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Al Socaire de El blog de Angel Arias

Movimientos para controlar algunos núcleos de confusión en la fusión nuclear (2)

(Este Comentario es continuación del anterior, con el mismo título, y hace exclusivamente referencia a la Conferencia pronunciada por Carlos Alejaldre en la Fundación Ramón Areces el 7 de febrero de 2012 y a las notas, con mis comentarios personales, recogidas entonces)

El proyecto ITER cuenta en la actualidad con siete miembros: China, Unión Europea, Japón, India, Corea, Rusia y Estados Unidos, con un equipo de 299 profesionales y un staff de apoyo de otras 171 personas, procedentes de 26 nacionalidades, que se entienden "en algo parecido al inglés".

Las instalaciones se ubican en Cadarache (Francia), en un área de 60 Ha; solo la obra civil costará del orden de 12.000 Mill. €. La construcción tiene un carácter gigantesco: el complejo se elevará a 40 m sobre el suelo, con excavaciones hasta 20 m en el subsuelo. Como, por su peso, las bobinas superconductoras no podrán ser transportados por carretera -si bien se ha construído una carretera especial desde Marsella-, se está levantando un edificio in situ solo para la fabricación de estos elementos.

La participación de Europa, en tanto que anfitrión, es del 45%, aunque, como el 90% del valor de construcción del ITER se cumple con contribuciones en especie, y están referidas a una unidad de cuenta fictia (el iter unit account, iua), es difícil calcular el coste real. La contribución europea, estimada inicialmente en 2.700 Mill €, se  valora actualmente en 6.600 Mill. €. En todo caso, el personal propio del proyecto no tiene control más que sobre la contratación del 10%.

Los países participantes en el proyecto se han repartido, de acuerdo con este esquema de colaboración, diferentes partes del reactor. Cada país ha creado su propia agencia de suministro doméstico. Por ejemplo, Japón deberá entregar las bobinas y el digestor; se han fabricado hasta ahora 80 t (15.000 km) de cable superconductor, correspondiente a 4 bobinas toroidales.

En esencia, el Carlos Alejaldre no ve problemas tecnológicos que impidan el éxito del ITER, ya que "todas las tecnologías provienen de la indstria y el reactor adapta las capacidades ya existentes. Desde el punto de vista de la física -que siempre nos puede sorprender- los resultados validan lo que hay detrás; incluso se puede esperar un resultado positivo (a mejor)".

Como responsable justamente de la calidad, Alejaldre se refirió con firmeza a la exclusión de los riesgos de incendio derivados del complejo cableado. "Están cubiertos todos, tanto internos como externos", y la demo de funcionamiento real evaluada por el CSN, que abarca los peores casos posibles, ha venido a probar que "el impacto mayor que puede provocar (el mal funcionamiento) es similar, e incluso menor, al de la exposición a la radioactividad natural".

En cuanto al suministro de tritio (obtenido a partir de litio, por bombardeo neútrónico), la central de Cadarache se abastecerá "inicialmente del mercado, a coste ciertamente muy elevado", trayéndolo de Canadá, donde se produce con reactores tipo Candu (CANadá Deuterio Uranio), que usan uranio natural como combustible. No se prevén dificultades de abastecimiento, existiendo reservas potenciales de litio, incluso para 1.000 centrales nucleares de fusión en funcionamiento, para 1 millón de años.

Respecto a los residuos, Alejaldre califica la cuestión como "extrínseca", ya que existen materiales que deberán mejorar su resistencia y todos los elementos dell reactor con contaminación  radioactiva podrán ser reciclados en un máximo de 100 años.

 

(continuará)

 

Movimientos para controlar algunos núcleos de confusión en la fusión nuclear

Fusión y fisión nuclear son dos fenómenos basados en la aplicación de la misma fórmula, que tuvo la genialidad de plasmar Albert Einstein de una manera tan sencilla que todo el mundo retiene: E=mc2. Pero ahí terminan las similitudes.

Los reactores de fusión son quemadores nucleares, en los que se introduce un combustible (isótopos de hidrógeno, deuterio y tritio) que nunca podría reaccionar por sí solo, en pequeñas cantidades, y poco a poco.

El 7 de febrero de 2012, dentro del ciclo "Ciencia para Directivos", que se inauguraba por la Fundación Ramón Areces de Madrid, Carlos Alejaldre explicó la situación actual del proyecto ITER (International Termonuclear Experimental Reactor). Antes, Raimundo Pérez Hernández, Director de la Fundación, nos había presentado el objetivo del ciclo: "exponer los logros de la vanguardia científica para que se aprovechen los empresarios".

Federico Mayor Zaragoza, en sus palabras iniciales al acto, como Presidente del Comité Científico de la Fundación, había animado a presentes y a ausentes a "saber atrevernos", dando un giro al Sapere aute ("atrévete a saber") que él recordaba haber leído en el frontispicio de la Universidad de Oxford, en 1966, cuando llegó a esa ciudad para perfeccionar sus conocimientos de bioquímica. 

La conferencia de Alejaldre fue muy interesante. En tanto que Director General Adjunto responsable de Seguridad y Calidad del reactor (Safety, Quality and Security), tiene una visión completa del proyecto ITER y, en tanto que experto en tecnologías de fusión-hizo su tesis sobre los reactores inerciales de fusión, proporciona respuestas a muchas dudas y delimita con rotundidad las fronteras de otras que aún no podemos resolver.

Para quienes no estén al tanto de los riesgos económicos -que no de los técnicos- del proyecto ITER, será conveniente indicar aquí que existen dos líneas de trabajo principales en relación con el procedimiento base para conseguir la fusión nuclear.

En la fusión nuclear por confinamiento inercial (FCI), la primera fase de la operación ("confinamiento") implica crear un medio denso, bombardeando, hasta hacerlas implosionar, esferas de deuterio-tritio con haces de láser; ese medio explosiona, finalmente, por efecto de la propia reacción de fusión nuclear (segunda fase).

En la fusión nuclear por confinamiento magnético (FCM), las partículas del plasma, cargadas eléctricamente, son sometidas a un campo magnético muy elevado en un espacio reducido, en donde se produce la reacción. Este es el método aplicado en el ITER.

Ambos procedimientos son competidores entre sí y aquí se abre una grave incógnita que, en el coloquio -moderado por Xavier Pujol- quedó reflejado con crudeza. Algunos de los países que colaboran en el proyecto ITER están utilizando los conocimientos que se obtienen del mismo, -y que se están compartiendo por convenio, sin restricciones-, para avanzar en el perfeccionamiento de las tecnologías, tanto de confinamiento magnético, como para acelerar los conocimientos para la explotación industrial de la metodología de confinamiento inercial.

El procedimiento inercial no precisa, según sus defensores, de inversiones tan altas para su puesta en práctica con resultados inmediatos. Científicos de Estados Unidos, por ejemplo, han anunciado encontrarse en disposición de poner en funcionamiento este método en solo cinco años.

La tecnología inercial ha alcanzado un rápido desarrollo por sus aplicaciones al "sector de defensa" (v. la rama de Livermore, dentro de la Universidad de California, ya con 60 años de investigación en bombas termonucleares). China, por su parte, está desarrollando su proyecto autónomo y ha dejado claro que no participa en el ITER por motivos altruistas, sino por la necesidad de obtener energía para su desarrollo, siendo la fusión uno de los medios.

No preocupa -o al menos, dice no preocuparle- esta situación a Alejaldre, quien presentó el calendario actual del ITER, que proyecta en un plazo más largo la obtención de resultados que permitirían su aplicación industrial: En 2020, se estará en situación de fabricar el primer plasma (con cierto retraso, debido a que el accidente de Fukushima afectó a alguno de los proveedores); en 2027 se entrará en la fase de producción de Deuterio-tritio.

Sobre la base de que el experimento ITER resulte un éxito, el primer reactor de fisión no experimental estará en funcionamiento hacia el 2035/2040, probablemente en China, demandando unos diez años su construcción a partir de la confirmación de resultados. El impacto para atajar el riesgo de cambio climático será, por tanto, "prácticamente nulo", pues antes de 2050 no se podrá contar con el número de instalaciones suficientes. 

(continuará)

Historias de tigres y gacelas (y 8)

Historias de tigres y gacelas (y 8)

"Vivimos en un mundo en que nada es real, pero todo es posible", fue el mensaje mágico de Giovanni Xueref, Presidente de Hello Kitty Magic, cuya profesión principal es la de ilusionista.

La conclusión, que el conferenciante extrajo al final de su charla, después de haber quemado una servilleta de papel que se convirtió, en sus manos, por auténtico arte de birlibirloque, en un billete de 50 euros, podía ser firmada por las prestigiosas escuelas de negocios. Sirvió, desde luego, para ilustrar perfectamente lo efímero y sutil de las "claves del éxito" que eran perseguidas, como objeto de seducción, por la provocadora Jornada que he pretendido glosar en estos Comentarios.

Como sucede siempre después de haber visto una buena película de ciencia ficción, al espectador le cuesta volver a la realidad, y necesita que el aire frío de la noche le dé en la cara, para reconocerse otra vez.

Las hienas, según uno de los reportajes, supongo que básicamente novelados, con las que los cámaras desplazados a las llanuras de Africa nos ilustran de los comportamientos animales, utilizan tres técnicas diferentes para atrapar a sus presas:

1. Agotar a la víctima, turnándose sucesivamente, por tramos. No importa que las primeras no tengan éxito, porque, cuando el objetivo, exhausto, crea haber alcanzado la libertad, se encontrará con un miembro de la jauría que le cortará el paso, definitivamente. Los fracasos de las anteriores se convertirán en éxito del conjunto. ¿Cuántas empresas de éxito se han construído sobre el fracaso de otras?. No hay más que entender cómo las crisis obligan a la venta de activos, aún perfectamente válidos, pero depreciados por la coyuntura, de la que se aprovechan quienes mantienen su liquidez.

2. Llevar a la víctima a un lugar del que no tiene escapatoria, actuando en ordenado tropel, conduciéndola hasta un sitio en el que no le quedará otro remedio que enfrentarse a su destino terminal. ¿Cuántas empresas no se han visto abocadas al cierre, por causa de la consistente bajada de los precios por parte de quienes tienen capacidad para resistir económicamente, hasta que eliminan la competencia de los pequeños comercios, de los autónomos, de los independientes?. La actuación en solitario, debilita las fuerzas y nos expone a los peligros de las empresas grandes, de las corporaciones multinacionales, siempre atentas a absorber a quienes les pueden hacer la competencia, aniquilando o incorporando a sus estructuras -antes de que crezcan más- a los emprendedores e investigadores con éxito incipiente.

3. Avanzar en abanico, ocupando todo el espacio de posible huída de la víctima, de forma que, cuando ésta crea encontrar una salida lateral, se hallará con uno de los miembros de la jauría, que la abatirá, en benficio de todos. ¿Por qué no construir un modelo de éxito a base de generar interacciones entre las empresas de un sector, actuando de forma complementaria, en lugar de tratar de competir en campo abierto, de manera individual?. Las experiencias de grupos de empresas que se coordinan para cubrir entre todas, de forma competitiva, un sector o alcanzar la perfección en una gama de productos, ya no son idea de gabinete. Se trata, en fin, de que cada una se especialice en la fabricación, con las tecnologías más avanzadas y los menores costes, de uno o varios de los elementos que se integrarán en el ensamblaje final.

Cuando salí a la calle para dirigirme al metro, con el cerebro estimulado por las ideas de brillantes conferenciantes que nos habían contado sus propias experiencias y propuestas, recordé una de las frases de Alvaro Uribe, ex-presidente de Colombia, en su alocución de apertura del Congreso: "Bogotá llora, pero no se rinde".

Fue su propuesta, después de un encuentro con periodistas y familiares de las víctimas, cuando se le exigía, a raiz de la explosión de un coche (carro) bomba en el Club El Nogal, la modificación de su estrategia de firmeza ante los desestabilizadores.

Uribe, en su cálida disertación, adornada con el verbo fluido de un español perfecto, expuso otras razones para explicar su política, que "había dejado semillas, aunque no un Paraíso" (en sus palabras: "derramar impuestos a los mayores patrimonios", "generar múltiples iniciativas a la inversión", "introducir estímulos generales y sectoriales, aunque vinculados -atados- a la inversión", "promover un sindicalismo de participación", "conseguir que todo bachiller tenga conocimiento vocacional para que pueda graduarse como tecnólogo",...).

Tal vez hubiera sido más conveniente empezar en ese momento el debate y la participación. Y apenas había transcurrido media hora del comienzo de aquel 8 de febrero de 2012.

Historias de tigres y gacelas (7)

Historias de tigres y gacelas (7)

Nuestra suerte, que es el único brote verde (todavía) en medio de la desgracia de encontrarnos en una crisis que aún no estamos seguros de cómo ha aparecido entre nosotros, la expresó con rotundidad Percival Manglano, Consejero de Economía y Hacienda en la Comunidad de Madrid: "Aznar marcó las claves en circunstancias muy similares a las que vivimos hoy", por lo que saldremos de ésta.

Claro que la fórmula se asemeja bastante al bálsamo de Fierabrás: "De las crisis se sale con un tejido empresarial fuerte", al que hay que añadir "innovación, trabajo duro y austeridad". También cuenta Manglano con un "recurso inagotable" del que disponen, sensu estricto, los emprendedores, que aportan "la capacidad de ingenio humano".

Y por si no bastara, se refirió a dos impulsos autonómicos -dentro de lo ya anunciado por Esperanza Aguirre en su disertación previa-: a "La ley de dinamización del comercio minorista", se añade, según Manglano, "una segunda pata: la liberalización de los horarios comerciales". Y para que no quepa duda alguna de por dónde discurren las soluciones del actual Gobierno, estas medidas son el contrapunto al "fracaso de los modelos socialistas intervencionistas".

Tengo ahora que confesar que, si el debate prometido hubiera sido tal, hubiera aportado mis ideas acerca de la necesidad de fijar algunos sectores preferentes para el desarrollo, y esa delicada cuestión, a nivel de un país intermedio, como no me cansaré de decir que así veo a España, ha de ser orientada desde la Administración pública, como parte de un imprescindible modelo colectivo.

No hubo debate, porque cuando Campo Vidal, en los diez minutos que, al parecer, se habían destinado al intercambio de ideas, pidió intervenciones desde el público (más de mil personas, creo haber escrito ya), nadie levantó la mano. No importó al moderador, que reconoció tener "cientos de preguntas" para los intervinientes, si bien, revisando mis notas, no dejé constancia en ellas de ninguna aportación especial.

Es hora tal vez de expresar, aunque me ocupará otro Comentario, que, en mi modesta opinión, de empresario y consultor, la solución al panorama no vendrá tanto de tigres, monos, hormigas o ratones (Paloma Cabello, tomando el ejemplo del atrapa-ratones, había propuesto darle la vuelta al adminículo y preguntarse "¿cuánta gente quiere ratones muertos y está dispuesta a pagar por ellos?", abriendo así la frontera hacia la fauna digital, representada por el mouse que está hoy en todos los escritorios).

Para mí, la tarea es conseguir trabajar en jauría, como las hienas, utilizando varias estrategias de cerco a la presa, y adaptándolas al medio y al objetivo. También podría servir, siguiendo con los ejemplos animales, la estrategia de los ñúes, para acercarse a los escasos abrevaderos, en tierra de depredadores, esperando el momento en que las cebras también se acerquen a beber y, confiar que, entre tantos necesitados, al haber más oídos y ojos atentos en avistar los peligros, las posibilidades de supervivencia se acrecienten.

(continuará)

 

Historias de tigres y gacelas (6)

Historias de tigres y gacelas (6)

Mi interés en asistir a la Jornada "Emprender y crecer en tiempos difíciles" no estaba movido por escuchar a los ponentes a los que conocía -casi todos son habituales de este tipo de eventos, y su discurso resulta más o menos conocido-, sino en atender a las propuestas de los inéditos.

En especial, me interesaba atender a la relación de "Oportunidades de negocio" que pudieran ofrecerse en la única mesa redonda prevista en el Congreso, y que moderaría Campo Vidal y, participar en el debate si fuera el caso.

Pero se trató de una presentación similar a las anteriores del día, siendo tal vez la única diferencia formal que fueron más cortas, salvo la de Alejandro Zunzunegui, socio de Montes y Asociados, que nos habló de las hormigas y de los ángeles.

"Emprendedores y hormigas tenemos mucho en común", anunció, antes de presentar varias opciones de deficinición para los business angels, desde la versión 1.0 hasta la 3.0, para llegar a la versión libre que lamento no haber entendido. Sí creí entender que la principal afinidad entre emprendedores y hormigas es que, cuando vemos uno de esos trabajadores animalitos carretando afanosamente una hoja en el bosque, son muchos -el propio Zunzunegui, por lo que confesó, entre ellos- los que tienen el deseo irrefrenable de aplastarlo con el pie.

Me quedo, ya que no con oportunidades clares para emprender, con la idea de que "hay dinero; solo está complicado que te lo den" y que, como decía a su hija el genial emprendedor, que tanto nos hace reir todavía, Charles Chaplin, a su hija -supongo que la admirada Geraldine- "lo que importa no es el talento, porque hay mucho; lo importante es trabajar", que seguro que es punto de coincidencia en el anhelo de, por lo menos, más de 5 millones de personas en España en febrero de 2012.

Paloma Cabello, presidenta de Sujet Mutin Partners Co., se sentía "como el telonero de los Rollings" y, con esa y otras observaciones nos hizo reir. Ella, que "está invertida en tres start-ups y participa en 14 más", fue la única que contestó a la pregunta implícita en el programa, ya al final. "En todos y cada uno de los sectores", respondió, después de unos momentos de suspense.

Jordi Robert-Ribes, analista financiero internacional -que es ocupación, sin duda, de intensa actividad en estos tiempos- comenzó su corta disertación (se comprometió a condensarla en diez minutos) con una cuestión que enlazaba con el reto de Cabello: "¿Por qué no vemos las oportunidades?".

Por fortuna, apenas si nos dejó un minuto convivir con la duda: "Tenemos un modelo antiguo de cerebro" y, para demostrar nuestra obsolescencia, nos mostró un vídeo en el que aparecía un mono colega de los de El planeta de los simios- , varios jugadores humanos de pelota y una cortina. "Las oportunidades están en la intersección", afirmó, de ya algo más concreta, sobre todo, para los amantes del álgebra de conjuntos.

Robert-Ribes, de forma algo sorprendente para mí, se justificó como "soy ingeniero, pero me estoy recuperando", aunque se congració conmigo cuando alabó, instantes después, el trabajo de Valnalón, que dirigió hasta hace nada, en que lo jubilaron, José Manuel Perez Díaz, Pericles, allá en la cuenca asturiana y donde "enseñan a los niños, a partir de los siete años, a crear cooperativas"...aunque lo difícil, en Asturias como en todos los sitios, es saber qué hacer con ellas cuando se van al garete.

(continuará)

Historias de tigres y gacelas (5)

Historias de tigres y gacelas (5)

Entre las historias de éxito y claves para lograrlo que se contaron en el auditorio de la Mutua Madrileña el 8 de febrero de 2012, no faltaron momentos de humor, tanto voluntarios como inconscientes.

Uno de los mejores momentos, casi al inicio del acto, lo protagonizó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, al citar, en su disertación, dos ejemplos empresariales que más bien parecieron una mención publicitaria, pues se trataba, -junto a la empresa del el cátering ofrecido por el monofacético Arturo Fernández, presidente de la Confederación Empresarial de Madrid-, de quienes habían contribuído a la formación de las colas de las pausas gastronómicas: La cerveza La Cibeles "convertida en algo exclusivo" y la "pequeña taberna fundada en 1873, qe ahora da empleo a más de 300 personas y tiene más de 20 establecimientos, Viena Capellanes".

En la clausura, el ex-Presidente de Gobierno José María Aznar, aupándose sobre el error de su antecesor en el discurso, el panegirista Arturo Fernández, que se había referido -leyendo sus cuartillas- al ex-presidente de Colombia, Alvaro Uribe, como si estuviera presente en esta parte ("me han dicho que iba a estar, pero ahora veo que no está"), contó, como si se tratara de un hecho real, uno de los chascarrillos con los que se pretendía vituperar la cortedad intelectual de otro ex-Presidente Leonidas Breznev, "incapaz de improvisar más de dos palabras seguidas".

Aznar arrancó risas, y hasta aplausos, al recordar a Breznev leyendo sus cuartillas con ocasión de la inauguración de los juegos olímpicos de Moscú, y leer como "o-o-o-o-o" los cinco aros olímpicos de la primera cuartilla que le habían preparado, antes de las menciones protocolarias". 

Sonrisas también surgieron del auditorio cuando Campo Vidal presentó el cálculo derivado de la exagerada (cabe suponer) mención de la Directora General de Starcbuks en España, Beatriz Navarro, a la recompensa de 50 céntimos por taza servida que se le había concedido al empleado que había inventado el frapuchino. Utilizando los datos que ella misma acababa de dar, y suponiendo que el 10% de los cafés servidos en las 17.000 tiendas de la compañía eran frapuchinos, llegaba a la cifra de 10 millones de dólares/día ingresados por el feliz copista, sin omitir la referencia a que los italianos, como inventores del modelo base, el prestigioso capuccino, podrían reclamar "derechos de autor" y salvar así, probablemente, la crisis italiana.

(continuará)

Historias de tigres y gacelas (4)

Historias de tigres y gacelas (4)

Dentro de la sección "Profesionales con marca propia" del IV Congreso Internacional de Excelencia, al que vengo dedicando ya varios Comentarios en este blog, intervino Luis Huete, profesor del IESE, que nos ofreció una especie de decálogo -no se si para triunfar en la vida o para llegar a ser docente en un Instituto de Empresa. ("El máster que hice en el IESE fue un antes y un después", expresó el conferenciante, de forma incuestionablemente publicitaria).

Los diez mandamientos de Huete, expuestos de forma esquemática, son: 1) Combinar ganas (80%) e inteligencia (20%); 2) cuidar la alimentación y la salud; 3) No estar preocupado por los recursos propios; 4) elegir un buen mentor; 5) saber sintetizar; 6) dedicarse a actividades que se retroalimenten; 7) no ser arrogante ("la arrogancia y la ignorancia hacen mal cóctel"); 8) reinventarse cada 7 años; 9) trabajar el subconsciente, ...por ejemplo, con asistencia anual a seminarios; 10) practicar la estrategia pull y no la push.

Estos diez mandamientos podrían resumirse en uno solo: "be the solution", y su fórmula filosofal la aplica Huete a dos colectivos concretos; los empresarios deberían pensar más en temas sociales, y las ongs deberían preocuparse de ser más empresariales. Campo Vidal, en su papel de extraer titulares después de cada intervención, añadió un tercer componente al cóctel maléfico: "arrogancia, ignorancia y vagancia" conducen al desastre.

Era evidente en aquellos momentos de la mañana del 8 de febrero de 2012 que, de existir culpa de una situación complicada, el prügelknabe (1) iba a estar entre el auditorio.

 

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(1) Prügelknabe es la expresión alemana para designar al cabeza de turco, es decir, al buco emisario, al niño recogetortas de las escuelas.

Esopo tiene una fábula estupenda sobre la importancia del aprendizaje que, como hace tiempo que no se enseña en las escuelas, no me resisto a recoger aqui: " El león, la zorra y el asno formaron una sociedad para cazar. Al final del día, el león pidió al asno que repartiera el botín y, obediente, éste hizo tres partes iguales. Indignado, el león se abalanzó sobre el asno y lo devoró. A continuación, el león solicitó de la zorra que repartiera entre ambos. La zorra hizo un montón con prácticamente toda la caza, dejando solamente unos despojos para el otro, e invitó al león a que escogiera el que más le gustase. El león, encantado, escogió el mayor y le preguntó a la zorra quién le había enseñado a repartir de forma tan acertada: "El asno, señor", dijo la zorra.

Historias de tigres y gacelas (3)

Hay deduccciones en torno a la actual existencia del majestuoso tigre de Bengala que, más que como animal a admirar -con respeto hacia su utilización por el Dr. Alonso Puig como elemento central de su fábula de encantamiento- , lo presentarían como una de las especie en peligro de extinción, y por tanto, digna de compasión.

El mayor enemigo de los tigres no es, por supuesto, la gacela -que, dicho sea de paso, goza de buena salud genética-, sino el hombre. Este último depredador, preocupado recientemente por la pérdida de un animal tan bello y que le había proporcionado inevaluables momentos de poder, curaciones y hasta placer sexual, promocionó el "Proyecto Tigre" (equivalente en el ámbito felino a "Madrid Excellence"), y ha conseguido que el Panthera tigris tigris cuente en la actualidad con más de 1.500 ejemplares, varios de ellos, en zoos.

Los conferenciantes que no actuaban en el IV Congreso como ponentes magistrales, recurrieron también, en algún caso, a poner ejemplos de otros animales. El mundo animal es extraordinariamente efectivo para trasladar mensajes directos, porque hemos asociado a casi todos nuestros menos racionales compañeros de viaje alguna virtud o defecto y los utilizamos de forma paradigmática.

El más aplaudido, con distancia, fue José Ramón García González, presidente ejecutivo de Blusens. Lo fue al final -es un tipo muy simpático, con un discurso tecno-paternalista, similar al que le hemos escuchado otras veces- y, curiosamente, también se le aplaudió cuando criticó sin piedad el negocio que realizan otros empresarios: los banqueros.

"Lo que necesita este país es financiación y no tiene fácil solución, mientras los Bancos obtengan dinero que pagamos entre todos al 1% y nos lo presten a los empresarios al 3%". Un negocio redondo, desde luego. Y aún lo matizó mejor: "Lo que ganan los Bancos nos vendría bien para crecer. Porque, además, esa mora no la hemos creado quienes estamos pagando puntualmente nuestros créditos". Blusens ha crecido el 40% en 2011, pero "hemos renunciado al 50% de las ventas por falta de financiación" -espetó García González.

Otra de las intervenciones de éxito de la Jornada -y tuvo muchos momentos estelares- la protagonizó el biólogo (esa es su formación universitaria) Enrique Dans, ejemplo, de construirse a sí mismo un nombre gracias a las urdimbres digitales y, por supuesto, al trabajo personal ("I work because I love this shit", parafraseó, aclarando, incluso, lo que haria si el día tuviera 25 horas: "trabajar una hora más").

No existe otro ejemplo en España de utilización del blog como herramienta de creación de valor para el propio currículum ("Tu currículum está en la red"; "El blog es la herramienta perfecta para tu marca personal"). Dans ofreció, con su ínclito desparpajo, ciertas claves para posicionarse alto en el mundo de lo virtual, que es -la frase me pertenece, como deducirá el lector- el espacio etéreo hacia el que camina, con paso tan firme como probablemente insensato, la humanidad.

Y esta seudoconclusión no nace porque no crea en las posibilidades del blog (yo, como Dans, escribo a diario desde hace años), sino porque tengo dudas de que, a pesar de la teórica difusión que se pueda conseguir de él o con él, -reflejada en las estadísticas a las que este reconocido crítico de la propiedad intelectual ("está pensada para proteger, no a los que crean, sino a los que comercian con los productos creados") dijo que hay que dedicar atención consistente-, las soluciones a lo que nos pasa han de encontrarse en lo que se pueda comer.

La necesidad de comer puede provocar que el comportamiento sociológico de los humanos sea, cada vez más semejante al de los rebaños de ñus en el Serengeti, eternos emigrantes en búsqueda de pastos, atravesando, porque no tienen más remedio, tierras infestadas de leones y otros carnívoros, a los que sirven de alimento.

Lo curioso es que, según los naturalistas, ese comportamiento aparentemente fanático y estúpido, que les lleva a cruzar incluso ríos donde les esperan cocodrilos hambrientos, no es tal: lo importante para la manada de ñus, con millones de ejemplares, es el grupo. El éxito está en la salvación de la inmensa mayoría, que no depende del riesgo de los depredadores, sino de la existencia de pastos.

Así que, desde una perspectiva igualmente pragmática, los ñus también pueden servirnos de ejemplo y, además, tienen la ventaja sicológica de que, como su carne no es tan apetitosa para el hombre, no están en extinción.

(Más información, cada día, en Grandes Documentales, en TV2, a partir de las 16h15)

(continuará)

Historias de tigres y gacelas (2)

Mario Alonso Puig (1) se convierte, cuando habla en público, en un personaje del mundo del espectáculo. Es un actor, un comunicador magnífico, que escenifica teatralmente sus ideas, convirtiendo, de forma natural, sus apariciones en las tribunas en una operación de exterminio para casi todos cuantos le precedan o le continúen, arrancando siempre aplausos encendidos del auditorio.

En el IV Congreso Internacional de Excelencia, Alonso Puig habló de los tigres de Bengala, a los que hizo protagonista de su mensaje: cada historia de éxito, supone haber superado varios fracasos. El poderoso tigre de Bengala, con sus 400 kilos y su portentosa agilidad, solo consigue cazar una gacela roja de cada diez intentos.

No habla el Dr. Alonso Puig para gacelas, evidentemente.

En otro de los vídeos que presentó, como apoyo a su tesis de necesidad de confianza y ansia de superación, volvió al mundo de los animales para mostrar cómo tres individuos de no se qué tribu africana arrebatan un trozo de carne, que cortaron a machete, de un búfalo al que estaba devorando un grupo de leones, que consiguieron ahuyentar, a base de determinación, durante unos minutos de sorpresa. 

No mencionó el Dr. Alonso Puig el gran mérito del cámara, que tomó vistas de leones y hombres, tanto de frente como de espaldas, de cerca como de lejos, y al que debemos suponer una determinación descomunal en su propósito de cubrir como se merecía la escenificación de que el factor sorpresa es arma más útil que los más sofisticados argumentos, como sabemos quienes vivimos diariamente entre animales racionales.

La mente humana no es un cubo vacío al nacer, como pretendía Hume, sino un fuego que hay que encender, defendió Alonso Puig. La depresión y el entusiasmo son igualmente contagiosos, porque "hay neuronas espejo que leen la mirada", y lo que hace insoluble un problema complejo es la propia sensación de impotencia.

"Consulto a mi pasado -expresó, con el ejemplo del padre que se encuentra con la resistencia a obedecer de su hijo de corta edad- y el pasado me dice que no voy a tener éxito y me siento impotente". Pero si se piensa en grande, se estará en la sintonía que mandaba tocar Albert Camus: "En medio del universo descubrió al fin que dentro de mí hay un ser invencible"...

El tigre de Bengala que todos llevamos dentro, atronó la sala, mientras Alonso Puig sonreía, merecidamente satisfecho, devorando su gacela.

Sería injusto no dedicar también algún espacio en estos Comentarios a otras historias de éxito, por lo que pido paciencia a quienes se preguntan en qué consistió exactamente la jornada.

(continuará)

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(1) Este comentario forma parte de un Comentario más extenso, integrado por el ya publicado con este título en este mismo blog, el titulado "Ilusionar en tiempos difíciles" y otros que seguirán a éste y que numeraré correlativamente. Para su pleno entendimiento es necesario, pues, leerlos todos en el orden en que fueron escritos, aunque he procurado también darles una configuración bastante independiente.

Historias de tigres y gacelas (1)

Historias de tigres y gacelas (1)

En la Jornada "Emprender y crear en tiempos difíciles" (8.02.2012, Madrid), hubo dos conferencias magistrales (así las llamaron los organizadores), cuyo título era, en realidad, el mismo: "Lograr el éxito a través del fracaso empresarial", que pronunció Tim Harford (1), economista divulgador de las cuestiones que afectan al dinero y "Reinventarse. Tu 2ª oportunidad" que, ya a final de la tarde, fue encomendada a Mario Alonso Puig, médico especialista en las cuestiones que afectan a la inteligencia.

El tema propuesto era el mismo, aunque la resolución del mismo que realizaron ambos ponentes fue diferente. Harford eligió una tostadora para demostrar la "extrema complejidad del mundo actual" y presentó una curiosa representación de la constelación de los productos que la especie humana ha desarrollado, desde la sociedad de los cazadores recolectores, que apenas disponía de unos 300 hasta la variedad de adminículos y artefactos que pueden encontrarse en una gran ciudad (habló de Nueva York), y que estimó en 10.000 millones (citando a César Hidalgo -si el lector no conoce su trabajo, le recomiendo que se de un paseo por su blog. como culpable del estudio base y a Eric Beinhocker -el autor de "El origen de la abundancia"- como glosista de por dónde van los tiros).

Harford ridiculizó las previsiones de los expertos tradicionales, que no fueron capaces de adivinar -por ejemplo- la evolución del precio del barril de petróleo en el último cuarto del siglo XX, haciendo proyecciones académicas, basados en modelos deterministas, que nunca se cumplieron.

Tampoco se sabe bien, afirmó, en la línea de Beinhocker, lo que hace excelente a una empresa; al menos, no de forma consistente. Cuando se analizó la situación de las empresas citadas como ejemplares en el libro de Peters & Waterman ("In search of Excellence"), un par de años más tarde, la tercera parte de ellas tenía serios problemas; de las diez más grandes del mundo en 1912, la mayor parte han desaparecido al día de hoy. Su conclusión es que "hay un montón de experimentación ciega, aunque siempre hay personas que desean asumir niveles de riesgo".

El mundo avanza de fallo en fallo, y el magma total no depende de decisiones concretas, ni en lo macro ni en lo microeconómico. Para salvarse de ese caos aparente, es esencial tener fe en las propias fuerzas, analizando los errores y corrigiéndolos con optimismo, sin desfallecer. "No votamos al político que dice que una situación es complicada", expresó el bueno de Tim Harford,... que no quiso hacernos saber, pendientes todos ya de la pausa para el café, que era consciente de que estaba hablando en un país muy especial, para gentes con la inteligencia emocional retorcida, a las que mayoritariamente gusta, cuando vienen mal dadas, ser dirigidos por quienes les digan que lo suyo está en metástasis, mientras se lamen los restos de comida que les quedan en las encías, y pensando que les quiten lo bailao.

(continuará)

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(1) Tim Harford es el autor del libro "El economista camuflado", con el que alcanzó la fama en 2007, y al que siguieron otras obras de gran éxito, en particular, entre quienes regalan los libros para un cumpleaños o el día del padre.

Ilusionar en tiempos difíciles: historias de supervivencia

Ilusionar en tiempos difíciles: historias de supervivencia

La densa Jornada en que se condensó el IV Congreso Internacional de Excelencia, que convocó el 8 de febrero de 2012, en el claramente insuficiente auditorio de Mutua Madrileña, a más de mil personas, tuvo muchos momentos estelares.

Fueron muchos y buenos los ponentes, y la conducción del acto por Manuel Campo Vidal merece la máxima puntuación. He tomado multitud de notas y me comprometo en los próximos Comentarios a glosar las intervenciones que me parecieron más relevantes.

El mensaje global del encuentro estaba claro: difundir optimismo. El lema del Congreso expresaba directamente el objetivo: "Emprender y crecer en tiempos difíciles (Historias de éxito y claves para lograrlo)". Incluso la palabra "crecer" aparecía en rojo en los catálogos y póster con los que Madrid Excelence había hecho publicidad del acto.

Estos actos en los que el optimismo es el rostro obligado del guión me recuerdan otro en el que participé, esta vez como ponente, cuando yo era Presidente de Ingeniería y Diseño y director del Centro de Cad-Cam ((nada que ver con el baile), en una Jornada dedicada a la promoción del producto Asturias.  Fue hace mucho tiempo; aún no había teléfonos móviles, Autocad andaba por la versión punto siete y los jefes de adminsitración tenían un Amstrad encima de la mesa, con pantalla de fósforo.

No recuerdo quiénes habían hablado antes. Supongo que sería el equipo titular: Félix Mazón (Duro Felguera), Toni Coto (Química del Nalón), alguno de los Carrillo (Antracitas del Narcea), ... A mi me tocaba hablar el último, inmediatamente antes de la entonces Consejera de Industria, Paz Felgueroso. Seguramente era un día lluvioso, de esos tristones, que bajan el ánimo, y los anteriores ponentes habían aprovechado para presentar los problemas de sus empresas que, como no, atravesaban la crisis crónica que debe solventar todo empresario que se precie.

Cuando me disponía a leer las cuartillas que había preparado, una azafata me puso delante de las narices un papel en el que la Consejera había garabateado dos palabras: "¡Sé positivo!".

Fue la primera vez que conté en público el cuento de la cabra. Y una de las muchas en que confirmé que los seres humanos prefieren que se les cuente algo con lo que se puedan reir, antes que algo de lo que puedan  aprender.

El momento de colgar la toga

Es muy probable que todos los abogados ejercientes del mundo se hayan planteado en algún momento "colgar la toga", llevados por el desánimo de recibir una Sentencia desfavorable, recaída en un caso que creían claro y que estaban seguros de haber defendido con brillantez.

Con el mayor respeto hacia una de las profesiones más antiguas de la Humanidad -la de mediador entre partes enfrentadas- y más difíciles -el contrario siempre es alguien, al menos, tan listo como tú y que seguramente ha tenido más tiempo para preparar el caso, lo que no necesariamente es una ventaja si el juez está aquejado de almorranas-, tenía la sensación de que pocos abogados podrían dedidir el momento de colgar la toga, salvo que les toque la lotería, hereden de una tía abuela soltera y con testamento abierto a su favor, o les nombren consejero delegado de una multinacional en quiebra técnica.

Sin embargo, esa apreciación es falsa, porque solo sirve para los que ejerzan como autónomos la profesión. Si se han convertido en asalariados, bien sea de un "prestigioso bufete" o de una "potente compañía de servicios", obtendrán su retiro cuando les llegue el ERE correspondiente o alcancen la edad de la jubilación legal.

El momento de colgar la toga para un abogado autónomo no llegará nunca. Moriremos todos al pie del tajo, esperando la resolución de esos casos que llevarán cinco, diez, quince años de íter procesal, y, sin dejar de estar atentos, sea cual sea la resolución finalmente recaída, a que el contrario -o nosotros, que tampoco hemos de aparecer como mancos- presente su correspondiente recurso, alegación, aclaración, queja, petición de ejecución provisional, etc., construyendo así más ramas del árbol frondoso de la justicia dilatada, diletante.

Empleo entre las piedras

El grave problema de crear puestos de trabajo cuando las actividades principales que lo sostenían han desaparecido, es una cuestión bien conocida de la región asturiana y, aunque algunos se empeñen en decir que se ha resuelto, ni lo está, ni se espera que se vaya.

En una de mis recaídas profesionales en Asturias, como Director de Proyectos de la Sociedad Regional de Promoción, tuve ocasión de analizar -en controversia nada agradable contra los iluministas de las neotecnologías- las dificultades, costes y efectos de la generación de empleo como consecuencia del apoyo a las empresas locales y a los pequeños proyectos, en relación con las mismas variables cuando se pretende conseguir que una multinacional tecnológica se implante ex novo en una región.

Eran principios de los ochenta, pero tengo el fílin de que las cosas no cambiaron para mejor. Para crear un puesto laboral en fábricas de elementos o materiales de alta tecnología había que poner en circulación cien veces más que para generar uno en el sector de la construcción o servicios...y, en una parte no despreciable, además, carecíamos de los profesionales adecuados, que tenían que ser contratados en el extranjero. (1)

Viene esto a mi cuento porque sigo pensando que dejar languidecer como apestado, en su lecho de dolor, al sector de la construcción, en un país que tiene más de cinco millones de parados es un gravísimo error.

La construcción es, junto a los servicios, una de las pocas actividades que generan empleo inmediato. Recuerdo lo que la entonces alcaldesa de La Paz (Bolivia) -en este caso, a finales de los noventa- me decía cuando le pregunté, al ver a cientos de obreros reponiendo, piedra a piedra, sin maquinaria alguna, el adoquinado de las calles de la ciudad: "Es la forma más directa de distribuir los escasos fondos del municipio entre la gente que más lo necesita y que no tiene cualificación".

Y ahora brinco en el Comentario al momento actual. Peter Sweatman volvió, en su disertación del 3 de febrero de 2012, invitado por la cátedra BP como telonero de una interesante jornada sobre "Reflexiones sobre la hoja de ruta de la energía europea para 2050", a presentar su propuesta: movilizar, de forma masiva, dinero para mejorar la eficiencia energética de los edificios.

Lo tiene escrito en su libro, en colaboración con Albert Cuch, "Eficiencia energética de edificios en España": rehabilitar el 37% de los hogares españoles permitiría generar 150.000 empleos estables durante 40 años.

El sector de la rehabilitación energética -que Sweatman denomina "nuevo sector"-, enfocado hacia los 25 millones de viviendas que constituyen nuestro parque total, podría movilizar 10.000 millones de euros que quedarían disponibles para otros objetivos, consiguiendo, además, que el ahorro en consumo de energía cubriese la inversión para un conjunto de 250.000 a 450.000 hogares/año (en un período de 30 a 40 años), y, al mismo tiempo, se ayudaría al cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones de CO2.

La propuesta encaja con la necesidad de rehabilitar -no con fines exclusivamente de eficiencia energética, sino de seguridad, estética, o acomodación a las exigencias de una mejor calidad de vida- de numerosos edificios en el casco urbano de nuestras ciudades y pueblos, antes de que se caigan y en vez de ver a muchos de ellos agrietándose y despedazándose sobre las aceras. Una necesidad que se convierte en muy especial en el caso de edificos con valor histórico y, en general, una reflexión inexcusable siempre que se encuentre como cierto que, casi siempre, el coste de rehabilitar es menor que el de construir ex novo. Comoo también lo es prevenir que lamentar.

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(1)

Como no quiero ayudar a resucitar viejas polémicas, reafirmo que no soy -al contrario- un terminator de las neotecnologías. Solo estoy comparándolas desde la perspectiva del empleo, con otras alternativas. Por supuesto, es mucho más vistoso para un político inaugurar una supermáquina de fabricación automática de fibra multiresistente que un restaurante con horno de leña. El restaurante puede que haya generado diez puestos de trabajo inmediato; y la máquina multeresistente, si ha sido importada de Alemania o Japón, nos habrá dejado un poco más pobres aún, y tecnológicamente, en el mismo foso.

De la Gioconda de Leonardo a la copia de Rubalcaba

De la Gioconda de Leonardo a la copia de Rubalcaba

Tengo para mí que fue el propio Leonardo da Vinci quien pintó las dos Giocondas, y lo hizo al mismo tiempo, atando al extremo de un artilugio los pinceles con las mezclas de color que iba preparando y dejando solo para el final de cada sesión que alguno de sus discípulos le diera algunos retoques a la copia antes de entregarle al Giocondo los dos "retratos iguales" de su amante que le había encargado al artista.

Utilizó Leonardo el pantógrafo, del que era, si no su inventor, su perfeccionista. Y es por eso por lo que el original y su copia tienen los mismos defectos, es decir lo que los que quieren aparecer como cultos en interpretar las obras de arte llaman, sean o no italianos, "pentimenti" (arrepentimientos, por tanto).

Pero también tienen las dos obras, ahora que se las va a poder contemplar juntas, gracias a que algún cuidador del Museo del Prado de vez en cuando se da una vuelta por los sótanos atiborados de ese cementerio de genialidades, un tufillo encantador a creación genial.

El "original" es perfecto, sobre todo mientras estaba cubierto por la pátina del tiempo, con ese amarillo ocre que a poniendo la edad sobre las cosas.

Y la "copia", con los colores originales recuperados, no está nada mal, particularmente si pensamos en que su autor fue un genio y el lienzo ha resistido el paso de tanto tiempo y, por tanto, su contemplación nos devuelve aromas de hace siglos, permitiéndonos, además, poniendo ambas juntas, analizar lo que va de una a otra. Que haya debate, pues, que es lo que importa. 

El 4 de febrero de 2011, Alfredo Pérez Rubalcaba obtuvo el cargo de secretario general del PSOE, ganando por 22 votos de los compromisarios de la militancia socialista a su mucho más joven oponente, Carmen (antes Carma) Chacón. Ha prometido cambios en el partido, usando para ello el fondo de armario de su experiencia y realizar oposición seria y consistente frente al actual partido en el Gobierno, el camaleónico PP, hasta ahora verso libre de sí mismo.

Lo que más me gustó del discurso de Pérez Rubalcaba -de los resúmenes que pude ver en los telediarios- fue algo así como que no va a llorar, ni emocionarse, porque va a ser un líder fuerte: un machote, vamos. La referencia indirecta a las lágrimas que derramó para el lacrimario socialista la entonces candidata frustrada a presidente/a de Gobierno eran tan evidentes que no pude menos de sonreir para mis adentros.

No van a vencer tan fácilmente, estos jovenzuelos que quieren ocupar las plazas principales, desplazando las canas, las calvas y las barbas -o los retoques de bisturí-, esgrimiento simplemente que son socios del Real Madrid desde que sus papás los apuntaron el día de su nacimiento al club y alardeando de que aportan frescura al juego sucio o dando patadas por debajo de la mesa con el argumento de que son la envidia de muchos hinchas sobrevenidos, procedentes incluso del Barça, (y algunos ocupando en los últimos años puestos clave en la dirección del negocio).

Porque resulta que Rubalcaba se encontró una copia que es casi idéntica al original, allá en los sótanos de Ferraz, por lo que los neo-surrealistas tienen que esperar, al menos, hasta que se certifique su autenticidad del hallazgo. Tal vez no pasen dos años, pero es tiempo suficiente para estar entretenidos, mientras el PP, aprovechando que lo han dejado solo, campa a sus anchas como el chico del martillo. (1)

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(1) Esta es una referencia a otro cuento de Andersen, que mis lectores y los del genial autor conocen bien.

Por favor, que alguien saque la cabra del redil eléctrico

En el libro de Abrasha Rotemberg "Chistes judíos que me contó mi padre", se cuenta el relato de la cabra y la liberación que sintió la devota familia cuando fue autorizada por el rabino a prescindir de ella. (1)

Antonio Carbajal, ingeniero industrial que, después de un largo periplo profesional, ha recalado en Garrigues Medio Ambiente, me trajo a la memoria el cuento,  con su crítica intervención, el 3 de febrero de 2012, como ponente en la interesante Jornada sobre "La hoja de ruta 2050 de la energía de la Unión Europea", del así llamado Grupo de Reflexión sobre Energía y Desarrollo Sostenible (GREDS), que es una de las creaciones de la cátedra BP, cuyo animador es el incansable Juan Ignacio Pérez Arriaga.

Por supuesto, el ponente principal del acto fue el propio Pérez Arriaga, quien presentó, y brillantemente, como es norma de la casa, el estado actual de las intenciones comunitarias respecto a lo que nos prepara en el plato de la energía. Utilizó, en una parte de su presentación, transparencias de Helen Doroghue (DG Energy) procedentes de una charla a la que había asistido en Bruselas "hace un par de semanas".

Antes de repasar los diferentes escenarios de evolución del mix energético para alcanzar los sustanciales niveles de descarbonización que la Comisión pretende que asuma, en solitario, la Unión Europea, Pérez Arriaga se preguntaba: ¿Es relevante lo que haga la Unión? Con un 12 a 13% de la contribución total a la producción de CO2, que bajará al 8 % en 2025 y la asunción de que, por ejemplo, reducir de un 20 a un 30% la emisión de CO2 equivalente en 2020 equivaldría a un ahorro de emisiones de 0,4 Gt (equivalente a las emisiones de China en dos semanas), la dimensión del esfuerzo europeo queda perfectamente encuadrado, en lo cuantitativo.

Pero en lo cualitativo, Pérez Arriaga está convencido de que merece la pena, y presentó dos razones: 1) el nivel de vida medio europeo es superior al de las poblaciones de India o China, por ejemplo, y nos corresponde "marcar el camino" y 2) las decisiones en la Unión Europea se toman a nivel alejado de las discusiones e intereses políticos que condicionan los Parlamentos Estatales, y, por ello, son más objetivas y sensibles hacia preocupaciones globales.

Carbajal había preparado su intervención en un sentido diferente: "No todo el mundo tiene clara la relación entre energía y empleo", anunció, para abrir boca, mientras presentaba un triángulo cuyos vértices eran sostenibilidad, seguridad de suministro y eficiencia (que relacionó directamente con el empleo). Y, después de aportar a la memoria algunos titulares recientes sobre la magnitud de la crisis, afirmó "no creerse los estudios voluntaristas" que hablan del empleo respetuoso con el ambiente, citando, por ejemplo, los que hablan de 1,4 millones creados en 2005 y de la previsión de que otros 2 millones aparecerían si se redujera en un 30% la producción de CO2.

Se dijeron muchas más cosas en la Jornada, pero traslado aquí esta idea: La preocupación por el cambio climático está condicionando, en una época de crisis, medidas aceleradas que nos costarán más dinero y generarán más desempleo, por la consecuente pérdida de competitividad de nuestras empresas. Que alguien saque la cabra cuanto antes. Si es cierto lo que dicen del calentamiento global, es evidente para los que conocemos la Historia que no se va a conseguir un acuerdo mundial para contener las emisiones.

Por eso, puestos a decidir, prefiero estar entre los que se morirán con el estómago lleno que no con los del estómago vacío por haber fracasado en conseguir un objetivo imposible.

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(1) No pretendo con esta escueta referencia destruir el efecto del magnífico relato, al que he encontrado muchas aplicaciones en la vida, sino evitar el desvío de la atención del lector respecto al mensaje central de este Comentario.

El cuento habla de un jefe de familia que le pidió consejo a su rabino acerca de cómo actuar. Vivía apretadamente con su mujer, cuatro hijos y su suegra en solo dos habitaciones y todos se le quejaban amargamente. El rabino le aconsejó que comprara una cabra y la introdujera en la vivienda. Al cabo de un par de semanas, el hombre se cruzó con el rabino, que se interesó por cómo le iban las cosas: "Horrible -contestó el desgraciado-. La cabra no nos deja vivir y lo ha complicado todo: se bebe la leche de mi suegra, cocea a los niños, se ha comido el mejor vestido de mi mujer. La situación es insoportable.". "Perfecto -le replicó el sabio líder espiritual- Vende la cabra". Y, desde entonces, cuenta el narrador, reinó la felicidad en aquella casa.

Lo que nos enseña Fukushima a los partidarios de la energía nuclear

Ni el coste de producción o las altas inversiones, ni la complejidad técnica del proceso, ni la dificultad de formar buenos profesionales, ni lo que suponga de dependencia tecnológica exterior, ni la necesidad de importar el combustible...

Si antes del accidente de los reactores nucleares de Fukushima la cuestión de la seguridad de las centrales productoras de energía eléctrica a partir de la fisión del uranio no parecía ser el elemento más preocupante -al menos para el sector energético, en donde se concentran muchos de los mejores técnicos de la especialidad-, ahora es el centro de los debates públicos.

Luis Enrique Herranz, responsable de la unidad de energía nuclear del CIEMAT pronunció el 2 de febrero de 2012, en el Instituto de Ingeniería de España -con el apoyo de la cátedra que ocupa Yolanda Moratilla en el ICAI- una conferencia sobre "Luces, sombras y oportunidades" a raiz del análisis del desarrollo del accidente de Fukushima. Es la primera de un ciclo de tres ponencias en las que se glosarán sucesivamente, "los hechos, las consecuencias y los impactos sobre el área", según explicaba Jesús Fornieles, de la Sociedad Nuclear Española.

Herranz fue didáctico al explicar cómo funcionan los reactores nucleares y, en particular, los de agua en ebullición, DWR, -tipo Fukushima- y se detuvo -es un decir, porque se trató de un paseo al galope- en analizar los medios de contención de la radiación presentes en los edificios de los reactores afectados y su entrada en funcionamiento sucesivo, en caso de accidente, tanto en lo que estaba previsto como en el suceso real.

Puso énfasis Herranz en las características especialísimas por las que se produjo ese accidente, que en varios parámetros superó las condiciones que se habían adoptado como de máxima intensidad para definir la seguridad de diseño. El accidente combinó terremoto y tsunami y afectó a 5 reactores, perdiéndose la capacidad de refrigeración tanto de los que estaban en operación como del material que se encontraba en las piscinas de combustible y se produjo "la explosión del hidrógeno", generando gran cantidad de energía en poco tiempo.

En concreto, el descomunal tsunami generó 7 olas, de las que seguramente una o dos superaron los 14 o 15 m (La revisión de principios de los 2000 había incrementado la protección de los diques para soportar olas de hasta 5,7 m) y la penetración del mar inundó 561 km2 (prácticamente la superficie de Madrid); la suma de ambas catástrofes naturales, terremoto y tsunami, afectó a 500.000 edificios residenciales, dejando a 4 millones de hogares sin electricidad.

No pretendo detallar lo expuesto por el conferenciante, que estuvo suficientemente claro a pesar de la complejidad del tema abordado (se dirigía, dado el lugar, fundamentalmente a ingenieros, físicos y químicos).  Se van conociendo, indicó, multitud de datos que permiten realizar teóricamente un análisis cada vez más preciso de lo que pasó en el trascurso del accidente y, por tanto, especular con creciente rigor sobre lo que falló y, en consecuencia, tomar decisiones acerca de cómo evitar en lo sucesivo la aparición de los problemas que no fueron resueltos en el caso.

El contraste de esos datos con las simulaciones teóricas -que se está llevando a cabo en varios centros- evidencia, en ciertos casos, que las medidas de campo no han sido del todo fiables y obligan a ajustar los modelos con hipótesis que podrían parecer artificiosas.

Herranz habló, en lo que fue la parte más atractiva -y, lamentablemente, la más corta- de su charla, del "análisis forense" (término propio de una serie policíaca, pero es la traducción literal de los términos ingleses) de los bancos de datos, con el "experimento real" de Fukushima, ... y no integral o simulado, como los únicos cinco que se habían realizado hasta ahora, en Francia, con la participación del Ciemat, para evaluar situaciones críticas en estas centrales.

Las cuestiones que permanecen abiertas son muchas: ¿Hubo fugas y en qué exacta cuantía? ¿Qué fenómenos se produjeron en las piscinas de relajación? ¿Son fiables los datos de que se dispone, hay ocultaciones o tergiversaciones? ¿Se puede confirmar que hubo fuga de hidrógeno de la unidad 3 a la 4, ya que parece improbable, y por tanto, se ha de descartar, la generación de hidrógeno en la piscina de esa última unidad?.¿Podemos incorporar a los reactores más elementos que mejoren la seguridad activa, o es preferible trabajar en la optimización de la seguridad pasiva?

Solo son algunas de las cuestiones que el conferenciante, uno de los mejores especialistas del sector en España, dejó en el aire. Se refirió también a la necesidad de controlar la presión emocional que es fácil imaginar se produce sobre quienes se ven confrontados a un accidente real y tienen que tomar decisiones en décimas de segundo, sabiendo que afectarán, tal vez, a decenas de miles de personas. La revisión de los protocolos de actuación, el entrenamiento de las poblaciones y de los profesionales y la definición de un centro desde el que se puedan adoptar las medidas de emergencia capitales, aparecen entre las consideraciones deducibles del accidente de Fukushima.

En el cóctel posterior a la conferencia tuve ocasión de comentar con algunos colegas acerca de lo que nos enseña Fukushima. Advertí en algunos sombras de preocupación respecto a los riesgos, no de la energía nuclear, sino derivados del insuficiente control que podrá alcanzarse de las variables perturbadoras del funcionamiento estándar: fuerzas de la naturaleza que cada vez se expresan más violentamente, ataques terroristas, accidentes de muy baja probabilidad ajenos a la energía nuclear y cuyos efectos no son considerados en el diseño de resistencia de los reactores,..

También hemos comentado de un curioso efecto: quienes más hablan de la energía nuclear, incluso desde las empresas eléctricas o las entidades con relación con la energía nuclear, no son, generalmente, los que más saben, los que están más cerca de la tecnología; se habla mucho de oídas, se exageran u ocultan cuestiones, en relación con el interlocutor y no con la verdad.

La humanidad no va a renunciar a la energía nuclear, porque es la forma más general, activa y eficiente de generar energía. No queda otra opción que proseguir en la senda de mejorar la seguridad de su funcionamiento, haciéndola un camino cada vez más ancho, disminuyendo el riesgo aún más, incluso muy por debajo de probabilidades que en otros sectores se considerarían sucesos imposibles.

Debemos saber que lo probable, por pequeño que sea su campo de existencia, en un escenario de eternidad, acabará sucediendo. Solo que no tenemos una eternidad por delante; así que lo que tenemos que hacer es concentrarnos en poner todos los medios para que no vuelva a ocurrir otro accidente como Fukushima, si la naturaleza se comporta exactamente de la misma manera.

Innovación para la formación en las organizaciones

Dentro de los actos del Congreso Internacional sobre Aprendizaje, Innovación y Competitividad (CINAIC 2012), se organizó el 1 de febrero de 2012, en la sede de la Fundación Gómez Pardo de Madrid, una jornada-seminario que se tituló "Reflexión sobre las actuales tendencias en innovación aplicadas a la formación en las organizaciones", al final de la cual se presentó el Nº 3 de la Revista Arbor (Ciencia, Pensamiento y Cultura), que edita el CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas, para aclaración de los muy despistados).

Debo felicitar a Angel Fidalgo, organizador del acto, cuya presidencia compartió -al menos durante la presentación- con Carlos Conde, vicerector de Ordenación Académica y Planificación Docente, otro compañero ingeniero de minas de esos que uno no dejará de sorprenderse por su versatilidad.

La reunión, que obtuvo una gran asistencia, resultó ilustrativa y entretenida. Las intervenciones del Congreso CINAIC 2011 se recogen en la revista Albor, que se puede leer en su página web. Supongo que más adelante, se publicarán, en ella, las ponencias y conclusiones del actual Congreso.

Por eso, doy por hecho que los interesados en los debates oficiales obtendrán información directa. Me voy a permitir, por tanto, realizar mi particular "reflexión" respecto al enfoque de la formación universitaria.

La sociedad reclama una modificación urgente de la orientación actual formativa, alarmada por diversos síntomas, algunos tremendamente evidentes, y de los que solo enumeraré los más relevantes, en una primera evaluación: alto paro universitario, brecha o separación entre los objetivos de la Universidad y de la empresa, endogamia en la elección de los docentes, bajo nivel medio de los licenciados y de las exigencias, desacuerdo entre el avance tecnológico y las enseñanzas impartidas, desánimo generalizado entre los docentes, falta de coordinación entre enseñantes, programas de estudios deslabazados, ausencia de evaluaciones globales, etc.

La reforma, que no habrá de suponer un cambio drástico -todo cambio drástico en lo educativo es nefasto-, sino una adaptación correctora, debería, ante todo, atender a la incorporación de un aire fresco que tiene que proceder, necesariamente, de fuera de los estamentos docentes y discentes. No porque se desprecie, en absoluto, la opinión de profesores y alumnos, sino porque está viciada por una visión centrípeta y, por lo tanto, conservadora. Hay que incorporar reflexiones desde fuera, y darles toda la importancia que merecen.

La Universidad tiene que formar líderes sociales y si no lo consigue, habrá fracasado: líderes intelectuales, morales, tecnológicos. Tiene que lograr captar a los mejores, ilusionarlos y perfeccionarlos hasta hacerlos óptimos; tiene que saber crear los más capaces espíritus emprendedores, los elementos dinamizadores de la sociedad, e imbuirles que deben hacerlo desde la ética. 

Y para consegir todo ello, tiene que incorporar también y, sistemáticamente, los elementos más activos, más fértiles, -espirituales y materiales- de la sociedad en la que está incrustada; debe hacerlo con solvencia y continuidad porque no es un elemento marginal o un coto cerrado, sino que es parte clave de su núcleo de mejores valores, que, como no se generan solo en ella -y en este momento, me temo, se generan en gran medida al margen de la Universidad, lo que es razón para su ocasional descrédito-, debe salir a buscarlos donde se encuentren y absorberlos, consorciarse con ellos, en una simbiosis reactiva, dinámica en absoluto pasiva.

Me resulta curioso cuando me reúno con profesores universitarios y suscito la cuestión, todos, sin excepción, se ven como buenos profesionales (y, en verdad, algunos lo son, y muy buenos) y, por tanto, deberían deducir que la dinámica que les ha conducido a ellos hasta allí es correcta. Pocos hablan de los profesores que han tenido y deduzco que la mayoría coinciden en que han jugado un papel poco relevante en su formación real. Es decir, han llegado allí por ellos mismos, por su capacidad de aprendizaje personal.

El asunto es polémico, pero para mí, que he sido en diferentes momentos de mi vida -por tanto, con diferentes edades y en muy diferentes facltades- profesor y alumno, la cuestión está clara: Tenemos que saber crear buenos alumnos; los mejores, no necesitan estímulo; pero los medianos (no los mediocres), precisan de ejemplos y, cuando había pocos alumnos en las Universidades (al menos, en las técnicas) y ser universitario servía para encajar mejor en la sociedad (conseguir un empleo), el estímulo provenía de la colaboración entre discentes, de su apoyo y rivalidad.

La situación ha cambiado. Hoy, con un mundo en exceso informatizado, con información disponible a un clic -pero sin valorar, sin priorizar, mezclando lo engañoso con lo verdadero- es imprescindible que la Universidad proporcione, a través de buenos o, al menos, aceptables profesores, la manera de aportar criterios de selección a los alumnos, que les sirvan para encontrar su propio camino y que les permita incorporarse con solvencia a los puestos de responsabilidad (técnica, ética, moral, intelectual) para los que les necesitamos.

Y que sepan también que necesitamos que creen nuevos campos, nos presenten nuevos horizontes, porque deseamos seguir avanzando y el reto es exponencialmente mayor.

La hora de los transformistas

"Las claves para transformar España" es el título del libro en el que varios principales del panorama socioeconómico, dirigidos por Eduardo Serra Rexach, presidente hoy de la Fundación Everis, presentan sus reflexiones y propuestas para "construir la España del futuro".

Editado por Destino, fue presentado en olor de multitudes -mayoritariamente protegidas con traje y corbata- en el salón de Actos de la Fundación Rafael del Pino, el último día de enero de 2012.

María del Pino, anfitriona del acto, recordó, en sus palabras de introducción (y luego de dirigir las habituales referencias a la memoria de su padre, Rafael, un ingeniero humanista cuyo perfil se engrandece tanto más cuanto más tiempo va trascurriendo desde su muerte; y de defender con solvencia la necesidad de modificar la Ley de Fundaciones y Mecenazgo) que los príncipes de Asturias, en un acto apadrinado por Víctor García de la Concha (que se sentaba a su izquierda), habían dado realce, hacía un par de años, a la presentación del "Diccionario Panhispánico del Estudiante", en el anterior auditorio de que disponía la entidad, mucho más pequeño. 

Ramón Perelló, en representación de Ediciones Destino, adelantó las líneas argumentales de lo que sería la alocución de Eduardo Serra, quien asumiría el protagonismo casi absoluto del acto, evidentemente en su salsa de político todo terreno: "Creemos que aquí y ahora ha llegado el momento del optimismo", y reforzó esa convicción casi mesiánica con una cita de paternidad dudosa, que sonó a juicio político contemporáneo: "pasando de la fe de los iluminados a la confianza en los ilustrados".

El libro recoge, "ensartadas en un esquema teórico", las opiniones de casi 100 representantes de la "sociedad civil" (98), en un lenguaje -utilizo, en lo posible, las palabras de Serra- que se esfuerza en ser asequible (se supone que a los no iniciados en la "realidad de los mentideros de la villa", también llamados "cloacas de Madrid"), porque "en España nos falta pedagogía".

Conscientes de esta singular carencia formativa, este elenco de maestros ocasionales de nuestro malestar, se han acogido a la observación de Ortega y Gasset, de que "la función del intelectual es decir que nos pasa y porqué nos pasa".

Como no he leído aún el libro, pretender adelantar una crítica del mismo sería temerario. Por lo oído, los opinantes rebosan optimismo y confianza en el futuro y en las propias fuerzas y en las colectivas , y desean contagiarnos del propósito y convicción de que "podemos hacer lo que toca". Marcan, incluso, los tiempos: en el presente, poniendo "manos a la obra, con contundencia y de inmediato"; en lo que se refiere a abrir "puertas al futuro", aportando "concordia, además de la confianza (...). Llevamos demasiados años subrayando lo que nos separa; hay que subrayar lo que nos une."

Víctor García de la Concha cerró el acto, antes de las preguntas -casi todas respondidas por Serra; todas, de guante blanco- con algunas referencias a la etimología y a la Historia, de las que recojo una frase: "Todos los regeneracionistas del siglo XIX hablaban de transformar España. La RAE define transformar como dar nuevo ser a algo que degeneró". Así pues, y como quien no quiere la cosa, el filólogo también hizo un diagnóstico.

De la Concha, que -en prueba, si hiciera falta, de una erudición rebosante- citó a Platón (Objeto noble del ser humano: construir "la ciudad de las palabras") y a Ramón Pérez de Ayala ("Troteras y Danzaderas", a pocos meses de cumplir cien años), alabó la metodología del libro, "que es la de la concordia", en "una sistemática con revisión histórica, atención al hoy -ya que el diagnóstico es de gravedad" y el empleo de una fórmula magistral: "Ante una crisis del sistema, lo que urge es, ante todo, pensar, y es lo que hacen los autores de este libro."

Parece que en el libro se encuentran propuestas concretas de cómo transformar España y que el propósito global es realizar una especie de serie temática con las distintas soluciones, de la que la inmediata será "Transforma talento".

Si es así, estupendo y los autores deben ser efusivamente felicitados por su perspicacia y esfuerzos.

Si no fuera así, hay que lamentar que la presentación haya generado expectativas desproporcionadas. Sea como fuere, quedó en el aire un sentimiento de "magia potagia" y cuando abandonaba la sala, luego de saludar a unos cuantos amigos, me dí cuenta de que yo -también es casualidad, pues suelo ponérmela hasta para hacer footing- era prácticamente el único de todos los varones (formábamos la inmensa mayoría) que no llevaba corbata.

 

Capacidades

El 30 de enero de 2012 el presidente autonómico Francisco Alvarez Cascos, anunciaba la convocatoria de nuevas elecciones regionales en Asturias, a los siete meses de las anteriores, al encontrarse con que "el PP mantiene una alianza férrea con el PSOE, utilizando la mayoría absoluta que tienen ambos, para impedir que se ponga en marcha el programa de gobierno de Foro Asturias".

Con solo 16 de los 45 diputados que forman la Cámara asturiana, resultaría obvio deducir que el programa electoral de Cascos y su partido no podría salir adelante, sin realizar pactos y, por tanto, sin hacer concesiones a otros partidos.

Lo natural, dada la procedencia del fundador del Foro y de muchos de sus principales apoyos, hubiera sido que esa alianza post-electoral se encontrara en el Partido Popular. No ha sido así y tampoco se han ahorrado críticas desde ambos grupos políticos, escenificando en muchas ocasiones con dureza la escisión entre las posiciones conservadoras asturianas -más bien, entre sus líderes- y perjudicando, con ello, la formación de una alianza estable para gobernar en la región, rompiendo de paso el ciclo largo de monopolio socialista, ya en su propia crisis de liderazgo e ideas.

No habiendo sido así y sin variaciones -al menos, no a mejor- en la situación, las nuevas elecciones convocadas ofrecen pocas opciones de provocar un cambio en escenario. No parece que el PSOE regional, sometido, como todo el partido, a una batalla interna por repartirse las insuficientes sillas que les han quedado en los estrados y a un descrédito externo -con mucho que ver con la teoría del chivo expiatorio- que amenazan provocar su cruel descalabro, pueda recomponer una candidatura solvente, que atraiga al electorado.

Tampoco lo tiene más fácil el PP, roto en Asturias y expectante respecto a la aparición de nuevas cabezas regionales que levanten ilusión regional por las capacidades de un partido conservador central, después de la experiencia de marginación y castigo a que han sometido al Principado los gobiernos estatales formados por partidos tanto de un signo como de su hipotético contrario.

La situación generada me inclina a poner nuevamente de manifiesto que el problema de Asturias no es de capacidades intelectuales; no falta materia gris en la región, pues el observador detecta de inmediato que existen numerosos focos de opinión juiciosa, tanto desde una posición ideológica como de otras, que estarían en posición de aportar valía y conocimientos por mejorar las cosas.

Pero no es un tema de capacidades, sino de voluntad de haceres, de coordinación de voluntades. Y allí la región fracasa estrepitosamente. Esos innumerables maestros en las mesas del café y el azucarillo, hábiles con la palabra en el círculo de sus habituales, mordaces e impenitentes en la crítica, después de haber despedezado por igual a enemigos que a próximos, de haber vituperado y ridiculizado tanto a familiares como a desconocidos, satisfechos con el desaguisado, con haber puesto de vuelta y media hasta al apuntador, se retiran a sus despachitos calientes, a cortar los cupones, atender a la colecta de sus subvenciones particulares y, por supuesto, a leer los periódicos del día, empezando (claro) por las crónicas de su pueblo.

Como en el poema de Cervantes, luego de apurar el último sorbo del cafelito, calan el sombrero, enfundan sus espadas, y donde tanto ardor, luego...no hubo nada (1).

Cascos ha de saber que en la segunda oportunidad que le concederán las elecciones de marzo de 2012, con la misma exigüa mayoría, tiene que pactar con los que le critican: no debe tener el menor miedo ni mayores escrúpulos; los asturianos hace tiempo que están dominados por la estrategia del sofá calentito y, a la hora de manifestar su discrepancia, se quedarán en casa, eso sí, subiéndose por las paredes.

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(1) El estupendo Soneto con estrambote dedicado por Miguel de Cervantes "Al túmulo elevado en Sevilla en las honras fúnebres de Felipe II", termina, en concreto, así:"Y luego incontinente/Caló el chapeo, requirió la espada,/miró al soslayo, fuese/ y no hubo nada."

¿Le importaría ponerme un poco más de pib en mi plato?

Ese magnífico cuento de Andersen en el que El rey va desnudo (1) pero todos alaban su indumentaria -hasta que un niño expresa, libre de prejuicios, la verdad- debería figurar como libro de lectura obligatoria en las escuelas. Y ser aplicado como guía general para sospechar de los agujeros que ocultan las convenciones, y que se han incorporado como axiomas irrefutables para juzgar la calidad de los datos y cifras con los que pretendemos adquirir algo de claridad para tomar decisiones.

Deberíamos ya estar con la mosca detrás de la oreja de que cuando se nos dice que una conclusión es irrebatible, lo más probable es que se nos esté queriendo engañar, y muy especialmente en el campo de las finanzas. Edificios mercantiles que se habían presentado como muy robustos, se desmoronan con estrépito, dejando al descubierto que sus estructuras se habían construído con trucos contables, enmarañando resultados, o adornando algunas operaciones con anotaciones fantasiosas o inextricables cruces de partidas entre sociedades vinculadas.

No se ha puesto aún el sol sobre el mensaje tranquilizador (porque así nos apeteció verlo) de que las economías de las administraciones regionales o locales estaban saneadas y sus compromisos garantizados, y ya hemos tenido que asumir que estaban, en realidad, endeudadas hasta la corva, según nos cuentan los nuevos gestores, convertidos en dedos acusadores imbuídos de inocente purismo, mientras los antiguos controladores nos cuentan al oído, con sus bocas pequeñas, de que no es para tanto y que el rey no va desnudo, sino solo en calzoncillos.

Pasan las carrozas con los plutarcas y aristócratas de nuestro cuento y oímos ahora, por los altavoces desde las tribunas, que ha pasado a ser prioritario mejorar el porcentaje de déficit sobre el pib. Nos toca, pues, a la población absorta, contemplar el desfile de propuestas económicas -unas, a favor de aumentar la inversión pública, otras a contener el gasto, es decir, a reducirla-, sin saber a qué carta quedarnos. Solo sentimos, eso sí, la verdad de los alfileres clavados en las carnes.

En este momento, un niño pregunta qué es eso del pib y cómo se mide, y por quién.

Nos miramos unos a otros y avanzamos, con tono engolado, las primeras explicaciones. "Es la medida agregada que pretende reflejar la producción durante un período en bienes y servicios, incluyendo también la estimación de la economía sumergida".

Pero el niño sigue preguntando, y nuestra voz ya no es tan segura.

¿Se atreve alguien a poner la mano en el fuego de que esa suma de estimaciones, datos aportados por empresas y organismos, elucubraciones y correcciones del más variado tipo, refleja su objetivo teórico con exactitud? ¿Con qué exactitud, concretamente?

Yo no, desde luego. Venga Kuznets y lo vea.

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(1) El título del cuento de Hans Christian Anderesen es: "El traje nuevo del emperador» (en danés: «Keiserens Nye Klæder")