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Al Socaire de El blog de Angel Arias

Según se mire, formación, cultura, modus vivendi o despilfarros

Parece que estamos más bajos de lo que debiéramos en resultados con los que se evalúa la capacidad de los estudiantes para resolver acertijos, aunque donde nos encontramos realmente atrás es en el acuerdo para decidir qué cosa es formación, qué cultura, y qué es lo que serviría para que los educandos se ganen los garbanzos.

Así que la cuestión gravita en torno a la reducción del despilfarro. Del despilfarro del dinero de todos, en relación con el fracaso escolar, desde luego, pero también con la capacitación que la sociedad no sabe utilizar, que está a su vez vinculada con los salarios de personal docente, materiales, amortización de edificios y campus, etc, que no han servido al objetivo que se les supuso.

Está el despilfarro del tiempo y los medios individuales y familiares, la frustración producida por quienes han estudiado, tal vez mucho, y se han creído preparar para ser útiles, y, año tras año, con los papeles que acreditan sus laureles, comprueban que no se les necesita para aquello, que se les ocupa en otras cosas, o que no se les ofrece un sitio en ninguna parte.

Los fracasos individuales en la selección de la formación que se desea para conseguir un puesto de trabajo, son graves. Pero los errores colectivos en la planificación de las necesidades de educación, en la confección de los planes, en la previsión de necesidades y objetivos generales de una sociedad, son gravísimos.

En este contexto en que se reúnen despropósitos y malformaciones de la gestión de la enseñanza, no debería dejar de analizarse la creciente incorporación de gente mayor a la Universidad, en especial de quienes ya tienen una carrera y pretenden ahora, tal vez terminada su vida laboral o a punto de concluirla, adquirir una formación complementaria, incluso muy distante de la que les sirvió para consolidar su currículum.

Una sociedad que no sabe formar a sus jóvenes, y que ha de soportar un porcentaje terrible de desocupados con titulación o formación para hacer algo que no necesita, está enferma, mal enfocada, yerra.

Si a ello se une la temprana jubilación de sus mayores, el desenfoque en relación con lo que significa formación y cultura, la dedicación de importantes recursos para sostener el paro de los que se encuentran con ganas y edad, y, porqué no reconocerlo, capacidad, para trabajar, el panorama de desencajes necesitaría, con absoluta urgencia, un análisis completo de lo que pasa, y por qué.

No hay temas más urgentes. No para nosotros. Otras leyes, normas, disposiciones, prohibiciones, elucubraciones, pueden esperar. El tiempo no corre tan rápido ni el daño es tan gravoso en los demás sectores.

2 comentarios

Juancho Artieda -

Querido Ángel, podemos decir que vivimos en una sociedad decadente, no sé si enferma. Si España fuera , que debería serlo, considerada desde el punto de vista de una empresa, estaríamos en el momento de hacer, lo que ha venido llamandose, "reingeniería de Procesos". Me imagino que toda actividad humana debe de regirse por los principios de eficiencia y eficacia, ya que los recursos son escasos_; pues bien lo primero que habría de tener claro es el objetivo con el que se realizan las tareas , entre otras cosas para, llegada la hora del balance, saber si hemos tenido éxito. Aunque para algún Abundio , aquel que asó la mantequilla, pueda serle útil el plan, pues no sabiendose a donde se va siempre se va en cabeza, máxima que parecen aplicar diligentemente algunos de nuestros políticos.
Estos políticos que Plan de Educacion tras Plan de Educación han logrado que de ser un país ejemplar pasemos a estar en la cola en cuanto a calidad de la educación .

Siempre he sido proclive a la simplificación, probablemente porque mis limitadas capacidades me hayan oblidado a ello, y en mis divagaciones, deduzco que los políticos han de velar por hacer un pais cada vez más rico y que sus ciudadanos disfruten de esas riqueza de manera equitativa ,es decir justa , que no igualitaria. Pues bien un pais es tanto más rico en cuanto la naturaleza le haya dotado de bienes y sepa aprovecharlos , pues mire Uds. por donde que la modernidad parece que se olvida de este concepto y nos hemos cargado la agricultura, la ganadería , la minería , etc.pues son actividades tercermundistas, y,como no, también el conocimiento, que se supone lo da la educación y la universidad y es la base para saber como aprovechar los bienes naturales y manufacturarlos . Pero no solo nos hemos cargado el conocimiento , sino también lo que ha venido en llamarse el capital humano, que hasta esto tenemos que importar , aunque sin el lastre que supone el conocimiento.

Antonio Fumero -

Una Sociedad "enferma", sin duda; lo que me preocupa es si sabremos distinguir entre síntoma y enfermedad cuando nos enfrentamos a la realidad política de una nueva ciudadanía con una aparentemente mermada capacidad para la "indignación" -un comentario que hago sin ánimo de sacar de contexto el exitoso panfleto de Hessel.

Siendo la vida la única enfermedad mortal de necesidad, me preocupa también cómo la urgencia, la supuesta premura de nuestra experiencia vital nos impele a abandonar algunos lugares comunes, antaño considerados como conquistas colectivas a conservar, sin la más mínima consideración crítica de nuestras acciones.