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Al Socaire de El blog de Angel Arias

Energía

Sobre el uso de la energia nuclear con fines no pacificos

El gobierno de Bush en Estados Unidos está preparando la invasión de Irán, y solo está esperando inventarse una razón para justificarla. En el caso de Irak, resultó perfectamente asumible por la población (de base demócrata como republicana) que el dictador Sadam estaba fabricando misiles con cabeza nuclear.

Después se probó que lo único que había cierto era la bravuconería de uno (Sadam) y la mentira de otro(la de Bush); pero la invasión de Irak ya estaba hecha, la guerra civil irakí en marcha, y la producción de petróleo de los ricos pozos del país descabezado, bajo conveniente control. Los que pactaron la invasión en las Azores se han desmarcado de aquella escenificación (el último, el presidente de la UE Duráo Barroso, que puso el teatro físico, ha reconocido que se le enseñaron documentos falsos), pero nadie ha pedido perdón ni se ha hecho el harakiri (opción que también podría ser válida).

El iluminado Almadineyah repite una y otra vez que tiene derecho a erigir centrales nucleares para producción de energía, porque lo hace con fines pacíficos. No importa que Irán tenga unas de las reservas de petróleo más impoortantes del mundo. Quiere tener centrales de energía nuclear de fisión, y que sus ingenieros dominen esa tecnología. Cuenta con el apoyo de otro iluminado, Chavez, que le promete enviarle los técnicos que haga falta, formados, por supuesto, en Estados Unidos (aderezado, cabe añadir, con un master en internet, donde cualquier interesado puede, según dicen, aprender a construir desde un acorazado a una bomba de neutrones).

No habrá problemas para dotar de efectivos al ejército que invada Irán, pues las clases menos favorecidas de EEUU, ampliadas con chicanos, centroamericanos y otros patriotas deseosos de mejorar su nivel de vida, siempre estarán dispuestos a jugar a la guerra -poniendo en peligro sus vidas, eso sí-, y no faltará quien nos quiera convencer de que atacar es el único medio de mantener a raya a los radicales.

¿Nadie está dispuesto a admitir que la formación, la educación, la cooperación en el desarrollo, son mucho más eficaces que las armas? ¿Para qué sirven, por otra parte, los canales diplomáticos?.

Sobre la caída del bioetanol del pedestal de las opciones para combatir el cambio climático

En la muy interesante Jornada sobre Energía y Cambio climático que la Agrupación de Ex-Diputados y Ex-Senadores de España ha celebrado en Madrid, los días 24 y 25 de octubre de 2007, se han debatido la mayor parte de los elementos que configuran el panorama energético español, en el marco de las decisiones que se están tomando para tratar de combatir el cambio climático.

La mayor parte de los ponentes eran ingenieros de minas, pues el Consejo Superior de esta ingeniería figura como co-organizador e impulsor de las Jornadas. Esta característica no empaña, sino que aumenta, el interés de las exposiciones, pues una buena parte de los profesionales de la minería ocupan los puestos de mayor relevancia en la toma de decisiones de las empresas del sector energético español.

Los conferenciantes estuvieron sustancialmente de acuerdo en defender que el cambio climático es indiscutible. Sin embargo, la adopción de medidas para reducir la contaminación provocada por el CO2 y los demás gases causantes del efecto invernadero, alcanzó importantes matices.

Así, el representante del Foro Nuclear español defendió la necesidad de mantener e impulsar la energía de fisión como un elemento clave a corto plazo para cumplir con los compromisos de Kyoto. Sus argumentos, bien conocidos, descansan en la existencia de un importante parque nuclear en el mundo (más de 430 unidades en producción), la fiabilidad de esa energía desde el punto de vista de su disponibilidad sin condicionantes externos, y la existencia de reactores de nueva generación seguros, junto con la tecnología adecuada para control de los residuos, que eventualmente podrán ser reutilizados cuando la tecnología avance.

Se echa de menos, sin embargo, una defensa de la energía nuclear que no provenga de sectores económicamente interesados, lo que debilita socialmente los argumentos.

El tratamiento de las energías alternativas (eólica, fotovoltaica y solar y biomasa), admitiendo que debe cosntituir una apuesta necesaria por la existencia de una mayor concienciación ambiental, y dado que España tiene tecnologías pioneras en estos sectores, fue objeto de importantes matizaciones.

La más interesantes, sin duda, surge de la confirmación del carácter de "falso compañero" en lo que respecta a la producción de bioetanol y biodiesel. Por una parte, se trata de fórmulas energéticas cuyas materias primas (maiz, soja, caña de azúcar, etc) compiten por los terrenos agrarios necesarios para la producción de alimentos. El mayor precio que los productores energéticos (debido a las subvenciones) están dispuestos a pagar por la biomasa, supone un elemento distorsionador del mercado, con efectos a corto-medio plazo indeseables sobre las rentabilidades ganaderas y la cesta de la compra, que pueden ser muy graves en las economías emergentes.

Pero, además, las energías con base en biomasa no reducen la producción de CO2 -en relación con el carbón y el petróleo-, cuando se considera todo el ciclo productivo. Resulta una conclusión, obvia, atendiendo a los banlances de masa. Es decir, la biomasa es una fuente de energía real, incluso aconsejable, para reducir el consumo de los combustibles fósiles, pero no es ecoeficiente.

Por ello, España debería apostar por un aumento en la investigación aplicada de las tecnologías tradicionales maduras de ciclo combinado (carbón, gas, petróleo) y en la innovación e investigación de base en las energías de origen solar y, eventualmente, eólica.

Sobre esta última, se subrayó que, dadas las características de nuestro clima, la producción anual esperada de los aerogeneradores se moverá entre los 2.000 y los 3.500 horas/año (y en momentos determinados), que convierte a la producción eólica en un simple complemento de las energías tradicionales.