Blogia
Al Socaire de El blog de Angel Arias

Sobre la derecha liberal española en el obituario de Guillermo Luca de Tena

El fallecimiento de Guillermo Luca de Tena, nieto del fundador de ABC, empresario y periodista, personaje relevante de la derecha liberal española ha servido para convocar, en el obituario que le dedica, justamente, el periódico que sostuvo económicamente y que dirigió personalmente en años difíciles, a múltiples representantes del panorama político y del periodismo de opinión.

El número de ABC del 7 de abril de 2010 constituye, por sí mismo, un muestrario de los intereses, tensiones y afectos que caracterizan el momento político. Un tiempo convulso, en palabras de Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de Madrid, que escribe la Tercera del periódico.

La lectura de las opiniones expresadas, si se las desprovee de las lógicas coincidencias que corresponden a escritos necrológicos destinados a la hagiografía, en la que, como seguramente es el caso de casi todos los que las escriben, el conocimiento del ensalzado era mínimo, proporciona material muy interesante para entender mejor algo de lo que se mueve en el río de la derecha española, esa que "está donde estaba" (trasunto de un Editorial de ABC en el que se reafirmaba la línea ideológica del periódico, monárquica, católica, "genuinamente liberal").

Si el lector se va a las páginas 32 y 33 del número especial de ABC, -dejando de lado, de momento, los escritos laudatorios de los profesionales de la pluma-, encontrará, juntas, las aportaciones de Mariano Rajoy, José Luis Rodríguez Zapatero y Marcelino Oreja Aguirre. Si ha podido hacerse en propiedad con el ejemplar, le aconsejaríamos que las enmarcara para la posteridad.

Rajoy expresa, llevado de arrebato comprensible, dado el sufrimiento al que le están exponiendo los asuntos de Gürtel y Cía, que "su desaparición nos deja huérfanos de aquello que España hoy más necesita: lealtad a las convicciones, respeto a la verdad, honradez y profesionalidad". Este magnífico ejemplo de exageración, de hipérbole con segunda intención, tiene una traducción evidente: hay que seguir en la línea de defensa de los valores tradicionales y Rajoy se considera paladín de las razones que merecen la pena "la entrega de toda una vida", dándoles forma con "sencillez y valentía".

Zapatero alaba en el Marqués del Valle de Tena haber sido "capaz de incluir entre sus colabordores a personalidades distintas en lo político y en lo social", dando "cobijo a grandes plumas de muy diferentes esferas ideológicas", y lo define como "testigo y protagonista del camino de nuestro país desde la dictadura a la democracia", manifestando a las claras lo que, para él tiene el mayor valor: el arrepentimiento de Luca de Tena, para acercarse a la pluralidad, en clara discrepancia conceptual, pues, con el inmovilismo que defendían Rajoy y Gallardón.

Marcelino Oreja, hoy Presidente de la RA de Ciencias Morales y Políticas, ex Ministro, ex Presidente de Fomento de Construcciones y Contratas, ex casi todo lo que se puede ser de prestigioso en una vida, destaca en Luca de Tena "su concepción cabal del papel crucial de la monarquía en la recuperación de las libertades públicas y su inquebrantable lealtad al rey", que "en el momento más comprometedor de la vida del períodico, él y solo él, lo dió todo para salvarlo".

Oreja representa a un tipo de político intercambiable con el empresariado, un genio del mimetismo capaz de bajar a la arena o subir a las alturas, haciendo gala de una versatilidad digna de admiración, ya que no de aprecio. Manuel Pizarro lo intentó, pero se estrelló contra la dureza del caparazón de la política; no recibió suficientes instrucciones, por lo que parece, para manejar el vehículo anfibio que le confiaron, desde la derecha liberal, esa por la que, en los momentos difíciles, hay que estar dispuesto a todo.

Por eso, de todos los artículos del obituario, tenemos que destacar el de Marcelino Oreja. Como el que escribe una necrológica, según todos los análisis posibles, se está refiriendo a sí mismo, el mensaje resulta meridiano. El y sólo él. No se puede definir mejor la trayectoria del héroe, conseguir el emplazamiento en la egolatría más sublime.

Ojalá que te dejen descansar en paz, Guillermo Luca de Tena.

0 comentarios