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Al Socaire de El blog de Angel Arias

Sobre la derrota del presidente Chavez en el referendum de la perpetuación

Los partidarios del "No" a la reforma Constitucional del presidente Hugo Chavez de la República Bolivariana de Venezuela, están de enhorabuena. Pero no deben confiarse.

En primer lugar, ha sido una sorpresa que el recuento de votos se haya hecho de forma tan rápida, y que, realizada con tal rapidez, se haya comunicado públicamente, y asumido por el estrambótico aprendiz de dictador, que había sido derrotado en la consulta.

La mayor parte de los comentaristas internacionales y todos sus detractores, daban por supuesto que ganaría, tanto si el "Sí" resultaba la opción más votada, como, dada su pretendida capacidad para trastocar los resultados desfavorables, si el voto mayoritario derivase hacia el "No". La exigüa victoria ha servido para que el presidente Chavez lave su cara en relación con la pretendida manipulación de los resultados, y ha servido para poner de manifiesto que la oposición a la reforma cuenta con algunos detractores dentro de los que le apoyan como Presidente.

La lectura del resultado ha de ser realizada, pues, en clave del propio Chavez. No puede descartarse la manipulación del resultado, dándole el aspecto que beneficiaría, ladinamente, al histriónico Jefe de Estado. La consulta le ha servido para enfervecer a parte del país en relación con la animadversión hacia España, su Jefe de Estado y las inversiones españolas en Venezuela, a las que ha calificado, por activa y pasiva, de prescindibles para el desarrollo del país.

Los consejeros de Chavez debieron indicarle que la forma más airosa de tranquilizar los ánimos, apareciendo como relativo perdedor, -pero conservando intacta la capacidad de introducir las reformas pretendidas por otras vías, como ha recordado al anunciar el resultado- y haciendo aparecer un nuevo escenario, que su labia y su casi omnímodo poder sabrán rentabilizar y reconducir. Así confía, al menos.

La oportunidad de la oposición, aún fuertemente dividida en cuanto al programa alternativo que pueden ofrecer al país, es preparar un referéndum revocatorio, en el que se pueda convencer a los votantes del "No" de que deben botar a Chavez porque sabrán dar a las clases más favorecidas del país una esperanza de mejora. Cuestión muy difícil, dado el populismo del Presidente y la indudable fuerza y credibilidad (ayudado por el alto precio del petróleo) que algunas de sus medidas han significado para los más pobres de la desgraciada Venezuela, hoy convertida, a los ojos occidentales, en la República Bananera de Venezuela.

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