper la seguridad jurídica del sector.

En cualquier caso, también queremos mencionar que el repunte de riesgo regulatorio que el mercado parece estar descontando no afecta a nuestras valoraciones suelo que se basan en hipótesis más conservadoras que las que el mercado estaría descontando (i.e €1,55mn EV/Mw eólico –con tarifa fija 20 años y 8%e TIR). Por compañías, Iberdrola Renovables (Comprar, p.o €4,52) está cotizando con un descuento del – 15% vs. €3,70 valoración suelo, EDPR (Sobreponderar, p.o €8.7) cotiza con un descuento del -16% vs. €6,87 suelo y Acciona (Comprar, p.o €137,1) es la compañía que cotiza con el mayor descuento del -33% vs. €124,1 valoración suelo, destacando su mayor perfil de riesgo operativo y financiero (75% valoración es renovables, 25% otros negocios, x6,5 Deuda neta /Ebitda)”. (Transcrito de Banesto))

 8. Centrales nucleares (Nukes), ¿sí o no?

El debate nuclear estaría abierto en falso, porque no están internalizados los costes de la energía nuclear. "Ninguna empresa puede pretender haber internalizado los costes de tener a un observados durante 500.000 años frente a un depósito nuclear". Enjuicia Alonso a Enresa como "una empresa muy mal gestionada, desde el punto de vista de la estrategia de lo que debería hacerse en la gestión del siglo XXI"

9. Vehículos ecológicos y Edificios energéticos.

El Plan de impulso al coche ecológico es confuso, sin que pueda deducirse claramente lo que se está aprobando con él. No se indica nada en la Memoria, y en el Preámbulo únicamente se indica que es una ayuda para el mercado automovilístico, que es el objetivo real.

En cuanto a los llamados edificios energéticos, subsiste la indeterminación del responsable de la obtención del certificado energético. Pregunta Alonso: "¿Es el propietario, o la Comunidad?". Si se entendiera que son las Comunidades de Propietarios, la regulación carecería de "pies y cabeza", provocando la paralización de todas las transacciones de viviendas hasta que se consiguiera el acuerdo de todos los vecinos, siempre problemático. Una consecuencia de "las técnicas regulatorias sin detalle".

10- Eólica marina y biocombustibles.-

La cuestión acerca de la energía eólica marina la polariza Alonso con una pregunta incisiva: "¿Cómo puede una Ley pretender proteger el medio marino, si éste se puede desproteger por una Dirección General de Pesca autonómica?". Además, si se observa el mapa de ubicaciones eólicas marinas preferenes coinciden todas ellas con las de máxima protección offshore; tampoco se ha dilucidado jurídicamente si las Comunidades Autónomas tienen atribuciones sobre su litoral marino.

En cuanto a los Biocombustibles, Alonso se pregunta si La Directiva del 23 de abril de 2009 (RED), que obliga a incorporar el 10% de energía renovable al transporte, afecta a la seguridad alimentaria, debate que no se puede obviar. Aconseja, como elemento clarificador, leer el Informe de marzo de 2010 del Consortium Atlass  "Global Trade and Environmental Impact Study of the EU Biofuels Market". La especulación sobre los biocombustibles se está disparando: Galicia es ya una prueba de ello.

En fin, una apasionante ponencia, llena de actualidad y calor, la que nos proporcionó Enrique Alonso, una de las mentes más lúcidas del panorama jurídico-energético español de este momento, y que esperamos haber resumido sin grandes errores, para satisfacción e información de nuestros lectores. El derecho de la energía, en efecto, está candente: quema.

Sobre la rehabilitación como utility

Decir que donde hay una necesidad hay un negocio, no es una perogrullada, sino una ingenuidad. El negocio se puede plantear solo si existe alguien con solvencia para poder pagar por la satisfacción, total o parcial de la necesidad; y la necesidad puede ser real o provocada.

La rehabilitación urbana es una denominación genérica que abarca varios aspectos con el mismo vocablo. En las zonas antiguas de las ciudades, la rehabilitación supone, en la práctica, la reconstrucción completa del edificio, dejando muchas veces solamente la fachada y, en no pocos casos, reproduciendo mal que bien la antigua fisionomía, en un engaño al ojo y al cerebro del urbanita y del turista.

El abandono de los cascos históricos por una población que desea la comodidad de la periferia, dotada de infraestructuras y mejor ambiente, ha dejado a las almendras urbanas tradicionales, -allí donde tuvo su origen la población-, con el destino de ser durante el día por empleados de oficinas bancarias, lugares de comida rápida y/o típica y comercios multiproducto y sus clientes (que son los artífices de esa rehabilitación), y por la noche, refugio para desarraigados y turistas despistados, que conviven a diferentes niveles de la calle con residentes residuales de viejos edificios de bajas rentas que esperan su desmoronamiento o su compra por alguna cadena multinacional.

Pero la rehabilitación de edificios tiene más derivadas, al menos en España. Durante los años de desarrollismo del tardofranquismo -años 50 a 70- se pusieron en pie muchas viviendas -la inmensa mayoría, acogidas al esquema de "protección oficial"- que no cumplen el vigente código técnico de edifícación y necesitan algo más que una revisión estructural o, cuanto menos, importante, que obligaría a desalojar a sus habitantes mientras se hacen las obras de acondicionamiento.

Por otra parte, la aplicación de criterios de ahorro energético obliga a pensar en la rehabilitación parcial de un número importante de viviendas, construídas incluso en épocas recientes, que son focos de despilfarro de lo que ahora, por fin, entendemos como bien escaso, que es la energía.

La cátedra BP de la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid ha reunido el 17 de mayo de 2010 al arquitecto Carlos Pezzi y a Valentín Alzaya, Director de Medio Ambiente de Ferrovial, para hablar de rehabilitación de edificios. Pezzi habló -con ese lenguaje ágil y directo que es su particular patrimonio- de que "al Gobierno y al público en general les cuesta hablar de rehabilitación masiva, pero son múltiples los edificios que no cumplen con las normas de aislamiento técnico y acústico". Por supuesto, también le preocupa la falta de sostenibilidad de las ciudades.

Alzaya puso cifras al problema de la rehabilitación, considerándola como un eje sustitutivo (parcial) a la pérdida de actividad y empleo en el sector de la construcción. La rehabilitación de 250.000 a 400.000 viviendas al año le parece un objetivo necesario y posible, que generaría del orden de 180.000 a 2990.000 empleos y ahorrraría entre 8 y 13 millones de t de CO2 equivalente en tres años, activando un volumen de mercado de 9.000 a 14.000 millones de euros.

¿Quién lo pagaría?. Alzaya esbozó la solución. "Convertir la rehabilitación en un servicio público, con un marco de financiación público-privada". Ferrovial está interesada y tiene ya ejemplos concretos de la puesta en pie del modelo. Pide la reforma del marco legal para generar certidumbre y que la rehabilitación energética la pague, en parte, el propietario o inquilino, manteniéndole la factura actual eléctrica (el ahorro iría para el constructor)  e incluyendo en el paquete la gestión de "otros servicios" (se entiende, agua, residuos, depuración, etc.).

Sobre la digestión de las energías renovables

La determinación del Gobierno socialista de convertir a España en paladín de las energías renovables, siguiendo las orientaciones de un equipo de expertos liderado -en lo que se conoce- por Domingo Jiménez Beltrán, Joaquín Nieto y Green Peace, entre otros convencidos de que el fin del mundo está próximo, si no se toman medidas inmediatas para reducir drásticamente la producción de gases invernadero, está teniendo y tendrá consecuencias que van aflorando, como cuerpos arrojados al océano.

No estamos en contra, por supuesto, de estas energías, sino que defendemos la claridad y profundidad técnica de las decisiones que se adopten, porque la ocultación de las dificultades no beneficia más que a los ignorantes y a los aprovechados de esa ignorancia.

España es prácticamente una isla energética, y la gestión de unas energías -como la éolica y la solar- que tienen una producción discontinua y poco controlable, genera dificultades especiales al sistema. Necesitamos las energías renovables, por supuesto, -son una fuente limpia, autónoma e inagotable-, pero no podemos ignorar los costes de su integración y, mucho menos, las dificultades técnicas que hay que superar para hacer efectivos los objetivos que se hayan fijado políticamente.

Pocas personas más cualificadas para hacer el análisis que Alberto Carbajo, director general de operación de Red Eléctrica Española, quien pronunció el 18 de mayo de 2010, en el Claustro de la Escuela de Minas de Madrid, invitado por el CEMA, del que es vocal de su Junta Directiva, una conferencia esclarecedora sobre la gestión de las energías renovables.

Como buen profesional, Carbajo no hace crítica de las instrucciones del Gobierno, sino que se limita a expresar las cuestiones que deben solventarse, dentro de una clara posición favorable a la incorporación de las energías renovables al sistema de producción eléctrico. ("Necesitamos las energías renovables porque nuestro sistema actual de producción es insostenible; son fuentes propias; la inversión está hecha y generan riqueza a nivel local, favoreciendo el desarrollo").

Las dificultades de integración de las renovables y, en particular, de la eólica, provienen de la variabilidad de su producción -estacional y también diaria-, y, tampoco conviene olvidarlo, de la variabilidad de la demanda que, en España, tiene un consumo valle relativamente bajo que coincide, con frecuencia, con la mayor producción de esas energías verdes, lo que provoca los llamados "vertidos de energía eólica", ya que el sistema no puede absorber el exceso.

La cuestión presentada no es la única de las que afectan a la gestión de las eólicas. Desde luego, con vientos superiores a 25 m/s los aerogeneradores, por motivos de seguridad, deben ponerse "en  bandera" -como sucedió con el huracán Klaus, por el que llegaron a perderse 7.000 Mw en 90 minutos).

Más importante aún que esta limitación estructural a la utilización de los vientos mayores, debe considerarse el hecho de que la preferencia de integración de las renovables al sistema y las fluctuaciones del consumo, obligan a mantener "al ralentí", dispuestas para su entrada inmediata al sistema, las instalaciones de ciclo combinado. Eso es así porque se tardaria en arrancar unas 5 h una instalación de ciclo combinado, y las caídas de producción de las eólicas como los incidentes -huecos de tensión, unos 1.200 anuales- de la red tienen que solventarse en milisegundos.

El objetivo de llegar a 40.000 Mw de producción eólica en 2020 creará incógnitas sobre el comportamiento del sistema, que obligarán a incorporar medidas de acompañamiento, de naturaleza técnica, económica y jurídica. Afectará al rendimiento esperado de las instalaciones de ciclo combinado, que se verán sometidos a mayores costes de mantenimiento -mayor número de arranques y paradas- y a una drástica reducción de las horas de funcionamiento (que pasará a ser de 1.500 a 2.000 h anuales).

Afectará igualmente a la generación y absorción de los bombeos previstos con el objetivo de compensar los excesos de producción en horas valle. Se ha analizado que con  los 18.000 Mw ya instalados se hubiera podido disponer de 4.000 Mw adicionales de bombeo. Habrá que realizar simulaciones precisas para estudiar el comportamiento con una producción éolica doble, y definir dónde se van a ubicar los 5.700 Mw adicionales de bombeo que prevé el Gobierno en su Propuesta de mix eléctrico 2011-2020 (con una generación eléctrica de renovables del 42,3%, equivalente a  178.000 Gwh y a una demanda valle de 300 a 340 Tw/h).

Una interesante reflexión, desde el conocimiento, la propiciada por Alberto Carbajo, que fue aún enriquecida en el debate, en donde se expresaron algunas de las preocupaciones del sector.

 

Sobre la investigación y el desarrollo económico

La investigación podría definirse como el proceso sistemático por el que se pretende encontrar la solución a un enigma.

Condicionados por los mensajes políticos, seguramente muchos pobladores de los países semidesarrollados, como España, pueden creer que investigar es clave para el desarrollo. Realmente, a menudo se habla de "investigación y desarrollo". Ministerios, centros de experimentación y departamentos de empresa combinan en sus siglas lal i+d de este aforismo.

A nivel de un país, no lo vemos tan claro. Los enigmas aún abiertos para el ser humano son tan numerosos, que dedicar medios sin otra orientación a investigar, no servirá para mejorar otro desarrollo económico que el de los afortunados que hayan sido elegidos para vestir la bata blanca (intelectual o física). 

El desarrollo económico de un país nos parece, por el contrario, esencialmente ligado a dos ejes: la disponibilidad natural de recursos y la consecución de una élite intelectual y moral que consiga dinamizar, de forma persistente, la combinación de los factores de producción básicos (trabajo, capital y materias primas) en proyectos expansivos.

Podemos llenar la pizarra de falsos ejemplos con los que se intente engañar en la demostración de que el dinero dedicado a la investigación ha producido logros fundamentales para la Humanidad. En realidad, los avances sustanciales en la técnica y en las humanidades han sido resultado del azar, de un trabajo individual -o de un grupo restringido- desarrollado incluso en penuria, a veces incluso, con desconsideración o menosprecio por parte de otros.

No será necesario -suponemos- extenderse sobre los equipos de investigación, los centros de desarrollo y los laboratorios de gran proyección teórica, que han sido creados a bombo y platillo en este país, y que han sucumbido en el olvido, dispersos sus investigadores, oxidados y rotos sus caros equipos y desconocidos sus prometidos resultados brillantes.

Si queremos un país que supere la frontera entre el subdesarrollo y los países avanzados tecnológicamente, dotemos de calidad y medios a alguna de nuestras Universidades. No podemos a todas, pero concentremos nuestra potencialidad en unas pocas. Estamos haciendo lo contrario, dispersando efectivos entre 17 comunidades autónomas, creando cátedras y centros de investigación en cada esquina, pretendiendo acuerdos empresa-Universidad sin rumbo cierto y, en fin, despilfarrando lo poco que tenemos.

(Nota: Habíamos pretendido realizar el Comentario a la conferencia del catedrático de la Pompeu Fabra, Andreu Mas-Colell que pronunció en la Fundación Rafael del Pino el 17 de mayo de 2010.

El presidente de Barcelona GSE, miembro en el Centre Europeen de Recherches no estaba en su mejor día, y resultó bastante ininteligible su discurso, que alcanzó más brillantez en el coloquio. En esencia, estamos de acuerdo: Hace falta construir una base científica fuerte y el impulso político tiene que ayudar a orientar las lineas de la investigación preferente, apoyando lo que funcione bien y cuidando los modelos organizativos, para que no se produzcan despilfarros.

Menos teatro, en suma, y más continuidad, animando y dando apoyo a los mejores -para lo que hay que generar mecanismos que los detecten con objetividad-, y dejarse de sustentar fantasías, plumajes y oropeles, que solo sirven a quienes los lucen)

Sobre el fútbol como manifestación de la desigualdad

La Liga española ha cerrado el 16 de mayo de 2010 uno de los capítulos más desgraciados de su historia. Dos equipos -Barça y Real Madrid- han manifestado una superioridad aplastante respecto a los demás que competían en la misma división. Quizá para algunos fue emocionante comprobar que hasta el último partido no se estaba plenamente seguro acerca de cuál de esas dos formaciones deportivas podría alzarse con el título liguero.

Pero para los jugadores, técnicos, responsables y, sobre todo, para los seguidores, de los restantes equipos de la competición, no había habido tal espectáculo. Saber que vas a perder ante equipos cuyos presidentes y promotores manejan millones como quien lava, y ante figuras que están cobrando cien veces más que tú para humillarte, no te da satisfacción alguna.

Por eso, creemos que o se corrige la situación, o el fútbol español ha entrado en un camino muy peligroso. No hay que estar feliz de tener una competición en la que hay dos equipos formados por jugadores capaces de hacer filigranas propias de arena circence con el balón en los pies y otros catorce -o dieciocho- que tienen que luchar entre sí por la permanencia en la categoría.

Y ni siquiera es posible recurrir a la previsible alegría de vencer al contrario cuando esos equipos de atletas excepcionales salen a sudar la camiseta fuera de España. No. La experiencia de este año ha venido a demostrar que, cuando esos equipos que se pasean como apisonadoras por los campos españoles, se ven en la tesitura de enfrentarse con los campeones de otras ligas, en certámenes internacionales, no obtienen tan buenos resultados como cabría esperar de sus éxitos en la competición española.

Esas figuras conquistadas a golpe de talón, que asombran con sus florituras en los campos de los equipos mucho más modestos de la geografía española, demuestran los vacíos en su preparación, incluso desvelan su falta de motivación, y les cuesta mucho ganar y, al cabo, se comprueba que, chocando contra un igual, deben resignarse a saber perder.

Esta es la enseñanza. Hay que favorecer que todos los equipos de una misma competición lo hagan, más o menos, en igualdad de condiciones.

Si, amparándose en que las reglas son iguales para todos, se consiente que dos equipos dispongan de prácticamente todos los medios publicitarios, se repartan entre ambos los derechos televisivos, construyan estadios para albergar ciudades enteras, y utilicen desde sus cuevas de influencia todos los resortes para convertir un deporte en maniobra de acumulación de poder y dinero, ya no hay que hablar de deporte, ni de espectáculo. Ni siquiera de negocio.

Nos da la impresión de que estas reflexiones no son ajenas a las que se deben estar haciendo en los cuarteles del Barça y del Madrid. Hay que sacar conclusiones si se ha visto que estos equipos capaces de obtener cien puntos en la Liga nacional, cuando compiten en igualdad de condiciones, lo pasan mal como cualquiera. 

Crece el riesgo de que incluso la afición de esos dos equipos acabe cayéndose de la burra, y, por eso, sus presidentes y principales accionistas, que han visto en el fútbol un estupendo negocio publicitario, ponen esa cara de pocos amigos cuando sus deportivos frankestein pierden en las competiciones extranjeras, porque ven sus inversiones en peligro.

Devolvamos al fútbol la dignidad de un espectáculo deportivo, recuperemos las canteras locales, ayudemos a los equipos modestos a salvar sus economías y premiar a los jóvenes deportistas de sus barrios.

(Nota para poco informados en fútbol, a pesar de que un 10% de la información diaria de los media españoles se dedica a este deporte: En la Liga 2009-2010, el Barcelona solo perdió 1 partido de 38 jugados; la diferencia entre el Madrid y el Valencia, siguiente clasificado, es de 28 puntos; el Xerez, último clasificado, terminó con 65 puntos menos que el Barça.)

Sobre injusticias, venganzas y amiguismos

El proceso penal al que se está viendo sometido el ahora suspendido Juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, y que está suscitando adhesiones emocionales -sobre todo, a lo que parece, entre izquierdistas republicanos, pero, naturalmente, no solo de ellos- ha puesto sobre el tapete del juego democrático la cuestión de las injusticias de la justicia.

El periódico El País del 16 de mayo de 2010 recoge una carta abierta al imputado Garzón, que le dirige, ni más ni menos, que el Presidente del Congreso de los Diputados, José Bono (afectado él mismo por una campaña de turbia catadura que apunta hacia las formas y modos en que consiguió un importante patrimonio), escrito que no tiene desperdicio.

No lo tiene -desperdicio-, por lo que refleja de los recovecos, hasta ahora desconocidos por los demás mortales, que llevaron al superjuez al estrellato político -una simple cena en la que el entonces apolítico confesó a Bono que era "un progresista sin partido... que quiere ayudar a los que más necesitan", y tampoco, porque, mutis mutando, el escrito se asemeja, sabiendo leer entre líneas, a un abrazo de oso; porque si bien el político de carrera desea al juez profesional suerte en su andadura entre jueces politizados, apela a una solución salvatífera inasumible para un agnóstico (Así termina la carta pública: "Ah, y que Dios (te) ayude porque el diablo trabaja duro contra ti").

La cuestión podrá ocupar, cuando se ventile hasta su vericueto final, muchas páginas de las hemerotecas de este -con harta frecuencia- miserable país en el que, incluso, es posible promover una acción popular para darse de baja como español, como se sugiere en ese divertimento colectivo que es Facebook.

Pero no queremos entrar en este juego, sino en otro.

Este. La democracia ha introducido, aquí, una perversión muy específica. La que ha conseguido poner en pie fórmulas de acceso a los puestos clave -política, judicatura, direcciones de empresa privada como pública, funcionariado universitario, ministerial, regional o local- a gentes que han obtenido sus puestos en concursos públicos, con aparente trasparencia que los hace inamovibles, y que, en la puritita verdad que nunca se descubrirá, han servida para otorgar carta de credibilidad al resultado de un proceso que estaba amañado.

Sabemos ahora, amigos como enemigos del juez de Garzón, del presidente Camps, del presidente Bono, del superjuez Varela, de Patatín y de Patatán, que hay que guardarse la ropa aunque tu puesto sea, en principio, muy seguro, porque puedes encontrarte con que te sieguen la hierba bajo los pies y, creyendo estar en zona incólume, te encuentres con que has hecho enemigos que están dispuestos a esperar el momento más inoportuno para decidir que has prevaricado creyendo ser un experto en leyes, que te has enriquecido entre sombras de sospecha y marcas de relojes aunque seas socialista del más puro pedigrí o creas haber hecho más por tu provincia que el propio Jaime Primero y te hayas hecho un par de amiguitos del alma con esfuerzo.

Por no decir, también, de los juicios que puedes merecer, cuando tus decisiones como juzgador pasan a ser analizadas por el público, si te parece que hay que acoger una propuesta de un sindicato postfascista que quiere que no se remueva la mierda del país, porque hay una ley de punto final que deja en las cunetas a los muertos de la guerra incivil.

Puede que se haya abierto la veda de descubrir que estábamos cerrando las heridas de esta democracia en falsete. Que hay muchos catedráticos que han formado sagas de figuras con el mismo apellido, que para ganar unas oposiciones es más importante que el currículum el que cuentes con amigos del alma en los tribunales o que para ganar un concurso público hay que contar con saber untar en los sitios precisos el engranaje del poder.

Da mucha pena saber que eso es lo que hay, y que para descubrir un cabo de la manta, no es cosa de que los poderes públicos hagan lo que deberían hacer, sino que se toquen las teclas adecuadas en los momentos oportunos para que, de pronto, se quede con el culo al aire alguien que, hasta entonces, se pensaba que era un modelo de actuación, un campeón de la democracia.

Todas estas cuestiones excepcionales que han surgido a la palestra y que involucran a personajes de la izquierda como de la derecha, ponen, en realidad, el dedo en la llaga, de lo que está sucediendo: no importa la verdad, nadie tiene que estar seguro si le fallan los amigos y, en fin, lo que mueve a las instituciones -palabritas aparte- no es la ética universal, sino los más oscuros intereses de los que se han aupado con el poder y no están dispuestos a abandonarlo, porque juegan en otra división, diferente a la de quienes nos conformamos, ajenos a amiguismos, partidos, fobias, filias, ideologías o propósitos, a sacar adelante la propia vida.

Visto de esa manera, debemos estar felices, al estar libres de que nos puteen los compañeros de profesión cuando llegan al convencimiento de que no somos uno de los suyos.