Blogia
Al Socaire de El blog de Angel Arias

Sobre la ingeniería en la sociedad

"Ingeniería en la sociedad: Negocio y empresa" fue el título genérico con el que fueron presentadas varias ponencias el 20 de octubre de 2011 en el salón de actos del Instituto de la Ingeniería de España.

La convocatoria atrajo, sorprendentemente, a pocos interesados. Cierto que, al final de las exposiciones y del coloquio, no se había anunciado esta vez el siempre atractivo cóctel, en esta época de penurias. El que la hora de comienzo del acto fuera las 18h30 tampoco justificaba -como pretendió un azorado Manuel Acero, al comprobar la escasa asistencia- los inmensos claros en la sala.

El tema era muy atractivo y los ponentes se esforzaron en dar su visión sobre la situación de la sociedad y la contribución de la ingeniería. Claudio Boada, Presidente del Circulo de Empresarios, que habló en primer lugar, teniendo que ausentarse inmediatamente después de su exposición, estuvo especialmente brillante.

Después de referirse el ponente a que nuestro modelo de crecimiento está agotado, pues estuvo fundamentalmente basado en la mano de obra barata y concedió un peso excesivo del sector de la construcción, se decantó por la necesidad de impulsar la economía del conocimiento, además de recuperar parte del peso perdido por la industria: "Los países que mejor han capeado la crisis son aquellos para los que el sector industrial representa del orden del 20% del pib" (En España ha caído desde el 35% en 1970 al 15% en la actualidad).

Defiende Boada la necesidad de formar más profesionales en ciencias y, en concreto, en ingeniería, mejorando el sistema educativo de las Escuelas de Formación profesional y Educación secundaria, para fomentar las vocaciones en esta rama del saber. La deficiente formación recibida en España queda patente, no solamente en los conocidos informes PISA, sino en el reciente Global Information Tecnology Report (2010-2011), según el cual, España ocupa -por ejemplo- el puesto 99 del ranking en formación en matemáticas, detrás de países (puede imaginarse) con un nivel de desarrollo muy inferior en la actualidad.

La oferta educativa debe adaptarse a la realidad social, lo que exige un cambio de enfoque. Hay que salir del círculo vicioso por el que se pretende que lo que se enseña sea utilizable para que el alumno sea "empleable". Los males de esta situación los enumeró Boada con crudeza y contundencia: Tenemos una industria "plagada de debilidades", con una débil innovación, poco respeto a la investigación y desarrollo, insuficiente internacionalización, una escasa presencia de empresas verdaderamente multinacionales (con sede principal en España), y un tejido industrial muy precario.

En este último punto, destacó Boada una cuestión que, posteriormente, en su ponencia, el director de la Cámara de Comercio Alemana en España (Walter von Plettenberg) pondría en contraste con la situación en el país que es motor de Europa. Una parte sustancial de las pymes españolas no tienen ¡ningún empleado! -solo el dueño-; aquí llamamos pymes a empresas que no alcanzan los 10 empleados y que, por su naturaleza, tienen escaso potencial de adaptación y crecimiento.

En Alemania, justamente, el tejido industrial más activo lo forman las "pymes" de 200 a 300 empleados, que aquí serían consideradas "grandes empresas". A raiz de una de las preguntas que formulamos en el coloquio -cuál es el porcentaje de egresados de las Escuelas Politécnicas que forman empresa propia-, quedó patente que los ingenieros alemanes, en contraste con los jóvenes españoles que sueñan con ser Beamte (funcionarios), desean aplicar lo que han aprendido para montar una empresa de éxito.

Los problemas de un entramado industrial tan precario como el español son variados, y las consecuencias son bastante obvias: Las pequeñas empresas son mucho menos productivas (cifró en 2,35 veces la efectividad de las empresas grandes respecto a las pymes), y el salto hacia un paradigma más flexible no se ha conseguido aún. La escasa coordinación del mundo de la empresa con la Administración ha causado una mayor caída en los márgenes económicos y la plasmación de una mala política energética.

(continuará)

0 comentarios